La aparición comenzó en 1980.

La vidente es una humilde mujer que apenas sabe leer y escribir.

Y fue a Lourdes en 1977 donde la Santísima Virgen la sanó del corazón.

La Obra posterior ha dado muchos frutos.

Un hecho significativo fue que el feroz ataque a esta aparición.

Que fue liderado por el párroco de ese entonces, quien lo confesó en su lecho de muerte.

Criada en la pobreza, en el sacrificio y en el duro trabajo, Amparo Cuevas, desde niña, sin saber rezar, ha invocado a la Virgen para su sanación.
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Es casada y madre de 7 hijos.

En Octubre de 1980 oye una voz que le decía:

“Reza por la paz del mundo y por la conversión de los pecadores. Amaos los unos a los otros. Vas a recibir pruebas de dolor”

La primera aparición del Señor a Luz Amparo fue el 12 de noviembre. P

ero recordamos la del día 15 por su trascendencia.

El Señor crucificado se aparece a Luz Amparo y ésta queda estigmatizada por primera vez en la casa donde trabaja como empleada de hogar, ante la niña Beatriz de 7 años, hija del matrimonio Miguel Martínez y Julia Sotillo.

Ha tenido apariciones del Señor, de la Santísima Virgen, de los ángeles, bilocación, comunión mística, levitación y otras manifestaciones.

La Virgen se presenta como La Virgen Dolorosa, que sufre por ésta humanidad que no cambia de rumbo para lograr la paz y la salvación.
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Dice que el pecado abunda y que falta mucho amor.

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Alrededor de ella se creo una obra de Residencias y de Conventos con muchos frutos. Quizás por ello ha sido tan atacada.

El padre René Laurentín la compara con Lourdes y Fátima.

La Iglesia actualmente permite misa en el lugar de las apariciones y construyó una Capilla.

 

EL COMIENZO DE LAS APARICIONES

–“Pero, ¿qué es esto, Dios mío?”.
Ya sabe que es Jesús quien le habla:
–“Hija mía, esto es la Pasión de Cristo. Es una prueba. La tienes que pasar entera”.
–“¡Yo no lo resisto!” —se lamenta Amparo—.
–“Si tú, en unos segundos, no lo resistes, ¿cuánto pasaría yo, horas enteras en la Cruz, muriendo por los mismos que me estaban crucificando? Puedes salvar muchas almas con tus dolores. Por cada dolor tuyo se salvan trescientas almas… ¿Lo aceptas, hija mía?”.
A lo que Amparo responde:

–“No sé, Señor…, con tu ayuda lo soportaré”.

virgen de los dolores de el escorial

Luz Amparo acepta ser instrumento de Dios para la salvación de las almas. Desde ese momento su vida se transforma y se inician estos hechos sobrenaturales.

23 de noviembre de 1980:

En la festividad de “Cristo Rey”, Amparo queda estigmatizada en la casa del matrimonio Miguel y Julia ante varios de sus familiares.

Todos los extraordinarios fenómenos que comienza a vivir Luz Amparo y quienes la rodean transforman por completo sus existencias.

14 de junio de 1981:

En este día, domingo de la Santísima Trinidad, se produce la primera aparición de la Virgen a Luz Amparo sobre un fresno de “Prado Nuevo” (El Escorial), comenzando así la faceta pública de estos extraordinarios acontecimientos.

Aquel día estaban en el huerto que cultivaban, y que era propiedad del Ayuntamiento de El Escorial (Madrid), Luz Amparo Cuevas Arteseros y varios miembros de su familia; habían terminado de almorzar.

Algunos regresaron a su domicilio; cuatro del grupo inicial decidieron ir a fregar los utensilios usados a la finca contigua de “Prado Nuevo”, donde había agua de una fuente.

Se acercaron Luz Amparo, su esposo Nicasio, el hijo de ambos: Pedro, y Marcos, amigo de la familia.

Una vez en el lugar, mientras estaban en la fuente-pilón, es cuando Luz Amparo se siente atraída, por una fuerza misteriosa, hacia un fresno situado a pocos metros.

Enseguida, comienza a percibirse un intenso aroma a rosas e incienso, y observan con extrañeza una especie de nube blanca algodonosa, que surge de aquel árbol y se va difuminando sobre la copa del mismo.

Allí se para Luz Amparo, cae bruscamente de rodillas y se golpea contra una roca. En esa postura permanece rígida e inmóvil alrededor de media hora.

Durante ese espacio de tiempo, ve aparecer a la santísima Virgen sobre la nube, cuya figura se va formando gradualmente hasta contemplarla con una belleza tan sublime que los pinceles son incapaces de plasmar.

Viene ataviada con una túnica granate, un manto negro que la cubre sin ceñirse a la cabeza; debajo: un velo de encaje blanco.

Unas lágrimas silenciosas surcan las mejillas de esa faz, que refleja pena, sin dejar, a pesar de ello, de transmitir una dulzura infinita.

En esos instantes, le es comunicado el siguiente trascendental mensaje:

“Soy la Virgen Dolorosa. Quiero que se construya en este lugar (señala con la mano la ubicación) una capilla en honor a mi nombre. Que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la Pasión de mi Hijo, que está completamente olvidada. (y donde

“el Santo Sacramento esté de día y de noche expuesto para todo el que quiera venir a orar a este lugar”, completará la Virgen el 14 julio de 1984).
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“Si hacen lo que yo digo, habrá curaciones.
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Este agua curará (se refiere a la que mana de la fuente que allí se encuentra).
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Todo el que venga a rezar aquí diariamente el santo Rosario, será bendecido por mí.
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Muchos serán marcados con una cruz en la frente.
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Haced penitencia. Haced oración”.

Terminado el éxtasis y desaparecida la Virgen, quedó un impresionante aroma por toda la pradera que duró varios días.

La Celestial Señora se siguió apareciendo a Luz Amparo, unas veces en un día de la semana y otras en otro, aunque principalmente los primeros sábados de mes.

También, se le siguió manifestando el Señor, comunicándole ambos diversos mensajes, hasta el del 4 de mayo de 2002, que terminaron.

prado nuevo cuadro arbol

 

LOS MENSAJES

Los mensajes de El Escorial contienen la doctrina que, a través de esta revelación privada, el Señor y la Virgen han querido transmitir, para recordamos las enseñanzas del Evangelio, e invitamos a ponerlas en práctica.

Su contenido es universal y totalmente conforme con la Revelación cristiana:

“Acudid a este lugar, que en este lugar no faltarán jamás las gracias “. (El Señor, 7 – XII – 91).

“Hijos míos, cuidad este lugar Este lugar está consagrado; las plantas virginales de María lo han pisado “. (El Señor, 6 – X – 90).

“Acudid a este lugar, que recibiréis gracias especiales, en vuestros corazones, hijos míos”. (La Virgen,3 – VI – 97)

“Venid a María, que María es el camino recto y seguro para ir a Jesús. Dios Padre me ha puesto como camino de salvación, como puerta del Cielo, para que todos entréis por mí para ir a Jesús”. (La Virgen, 6 – VIII – 88).

“No os abandonéis en la oración (…). Pedid gracias, hijos míos, que, si vuestras oraciones salen de dentro de vuestro corazón, todo lo que pidáis se os concederá”.(La Virgen, 5 – IV – 86).

“El santo Rosario, hijos míos, es muy importante, porque puede parar una guerra, ganar una batalla, curar enfermedades, sanar almas (…). Es una plegaria tan hermosa, que a Dios le gusta que se rece. Hijos míos, no dejéis de rezar un sólo día el santo Rosario “. (El Señor, 5 – VIII – 00).

“Amad a la Iglesia, hijos míos; cuanto más améis a la Iglesia más amaréis a Cristo. Cristo dio su vida por la Iglesia y para la Iglesia “. (La Virgen, 7 – IV – 90).

“Dentro de la Iglesia, hijos míos, hay un árbitro santo que dirige con santidad y justicia; es el representante de Cristo, hijos míos; obedecedle”. (La Virgen, 3 – X – 92).

“Dios Padre perdona a todo el que pide perdón; está con los brazos abiertos esperándoos a todos, hijos míos. Acercaos al sacramento de la Confesión “. (La Virgen, 21 – VI – 84).

“Acercaos diariamente a la Eucaristía. Fortaleceos de mí, hijos míos. Mi Cuerpo es una verdadera comida y una verdadera bebida; alimentaos de él, hijos míos ” (El Señor, 5-I-02).

“Id al sagrario cuando encontréis dificultades, y allí me encontraréis, para daros fuerzas y ánimos para que sigáis adelante “. (El Señor, 4 – VIII – 01).

“Hijos míos, os voy a pedir humildad (…). Todos aquéllos que queráis estar los primeros, poneos siempre los últimos, hijos míos (…), haceos niños, hijos míos, para que podáis entrar en el Reino del Cielo”. (La Virgen, 10 – VI – 84).

“El amor es el que prevalecerá en el Cielo. Practicad esa virtud tan importante, la virtud de la caridad. Amaos unos a otros, como está escrito, y practicad los mandamientos “. (El Señor, 1 – XII – 90).

“Todos aquéllos que ayudan a mi Obra les daré un galardón, y ese galardón será la entrada para entrar en el Cielo ” (El Señor, 5 – X – 91).

“Yo prometo que el que acuda a este lugar los primeros sábados de mes, acercándose al sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, le daré gracias especiales para caminar en la Tierra, y le aseguro la vida eterna, porque lo conservaré en la luz y no se perderá “. (El Señor, 7 – III – 98).

“Prometo no desaparecer de este lugar Mis palabras se acabarán pero mi presencia seguirá” (El Señor, 2 – 1 – 99).

procesion virgen dolorosa prado nuevo

 

LOS FRUTOS

Siguiendo el criterio de Jesús: “por sus frutos los conoceréis” (Mt 7, 16), éstos han sido y continúan siendo abundantes en “Prado Nuevo”.

Entre los miles de devotos que acuden a este lugar, especialmente los primeros sábados, hay numerosos testimonios de conversiones auténticas, que han derivado en un avivamiento de su fe, confesión habitual, recepción frecuente de la Eucaristía.

Una señal muy luminosa la tenemos en las vocaciones salidas de Prado Nuevo.
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El día 15 – 7 – 2000 fueron consagrados en la Catedral de Toledo 3 nuevos Presbíteros.
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Ya son 5 los sacerdotes ordenados que obtuvieron su vocación gracias a Prado Nuevo.
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En el Seminario hay más chicos siguiendo sus mismos pasos.
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A todo esto hay que unir las Asociaciones nacidas y autorizadas por el Iglesia de Seglares Reparadores, de la Fundación Pía para el cuidado de ancianos y necesitados y de más de 60 novicias que se preparan para atender esta Obra.

Otro fruto específico e importante es la Asociación Pública de Fieles “Reparadores de N. S. la Virgen de los Dolores” en sus distintas ramas (Hnas. Reparadoras, Comunidad Familiar y Comunidad Vocacional).

El 14 de junio de 1994, el cardenal Suquía aprueba por partida doble y en sendos documentos del arzobispado la Asociación Pública de Fieles “Reparadores de Nuestra Señora la Virgen de los Dolores” (comunidad familiar, comunidad vocacional y Seglares Reparadoras, rama esta última ya aprobada con fecha de 14 de mayo de 1993 y que ahora venía a ser ratificada), y erección y aprobación de los estatutos de la Fundación Pía Autónoma “Virgen de los Dolores”.

Las dos agrupaciones fueron fundadas por Luz Amparo Cuevas.

Esta Asociación Pública de Fieles tiene como finalidad “la santificación de sus miembros viviendo, en la medida de lo posible, vida comunitaria como los primeros cristianos y haciendo suyo el lema AMOR, UNIÓN Y PAZ.

Por ello tendrán especial interés en el servicio a personas necesitadas, viendo en ellas a Cristo Redentor, en íntima relación con la Virgen en su advocación de los Dolores, y estoando dispuestos siempre a cooperar con la Iglesia Católica en sus actividades”.

La sección de las Hermanas Reparadoras, está formada por “mujeres célibes o viudas, dedicadas especialmente a la atención de las personas necesitadas. Están consagradas con votos privados (de pobreza, castidad y obediencia); viven en comunidad” observando siempre los estatutos aprobados por la Jerarquía eclesiástica y el Reglamento de Régimen Interno. “Tienen como fin principal su propia santificación mediante el servicio a los necesitados, viendo en ellos a cristo Redentor, viviendo los consejos evangélicos y dando a su vida sentido reparador”.

En virtud de esta vocación y misión, las hermanas Reparadoras prodigan a los necesitados en todas las dimensiones de su persona, una esmerada atención y dedicación amorosa.

Les ofrecen los auxilios necesarios para su cuidado corporal y espiritual, y, sobre todo, un excepcional trato lleno de respeto y cariño.

Escuchándoles con paciencia, consolándoles en sus penas, repartiéndoles alegría, etc., practican la caridad con ellos.

Esta rama de la Asociación cuenta en la actualidad con cerca de ochenta hermanas.

La Comunidad familiar. Esta sección tiene dos grupos.

La Comunidad interna, es la constituida por seglares casados o célibes que, de común acuerdo, y junto con sus hijos si son menores de edad, quieren llevar una vida semejante a la de los primeros cristianos.

Se sustentan con su propio trabajo en los más diversos campos, así como de las pensiones de sus miembros ya jubilados.

Esta comunidad es autosuficiente y tanto sus bienes como el excedente de su trabajo se destinan a cubrir las necesidades de las obras de caridad de la Fundación.

La Comunidad externa es la formada por aquellas personas que, sin vivir en comunidad, participan de ciertos actos propios de ésta por haber sido admitidos como tales miembros.

Esta sección de la Asociación en la actualidad, cuenta en su conjunto con unos 150 miembros.

La Comunidad Vocacional. Forman esta sección hombres célibes o viudos que se sienten llamados a vivir en comunidad según los tres consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia.

Su finalidad es el cultivo de su vocación particular de entrega a Dios: bien a través del sacerdocio o bien llevando una vida religiosa entregada a esta Obra a través de la oración; el trabajo en lo que la Institución necesite a favor de las personas necesitadas asistidas; y el apostolado.

Actualmente, la Comunidad Vocacional cuenta con unos 25 miembros.

De esta Obra de Prado Nuevo han surgido cerca de veinte sacerdotes que conocemos y otros que van apareciendo y manifestando que su vocación procede del Prado.

Más directamente surgidos de esta Obra hay cinco sacerdotes, dos de los cuales son capellanes de la Asociación Pública de Reparadores, nombrados por el actual Cardenal de Madrid, Dn. Antonio Mª Rouco Varela.

También hay seis seminaristas, uno con los estudios eclesiásticos terminados esperando recibir, D.m., en pocos meses el Sagrado Orden del diaconado; dos en los últimos cursos de teología que si Dios quiere también serán ordenados diáconos a finales de este año; otros dos estudiando la Teología y uno en los cursos de Filosofía.

Además hay al menos cuatro jóvenes de la Asociación con vocación sacerdotal, que se están preparando para ir al seminario.

Actualmente, están abiertas varias casas de amor y misericordia, conforme a las peticiones de la Virgen; son las residencias de “Virgen de los Dolores” en El Escorial (Madrid), “Jesús del Buen Amor” en Griñón (Madrid), “Nuestra Sra. de la Luz” en Torralba del Moral (Soria), “Na Sra. del Carmen” en Peñaranda de Duero (Burgos) . En Pesebre (Albacete), pueblo natal de Luz Amparo, ya se ha proyectado una nueva casa, que se llamará “María Dolores”.

Cada día, junto al fresno de las apariciones, se reza el santo Rosario y los viernes también el Vía Crucis, actos piadosos en los que puede participar quien lo desee.

El primer sábado de cada mes, como ha manifestado la Virgen, es un día muy especial.
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El Rosario que se reza a las 5 de la tarde es masivo y atrae a personas procedentes de toda España y de Europa.

AmparoCuevas

 

LAS HOSTILIDADES CONTRA AMPARO CUEVAS

En la mañana del 26 de mayo de 1983, hallándose Luz Amparo Cuevas sola, rezando ante el árbol y la pequeña estampa de la Virgen, que los devotos habían puesto en él, Luz Amparo recibe una cruel agresión por parte de tres encapuchados, dos hombres y una mujer.

La desnudan, la arrastran por el suelo, llenan su boca con una piedra para que no grite…

“Te vamos a ahorcar en un árbol a ver si la Virgen viene a salvarte”. -Le dicen- “Tienes que decir que todo esto es falso.”… “¿Pero cómo voy a decir que es falso siendo verdad?”

Un fuerte ruido les hace huir.

Amparo tiene que ser hospitalizada y guardar cama varias semanas para recuperarse y curar las heridas.

Con el inicio de los años noventa, brota una triple y hostil alianza contra estas apariciones de la Virgen.

Se encuentra en este grupo el alcalde socialista Mariano Rodríguez, el administrador de la finca de Prado Nuevo donde está situado el “árbol” Tomás Leyún y el párroco de El Escorial, Don Pablo Camacho Becerra.

Entre los años 1992 y 1995, Luz Amparo Cuevas y las personas que seguían asistiendo a Prado Nuevo sufrieron una pertinaz persecución y agresión por parte de un grupo hostil, (supuestamente alentados por la “alianza tripartita”), del pueblo de El Escorial, que terminó con el cierre por parte del Ayuntamiento de la finca.

Más adelante, Don Pablo Camacho, estando hospitalizado por una enfermedad grave, reconoce al periodista Neftalí Hernández: “Debo confesarle, amigo Neftalí, que era yo quien instigaba toda aquella estrategia de acoso y persecución.”

El cambio de signo político del Gobierno Municipal propició la apertura de la finca y la vuelta al rezo del Rosario junto al árbol. (15-9-1995)

Aún así, el 4 de septiembre de 1996, Jacinto Jesús, hijo de Luz Amparo, aparece muerto en el interior de “La Atalaya”, casa situada en la calle Carlos III.

Fue asesinado por negarse a colaborar con quienes pretendían desde la sombra acabar con la aparición de la Virgen en “Prado Nuevo”.

Tenía tan solo 29 años. Es el primer mártir de la Obra.

laurentin

 

OPINIÓN DE LAURENTÍN EN 1985 EN EL LIBRO “APARICIONES ACTUALES DE LA VIRGEN MARÍA”

Desde el 13 de noviembre de 1980, la Virgen se aparece a Amparo Cuevas, nacida el 13 de marzo de 1931, mujer pobre, madre de siete hijos, en El Escorial (ciudad del real monasterio, a 50 kilómetros de Madrid).

Acuden multitudes. No me voy a detener ahora en el documento que el arzobispo de Madrid publicó el 12 de abril de 1985, en el que se afirma que no consta el carácter sobrenatural de las presuntas apariciones y revelaciones.

Lo positivo de esa declaración es que tampoco dice que conste su carácter no sobrenatural.

Por lógica prudencia, ha pedido a los sacerdotes que se abstengan de participar en estas manifestaciones religiosas (medida clásica en verdad, aunque no exenta del riesgo que supone dejar el hecho fuera de toda orientación y control pastoral).

No conozco los mensajes de El Escorial -que se han seguido dando todos estos años ante una multitud que acude sin traba alguna al lugar de la aparición- más que por reproducciones Magnetofónicas.

El Rosario -desde luego- se reza alli con calma y recogimiento.

Lo que me ha impresionado ha sido la calidad humana y espiritual de la vidente, sometida desde la infancia a desgracias y calamidades suficientes para haberla trastornado y hasta destruido.

La conocí en El Escorial, en 1985, en la casa de la familia a la que sirve como doméstica para ganarse el pan, porque su marido no trabajaba y ella tenía que hacer lo imposible para sacar adelante a sus hijos.

Es una mujer sencilla, sosegada, natural, que no se apasiona, ni tiene pretensiones, ni se mueve por sentimentalismo.

Su atavío es modesto, limpio, cuidado, pese a su pobreza.

No se muestra azorada ante preguntas difíciles y responde brevemente a la principal cuestión planteada.

Amparo Cuevas no conoció a su madre, fallecida cuando ella tenía seis meses.

Su madrastra la enviaba a hacer ventas ambulantes con orden de no volver hasta haberlo vendido todo.

La niña dormía a menudo bajo un árbol sin haber comido, también en invierno y con nieve.

Un día tuvieron que reanimarla. Tenía nueve años.

En casa no tenía cama y dormía en un pequeño armario donde ni siquiera podía estirar las piernas.

A los diez años, por haber ido a la capital a buscar comida, la encerraron en un cuartucho durante varios meses, adonde le llevaban agua y un poco de harina como único alimento.

Amaba mucho a la Santísima Virgen, a quien confesaba ingenuamente su deseo de morir: «Madrecita del cielo, yo quisiera ver ya a mi madre de la tierra. ¡Llévame a donde esté!».

Tenía la convicción de que la Virgen la escuchaba.

Su infancia desgraciada se prolongó en un matrimonio igualmente infortunado que le deparó nuevos sufrimientos y estrecheces.

Después de tantas desdichas, es sorprendente que Amparo haya conservado esta serenidad, esta sencillez, esta dignidad, esta mesura que traduce toda su persona.

Es un testimonio al que se debe rendir homenaje y que hace desear que estos casos de santidad sean reconocidos con más presteza.

Desde un punto de vista evangélico, no cabe duda que estas personas ejemplares no deben ser enjuiciadas desde la suficiencia, sino desde la humildad.

Yo, al menos, he tenido la sensación de contemplarla gigante desde mi pequeñez.

«La Virgen» ha pedido que se edifique allí una capilla, pero, sobre todo, ha hecho una llamada a la conversión, a la oración, al rezo diario del rosario.

El mundo estaría, según los mensajes, al borde de un abismo: desempleo, miseria, guerras, con señales en los astros.

Estamos en disposición de complementar la información del autor con algunos datos y precisiones que pueden ayudar a mejor conocer el hecho: las apariciones de la Virgen no empezaron el 13 de noviembre de 1980, sino meses después; la primera de ellas, en el fresno de Prado Nuevo el día 14 de junio de 1981.

Anteriormente, y no el día 13, sino el 12 de noviembre de 1980 y por la noche, entre 9 y 9,15, regresando a la casa donde prestaba sus servicios, detectó la vidente que la seguía un «SEÑOR», caminando tras de ella, a distancia como de diez pasos, sin causarle molestia alguna.

Ocurrieron luego sucesos inexplicables para la vidente, como la percepción de locuciones («Reza por la paz del mundo y la conversión de los pecadores») que aumentan su perplejidad y le hacen sufrir, pensando en la posibilidad de perder el trabajo que tanto necesitaba.

Estos hechos extraordinarios comenzaron a aclararse para la vidente y a perturbar su entorno familiar, laboral y social, a partir del sábado 15 de noviembre de 1980, sobre las 10 de la mañana, cuando Cristo Crucificado se le aparece para explicar a la vidente, según su versión, el sentido de sus estigmas que acababa de recibir por primera vez.

Asustada y confundida al ver en ella los sangrantes estigmas, dice:
-¿Qué es esto?
-Esto es la Pasión de Cristo, y tú tienes que pasarla entera.

A partir de entonces tuvieron lugar todos los sucesos que configuran la manifestación de El Escorial.

foto grande virgen dolorosa prado nuevo

 

OPINIÓN DE LAURENTÍN EN EL AÑO 2006 PUBLICADA EN CHRÉTIENS MAGAZINE, (Nº 191, 15-junio-2006, págs. 10-13)

Las Apariciones a Amparo Cuevas, mujer pobre, en la real Villa de El Escorial comenzaron diez días antes de las de Medjugorje (24 de junio 1981) y cinco meses antes de las de Kibeho (28 de noviembre 1981).

Eran más bien desconocidas cuando yo me encontré con Amparo en 1985.

Percibí entonces la transparencia de esta mujer, pobre entre los pobres, y me sorprendieron después las increíbles pruebas pasadas por ella y su misión.

La Iglesia, prudente, se mostró reticente por largo tiempo.

La Alcaldía y el cura de la Parroquia dirigieron un combate contra ella y la peregrinación.

El acceso al fresno de Prado Nuevo (lugar de las apariciones) fue prohibido a los peregrinos, y las multas llovían sobre los innumerables autobuses y los coches.

Me sorprendió mucho que el Cielo levantara a Luz Amparo cuando menos se esperaba: el Municipio agresivo cayó en el ridículo y perdió las elecciones.

El cura de la Parroquia pidió perdón a Amparo y a sus seguidores; durante su agonía, confesó haber sido el origen de numerosas molestias.

Al poco tiempo, el cardenal arzobispo de Madrid visitó a Amparo un día entero, antes de jubilarse, y reconoció oficialmente sus fundaciones.

Todo acabó bien en el Escorial en el plan institucional, civil y religioso, pero sobre todo en el plan espiritual, en este lugar de oración y conversión, gracias a la vida profunda de Amparo, alma víctima desde su niñez hasta su vida conyugal en la miseria, pasadas las persecuciones y oposiciones ahora cuando no se esperaba.

El 14 de junio de 1981 comenzaron las denominadas «apariciones de El Escorial»; por lo cual, está a punto de cumplirse el ¡25 aniversario!; fecha, pues, muy significativa.

Con las siguientes palabras se manifestaba, entonces, la Madre de Dios:
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«Quiero que se construya en este lugar una capilla en honor a mi nombre.
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Que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la Pasión de mi Hijo, que está completamente olvidada.
.
Si hacen lo que yo digo, habrá curaciones.
.
Esta agua curará.
.
Todo el que venga a rezar aquí diariamente el santo Rosario, será bendecido por mí.
.
Muchos serán marcados con una cruz en la frente.
.
Haced penitencia. Haced oración».

Desde aquel mensaje inicial en Prado Nuevo, se sucedieron decenas de mensajes, con una periodicidad mensual desde 1985, que tuvieron su culminación el 4 de mayo de 2002 (las manifestaciones prosiguen el primer sábado de cada mes, pero sin mensaje).

Este elevado número de mensajes ha causado extrañeza a algunos. Sin lugar a dudas, si comparamos esta proliferación de mensajes con la brevedad de Lourdes o Fátima, la diferencia es notable.

Pero, ¿existe algún criterio absoluto en el estudio de las manifestaciones marianas que nos autorice a poner límite a esta libérrima intervención del Cielo? Ciertamente, no.

La misma Virgen ofrece respuesta a tan frecuente objeción en sus mensajes de El Escorial: «Yo me aparezco, hija mía, donde quiero y cuando quiero.

Todo aquél que diga que no puede ser, ¿quién es él para decirme a mí cuándo y dónde tengo que manifestarme?

Os aviso, hijos míos, como una madre avisa a su hijo cuando corre un gran peligro» (20-mayo-1984).

El P. Laurentin, en su libro Apariciones actuales de la Virgen María, escribió: «La Virgen tiene una misión de Madre a los ojos de nuestro mundo.

Esta misión está llamada a intensificarse en los últimos tiempos, decía Grignion de Montfort».

Hay, no obstante, apariciones más recientes de María, reconocidas por la autoridad eclesiástica correspondiente, que se han caracterizado por su prolongación; p. ej., la que se produjo durante varios años en Betania, Venezuela, que monseñor Pío Bello Ricardo reconoció oficialmente mediante una Instrucción Pastoral del 21 de noviembre de 1987.

¿Qué ha ocurrido desde aquel encuentro, cuando han transcurrido veinte años?.

Los peregrinos no han dejado de acudir, especialmente los primeros sábados; los testimonios de conversiones son innumerables, los fieles perseveran en la vida cristiana y sacramental, las vocaciones sacerdotales y religiosas abundan, el apostolado de los laicos se ha reavivado, etc.

A pesar de estos frutos indudables, esta aparición mariana no es de las más conocidas y extendidas, como lo es Medjugorje, por ejemplo, cuyos inicios coinciden en mes y año con El Escorial.

…los frutos procedentes del fresno de Prado Nuevo, donde la Virgen posó sus pies inmaculados, son notables y han sido reconocidos por la Iglesia…

Así, el 14 de junio de 1994 (fecha aniversario de la primera aparición), el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Ángel Suquía y Goicoechea, erigió canónicamente una Asociación de Fieles llamada «Reparadores de nuestra Señora la Virgen de los Dolores», a petición de Luz Amparo.

En la misma fecha, igualmente aprobó una Fundación denominada «Virgen de los Dolores», para llevar a cabo las obras caritativas.

El cardenal arzobispo de Madrid nombró en los años 1996 y 2001, para la Fundación «Virgen de los Dolores», dos capellanes.

Solamente la rama de reparadoras cuenta en la actualidad con cerca de ochenta hermanas, que se dedican a atender las «Casas de Amor y Misericordia».

En lo que concierne a los mensajes, sabemos que son conformes a la fe católica, según varios estudios teológicos que se han hecho. Sencillos en su exposición, son profundos en su contenido.

En ellos se reavivan las raíces más auténticas del cristianismo, ya que son como una señal de alarma a las conciencias de los católicos dormidos.

Si examinamos la aparición de El Escorial en su conjunto, teniendo en cuenta sus factores (vidente, mensajes, forma en que se producen, etc.), podemos afirmar que tiene las características de una revelación privada, semejante a las que tuvieron lugar en Lourdes, Fátima y en otros lugares.

El discernimiento y el veredicto final corresponde a la Jerarquía de Madrid, pero los elementos principales van en este sentido:

-instrumento humilde en la persona de la vidente, Luz Amparo;

-obediencia y fidelidad de esta última a la Iglesia y sus pastores;

-frutos abundantes de vida cristiana;

-mensajes universales en consonancia con la Revelación bíblica;

-contenido específico de los mismos en algunos puntos para los tiempos que vivimos en la Iglesia y en la Humanidad;

-modo en que se producen los éxtasis, que han quedado grabados en imágenes (vídeos) y que se podrían incluir en los éxtasis proféticos, propios de las revelaciones privadas, en que Jesús o la Virgen transmiten su mensaje a través de la vidente, etc.

Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: «Su función no es la de “mejorar” o “completar” la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la Historia» (n. 67).

¿Habrá llegado la hora de Prado Nuevo y de que las peticiones pendientes de la Virgen de los Dolores se lleven a feliz término?.

Mientras tanto, Luz Amparo Cuevas, esta hija fiel de la Iglesia, sigue inmolándose en un holocausto silencioso por amor a la Iglesia y a las almas; ella no pide nada a cambio, sino permanecer fiel a la misión que el Hijo de Dios le encargó.

En el segundo diálogo que el Señor tuvo con ella, antes de los mensajes de Prado Nuevo, mientras el Señor le hace partícipe de su Pasión, y ella sufre de un intenso dolor, le dice:

«Puedes salvar muchas almas con tus dolores (…). ¿Lo aceptas, hija mía?».

Amparo le otorga su «fiat», renovado, mediante el dolor y la aceptación, hasta el día de hoy—: «…con tu ayuda lo soportaré» (15-noviembre-1980).

Fuentes:

 

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