15 JUNIO 2018

Queridos hijos, también hoy de modo particular deseo invitarlos a la Eucaristía…

4 JUNIO 2018

Queridos hijos También hoy deseo invitarlos en este tiempo a orar…

2 JUNIO 2018

Queridos hijos, los invito a que acojan mis palabras con sencillez de corazón…

 

Mensaje extraordinario del 15 de junio 2018 dado a Iván

«También esta noche la Virgen vino alegre y feliz y, al inicio, nos saludó a todos con su saludo maternal:

“Alabado sea Jesús, queridos hijos míos”.

Después extendió sus manos y oró un tiempo prolongado sobre todos nosotros y los enfermos presentes. Luego la Virgen dijo:

“Queridos hijos, también hoy de modo particular deseo invitarlos a la Eucaristía.

¡Que la Misa sea el centro de sus vidas!

En particular, queridos hijos, que la Eucaristía sea el centro de sus familias: la familia debe ir a la Santa Misa y celebrar a Jesús.

¡Jesús debe ser el centro de sus vidas!

Por eso, queridos hijos, renueven la oración en familia y encamínense detrás de Jesús.

¡Gracias queridos hijos, también hoy, por haber respondido a mi llamado!”

A continuación, la Virgen nos bendijo a todos con su bendición maternal, y bendijo todo lo que ustedes han traído para que sea bendecido.

Después yo los encomendé a todos ustedes, sus necesidades, sus intenciones, sus familias y a todos los enfermos presentes.

Luego la Virgen continuó orando un tiempo sobre nosotros y en esta oración se marchó, se marchó en el signo luminoso de la luz y de la cruz con su saludo:

“Vayan en paz, queridos hijos míos.”»

 

Mensaje extraordinario del 4 de junio 2018 dado a Iván

«También esta noche la Virgen vino alegre y feliz y, al inicio, nos saludó a todos con su saludo maternal: “Alabado sea Jesús, queridos hijos míos”.

Después extendió sus manos y oró un tiempo prolongado sobre todos nosotros, de manera especial oró por los sacerdotes y los enfermos presentes.

Luego la Virgen dijo:

“¡Queridos hijos! También hoy deseo invitarlos en este tiempo a orar particularmente por mis planes, por mis planes que deseo realizar con mi venida.

En particular, queridos hijos, los exhorto a orar por la familia y por los jóvenes.

Oren, queridos hijos, y sean perseverantes en la oración. Intercedo por todos ustedes ante mi Hijo.

¡Gracias queridos hijos, también hoy, por haber respondido hoy a mi llamado!”

A continuación, la Virgen nos bendijo a todos con su bendición maternal, y bendijo todo lo que ustedes han traído para que sea bendecido.

Después yo los encomendé a todos ustedes, sus necesidades, sus intenciones, sus familias y a todos los enfermos presentes.

Luego la Virgen continuó orando un tiempo sobre nosotros y en esta oración se marchó, se marchó en el signo luminoso de la luz y de la cruz con su saludo:

“Vayan en paz, queridos hijos míos.”»

 

Mensaje del 2 de junio 2018

“Queridos hijos, los invito a que acojan mis palabras con sencillez de corazón, que como Madre les digo para que emprendan el camino de la luz plena, de la pureza, del amor único de mi Hijo, hombre y Dios.

Una alegría, una luz que no se puede describir con palabras humanas, penetrará en su alma y los envolverá la paz y el amor de mi Hijo.

Es lo que deseo para todos mis hijos.

Por eso ustedes, apóstoles de mi amor, ustedes que saben amar, ustedes que saben perdonar, ustedes que no juzgan, ustedes a los que yo exhorto: sean ejemplo para todos aquellos que no van por el camino de la luz y del amor, o que se han desviado de él.

Con su vida muéstrenles la verdad.

Muéstrenles el amor, porque el amor supera todas las dificultades, y todos mis hijos tienen sed de amor.

Su unión en el amor es un regalo para mi Hijo y para mí.

Pero, hijos míos, recuerden que amar significa desear el bien a mi prójimo y desear la conversión de su alma.

Pero, mientras los miro reunidos en torno a mí, mi Corazón está triste, porque veo muy poco el amor fraterno, el amor misericordioso.

Hijos míos, la Eucaristía, mi Hijo vivo en medio de ustedes y sus palabras, los ayudarán a comprender, porque Su Palabra es vida, Su Palabra hace que el alma respire, Su Palabra hace conocer el amor.

Queridos hijos nuevamente les pido como Madre que desea el bien de sus hijos: amen a sus pastores, oren por ellos.

¡Les doy las gracias!”

 

Fuente: Centro María Reina de la Paz Montevideo-Uruguay

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