Hay muchas profecías católicas sobre una gran guerra relacionada con el anticristo.

Y paralelamente las hay sobre una 3ª Guerra Mundial, que no necesariamente significan lo mismo.

Pues puede haber un 3ª Guerra Mundial y también una 4ª, una 5ª, etc., sin que estemos en los tiempos del anticristo.

Padre Raúl López

Acá mencionaremos algunas profecías católicas directas sobre una tercera guerra mundial.
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Sobre todo poniendo énfasis, en la final, a una visión que tuvo lugar hace 5 años, que tuvo un sacerdote colombiano.

 

PROFECÍA DE MATTIAS STORMBERGER

Matthias Stormberger fue pastor de vacas en Rabenstein, Alemania, que tuvo algunas visiones del futuro en 1830.

En concreto dijo lo que sigue.

Se construirán máquinas de hierro y monstruos de hierro ladrarán en el desierto.

Vendrán autos sin caballos y sin eje.

Y el hombre volará por el aire como pájaros.

La fe católica desaparecerá casi por completo, la religiosidad no será muy respetada, no ganará ningún respeto debido a su forma de vida.

No habrá muchos buenos cristianos entre la gente, los mandamientos de Dios ya no son respetados tanto por la aristocracia como por el obrero más pequeño.

Uno no pensará que la mayor injusticia es un pecado.

Pero cuando la fe desaparece también el amor del prójimo se perderá por completo.

Uno no estimará la justicia, a menudo al pobre no se le dará la razón y él será menos respetado que un perro.

No habrá orden entre la gente.

Cuando en las afueras del bosque se termine el camino de hierro, y allí se vea el caballo de hierro, comenzará una guerra, que durará dos veces dos años.

Se pelearía con fortalezas de hierro que se mueven sin caballos.

Dos o tres décadas después de la primera guerra habrá una segunda guerra aún más grande.

Casi todas las naciones del mundo estarán involucradas.

Millones de hombres morirán, sin ser soldados.

El fuego caerá del cielo y muchos grandes las ciudades serán destruidas.

Y después del final de la Segunda Gran Guerra, vendrá una tercera conflagración universal, de modo que determinará todo.

Habrá armas totalmente nuevas. En un día, morirán más hombres que en todas las guerras anteriores.

Las batallas se realizarán con armas artificiales.

Catástrofes gigantescas sucederán. Con los ojos abiertos, las naciones del planeta atravesarán estas catástrofes.

No sabrán lo que está sucediendo, y aquellos que saben y dicen, serán silenciados.

Todo será diferente de antes, y en muchos lugares la Tierra será un gran cementerio.

La tercera guerra será el final de muchas naciones.

Ustedes, mis hijos, no experimentarán la mayor guerra, ustedes mis nietos, tampoco la experimentarán, sino la tercera población.

Después de estos eventos habrá un milagro, la claridad será nueva, y aquellos que sobrevivieron, enfrentarán un buen momento para la esperanza.

 

SANTA ODILE

Santa Odile, hija del Duque Attich, de Alsacia, Francia, vivió entre el 662 y el 720; nació ciega.

Su padre la envió al convento de Baume-les-Dames, cerca de Besançon, donde fue sanada milagrosamente por San Erhard, obispo de Ratisbona.

A partir de entonces ella se hizo conocida como Odile, Hija de la Luz.

En acción de gracias su padre permitió que Odile convirtiera el castillo familiar en un convento de monjas.

Una profecía atribuida a ella describe detalladamente la Segunda Guerra Mundial.

Y luego advierte sobre la Tercera Guerra Mundial y el Anticristo, que es lo que reproducimos aquí.

Llegará un momento en que estallará la guerra, más terrible que todas las otras guerras combinadas, que alguna vez hayan visitado a la humanidad.

Un guerrero horrible la desatará, y sus adversarios lo llamarán Anticristo.

Todas las naciones de la Tierra pelearán entre sí.

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En esta guerra, los guerreros se elevarán al cielo para tomar las estrellas y arrojarlas sobre las ciudades, incendiar los edificios y causar inmensos estragos.

Los monstruos del mar, aterrorizados por todo lo que sucede en el mar, huirán a las profundidades.

Las batallas del pasado serán solo escaramuzas en comparación con las batallas que tendrán lugar, ya que la sangre fluirá en todas las direcciones.

La tierra temblará por la lucha violenta. El hambre y la pestilencia se unirán a la guerra.

Entonces las naciones gritarán “Paz, paz”, pero no habrá paz.

Tres veces saldrá el sol sobre las cabezas de los combatientes, sin haber sido visto por ellos.

Pero después habrá paz, y todos los que hayan roto la paz habrán perdido sus vidas.

En un solo día, más hombres habrán perdido la vida que en las catacumbas de Roma.

La gente ascenderá a las montañas más altas para alabar a Dios, y nadie querrá seguir haciendo la guerra.

Extraños signos aparecerán en los cielos: ambos cuernos de la luna se unirán a la cruz.

Felices serán aquellos que habrán sobrevivido a la guerra, ya que los placeres de la vida comenzarán de nuevo,

¡Pero Ay de aquellos que, en aquellos días, no teman al Anticristo, porque él es el padre de aquellos que no son repelidos por el crimen!

Él provocará más homicidios y mucha gente derramará lágrimas por sus malas costumbres.

Los hombres estarán uno contra el otro y al final querrán restablecer el orden.

Algunos tratarán de hacerlo, pero esto no tendrá éxito y, por lo tanto, terminará peor que antes.

Cuando las cosas hayan alcanzado la cumbre y si la mano del hombre ya no puede hacer nada, serán puestas en las manos de Él, quien puede enviar un castigo tan terrible que no se habrá visto antes.

Dios ya ha enviado el Diluvio, pero Él ha jurado nunca enviarlo otra vez.

Lo que hará será algo inesperado y terrible.

 

LA VISIÓN DADA A UN SACERDOTE CONTEMPORÁNEO

Si Dios deja pasar una Tercera Guerra Mundial es porque cumplirá una función en su plan de salvación.

Especialmente en su plan de intervención para re encaminar Su creación.

Y aquí es donde vienen los impresionante mensajes que recibió un sacerdote llamado Raúl López hace 5 años.

Cuando estaba internado en un hospital le fue mostrado cómo será el proceso y que rol juega la Tercera Guerra Mundial.

Primero le fue mostrado el ascenso del Anticristo y la limpieza que Dios haría en la Iglesia.
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Después la Tercera Guerra Mundial.
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Y luego los tres días de oscuridad que culminan con la renovación de la tierra.

El Padre Raúl López Estaba enfermo y convalecía en cuidados intensivos.

Y esto es lo que relata en un coloquio dirigido por el conocido periodista colombiano Rafael Arango.

Veamos el relato que hace.

 

EL ANTICRISTO Y LA DEPURACIÓN DE LA IGLESIA

Lo primero, el Señor me enseña una especie de procesión de muchos sacerdotes y obispos que van con sus báculos, sus mitras, impecablemente vestidos todos de blanco, en una plaza gigante.

Yo la relacioné inmediatamente con el Vaticano y la Plaza de San Pedro, estaban en procesión.

Yo estaba observando espiritualmente desde otro lado y veía como se acercaban a donde yo estaba.

De un momento a otro parece como que me corro hacia atrás y veo que aparece debajo de mi un frontis de una capilla muy antigua.

Se abren dos puertas, y en ese balcón, cuando se abren dos puertas, se detiene la procesión, se postran, y le rendían culto a alguien.

Cualquiera dirá es una señora, una imagen, a Jesús, pero no.

Sale un hombre de civil, de botas, jeans, una especie de bastón de mando pequeño en la mano, arrogante en su presentación, pero no me dejan ver su rostro.

Pregunto yo: ¿Y quién es éste?

Y dicen: El anticristo.

La voz me responde es el anticristo.

Posteriormente veo que le van saliendo unas alas, como de murciélago.

Yo decía que raro esto, le iban creciendo y creciendo.

Y la multitud que estaban con los miembros del clero, quedan todos cubiertos por estas alas, se extienden, son gigantes, y los cubren, y cuando los cubren y cierran, desaparecen todos.

Pregunto yo: ¿Qué es?

Me dicen: Todos los que han sido adoradores y seguidores del anticristo han sido sepultados en los abismos con él.

 

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

Luego viene la parte de las guerras.

Tengo un hombre en la puerta, estaba en la calle, en la acera, mira con mucha desesperación, veo que salen dos misiles con signos comunistas.

Después me di cuenta que eran dos misiles chinos.

Y cuando van en velocidad de crucero, veo que vienen otros misiles como respuesta.

Este hombre está desesperado y hay alarmas de guerra.

El caso es que miro las avenidas que hay en esa esquina dónde está ese hombre y donde estoy yo, y veo que hay una gran explosión.

Entonces cuando se da la explosión, en una comunicación interior, me dice: auxilio, ayúdeme.

Y yo veo como el hombre mientras está hablando se va quedando como gelatina, toda la piel, la carne se va desprendiendo y descolgando como gelatina.

Luego me pregunta mi compañero: ¿Mueren muchos?

Yo, estaba llorando, yo no estaba dormido, estaba bien despierto, no podía dormir por el dolor físico que tenía.

E inmediatamente pregunto: Señor, ¿mueren muchos?

E inmediatamente me muestra montañas de cadáveres, sangre fresca, carne fresca, huesos; no les dio tiempo de reaccionar.

Ya después me explicaron de qué se trata esa visión.

Se trata de una bomba, de un arma que tienen algunos gobiernos que causan este efecto en las personas cuando estallan.

Me dicen: Una tercera guerra mundial que afecta a la humanidad gravemente.

Posteriormente hay otra visión de la cual no puedo hablar.

 

LOS TRES DÍAS DE OSCURIDAD

Hay otra donde ya muestra el final de todo el conflicto.

Yo estoy fuera, dos ángeles, otro ser humano al lado mío fuera de la Tierra.

Estamos de rodillas en el aire, para los que buscan mucha explicación es necedad; para el que tiene fe ninguna explicación es necesaria, son cosas de fe.

El caso es que estamos de rodillas implorándole al Señor por algo que va a pasar.

Nos muestra la Tierra cuando le da los rayos de sol, está de día, también cuando hay oscuridad.

Pero cuando está de día llega un momento en que unas nubes muy densas la van cubriendo.

Pregunto, ¿qué es esto?

Son los tres días de oscuridad anunciados para la Tierra desde tiempos inmemoriales.

Y desde eso momento sabemos lo que está pasando allá. Y estamos implorando al Señor.

Tenemos la misión de ser intercesores, porque a pesar de que son los Últimos Tiempos el Señor siempre cuenta con la oración nuestra, siempre.

Orar y orar hasta el final.

 

LA PARUSÍA

Sabemos que algo va a pasar y estamos a la expectativa.

Y hay una explosión de luz.

Cuando miramos esa explosión de luz hay un ruido impresionante, como miles de truenos al mismo tiempo, pero es un solo trueno.

Y cuando estalla, se viene una oleada de luz, e inmediatamente invade la Tierra.

Cuando miramos la Tierra encontramos que está reverdecida y pregunto yo:

¿Y qué pasó?

Y dicen: Que ha llegado el Señor.

Pero dicen:

Todo hasta la última partícula que fue contaminada con el pecado y con el mal en la Tierra, ha sido sepultada en los abismos, con todos aquellos que no estaban en la voluntad del Señor.

Todos los que libremente decidieron no seguirle, no elegirlo a Él como Salvador.

Se ha dado la purificación y es el inicio del nuevo pueblo de Dios, inicio de un pueblo santo.

La tierra totalmente renovada.

Después me doy cuenta de que esto estaba en las Escrituras.

Cierto esto aparece en las Escrituras y a mí me fue confirmando todo esto.

Mira el video aquí:

Fuentes:

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