Nuestra época está marcando un cambio cualitativo de los pecados.

No sólo podemos afirmar que hay más pecado entre los hombres.

Sino que se han agregado otros tipos de pecados que son mucho más destructivos.

Porque ahora no son sólo contra otras personas, como eran históricamente, sino contra la creación.

Nuestra época puede catalogarse como de rebelión contra Dios creador, en su creación.

 

LOS PECADOS CONTRA DIOS CREADOR

El Papa Benedicto XVI comentó recientemente al Papa Francisco que estamos viviendo en una “época de pecados contra Dios Creador”.

¿Qué quiso decir?

Evidentemente otras épocas tenían pecados, pero no estaban dirigidos contra el Creador.

Los pecados de los que debíamos arrepentirnos no estaban dirigidos principalmente contra el Creador.

Porque los 10 mandamientos se dividen en dos partes: deberes hacia Dios y deberes hacia otros seres humanos.

Cosas como el asesinato, el adulterio, mentir, robar y codiciar constituyen pecados contra otras personas.

Estas prohibiciones están diseñadas para proteger a otros de los desórdenes en nuestras propias almas.

Pero un pecado contra el Creador no está dirigido a no a robar o no mentir, o a no cometer adulterio

Sino que se trata del rechazo de lo que es ser un hombre como originalmente fue diseñado.

El diseño mismo se dice que es defectuoso.

Lo que una vez era un defecto en los hombres y estaba equivocado, ahora es de hecho correcto.

Y pasa a ser un defecto de la creación.

Un pecado contra Dios el Creador implica que no estamos tratando con aberraciones que surgen de la libertad en el coito normal, hablando del tema de la sexualidad humana.

Estamos tratando de lo que podríamos llamar pecados “estructurales”.

Significa decir que si Dios nos unió de cierta manera, Él lo hizo todo mal.

Así se afirma que una cosa tan extraña como un “matrimonio homosexual” es “estructuralmente” tan bueno, si no mejor, que el matrimonio entre hombre y mujer, como se nos ha transmitido, para preservar la raza humana.

La creación es una cosa dada por Dios.

No participamos de nuestra propia creación básica como seres humanos.

El intrincado diseño que nos distingue de otros seres finitos ya estaba allí sin nuestra ayuda.

Estaba destinado a ser como es.

Su origen radica en una inteligencia que es más que humana.

Dios no sólo nos pide conocer y seguir el bien moral del hombre, sino afirmar su bien existencial o estructural.

Nos pide que entendamos que el “ser” original que nos ha dado es superior a todo lo que podríamos proponer como alternativa.

Pero en esta época resulta que no sólo nos enfrentamos a problemas morales sobre cómo debemos vivir según los mandamientos, sino con un problema metafísico sobre lo que somos.

Es un rechazo a la creación y a Dios creador.

El rechazo a Dios como Creador significa que podemos ahora, hasta cierto punto, reconfigurarnos.

Podemos proponer el nacimiento sin relaciones sexuales normales.

Podemos infundir genes no propios en nuestra descendencia con el fin de “mejorar” su aspecto o inteligencia.

Si tenemos esposas o esposos múltiples y cambiantes, o si no las tenemos, depende de nosotros.

Así que cuando Benedicto dice que lo que estamos presenciando es algo más básico que las cuestiones de la virtud moral, sino “pecados contra Dios Creador”, estaba describiendo sagazmente lo que en realidad sucede.

La cuestión no es ahora si vamos a aceptar la bondad inherente a nuestro ser, sino si vamos a aceptar el mismo orden de nuestro ser, hecho por la creación.

La época en que vivimos es la primera en la historia de la humanidad que puede plantear esta cuestión.

Tiene los medios para rechazar la creación real de una manera que no conocíamos previamente para nuestra especie.

Y lo está haciendo.

Esto es lo que explica las aberraciones que presenciamos, cuya rapidez de escalada nos asombra diariamente.

Tomemos el caso quizás más paradigmático de la rebelión contra la creación, que es la sexualidad.

 

EL AVANCE DE LOS SEXBOTS

Casi todos los días las noticias presentan artículos de ‘mejoramiento’ de los sexbots, o sea los robots que están diseñados para ocupar el lugar de las mujeres.

Esta es la “objetivación” más evidente de las mujeres que ha seguido a la revolución sexual, y la bofetada más evidente a la creación.

Un objeto artificial creado por el hombre, una mujer robótica para el placer sexual de los hombres, degrada la creación porque informa la preferencia de una máquina antes que a la cosa real.







Los sexbots se están haciendo cada vez más realistas todo el tiempo en su aspecto.

Pero la depravación no termina ahí sino que va por caminos más perversos.

Los fabricantes de sexbots ahora prometen que se puede tener un sexbot hecho a la imagen de su esposa muerta, o su celebridad femenina favorita.

Y sigue las líneas de las perversiones culturales ya existentes, de modo que también están haciendo sexbots femeninos que expresan su disfrute cuando son violadas, y sexbots de niños para pedófilos.

Y así llegamos incluso a los prostíbulos de sexbots.

Lumidolls, que abrió el primer burdel de robots sexuales del mundo en Barcelona, ??a principios de 2017, ha expresado su interés en abrir “franquicias en otros países”, según el Daily Star .

“Todavía estamos negociando con inversionistas interesados, pero aún no hemos cerrado ningún negocio”, afirmó un portavoz de la compañía.

Y refiriéndose al servicio que prestan dice:

Los clientes eligen el LumiDoll con el que quieren pasar el tiempo que determinan. Nos llaman y hacen su reserva.

Si quieren que el LumiDoll esté vestido de cierta manera, o quieren que les espere en una posición específica, también nos piden”, continuó el portavoz.

Cada muñeca según los informes tiene su propia personalidad y atributos.

“Con LumiDolls, los clientes pueden realizar cualquiera de sus fantasías sexuales que no se atreven a hacer con una mujer.

Esto les permite cumplir sus fantasías más salvajes que tal vez con otras personas no pueden.

Tal vez tienen algún complejo físico que no les permite estar cómodos con una persona, y con una muñeca que hacer esto mucho más fácil”.

A los clientes, que pagan entre alrededor de U$S 100 por hasta una hora con las muñecas, se les da la dirección de la ubicación en secreto.

También por esta fecha el Daily Star informó también que la prostituta más popular de un prostíbulo de Austria era ahora una muñeca sexual.

“Fanny”, que cuesta alrededor de U$S 85 alquilar en el burdel durante una hora, se anuncia a los clientes como una muñeca flexible, siempre respetuosa y realista, con la que pueden hacer cualquier cosa.

En el sitio web del burdel, Fanny se presenta y explica los detalles a los clientes en primera persona.

“¡Hola! Soy Fanny, una muñeca japonesa de silicio”, declara.

“Después de cada uso, estoy completamente limpiada y desinfectada”.

Pero hay más en esta espiral descendente.

Breitbart Tech informó sobre un robot sexual que incluye un punto G artificial, y “RealDoll” también reveló sus planes para crear muñecas sexuales más realistas con personalidades personalizables.

Hace poco, un ingeniero chino “se casó” con un robot sexual que se creó después de frustrarse por “no encontrar una novia”.

Mientras que el futurólogo Dr. Ian Pearson predijo en una entrevista hace un año, que el sexo y el amor con los robots pronto se convertiría en “emocional ” y cada vez más común.

“Creo que será totalmente emocional”, afirmó el Dr. Pearson.

Y agregó que la gente finalmente gastará “casi lo mismo que invierte hoy en un automóvil familiar decente, para un robot doméstico”.

También se reveló que un chatbot (un robot por chat) le había dicho “te amo” casi veinte millones de veces a un chino.

Y se ha informado que las conversaciones sexuales con inteligencias artificiales están en aumento.

Un director general de una compañía de Inteligencia Artificial ha afirmado que su asistente virtual “Robin” es usado por “adolescentes y camioneros sin novias” para hasta 300 conversaciones al día.

“Esto sucede porque la gente está sola y aburrida”, dijo el director ejecutivo de Robin Labs, Ilya Eckstein.

“Es un síntoma de nuestra sociedad”.

Para leer más sobre este tema mira Hacia la Sodoma y Gomorra Cibernética [los robots sexuales].

Pero no se trata como dicen algunos periodistas de simplemente de un fenómeno de aplacar la soledad, sino de una rebelión contra la creación toda.

Obviamente quienes lo hacen no perciben que están poniendo en tela de juicio y modificando el diseño original de Dios.

Entre otras cosas porque ni creen en Dios ni que haya habido un diseño original.

Sienten como si una ráfaga de viento haya ordenado las cosas como están ahora y que el hombre debe ponerle el orden correcto.

 

¿CÓMO COMENZÓ ESTA REBELIÓN?

El objetivo último de la robótica sexualizada es la creación de una nueva Eva, una máquina tan parecida a una mujer de verdad que los dos serán indistinguibles externamente.

Excepto que los sexbots no están realmente vivos y por lo tanto no quedan embarazadas.

Esa es una diferencia importante.







El nacimiento de la píldora anticonceptiva significó que el placer sexual podría ser tecnológicamente cortado de la inconveniencia de la procreación natural de otro ser humano.

La píldora inició una revolución sexual que ha acabado disociando la sexualidad de la procreación.

Esto consolidó el adulterio a gran escala y su solución que fue el divorcio masivo.

Y ya entrados en ese tobogán descendente, la siguiente etapa fue el cuestionamiento de las normas morales para la sexualidad humana.

Para pasar luego a cuestionar directamente la creación.

Dios creo a los homosexuales dice actualmente el jesuita James Martin, que aboga a que la Iglesia reconozca la homosexualidad como algo natural.

Pero la rebelión y el pecado contra la creación no termina ahí.

Asistimos hoy a la afirmación de la cultura ‘queer’, que son personas que dicen ser de sexo flexible, un día actúan como hombres y otro como mujeres, según su estado anímico.

Y estamos ante el empuje de los transgénero. O sea personas que consideran que han nacido en un cuerpo equivocado.

Esto fue profetizado ya por Pablo VI hace 50 años, pero hay grupos dentro de la Iglesia que está moviendo los hilos para que la posición de la Iglesia – que asocia la sexualidad a la procreación – sea cambiada.

Hace cincuenta años el Papa Pablo VI se puso de pie, casi solo, contra la corriente de los que pedían la ruptura de la unión sexual de la procreación sexual.

Fue atacado dentro de la Iglesia en ese momento y lo es más aún hoy.

En su famosa encíclica Humanae Vitae (de 1968), afirmó una profecía, que ahora se está cumpliendo en términos mucho más oscuros de lo que él imaginó.

Papa Pablo VI

Lee de nuevo, muy lentamente, este numeral 17:

Los hombres rectos podrán convencerse todavía de la consistencia de la doctrina de la Iglesia en este campo si reflexionan sobre las consecuencias de los métodos de la regulación artificial de la natalidad.

Consideren, antes que nada, el camino fácil y amplio que se abriría a la infidelidad conyugal y a la degradación general de la moralidad.

No se necesita mucha experiencia para conocer la debilidad humana y para comprender que los hombres, especialmente los jóvenes, tan vulnerables en este punto tienen necesidad de aliento para ser fieles a la ley moral y no se les debe ofrecer cualquier medio fácil para burlar su observancia.

Podría también temerse que el hombre, habituándose al uso de las prácticas anticonceptivas, acabase por perder el respeto a la mujer y, sin preocuparse más de su equilibrio físico y psicológico, llegase a considerarla como simple instrumento de goce egoísta y no como a compañera, respetada y amada.

Es así que podemos ver en la anticoncepción artificial un primer pecado, hasta casi se podría decir “casi inocente” contra la creación, al separar el sexo de la procreación.

Pero esto abrió la puerta a los pecados aún más fuertes que describimos arriba y que se acentúan cada día que pasa.

No hemos visto nada todavía de lo que veremos en el futuro.

La creación de Dios será cada vez más contradicha y no sólo respecto de la sexualidad.   

Fuentes:

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