La discusión sobre el cumplimiento del pedido de Fátima es algo aún abierto.

Especialmente sobre la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María.

Que habría evitado que Rusia esparciera sus errores.

Es evidente que Rusia esparció sus errores a occidente, como lo muestra el marxismo cultural que hoy domina a los políticos occidentales.

Consagración del Mundo al Inmaculado Corazón de María en 1984 por Juan Pablo II

¿Pero no habrá habido otros errores que Rusia esparciría y que se evitaron?
.
Hay sospechas y documentos que indican, que la Consagración realizada por Juan Pablo II habría evitado una guerra nuclear que se habría dado en 1985.

 

LOS SECRETOS DADOS A LOS VIDENTES DE FÁTIMA

Las primeras dos partes de los secretos fueron reveladas en 1941.

Nuestra Madre había dicho en las dos primeras partes del secreto de Fátima que Rusia se convertiría en ateísta y que si no fuera consagrada a su Corazón Inmaculado se extendería sus errores alrededor del mundo.

Advirtió que muchas naciones serían “aniquiladas”.

 ¿Se aniquilaron muchas naciones?

Poco después de las apariciones de 1917 Lenin llegó al poder y los comunistas formaron la Unión Soviética, que absorbió los países vecinos, en efecto “aniquilándolos”.

El tercer secreto fue revelado por el Vaticano el 13 de mayo del 2000.

Cabe aclarar que los ‘fatimistas’ sostienen que hay otra parte que no fue revelada y que posiblemente sería la interpretación de Sor Lucía sobre el tercer secreto.

Hay una parte intrigante del tercer secreto, que es la visión de un ángel con una espada flameante.

Nos referimos a este pasaje:

“Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda.

Centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo.

Pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él.

El Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!”

¿Podría la aniquilación de la que se habló antes haber implicado un holocausto nuclear?

Sí. También puede haber significado eso.

¿Por qué las llamas? ¿Qué significa la imagen? ¿Qué implica para el mundo?

Esa espada llameante suena como un arma nuclear.

Parece que Nuestra Mater evitaría la acción de una ojiva múltiple por la Consagración.

Así sería como ella lo impediría. Era el cumplimiento exacto de una profecía

La visión habla de que cae fuego del cielo.

Que es exactamente lo que ocurriría durante un holocausto nuclear.

Sor Lucía mencionó más de una llama – ella usó el plural – que evoca la imagen de una ojiva multi-punta.

Pero hay incluso más razones para creer esa interpretación, y algunas de esas razones son misteriosas.

Según la hermana Lucía, la “gran señal” profetizada en Fátima para el estallido de una guerra mundial fue una exhibición inusual de la aurora boreal que ocurrió en 1938.

Esto es fascinante porque hay algunos que dicen que la aurora causó reflexiones atmosféricas idénticas a las causadas por las nubes de hongos nucleares.

Si eso es cierto, hay una conexión directa entre una guerra nuclear y la advertencia de Fátima.

Tal confrontación de hecho habría causado (y aún puede) hacer caer fuego “como si pusieran el mundo en llamas”.

 

ALGUNOS OTROS HECHOS COINCIDENTES

La hermana Lucía había dicho que la Santísima Virgen pidió que el Papa del momento publicara el tercer secreto en 1960.

El Papa Juan XXIII no lo hizo.

E incluso ella consideró que la razón de esperar al menos hasta después de 1960 sería que el tercer secreto se vería “más claro” después de ese año.

¿Qué sucedió a partir de los ’60?

Juan XXIII anunció el Concilio Vaticano II el 25 de enero de 1959 y las comisiones comenzaron a funcionar en 1960.

El Concilio oficialmente duró desde 1962 a 1965, y fue cerrado por su sucesor Pablo VI.

En octubre de 1962 estalló la llamada Crisis de los Misiles entre Cuba (en realidad la URSS) y EE.UU.

En 1969, cuando un fotógrafo tomó una foto de los ensayos nucleares franceses en la isla del Pacífico de Mururoa, supuestamente las imágenes de Cristo crucificado y la Santísima Virgen aparecieron en el tallo y a la izquierda de la creciente nube.

Una vez más, la manifestación milagrosa de María estaba relacionada con una advertencia nuclear.

Mirando hacia atrás, los años sesenta fueron un tiempo donde se cristalizó la Revolución Sexual, consagrada en el Mayo de París de 1968.

La década estuvo signada por el crecimiento de la amenaza de la aniquilación nuclear.

Cuatro años después de Mururoa, en 1973, fueron las revelaciones de Akita, Japón.

Allí la Hermana Sasagawa afirmó que la Virgen le dijo que si los hombres no se arrepentían, si no regresáramos a Dios y con prisa, el fuego “caería del cielo y borraría una gran parte de humanidad”.

Esto suena como que una ojiva nuclear pondría el mundo en llamas como muestra el tercer secreto de Fátima.

La fecha de estas revelaciones de Akita fue el 13 de octubre – aniversario del gran milagro en Fátima – y ocurrió en la única nación que ha soportado la devastación de una bomba atómica.

También fue un período durante el cual la Virgen advirtió que la paz estaba en un “estado de crisis” y que el mundo estaba en peligro de una guerra nuclear en sitios de aparición como Medjugorje en Bosnia-Herzegovina; San Nicolás en Argentina; y Cuapa en Nicaragua (los dos últimos aprobados por la Iglesia).

En la fecha relacionada con Fátima del 13 de octubre de 1980, en Cuapa, Nicaragua, un vidente llamado Bernardo Martínez vio a la Mater.

Apareció de una manera que le recordó una estatua de Fátima.

Y según Martínez, que luego fue sacerdote, le dijo que si la humanidad no cambiaba, “se aceleraría la llegada de una tercera guerra mundial”.

El año siguiente, en 1981, como si quisiera subrayar aún más el punto, María comenzó a aparecer como la Reina de la Paz en la Yugoslavia comunista en Medjugorje, diciendo que la paz estaba en un estado de “crisis”.

Ese mismo año, el 13 de mayo – aniversario de la primera aparición de Fátima – el Papa Juan Pablo II sufrió un atentado de una manera que trae a la mente otra parte del tercer secreto que mostraba a un “obispo vestido de blanco” cayendo ante atacantes.

¿Cuál era la conexión con Rusia?

Muchos creen que el asesino, Mehmet Ali Agca, era parte de un complot conducido por la KGB búlgara.

La tensión entre la URSS y EE.UU. y Europa Occidental fue creciendo constantemente presagiando un holocausto nuclear.

En 1984 las tensiones estaban en un pico entre la línea dura soviética con Yuri Andropov y Konstantin Chernenko y la Administración Reagan, que había descrito a la Unión Soviética como un “imperio del mal”.

Los rumores eran abundantes de que los soviéticos pensaban que podrían ganar una guerra nuclear.

Base Naval de Severomorsk

 

LA CONSAGRACIÓN DE 1984

Ante toda esta situación de crisis nuclear, el 25 de marzo de 1984 el Papa Juan Pablo II consagró el mundo, e implícitamente a Rusia, al Inmaculado Corazón de María, como se solicitó en los dos primeros secretos de Fátima.

Menos de dos meses después de esa consagración, el 13 de mayo de 1984, en el aniversario de la primera aparición de Fátima, una de las mayores multitudes de la historia de Fátima se reunió para celebrar y orar por Rusia.

Ese mismo día se produjo una explosión masiva en la Unión Soviética – en Severomorsk – y destruyó un tercio de los misiles tierra-aire de la flota norte.

Lo que redujo considerablemente la capacidad de Rusia de atacar y causar precisamente lo que el secreto advirtió, que el fuego cayera del cielo.

Si eso no es suficiente, años después, en 1993, Sor Lucía dijo a un cardenal filipino que la visitó, Ricardo Vidal, que

la consagración de Juan Pablo II en 1984 “impidió una guerra atómica que habría ocurrido en 1985”

También hubo otra entrevista de 1982 con otro obispo en el mismo tenor.

 

LAS ENTREVISTAS de 1982 y 1983

La Hermana Lúcia dio una audiencia al cardenal Antony Padiyara de Ernaculam de la India, el 11 de octubre de 1992, y otra exactamente un año después, al cardenal Ricardo Vidal de Filipinas, el 11 de octubre de 1993.

En ellas manifestó que la consagración llevada a cabo del mundo e implícitamente Rusia por Juan Pablo II, había sido aceptada por el cielo, como el cumplimiento de la petición de la Virgen de que Rusia se consagrara a su Inmaculado Corazón, para evitar que propague sus errores alrededor del mundo.

En ambas entrevistas estuvo presente un historiador de Fátima llamado Carlos Evaristo, quien registró los encuentros.

El Cardenal Padiyara le preguntó a la Herman Lucía:

“Cuando regrese a mi diócesis, me preguntarán muchas cosas, entre las que se encuentra si la consagración de Rusia ya se ha hecho según la petición de Nuestra Señora.

¿Esto fue cumplido por el Papa Juan Pablo II el 25 de marzo de 1984?”

“Sí, sí, sí” respondió la hermana Lucia en voz baja y agregó:

La consagración ya estaba parcialmente hecha, el Papa Pío XII la hizo en 1942, el 31 de octubre, pero carecía de la unión con todos los obispos del mundo, que Juan Pablo II finalmente logró unir en 1984”.

“Pero ¿no debía mencionarse específicamente a Rusia, como dijo Nuestra Señora? -preguntó Evaristo.

“La intención del Papa fue Rusia, cuando dijo, ‘aquellos pueblos…’ en el texto de la consagración de 1984.

Aquellos que conocían la petición de la consagración de Rusia, sabían a qué se refería.

Como lo sabía Dios que todo lo sabe, que la intención del Papa era Rusia y que él quería decir ‘Rusia’ en la consagración.

Lo que es importante es la intención, como cuando un sacerdote tiene la intención de consagrar una hostia”

“¿Pero Nuestra Señora no quería que se mencionara específicamente a Rusia? insistió Evaristo, que grabó las conversaciones textualmente en un folleto titulado ‘Two Hours With Sister Lucia”.

“Nuestra Señora nunca pidió que se mencionara específicamente a Rusia”, dijo la hermana Lucía.

Y hablando del momento en que Nuestra Señora le pidió la Consagración dijo:

En ese momento ni siquiera sabía lo que era Rusia, pensábamos que era una mujer muy mala, lo que importa es la intención.

El Papa y los obispos sabían que la intención del Papa era consagrar a Rusia”.

“¿Nuestra Señora está contenta y la ha aceptado?”

“Sí”, dijo Lucia, aparentemente poniendo fin a una polémica que había durado décadas, pero que aún hoy continúa.

 

LAS PRUEBAS DE ESTO

Carlos Evaristo, que había visitado a Sor Lucia con los dos cardenales, habla con fluidez inglés y portugués.

Publicó un relato de su visita con Sor Lucía en un folleto titulado Two Hours with Sister Lucia, con el Cardenal Indio que mencionamos.

Más tarde, Evaristo publicó otro folleto titulado It All Started with ‘Two Hours with Sister Lucia’ (ver también aquí).

Este folleto contenía información supuestamente de la Hna. Lucía, tomada de una nueva entrevista realizada en octubre de 1993 en presencia del Cardenal Vidal de Cebú, Filipinas.

En 2001, Leo Madigan († 2015), autor y residente de Fátima, publicó un libro titulado A Pilgrim’s Handbook to Fátima.

Él menciona la afirmación de la guerra nuclear de 1985, hablando de ella como verdadera y diciendo que Sor Lucia la mencionó en “correspondencia privada”.

También en 2001, John Haffert, fundador del Ejército Azul de Nuestra Señora de Fátima, lo menciona en su autobiografía To Shake the World.

En este libro hace referencia al encuentro de 1993 del Cardenal Vidal con Sor Lúcia y habla favorablemente de la afirmación de una guerra nuclear evitada en 1985.

También Sor Lucía hizo una publicación póstuma (2006), bajo el título portugués Como vejo a mensagem

Hablando de la frase sobre el Santo Padre consagrando Rusia, la Hermana escribió lo siguiente:

“Esta consagración se hizo, públicamente, en Roma, por el Santo Padre, el Papa Juan Pablo II, el 25 de marzo de 1984, ante la imagen de Nuestra Señora de Fátima, que se venera en la Capilla de las Apariciones en la Cova da Iria, Fátima”.

Tres páginas más tarde, Sor Lucia vuelve a hablar de guerra nuclear:

“Hasta este punto, veo en el Mensaje como una preparación para liberar al pueblo de Dios, en palabras de Pío XII, de la más grande herejía, llevando sus errores hasta los confines de la tierra.

Y también del peligro de una guerra nuclear que destruiría gran parte de su obra creadora y redentora: el Pueblo de Dios elegido para la vida eterna”.

En estas citas, la Hermana misma verificó parcialmente la afirmación de que la humanidad se dirigía a una guerra nuclear.

Y lo hizo en el contexto de su discusión sobre la Consagración de 1984, dando así la apariencia de que esta guerra fue evitada por la Consagración, que efectivamente habría sido aceptada.

Este es un video extraordinario de una de esas entrevistas de la Hermana Lucía con uno de los dos cardenales:

¿Significa todo esto que el pedido está totalmente cumplido, que estamos fuera del peligro?

Apenas.

Rusia está mostrando signos de regresar a sus caminos de la Guerra Fría.

Pero también esta Corea del Norte, una de las naciones que recibió los “errores de Rusia”.

También está China, el “dragón rojo”.

Y fuera del mundo comunista o ex comunista, está Irán, en el mundo musulmán, que sigue su tarea de desarrollar su bomba atómica.

La imagen del fuego celestial de la purificación cayendo bien puede ser tanto del pasado, del presente y el futuro.
.
E incluso bien puede resultar ser atemporal.

Fuentes:

¿Te gustó este artículo? Entra tu email para recibir nuestra Newsletter, es un servicio gratis: