En 1950, la población católica del mundo era de 437 millones.

Aumentó a 650 millones en 1970 y ahora es alrededor de 1,2 mil millones.

El número de católicos se ha duplicado desde 1970.

Mirado así diríamos que el catolicismo es floreciente, y en especial en África, que es donde ha crecido más.

Sin embargo el crecimiento aún mayor de las pequeñas congregaciones pentecostales en África, denuncia un enfoque más exitoso.
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El cual contrasta, como polo opuesto, con las debilidades católicas en el primer mundo.

 

HAY UN CRECIMIENTO EXPLOSIVO DEL CATOLICISMO EN ÁFRICA, PERO…

En 1900, África tenía quizás 10 millones de cristianos de todas las denominaciones, que representaba aproximadamente el 10 por ciento de toda la población.

Hoy en día, hay 500 millones de cristianos africanos, que representan la mitad de la población continental, y ese número debe superar los mil millones en la década de 2040.

Este fenomenal crecimiento es el cambio cuantitativo más grande que ha ocurrido alguna vez en cualquier religión.

Y además es en parte el resultado de un crecimiento global de la población del continente.

En 1900, había tres europeos por cada africano. En 2050, habrá tres africanos por cada europeo.

Durante el siglo un 40 por ciento de la población de África cambió su lealtad desde las religiones primitivas al cristianismo.

En 1900, el conjunto de África tenía sólo un par de millones de católicos.

Pero ese número creció a 130 millones a finales de siglo, y hoy en día se aproxima a los 200 millones.

Sólo a partir de 1980, el número total de católicos africanos creció en un 238 por ciento, mientras que la tasa equivalente en Asia fue de 115 por ciento, y 56 por ciento en las Américas.

Si las tendencias actuales continúan, y hay signos de que así será, por la década de 2040 habrá unos 460 millones de católicos africanos.

Ya en el año 2030 aproximadamente, vamos a cruzar un hito histórico en el que el número de católicos en África será superior su número en Europa.

Pocos años después de eso, África superará a América Latina reclamando el título del continente más católico.

En tan sólo una generación a partir de ahora, la lista de las 10 naciones con mayor población católica incluirá varios nombres donde el catolicismo era prácticamente inexistente en 1900: como Nigeria, Uganda, Tanzania y la República Democrática del Congo.

En las últimas décadas, muchos millones de migrantes de los países del sur han viajado hacia el norte, y una gran parte son católicos.

El sur está evangelizando al norte inversamente a lo que sucedió a principios del siglo XX.

Un gran número de parroquias en Europa históricamente católicas – en Irlanda o Francia, por ejemplo – ahora tienen la gracia de sacerdotes procedentes de Nigeria o Vietnam, etc.

Sin embargo los católicos no son la mayoría de los cristianos en África.

Un estudio de 2011 del Centro de Investigación Pew encontró que había 122 millones de pentecostales y 110 millones de evangélicos en el África subsahariana.

Su total combinado de 232 millones supera el número de católicos africanos que son 200 millones.

Teniendo en cuenta las tasas de crecimiento explosivas, lo más probable es que la brecha se haya ampliado durante los seis años transcurridos desde la encuesta.

Esta tendencia se puede ver también en Latinoamérica.

Especialmente en Brasil, donde en una década el catolicismo perdería el liderazgo.

En muchas partes del continente, estas iglesias evangélicas y pentecostales cubren más metros cuadrados en cada pueblo que las católicas.

Las hay en cada esquina de la calle, con señales, carteles, volantes y haciendo reclamaciones milagrosas en sus cultos.

 

¿CUÁL ES EL SECRETO DE SU ÉXITO?

Católicos de todo el mundo, en especial de occidente, están abandonando un alto involucramiento con el cristianismo.

El catolicismo evoluciona hacia una modalidad de religiosidad light, a menudo institucionalizada y osificada a partir de los sermones de los sacerdotes.

Aunque a decir verdad, el catolicismo africano es diferente al del primer mundo; está de camino entre el catolicismo europeo y el de los pentecostales africanos.

Y quizás por eso el catolicismo haya crecido tanto en ese continente.

Vamos a establecer 8 fortalezas de los pentecostales africanos para mostrar las carencias que hoy tiene el catolicismo, en especial en el primer mundo.

Vamos a trabajar en este artículo con dos tipos polares. En un extremo el catolicismo liberal de Europa y en el otro extremo los pentecostales de África.
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Siendo conscientes que el catolicismo africano se encuentra en el medio de ambos tipos polares.

Reflexionar sobre las fortalezas de los pentecostales africanos no quiere decir que nos olvidemos de las debilidades del enfoque pentecostal y evangélico, que conducen a la interpretación individual de la religión y al cisma.

A la malversación financiera y a las luchas internas por el poder.

A la manipulación emocional, el proselitismo agresivo, y al sectarismo.

Por el contrario, la larga experiencia de la Iglesia Católica ofrece una perspectiva de equilibrio, estabilidad y supervisión.

 

1 – Creencia en lo sobrenatural

Los cristianos evangélicos creen que la religión se trata de una interacción entre el mundo espiritual y el mundo físico.
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Creen en los milagros.

Los evangélicos pentecostales (sobre todo) están convencidos de que a Dios está vivo y activo en la iglesia y en el mundo través del Espíritu Santo.

Demasiados católicos, por el contrario, han permitido que su religión degenere en “moralista o deísmo terapéutico”.

Su cristianismo se ha convertido en una mezcla de buen gusto, un estilo de vida de auto-ayuda y de hacer el bien.

Combinado con una vaga creencia en una Dios lejano, que es más bien como un Santa Claus celeste.

Los católicos, por supuesto, se supone que creen en lo sobrenatural.

¿Pero cuando fue la última vez que escuchaste un sermón sobre los milagros eucarísticos, cuerpos incorruptos de los santos, el demonio, exorcismos, el ministerio de sanidad, o el poder sobrenatural de los sacramentos?

 

2 – Creencia en el pecado y el diablo

Los evangélicos son firmes creyentes en la realidad del pecado y satanás.

Su visión del mundo es que hay una batalla espiritual cósmica diaria.

Y parte de su vocación es alistarse como guerreros en el lado de Jesucristo y los ángeles.

Se requiere el arrepentimiento sincero y una viva conciencia de la propia pecaminosidad.

Mientras que los católicos, se supone que creen en el pecado, la enseñanza se ha diluido.

Y demasiado a menudo sustituida por una mezcolanza anodina de psicología pop, pensamiento positivo y autoconciencia.

Satanás ha convertido en un símbolo, y el pecado no es mucho más que un error o un malentendido.

El arrepentimiento es un concepto anticuado y la confesión es un sacramento olvidado.

Esta diferencia es especialmente importante en África.

Tradicionalmente las culturas primitivas del continente implicaban ataques demoníacas, maldiciones, manipulación de la proyección psíquica, el uso del espíritu de vigilancia, el veneno espiritual introducido en los sueños, el uso de los gatos, búhos y otros animales que albergan demonios, y la utilización de rituales para enviarlos.

En África subsahariana o África negra, hay personas ancestralmente organizadas que usan poderes demoníacos para manipular la vida de las personas comunes.

Resulta común que algunas personas sufran enfermedades debido a trabajos que les hacen

En tierra Yoruba, una maldición puede ser a través de un objeto físico, por lo general una mezcla conocida como “Afose”, un cuerno de un animal y envuelto con el paño rojo.







El que alberga al espíritu demoníaco, que se invoca a través de encantamientos y liberan una inundación de demonios que atacan a las víctimas.

Otro brebaje más potente con el poder y la capacidad para maldecir se llama “Olugbohun”.  Por lo general se coloca fuera de la casa.

Da fuerza a las oraciones y maldiciones dichas sobre las personas.

 

3 – Encuentro personal con Cristo

El evangelicalismo se basa en el encuentro personal de cada persona con el Señor Jesucristo.

Es por eso que te preguntan, “¿Has nacido de nuevo?” O “¿Has aceptado a Jesucristo como su Señor y Salvador personal?”

Estas preguntas hacen a los católicos tener vergüenza ajena.

Pero ¿no es el evangelio una colección de historias de individuos que y fueron transformados por el encuentro con Jesucristo?

Alguien ha dicho, “los católicos están sacramentalizados pero no evangelizados”.

Durante mucho tiempo nos hemos contentado con empujar a la gente a través de la cinta transportadora sacramental, confiando en que los sacramentos son suficientes.

Se vuelven más reales y activos cuando la persona también se involucra personalmente a través de la fe vívida.

 

4 – Compromiso personal con Cristo

No sólo los evangélicos esperan que cada persona haya tenido un encuentro personal con Cristo, sino también llaman a cada persona a ser un discípulo intencional.

En otras palabras, esperan que los miembros de su iglesia tomen en serio el llamado de Cristo de “dejar todo y seguirlo”.

Demasiados católicos, por el contrario, se contentan con una conformidad educada.

Son cristianos de tiempo parcial, cumplidores de domingo por la mañana.

Pero que viven su vida como cualquier otra persona el resto de la semana.

Como ha observado un converso del catolicismo al evangelicalismo, “Eso no es religión. Eso es un seguro contra incendios”.

 

5 – Una forma congregacional de Gobierno de la Iglesia

Los evangélicos son dueños de sus propias iglesias. No se limitan a los dueños del edificio, tienen la propiedad de su iglesia.

Ellos gobiernan sus comunidades locales. Su espíritu empresarial les da poder.

Porque son locales que conocen las necesidades de las personas en el terreno.

Debido a que son auto gobernados, se relacionan de forma rápida y no están gravados por un costoso aparato burocrático y con sobrepeso.

Los católicos dicen que creen en el principio de subsidiariedad, pero demasiado a menudo caen en la trampa de la burocracia eclesiástica.

El personal de la diócesis se hace más grande cada año y el presupuesto del obispo crece.

Se espera que la iglesia local done cantidades cada vez mayores a la burocracia.

Y en lugar de las diócesis sirviendo a la parroquia, las parroquias terminan sirviendo a la diócesis.

Esto desalienta el dinamismo en el ámbito local, agota la energía y los recursos, y suprime el entusiasmo y el dinamismo que debe existir en la iglesia local.

 

6 – Énfasis en el Compañerismo

Para los evangélicos significa un ambiente cálido y familiar que se disfruta de sus iglesias.

Las congregaciones evangélicas tienden a ser más pequeñas y atraen a personas de la misma franja socioeconómica.

En consecuencia, existe un ambiente familiar fuerte.

Las comunidades más pequeñas de la congregación son a menudo de una familia o tribu como en África.

Estas condiciones sociales generan una comunidad fuerte y simpática donde el compañerismo, la lealtad y el cuidado mutuo son fuertes.

Las comunidades católicas, por el contrario, son generalmente más grandes, más diversas y menos centradas en la comunidad.

Los católicos encuentran el compañerismo en subgrupos más pequeños dentro de una comunidad parroquial.

Por lo tanto, cuando se reúnen para el culto, a veces la reunión puede parecer impersonal y poco acogedora.

 

7 – Compromiso con el diezmo

Los asuntos de dinero y el dar cristiano indican dónde se encuentra el tesoro de una persona.

Los cristianos evangélicos manejan sin complejos la llamada al sacrificio financiero.

El hecho de que su gobierno de la iglesia es la propia comunidad estimula altos niveles de dar.

Ya que como grupo deciden cómo se gasta su dinero.

Cuando se da con sacrificio se vive con sacrificio, y al poner a Dios antes que al dinero es que su dinamismo espiritual se eleva.

Los católicos, por otro lado, ven que un gran porcentaje de sus donaciones canalizadas fuera de la diócesis.

El sacerdote tiene la chequera, y con demasiada frecuencia las personas no tienen voz en el gasto de la parroquia.

Es más, la cultura es que el párroco decide porque de él es la Iglesia.

En consecuencia se socava su entusiasmo por las donaciones.

Además, también los católicos a menudo tienen un enfoque meramente utilitario del dar.

Dan porque el párroco pide por ejemplo un esfuerzo para pagar los salarios o la factura de electricidad.

Pero los beneficios espirituales de dar con sacrificio se pasan por alto y por lo tanto se pierde una fuente de dinamismo espiritual.

 

8 – Compromiso con la evangelización

Los evangélicos toman en serio la comisión de que todos los discípulos de Cristo son llamados a salir al mundo y difundir el Evangelio.

Aman su fe y aman compartirla con los demás.

Los católicos liberales consideran que es de mal gusto evangelizar.
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Buscan en su lugar el “diálogo” con los no católicos y no creyentes.

Y esto toma el lugar de la evangelización.

Además, la mayoría de los laicos católicos consideran que la evangelización es una preocupación de los religiosos profesionales.

Ellos esperan que el párroco y hermanos y hermanas religiosos hagan el trabajo mientras ellos permanecen  sólo como católicos comunes.

 

Estos ocho puntos fuertes del movimiento evangélico africano, no significa que no tenga debilidades, como las que mencionamos arriba.







Pero estos 8 puntos no dejan de ser debilidades de los católicos.

Si bien podemos reconocer las dificultades inherentes en el evangelicalismo, también podemos reconocer su atracción y sus fortalezas evidentes.

La respuesta al desafío pentecostal no es imitar sus éxitos exteriores, sino volver a vigorizar la fe católica por la renovación desde dentro y un retorno a lo esencial de nuestra fe, de nuestra Iglesia: Una, Santa, Católica y Apostólica.

Fuentes:

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