La creación de Dios sobre la Tierra y en el Universo ha sido observada y vigilada por sus santos Ángeles.

Eso dice la doctrina.

Y está bien demostrado en la Biblia.

En el Nuevo Testamento se vea claramente cómo la sabiduría de Dios penetró en la Iglesia primitiva por los ángeles enviados por Dios

Mira el video de reflexiones sobre este artículo, que está abajo.

Allí se muestra directamente a los ángeles ministrando al pueblo de Dios y guiando para la extensión de la nueva fe.

Las historias que veremos, relatadas básicamente en Hechos de los Apóstoles, muestran la apertura de los primeros cristianos a las sugerencias de los ángeles.

Lo que puede verse cuando los ángeles sugerían alguna palabra de consuelo, alguna invitación a ir a algún lado u obrar determinada forma.

Y los resultados impresionantes que se lograban.

Quienes han respondido mejor a esas mociones angélicas han sido los santos.

Pero eso no quiere decir que el resto de los seres humanos no estemos ministrados por ángeles.

Dios nos ha dado al ángel de la guarda para asistirnos, pero también para que podamos estar a Su servicio para Su gloria.

Por eso no debemos ser tímidos en invocar a nuestro ángel de la guarda.

Al comenzar el día podríamos hacerlo con alegría con este pensamiento.

“Hoy puedo glorificar a Dios. Hoy soy amado por Dios. Hoy el ángel está a mi lado. Mi Madre celestial me cuida. El Señor Jesús me llama”.

Y antes de salir de casa por ejemplo podríamos orar,

“Santo ángel, ayúdame. Quítame toda tibieza y estrechez mental. Déjame ver las maravillas del Señor en toda su plenitud y gloria. Déjame crecer en el discipulado. Déjame darme cuenta de la vocación que Dios me ha dado”.

Podemos pedirle al Señor que nos dé la clarividencia para ver su voluntad, asistidos por la guía de los ángeles guardianes.

Para que vayan indicándonos cada paso que debemos dar para cooperar con Su gracia.

Esto parece haber caído un tanto en desuso por parte de los cristianos.

Por eso es bueno recordar cómo los ángeles actuaban en la Iglesia primitiva.

 

RELATOS DE ÁNGELES EN LA IGLESIA PRIMITIVA

Los ángeles siempre estuvieron alrededor de Jesús.

Fueron los que les dijeron a las mujeres, que vieron la tumba vacía, que Jesús había resucitado.

Y dos ángeles se le aparecieron a los apóstoles cuando la ascensión de Jesús a los cielos.

En Hechos 1: 11 leemos que los ángeles les preguntan a los apóstoles porque estaban mirando el cielo.

Y luego le informan que Jesús fue llevado al cielo, pero vendrá de la misma manera en que lo vieron ir al cielo.

Luego los apóstoles fueron a Jerusalén y rezaron en el cenáculo junto con la Santísima Virgen esperando la venida del Espíritu Santo.

A partir de lo cual tuvieron un ánimo sobrenatural para predicar la verdad de Cristo y del Evangelio.

Ahí comenzó la Iglesia.

Pero los ángeles siguieron ministrando al pueblo de Dios en la Iglesia primitiva.

En Hechos 8: 26 vemos que un ángel se le apareció al diácono Felipe y le dijo que fuera hacia el sur, dirigiéndolo hacia el eunuco etíope, a quien explicó las escrituras, convirtió y bautizo.

También en Hechos 10: 1-3 vemos el caso de un hombre llamado Cornelio, de una familia temerosa de Dios, que estaba en oración constante.

Tuvo una visión de un ángel que le pidió que llamara a San Pedro para que le presentara el evangelio.

También vemos cómo el apóstol Pedro fue sacado de la cárcel por un ángel, narrado en Hechos 12: 11.

Y ahí se relata que Pedro admite su certeza, de que el Señor le envió un ángel para librarlo de las manos de Herodes.

Y en Hechos 12: 23 vemos cómo Herodes fue asesinado por un ángel.

También en Hechos 27: 23 vemos como un ángel dio fuerzas a San Pablo para enfrentar una tormenta cuando iba a Roma.

Veamos más de cerca estás actuaciones de los ángeles.

 

LOS ÁNGELES Y EL PRIMER MÁRTIR, SAN ESTEBAN

En el caso de San Esteban la intervención de los ángeles fue para fortalecerlo ante el martirio.

Recordemos que San Esteban fue el primer mártir de la Iglesia, denominado protomártir.

Era un diácono, excelente polemista y predicador, y muy piadoso de las necesidades materiales del pueblo de Dios.

Esto lo puso en la mira de las autoridades judías, porque era muy bien valorado por sus dones dentro de la población.

En hechos de los Apóstoles 7 se relata lo atinente a San Esteban.

En medio del martirio San Esteban hace un discurso de la historia de salvación del pueblo judío haciendo referencias especiales a la participación de los ángeles.

Esteban va relatando la historia de salvación como si fueran jalones de intervención de ángeles.

Comienza con la aparición de un ángel a Moisés en el Monte Sinaí.

Como otro Ángel se le apareció en la zarza ardiente.

Y cómo en el monte Sinaí la fueron entregadas las tablas de la ley con la intervención de ángeles.

Cuando estaba a punto de morir apedreado, dice en Hechos 6: 15 que los que estaban alrededor vieron que su rostro era como la cara de un ángel.

Y vio los cielos abiertos y a Jesús esperándolo para recibirlo.

Este quizá sea el relato del Nuevo Testamento en que se ve más claramente la idea que tenían los primeros cristianos de la intervención sistemática de los ángeles en la historia de la salvación.

Y no es menor la expresión cuando estaba expirando “Señor no guardes este pecado contra ellos”, parafraseando lo que dijo Jesús en la cruz “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.

 

LOS ÁNGELES Y EL DIÁCONO SAN FELIPE

San Felipe fue otro de los 7 diáconos originales que predicó en Samaría, o sea un pueblo de raíces judías, pero considerado herético para los judíos.

Su predicación era muy popular porque hacía milagros y expulsaba demonios.

Entonces se le apareció un ángel qué le dijo que fuera hacia el sur, al camino que desciende de Jerusalén a Gaza.

Felipe le hizo caso al ángel y se topó con un eunuco etíope en un carruaje, que estaba leyendo Isaías sobre la fe judía.

Pero estaba confuso respecto a su significado.

Entonces San Felipe comprendió porque el ángel lo había llevado ahí y le explico toda la historia del pueblo judío y de la salvación, llegando hasta Jesucristo.

Quedó tan impresionado el etíope que pidió a Felipe que lo bautizara.

Este fue el primer bautismo fuera del pueblo de Israel.

Porque los eunucos estaban fuera de la comunidad de Israel.

Esto nos debe llamar la atención, que cuándo sentimos que un ángel nos pide algo, inmediatamente nos tenemos que poner en camino y responder con confianza.

Nunca sabemos concretamente a dónde nos llevará la guía del ángel, pero debemos tener la certeza que nos llevará al mejor lugar para cumplir nuestra misión.

Nueve coros angélicos en el vitral de la iglesia “san Miguel y todos los ángeles”, Somerton, Inglaterra

 

LA LIBERACIÓN DE SAN PEDRO DE LA CÁRCEL POR UN ÁNGEL

Luego de la muerte de Jesús y del nuevo brío que tomaron los apóstoles, Herodes comenzó a reprimir a la naciente Iglesia, en conjunto con las autoridades judías.

Mató a Santiago el hermano de Juan y arrestó a Pedro, poniéndolo en la cárcel y destinando 4 escuadras de soldados para protegerlo.

En hechos 12: 1-5 se relata que la Iglesia primitiva se puso en oración por Pedro fortaleciéndolo.

En Hechos 12: 6-7 se relata que Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, encadenado y además había centinelas en la puerta, cuando apareció un ángel brillante.

Quien despertó a Pedro diciéndole “levántate rápidamente” y sus cadenas cayeron de las manos.

Y le ordenó que se vistiera, se pusiera las sandalias, se envolviera con su manto y lo siguiera.

Pedro hizo todo esto semidormido, no sabiendo si se trataba de un hecho real o no.

En hechos 12: 10-11 se relata cómo San Pedro salió de la cárcel.

Pasaron al primer y al segundo guardia y llegaron a la puerta de hierro que conducía la ciudad.

Y allí milagrosamente la puerta se abrió sola y Pedro ya estaba en la calle.

A partir de ahí el ángel se alejó y Pedro se dio cuenta que no estaba durmiendo.

Comprendió que el ángel del Señor lo había librado de las manos de Herodes.

Esto recuerda el caso en que el Señor envió un ángel para proteger a Daniel en el foso de los leones.

Y cuándo un ángel protegió a los tres jóvenes judíos en el horno de fuego.

 

LOS ÁNGELES Y SAN CORNELIO

Luego que Pedro escuchó la voz del Señor ordenándole que coma alimentos no kosher, fue informado de un grupo de gentiles qué le pedían que fuera la casa de un tal Cornelio, que era un centurión romano.

A pesar que Pedro objetó que era ilegal para un judío visitar a alguien de otra nación, se dirigió a su casa debido al mensaje anterior.

Porque comprendió que Dios le decía que no debía llamar a ningún hombre inmundo.

El Hechos de los Apóstoles 10: 28-31 se relata lo que le dijo Cornelio.

Se le había parecido un hombre con ropas brillantes diciéndole que su oración había sido escuchada y sus limosnas recordadas.

Y este ángel le dijo que llamara a Pedro que estaba en Jope.

En Hechos 10: 34-38 se relata la predicación de la buena nueva por parte de Pedro a Cornelio.

Este fue el primer gentil convertido al cristianismo junto con su familia, por Pedro.

Evidentemente la conexión entre ambos fue hecha por el ángel, quién como vemos estaba guiando fuertemente a la Iglesia primitiva en sus primeros pasos.

 

LOS ÁNGELES ACTUANDO LUEGO DE LA IGLESIA PRIMITIVA

No debemos pensar que la acción de los ángeles se extinguió luego de primera etapa de la Iglesia.

Aunque no se mencionan tantos casos de intervenciones angélicas como en los primeros momentos.

Pero quizás esto se deba a que la certeza de nuestra fe se ha ido como diluyendo con el tiempo.

Quizás le pongamos más peros a las mociones angélicas que nos llegan.

O quizás aun respondiendo a las mociones que nos llegan rigurosamente, tal vez no las identifiquemos como intervenciones angélicas sino como mociones que vienen directamente de Dios.

Pero Dios en la Tierra tiene sus agentes y actúa a través de los ángeles.

Santa Teresa de Ávila, Ana Catalina Emmerich, Verónica Giuliani han revelado cosas maravillosas que le ha sucedido con los ángeles.

Y sobre todo como las han guiado en su camino de conversión y santidad.

Hay un santo que se lo asocia específicamente con los ángeles que es San Francisco de Asís, llamado el padre seráfico o santo seráfico, aludiendo al coro de serafines.

Se dice que su amor era tan intenso y tenía tanto fervor para extender su amor hacia los demás, que sólo podía compararse con el de los coros más altos de los ángeles.

Su vinculación con los ángeles fue intensa, al punto que un grupo de serafines fueron quienes le depositaron las heridas de los estigmas del Señor.

Y tal era su amor por los ángeles que la pequeña Iglesia de San Damiano que él reconstruyó fue llamada Nuestra Señora de los Ángeles.

En esta Iglesia fundó la congregación franciscana y fue el lugar donde hizo su pasaje.

La vinculación franciscana con los ángeles fue seguida por San Buenaventura.

Un gran teólogo que reflexionó sobre los dones angélicos y su forma de conocimiento, compilando devociones hacia ellos.

Otro reconocido hombre de los ángeles fue Santo Tomás de Aquino, apodado el doctor angélico.

Título que le fue dado por su inteligencia y capacidad de ver otros aspectos de la realidad, que sólo podrían comprender los ángeles.

En su vida se mencionan numerosas intervenciones de ángeles.

Pero la primera parece ser cuando se le aparecieron dos ángeles y le envolvieron en un cinturón alrededor de la cintura, como símbolo del don de la castidad.

Fue ahí que Santo Tomás comprendió el valor de la castidad.

Es común decir en la Iglesia que los ángeles estuvieron detrás del trabajo del mayor teólogo que haya dado la Iglesia.

Otro hito angélico fue la benedictina Santa Hildegarda de Bingen.

Quién trasladó las mociones angelicales a la vida monástica.

Entendió que la vida monástica debía ser una imitación de las alabanzas que los ángeles ofrecen a Dios.

Por eso ella no sólo escribió, sino que también dibujó escenas celestiales y compuso música celestial.

Ella tuvo la visión de los 9 coros angélicos, que estaban organizados en 9 círculos concéntricos alrededor de Dios.

Cada uno con sus propias funciones y características.

También hubo otros santos y beatos destacados por su relación con los ángeles.

Está el caso de San Isidro Labrador, muy venerado en el mundo hispánico.

De quien se dice que mientras él oraba los ángeles estaban realizando trabajos por él en la tierra.

Otro destacado es la beata Ana María Taigi.

Un ama de casa analfabeta, que enviaba a su ángel guardián a llevar consuelo a enfermos y protección a los que estaban siendo tentados.

En los tiempos actuales podemos mencionar una figura católica qué murió en olor a santidad y que estaba muy vinculada a los ángeles.

Estamos hablando de la Madre Angélica, fundadora de las clarisas de los pobres, y que puso a su monasterio el nombre Nuestra Señora de los Ángeles.

La Madre Angélica hizo un trabajo impresionante montando la mayor red televisiva mundial católica EWTN, llevando a todo el mundo el catolicismo.

Era una gran devota de los ángeles y los ángeles se le aparecieron con frecuencia; en este artículo podemos leer algo de ellos.

Fuentes:

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