El café tiene una larga tradición que comienza en los musulmanes y logra su esplendor con los cristianos.

Mercaderes venecianos fueron los que esparcieron esta bebida por el mundo.

Es una bebida símbolo de compartir una charla distendida; y para el cristianismo hoy es un vehículo usado para la evangelización.

Sin embargo también en el café podemos ver una batalla espiritual.

Porque la mayor empresa del mundo de café y cafeterías, que se llama Starbucks, tiene un logotipo de oscuras raíces.

Que está emparentado con el dragón que se menciona en el libro del Apocalipsis, que persigue a la Santísima Virgen encinta de Nuestro Señor.

Y además esta empresa promueve la homosexualidad y el matrimonio homosexual en todo el mundo.

Comencemos desde el principio con la historia del café.

El café es la bebida más consumida en el mundo, superado solamente por el agua.

La palabra café es de origen árabe qahwa significa también vino.

Y su origen está en Etiopía.

Sin embargo la popularizaron los musulmanes sufies en el mundo árabe.

Y luego los mercaderes de la República de Venecia la llevaron a todo el mundo.

El diplomático francés Charles Maurice Talleyrand decía que el café tenía que ser “negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y dulce como el amor”.

 

LA INVENCIÓN DEL CAFÉ COMO LOS CONOCEMOS HOY

Antiguas tribus africana mezclaban los granos triturados de café con grasa animal haciendo bolas y se los comían como un estimulante antes de la batalla.

El uso del grano de café aparentemente surgió porque comprobaron su efecto estimulante con rebaños de ovejas que comían café salvaje.

Alrededor del año 1100 comerciantes llevaron el café a través del Mar Rojo pasando de Etiopía hacia Yemen.

Y ahí monjes musulmanes empezaron a cultivar el arbusto en sus propios jardines.

Al principio comenzaron haciendo fermentar los granos generando una especie de vino que se conoce con el nombre de qishr o kisher.

Y que era utilizado durante las ceremonias religiosas.

El protagonista de este cambio fue el místico sufí llamado Muhammad al-Dhabhani.

Quién lo empezó a usar para ceremonias religiosas en la tarde o en la noche, que les permitía mantener la vigilia en las oraciones.

Sin embargo esta nueva bebida fue llevada a juicio en La Meca acusada de ser una sustancia herética y su consumo fue reprimido, aunque no por mucho tiempo.

También fue prohibida en la Turquía otomana por el Sultán Murad IV.

Y además prohibida por los cristianos ortodoxos de Etiopía en el año 1889.

Sin embargo ya por el año 1500 las personas estaban tomando café en La Meca y en El Cairo.

Y la práctica se extendió rápidamente por el mundo árabe, que ya era musulmán mayoritariamente en esa época.

Los árabes también inventaron el ibrik o asador de café para tostar los granos.

Y paulatinamente el café perdió su significado estrictamente religioso, cuando se abrieron las primeras casas de café en La Meca.

El clima de la península arábiga era ideal para el cultivo de café y los puertos de Yemen se convirtieron en grandes exportadores de café para el mundo.

Diversos peregrinos, comerciantes y expedicionarios pregonaron por las distintas regiones las virtudes de tomar café.

Pero los expedicionarios de occidente asociaron inicialmente el café con el Islam y provocó cierto recelo y confusión porque era una bebida de herejes.

 

JUDAÍSMO Y CAFÉ

Los judíos rápidamente adoptaron el café porque eran vecinos de los árabes y era una bebida kosher, o sea no impura.

Y se hizo popular entre las comunidades judías de Damasco y Constantinopla.

Fue un judío quién abrió la primera cafetería en Europa, en Italia en 1632.

Y otro judío abrió la primera cafetería en Inglaterra.

Judíos sefardíes se convirtieron en comerciantes de café y abrieron cafeterías en Francia, Holanda y Alemania.

Aunque hubo un conflicto en Alemania porque el café amenazaba a la industria cervecera.

Por aquella época de los 1800 en los cafés de Berlín, Viena, Budapest y Praga se reunían escritores, artistas y eruditos judíos tomando café y hablando sobre política, literatura y otros temas durante horas.

En el siglo XIX puertos como los de San Francisco, Nueva Orleans y Nueva York permitieron el surgimiento de grandes fortunas de comerciantes judíos a través del café, como es el caso de Samuel Schonbrunn y William Black, y actualmente Howard Schultz, socio de Starbucks.

Clemente VIII y el café

 

LOS CRISTIANOS Y EL CAFÉ

Al principio el café fue mirado con recelo porque era una bebida considerada de infieles y todo lo musulmán era mirado con desdén en Europa.

Y así se ganó el nombre de bebida de satanás.

Pero el despegue del café en Europa llegó precisamente por un Papa, Clemente VIII.

Y a partir de ahí se hizo popular en todo el mundo.

Sacerdotes asesores del Papa Clemente VIII le dijeron que satanás había prohibido a sus seguidores musulmanes beber vino, porque se usaba la santa comunión.

Y el lugar de eso les dio el brebaje negro infernal, según ellos.

Entonces le pidieron al Papa que lo prohibiera.

Pero el Papa decidió probarlo para ver de qué se trataba.

Y luego de tomarlo dijo “la bebida de este satanás es tan deliciosa que sería una lástima dejar que los infieles tengan el uso exclusivo de ella, vamos a engañar a satanás bautizándola”.

Y así es cómo se dice que el papa Clemente VIII habría bendecido y bautizado al café.

Esto fue la catapulta para la popularización del café en Europa, y los mercaderes lo extendieron al resto del mundo.

En 1732 Johann Sebastian Bach, que era un gran consumidor de café y luterano, compuso la “Cantata del Café”.

Allí se relata que el padre de una chica no la quería dejar casar si continuaba bebiendo café.

Y ella le contestó al padre que no fuera tan grave, que si no podía beber tres tazones de café al día se iba a encoger como un trozo de cabrito asado.

Y luego declaró que ella se negaba a casarse con ningún hombre que no le prometiera en su contrato matrimonial, por escrito, dejarla tomar café cada vez que quisiera.

Una variante del café fue el capuchino, que se dice fue inventado por un fraile franciscano llamado Marciano d’Aviano.

La historia afirma que el fraile franciscano estaba presente cuando se detuvo una invasión turca a Austria.

Y en la huida los turcos dejaron bolsas de granos de café.

Pero encontraron que el café era tan amargo que este fraile le añadió leche y azúcar.

Y con eso creo una bebida espumosa y dulce que agradó a los austriacos.

Hoy la mayoría de las denominaciones cristianas aceptan y hasta promueven el café.

Salvo los mormones que consideran que es pecado consumir café y los adventistas que no recomiendan consumirlo.

También el café ha dado el pretexto para campañas de evangelización.

Algunas iglesias sirven café luego de las misas y se comparten charlas de confraternidad en la comunidad.

Otras mantienen comercios de café para la comunidad local, donde sirven comida también.

Y donde se encuentran los miembros de la iglesia y otras personas de la localidad y funciona como un centro evangelizador.

En Estados Unidos se ha acuñado el término “cristiano o católico de cafetería” para describir a una persona que es culturalmente católico, pero que no profesa los ritos ni la doctrina específica de la iglesia.

Es lo que en otras partes se le llama cristianos o católicos apóstatas, que han perdido la fe y aceptado otras doctrinas superpuestas al cristianismo o catolicismo, sin dejar de llamarse católicos o cristianos.

Pero hoy sobre café pesa un batalla cultural.

Evolución del logotipo de Starbucks

 

EL USO DEL CAFÉ PARA FINES OSCUROS

Obviamente no todo lo relacionado con el café es cristiano.

Hay organizaciones que han sido acusadas de tener algún tipo de vinculación con fines malévolos.

Una de ellas ha sido Starbucks, una gran cafetería que nació en Estados Unidos y que se ha extendido por el mundo.

La empresa Starbucks es la mayor cafetería del mundo con 24000 locales en 70 países.

Surgió de la sociedad de tres personas en 1971 vendiendo granos y máquinas de café.

Y en 1992 Howard Schultz se unió a la firma y comenzó el despegue con la apertura de cafeterías para que bebieran el café ahí los consumidores.

Pero esta compañía ha estado militando a favor de la promoción del estilo de vida homosexual.

En enero del 2012 publicó un memorándum diciendo que “el matrimonio entre personas del mismo sexo es esencial para quiénes somos y lo que valoramos como compañía”.

Usó sus recursos en casos legales para revocar leyes federales que declaraban el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Pero eso es solamente la parte visible del iceberg, porque hay algo más oscuro detrás.

Su logotipo es una sirena de dos colas con una corona. La que también es símbolo de la alquimia. Y la imagen es de Melusine que termina siendo un símbolo maléfico.

Casas europeas como la de Plantagenet, Angevin y Anjou es parte del linaje de esta extraña figura.

Que incluyen a Carlomagno y Ricardo Corazón de León.

¿Y cuál es la leyenda detrás de Melusine?

Melusine era hija de Pressina, que era un hada del agua y de un rey llamado Helmas, que era un ser humano.

El rey Helmas conoció a Pressina en la “fontaine de la soif” y se enamoró de ella.

Pressina acordó casarse con el rey Helmas a condición que nunca entrara en su habitación durante el parto.

Pressina dio a luz a tres hijas, una de las cuales se llamó Melusine.

Pero el rey rompe su promesa y ve a su esposa tal cual era.

Y abrumada por el dolor Pressina se escapa con sus hijas a la isla de Cefalonia.

Un día la madre le cuenta a Melusine la promesa rota de su padre y Melusine decide tomar venganza.

Y junto con sus hermanas secuestran a su padre.

Imagen antigua de Melusine

Pressina se enfurece y maldice a su hija, de modo que cada sábado la mitad inferior de Melusine se transformaría en un pez o una serpiente.

Melusine entonces se va a vivir a un bosque en solitario y un día aparece Raymondin, Conde de Anjou, angustiado por haber matado accidentalmente a su tío en una cacería.

Melusine le aconseja cómo explicar la muerte de su tío y le propone riquezas y poder.

Y Raymondin encantado, le propone matrimonio, pero ella acepta condición de que no la vea en sus aposentos el día sábado.

El reino y la familia de Raymondin y Melusine crece rápidamente aunque la mayoría de sus 10 hijos nacen deformes.

Un día Raymondin cansado de su promesa, ve a Melusine bañarse un día sábado y descubre sus dos colas de pez o serpiente.

Intenta convencerse de que no hay nada malo en ello.

Pero sus hijos comienzan a hacer cosas malas, como por ejemplo el pequeño Geoffrey incendia algunas Iglesias.

Y Raymondin acusa a Melusine de ser una serpiente maligna.

Entonces Melusine se convierte en un dragón y se va volando.

A partir de entonces ella visitaba a sus hijos en forma humana.

Pero cuando aparecía era un signo de mal presagio; significaba que la muerte visitaría la tierra esa noche.

El dragón es el que aparece en el Apocalipsis persiguiendo a la Santísima Virgen llevando en su vientre a su hijo Jesucristo.

Melusine está emparentada con Lilith, que sus seguidores llaman la primera esposa de Adán.

Y en la literatura aparece como esposa del diablo y una comedora de niños.

En realidad Lilith es toda una familia de demonios, que se dice viene de noche y roba los bebés recién nacidos.

Al punto que hay oraciones sumerias para proteger a los recién nacidos de la acción de Lilith.

Lilith está siendo usada por feministas radicales a favor del aborto.

Una fundación norteamericana que apoya a las mujeres que abortaron se llama Lilith.

En esta historia podemos ver cómo el maligno también interviene en la historia del café.

Fuentes:

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