Nuestro Señor de los Milagros de Esquipulas, es un Cristo Negro.

Una imagen de Jesús Crucificado que se conserva en la Basílica de Esquipulas en Guatemala.

cara cristo esquipulas







Existen varias versiones en relación con el color oscuro de la imagen.
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Una es que el humo de los innumerables cirios que alumbran el Santuario constantemente, provocó el oscurecimiento de la imagen.
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La tradición nos dice que de la noche a la mañana apareció completamente oscura, milagro que hizo Nuestro Señor para complacer a sus hijos del pueblo de Esquipulas.

La fiesta patronal de Esquipulas se celebra el 15 de enero, cuando llega la mayor cantidad de peregrinos a la ciudad provenientes de Guatemala, El Salvador, Honduras y otros países.

Ver también:

Oración al Cristo Negro de Esquipulas

Novena al Señor de Esquipulas

La fiesta también es celebrada en otros lugares como Los Ángeles y Nueva York.

También existe una réplica original del Cristo Negro en la ciudad de Moroleón, Guanajuato en México a la cual también veneran miles de devotos haciendo un recorrido por la noche con cientos de velas encendidas.

Otra réplica del mismo escultor se venera en la ciudad de Juayúa, El Salvador, con el mismo fervor que al de Esquipulas.

esquipula

 

EL LUGAR

El Municipio de Esquipulas está situado en la parte sur-oriental del departamento de Chiquimula, República de Guatemala, Centro América, en el área del Trifinio de las líneas divisorias entre las repúblicas de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Podríamos afirmar que Esquipulas significa “paraje o lugar donde abundan las flores”.
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A lo largo de su historia ha sido un lugar especialmente bendecido por Dios, su nombre mismo lo indica, la abundancia de flores es sinónimo de abundancia de bendiciones del Altísimo.

La Provincia de Chiquimula de la Sierra fue sometida en 1525 por los capitanes Juan Pérez Dardón, Sancho de Barahona y Bartolomé Becerra, capitanes españoles que actuaban a las órdenes de Pedro de Alvarado, ellos y Conciso Hernández llevaron la religión católica a toda la región y por esos años fue conquistada por primera vez Esquipulas, se cree en el año 1525.

Entre los años 1560 y 1570 fue fundada la Villa de Esquipulas por los españoles quienes comenzaron a convivir con los Chortís, habitantes del lugar.

medio cuerpo cristo esquipulas

 

LA IMAGEN DEL SEÑOR DE ESQUIPULAS

El trabajo de los misioneros en estas tierras del oriente fue dando poco a poco su fruto, luego de tantos esfuerzos fue creciendo la cristiandad, aumentaron los bautismos y el amor a la nueva religión.

Por esos años los habitantes del lugar decidieron mandar a esculpir una imagen de Jesús Crucificado de quién tanto les habían hablado sus evangelizadores.

En el año 1594 la cosecha de algodón fue muy grande y lograron reunir una buena cantidad de dinero para poder lograr sus deseos de tener una imagen de Jesús.

Los habitantes del lugar pidieron a sus misioneros que ellos hicieran el trabajo de buscar a algún escultor que les hiciera dicha imagen.

Es así como el Provisor del Obispado de Guatemala, Don Cristóbal de Morales hace un contrato con el escultor de origen portugués Quirio Cataño, residente en la Ciudad de Santiago de Guatemala, antigua capital del Reino de Guatemala, quien se compromete a efectuar el trabajo que le ofrecen.

Pidieron que se le tallara, en tamaño casi natural, un Cristo crucificado y los indígenas querían una imagen de color oscuro, semejante al color de su piel, pero como no existe madera tan oscura, aceptaron la que el joven Cataño les entregó a los pocos meses.

Durante la Época Colonial Quirio Cataño destacó como uno de los más grandes escultores del Reino de Guatemala.

Llegó procedente de Portugal más o menos en el año 1580, año en el que contrajo matrimonio con Catarina de Mazariegos.

Algunos especialistas coinciden en afirmar que su formación artística debió hacerse en Portugal o Italia, entre los años 1556 y 1575.

El documento original del contrato estuvo durante muchos años en la Parroquia de Quetzaltepeque, entre los libros parroquiales, hasta que en una visita pastoral el Ilmo. Señor Obispo de Guatemala y de la Verapaz Don Fray Andrés de las Navas mandó se sacara una copia del contrato original que se encontraba muy maltratado.

Algunos habitantes de Esquipulas fueron en la fecha convenida a la Ciudad de Santiago de Guatemala a recoger su querida imagen, la cual ya estaba terminada según lo previsto.

Luego de completar lo exigido por el contrato ellos emprendieron su camino de regreso.

Durante su viaje los pobladores de todos los lugares por donde pasaban se quedaban admirados de la belleza de dicho Crucifijo y pedían a los esquipultecos que les permitieran tenerlo al menos por una noche con ellos.

Fue así como comenzó una larga peregrinación por todos esos lugares de Guatemala por donde la Bella Imagen iba impartiendo copiosas bendiciones hasta el día en que llegó a Esquipulas el 9 de marzo del año 1595.

Luego de cinco meses de amorosa peregrinación llegó a Esquipulas la Bella Imagen del Señor Crucificado como el primer peregrino de una serie interminable que a lo largo de los siglos llegarán a dicho lugar.

basilica esquipulas

 

EL TEMPLO DEL SEÑOR DE ESQUIPULAS

La imagen del Santo Crucifijo llegó a Esquipulas el 9 de marzo de 1595 y fue recibida con mucha alegría por los habitantes del lugar quienes la colocaron en una pequeña ermita a donde empezaron a llegar en gran número los devotos del Señor.

Con el paso del tiempo los favores y las gracias de Jesús Crucificado comenzaron a extenderse tanto por los lugares vecinos que la capacidad de la ermita se volvió algo insuficiente para albergar a todos los peregrinos.

A fines del siglo XVI se iniciaron las peregrinaciones, también llamadas “romerías” a lo largo y ancho de la entonces Capitanía General del Reino de Guatemala.

Por eso cuando se terminó de construir la iglesia parroquial se trasladó la Imagen del Santo Cristo a dicho lugar para que los incontables peregrinos tuvieron un lugar más amplio para realizar su visita al Señor de Esquipulas.

La construcción de ésta iglesia debe haberse concluido al finalizar el s. XVII.

En dicha iglesia parroquial estuvo la imagen del Señor Crucificado hasta el año 1759 cuando, por deseos del Señor Arzobispo de Guatemala el Ilmo. Francisco José de Figueredo y Victoria, se trasladó a su nuevo templo:

El Santuario de Esquipulas, mandado a construir en aquel gran campo que un día floreció de algodón y que hizo posible adquirir los fondos para mandar a esculpir la imagen.

Con el paso de los años las peregrinaciones o “romerías” al Señor de Esquipulas fueron creciendo en número y la pequeña ermita no se daba alcance para atender las necesidades de los peregrinos.
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Fue Monseñor Pedro Pardo de Figueroa, quien luego de su nombramiento como Obispo de Guatemala decidió mandar a construir un templo más grande.

Al llegar el fin del año 1758 los trabajos se concluyeron y se fijó la fecha de bendición y dedicación del nuevo Templo para el mes de Enero de 1759.

Por encontrarse con quebrantos de salud el Señor Arzobispo Francisco de Figueredo y Victoria les pidió a los Señores Obispos de Chiapas y Comayagua que en su nombre fuera solemnemente bendecido el Templo de Esquipulas.

El día sábado 6 de enero se efectuó el traslado de la Imagen del Señor de Esquipulas a su nuevo Templo.

Se organizó la procesión y en el itinerario los sacerdotes de Camotán, Tejutla, Jutiapa y Mita elaboraron preciosos altares para recibir las bendiciones del Señor a su paso.

Ese día hubo Misa Solemne y Sermón Panegírico por la mañana y moral por la tarde, para cuyo efecto se invitaron a predicadores de la Ciudad de Guatemala.

La concurrencia de devotos era muy grande, al igual que durante todo el novenario.

Las festividades concluyeron el día 18 con el traslado de los restos mortales de Fray Pedro Pardo de Figueroa de la Iglesia Parroquial hacia el Nuevo Templo donde fueron sepultados

Con el paso de los años y con los avances de los medios de transporte y comunicación el número de peregrinos ha ido en un aumento creciente y por consiguiente la devoción al Señor de Esquipulas ha atravesado las fronteras patrias hasta hacer de Esquipulas la “Capital Centroamericana de la Fe ” .

En el año 1956 el Papa Pío XII erigió la Prelatura Nullius del Santo Cristo de Esquipulas. Esta Prelatura estaría conformada por el Municipio de Esquipulas y tendría como sede Catedralicia el Santuario de Esquipulas.

El Papa también nombró como Primer Prelado de Esquipulas al Señor Arzobispo de Guatemala Mariano Rossell y Arellano, oriundo de Esquipulas.

Una de las primeras preocupaciones del nuevo Prelado fue la búsqueda de una comunidad de religiosos que se hicieran cargo de la atención pastoral del Santuario.

Luego de muchas iniciativas fallidas logró encontrar un fuerte apoyo en la Abadía Benedictina de San José en Lousiana, USA.

El Domingo de Ramos de 1959 llegaron los tres primeros monjes benedictinos a Esquipulas para secundar los deseos de Monseñor Rossell y comenzar así la fundación del Monasterio Benedictino de Esquipulas, que el día de hoy se ha convertido en una floreciente Abadía que atiende las necesidades espirituales de los peregrinos del Santuario y la atención pastoral a los fieles de las seis parroquias de la Prelatura.

El Beato Papa Juan XXIII tomando en cuenta la petición realizada Monseñor Rossell elevó el Santuario de Esquipulas al rango de “Basílica Menor” en el año 1961.

Para la Celebración del IV Centenario del Señor de Esquipulas el 9 de marzo de 1995, el Papa Juan Pablo II envió como Delegado Pontificio al Cardenal Miguel Ovando y Bravo quién en compañía de toda la Conferencia Episcopal de Guatemala celebraron la Sagrada Eucaristía dando gracias a Dios por los 400 años del Señor de Esquipulas.

Para Clausurar el Año Jubilar del Señor de Esquipulas se hizo presente el Santo Padre Juan Pablo II quien presidió la Santa Misa en el Valle de María el 6 de febrero de 1996 ante un inmenso número de peregrinos allí reunidos.

Luego de la Celebración de la Santa Misa el Papa visitó privadamente la Basílica de Esquipulas para postrarse como un peregrino más ante la bella imagen del Señor de Esquipulas ante la cual oró por la paz de Guatemala.

procesion de ns de esquipulas







 

MILAGROS DEL SEÑOR DE ESQUIPULAS

Los siguientes milagros aparecieron publicados por primera vez en la Novena al Santo Cristo de Esquipulas escrita por el Padre Nicolás de Paz en el año 1723 y se fueron aumentando.

Tres piedrecitas de río, se convierten en oro
En 1603 hallábase en México un mozo español, natural de la Habana, llamado Juan García, casado, muy pobre, que vino a este Santuario en romería, y no teniendo cómo llevar un recuerdo de su visita al Señor, al pasar de regreso por el río Tepoctum, cogió tres piedrecitas que mostró a su esposa cuando llegó, diciéndole: Aquí están estas tres piedras que cogí en el río. Y desatando en seguida un paño se hallaron que eran de oro, con lo que socorrió a su familia.

Curación de veinte úlceras
El año de 1618 Pedro Ruiz, de la Ciudad de Granada, llegó al Santuario con veinte úlceras abiertas en una pierna, sin esperanza de remedio humano; y posteriormente ante el divino Señor Crucificado, después de una hora, halló que se le habían cerrado diez y ocho de ellas, quedándole dos solamente, que a los diez días se le cerraron quedando bueno y sano.

Curación a un devoto
En el año de 1621 un indígena llamado Juan Andrés, que tenía la pierna toda ulcerada, entró arrastrándose en la iglesia, por no poder andar y habiéndose postrado ante esta sagrada imagen, dentro de breve rato se levantó tan lleno de gozo, que en la misma capilla a vista del gran grupo de personas reunidas empezó a dar brincos saliendo bueno y sano.

Indígena ciego con vista, y otro tullido recobra el movimiento
El año de 1680, estaban junto al altar mayor del Santuario, dos indígenas, uno ciego y otro tullido, llamados el ciego Juan Ventura, y el tullido Juan García; cayó una vela del altar sobre los manteles, y al empezarse a quemar, se levantaron ambos corriendo a apagar el fuego, quedando el ciego con vista y el tullido con movimiento.

Dos ciegos ven
En 1682 Dionisio Aguirre y Juan Ventura de Aguilar, de Trujillo, Honduras, viniendo juntos en romería ciegos, salieron ambos con vista.

Joven salvada del Pirata Lorencillo
En el saqueo de Lorencillo de 1684 en Vera Cruz, fue llevada por los soldados María de los Ángeles, quien clamó al señor de Esquipulas y habiendo llegado la embarcación a la barra de río Ulúa para llevar agua, pidió ella licencia para bajar a tierra y lavar su ropa, lo que obtuvo pero custodiada por seis hombres; éstos se durmieron y entonces aprovechó la ocasión para huir, pero pronto despertaron y la siguieron. En esta tribulación volvió a clamar al Señor y se ocultó en un hoyo que pronto hizo en la arena en la playa, así que cuando llegaron en su seguimiento no la encontraron volvieron atrás para no aparecer más, pues estos piratas vieron llegar dos canoas que eran de los vigilantes y así huyeron, con lo que María pudo salvarse embarcándose con estos que cuidaban la costa.

Curioso remedio
En 1688 vino de Oaxaca, México, Andrés de la Cruz, español, que adolecía de un continuo dolor de cabeza, acudió al Señor y cuando el Viernes Santo quitaban el monumento, cayó de la cornisa sobre su cabeza un ladrillo que le hirió y fue tal el golpe que cayó sin sentido, pero después de una hora volvió en sí, sin dolor alguno, habiendo sido notable en su lugar de sangre arrojó mucha materia y si bien llegó flaco y débil, regresó a los ocho días sano y repuesto.

Ciego que recobra la vista
En 1690 vino al Santuario Nicolás Ponce, español, vecino de la Ciudad de León, Nicaragua, quien hacía muchos años estaba ciego y al bajar por la montaña inmediata dijo a un hijo suyo: Hijo, allí está la Iglesia de Esquipulas, ya veo gracias a Dios y apeándose del caballo bajó lo restante a pie.

Sana a loco furioso
El año 1690 Francisco Alonzo, natural de España, casado en Guatemala, después de haber estado muchos años loco furioso en un cepo y con cadena, no pudiendo traerlo de Guatemala a este Santuario, enviaron a este Señor Crucificado un retrato del dicho Francisco Alonzo, y lo mismo fue ponerlo delante de esta Imagen que volver en sí aquél, como si tal locura no hubiera padecido.

Niño salvadoreño, mudo de nacimiento, empieza a hablar en el Santuario
El año de 1693 Miguel de Aguilar, siendo de edad de siete años, lo trajeron sus padres de la Ciudad de San Salvador a este Santuario: mudo desde su nacimiento y habiendo entrado en la Iglesia a las tres de la tarde, el día 15 de Enero, hincado de rodillas ante esta sagrada Imagen, empezó a hablar a sus padres tan claro como desde su niñez hubiera hablado, quedando con la voz entera, como si nunca hubiera sido mudo.

Español mudo recobra el habla
En 1697 vino en romería el Capitán Diego García, natural de los reinos de España, tesorero que era de la Villa de Sonsonate, gravísimamente accidentado. Lo que más le afligía era el hallarse mudo; y habiéndose postrado a los pies de esta sagrada Imagen, bañado en lágrimas, sin poder articular palabra, continuó sus visitas, y a los cinco días salió de la Iglesia lleno de gozo, hablando tan claro, como si no hubiera tenido tal accidente, y dando voces para que amemos al Señor como le debemos amar y alabar.

Pierna cancerosa curada
En el año de 1698 vino en romería Antonio del Portillo, del Valle del Dorado, con una pierna podrida y negra del cáncer, y así moribundo como estaba, se hizo llevar a la Iglesia, y clamando a esta sagrada Imagen, estuvo postrado un día entero en la grada del Altar, en donde se cayó toda la carne podrida de la pierna, se le quitó la gran calentura que tenía y volvió por sus pies a la posada, y a otro día montó en su caballo y paseó por todo el pueblo mostrando la pierna ya buena.

Arrastrado por caballo desbocado sana
El año de 1711 vino en romería un mozo en compañía de su manceba, a cumplir una visita a esta sagrada Imagen pero al bajar al pueblo, lo derribó el caballo, quedando pendiente de un pie en el estribo y corriendo el animal  por la cuesta abajo, lo fue arrastrando, sin que ninguno lo pudiera socorrer. Paró al fin el caballo en la primera calle del pueblo en donde lo vieron con la cabeza golpeada, el cuerpo todo herido, reparando que aún estaba vivo: lo llevaron a la Iglesia y lo pusieron ante el altar de esta sagrada Imagen:  llamaron al  Señor Cura para que le diera los santos óleos, y estando oleándolo, levantó la voz pidiendo confesión, prometiendo al Señor casarse luego: se estuvo todo el día en la Iglesia y en la tarde salió bueno como si tal accidente no hubiera padecido.

Golpeado por un caballo, es curado.
El año de 1714,  un mozo que decía era ceremonia venir en romería a este Santuario; viniendo una vez con su madre a la fiesta de este Señor, nueve leguas antes de llegar a este pueblo, lo arrastró el caballo un cuarto de lengua, habiendo quedado sumamente golpeado y privado de los sentidos.  Hallándose la madre en tan grande aflicción, sacó una medida que tenía del Santísimo Cristo, y poniéndosela, volvió luego en su acuerdo, por lo que trayéndolo a esta Iglesia, lo pusieron delante el Señor y luego quedó sano.

Tres náufragos salvados
Admiración causa en sus aguas el mar de Jamaica a Puerto Caballos; Combatidas aquellas por una borrasca, sepultó  en su blandura una embarcación, acogiéndose a una tabla tres hombres, llamados Juan Medina, Jacinto de Ulloa y Antonio Flores, los dos primeros naturales de Córdova y el ultimo del Puerto de Santa María. En medio de tanta tribulación, se acordaron de clamar fervorosamente a esta Sagrada Imagen de Cristo Crucificado de Esquipulas, sabiendo que estaba su templo en esta Costa y prometiendo venir a  visitarla.

¡Caso maravilloso! Luego al punto se sosegó el mar, se aquietaron las aguas, se recogieron las olas, y vinieron venir una nave muy serena que se acercó a los miserables hombres, a quienes con las agonías de la muerte les faltaba ya el aliento: se acogieron a ella y la hallaron sola, y sin ningún gobierno la que los fue sacando a la ribera de Puerto Caballos; y lo mismo fue saltar a tierra los tres, que desaparecer la nave.

¡Oh y cómo podían decir estos dichosos hombres con el doctísimo Palacios: Navegamos en la navecilla de la Cruz hasta el huerto feliz de este Santuario, en donde estuvieron los tres cumpliendo su promesa por el mes de Mayo del año 1715.

Sobreviviente de un naufragio
Surcaba los mares de la Habana, Cuba, una embarcación y padeciendo gran tormenta se hizo entre pedazos. Juan González invocó a esta Sagrada Imagen, se acogió a una tabla y salio a esta Costa: vino en romería el año de 1716 a este Santuario, donde publicó el caso referido.

Indígena curado de rabiar.
Rabiaba un indígena, llamado Juan Raymundo, por haberlo mordido un perro; y sin esperanza de remedio, le dio un Sacerdote a beber un poco de agua mezclada con tierra tocada a la Imagen de este divino Señor, y luego al punto dejo de rabiar y quedo sano.

Loco frenético vuelve a su sano juicio.
Loco frenético estaba Tomas de Vargas, natural del pueblo de Santa Ana de la Provincia de El Salvador, el año de 1721, y así después que lo tuvieron arado con cadenas mucho tiempo, ofreció su madre traerlo a este Santuario y servir un año y un mes; y ¡oh felicidad! lo mismo fue llegar a este santo Templo, que hallarse en si entero y santo juicio.

¡Le cae un rayo y sin novedad!
Una tarde, el día 15 de julio del año 1722, estando María de Cardona sentada junto a su marido sobrevino una  tempestad; a los relámpagos invoco el santísimo Cristo de Esquipulas, y en el acto le cayó un rayo en la cabeza, habiéndole bajado por la espalda, dejándole tan solo una leve señal sin tocarle la camisa y quedando ella sin aturdimiento alguno. Vino de romería el año de 1723, desde San Salvador, de donde ella era; y publicó este caso en el Santuario.

Dedo canceroso, sana totalmente
El año de 1723, vino a este Santuario el Presbítero Don Antonio Robledo, natural de la Villa de San Vicente de Austria, a dar las gracias a este Señor, porque hallándose con un dedo de la mano cancerado y siendo necesario cortárselo por no hallar otro remedio que aplicarle, el no lo permitió; y acordándose de este Señor y encomendándose muy de veras a El, se halló sano instantáneamente, viniendo a cumplir su promesa, y publicando él mismo el caso en este Santuario.

Curación de tétanos.
Enrique Carmen Vega, viudo de 78 años de edad, y vecino de Nicaragua, vino el 17 de Enero de 1811 a cumplir una promesa que hace 63 años tenia ofrecida al Señor de Esquipulas por haberle salvado la vida de la gravísima enfermedad de tétano que contrajo a consecuencia de una herida que sufrió con una azuela cuando principiaba a aprender el oficio de Carpintero. Por efecto de la herida quedo impedido de la pierna izquierda, pero la salvación de su vida la debe al Señor de Esquipulas, pues le pidió con todo su corazón que si no moría de dicha enfermedad vendría a visitarlo, trayéndole un cuerpecito de plata.

Su petición fue oída, pues no habiendo médico en el lugar en aquella época, acertó a llegar un médico francés, quien fue solicitado y declaró al examinarlo que el caso era de muerte, pero que traía consigo una medicina para experimentarla en el primer caso tetánico que se le presentase.  Su familia no quería resolverse a esa prueba, pero el enfermo confiando en Dios la aceptó. Consintiendo esta en una pildorita que tomó y a los cinco minutos le produjo una fuerte deposición que, al calmarse, se sintió, muy aliviado: momentos después le vino nueva deposición y al cortárselo se consideró ya fuera de peligro.    En efecto, el medico que no lo dejó un solo momento, declaró que estaba fuera de riesgo, que sólo alimentos necesitaba para su restablecimiento y se retiró el Doctor sin cobrarle nada, conformándose sólo con el éxito feliz de la medicina.

Salvado de perecer en un río.
En el año de 1853 yendo de camino Atanasia Arana tuvo que pasar un río Sucio y como estaba crecido, no pudo resistir la bestia que montaba la fuerza de la corriente, por lo que caminaba ya sin esperanzas río abajo y así en tan tremenda situación clamo a gritos plegaria, pues dando el caballo dos saltos salio del peligro, por lo que ofreció visitarlo, como lo cumplió.

Cae de un tercer piso y sana al tercer día
En Guatemala, el 6 de Febrero de 1878 pintando Trinidad Jeresano y Ortiz una casa de tres pisos, se quebró la escalera y cayendo desde el último piso clamó al Señor de Esquipulas y habiéndole conducido al Hospital, salio al tercer día bueno. 

Sanado de tétanos.
En Amatitlán, República de Guatemala, en 1892, Tranquilino Reyes fue atacado de tétano y habiéndosele fracturado un pie clamó al Señor de Esquipulas, quien lo restableció a los ocho días sin quedar impedido.

Revolucionario clama al Señor en el combate.
El la aldea Las Quezadillas, República de El Salvador, el 17 de Agosto de 1894, tuvo lugar un combate en donde Anastasio Molina militaba en las filas revolucionarias al mando de Gral. Don Rafael Antonio Gutiérrez, y habiéndose visto atribulado en lo recio del combate clamó al Señor de Esquipulas, siendo su plegaria oída pues salió con toda felicidad.

Salvado de accidente
En Santa Ana, República de El Salvador, el 10 de Noviembre de 1897, Hermenegildo Molina caminando en una mula, baraustó esta y lo arrojó, quedando trabado de un pie en el estribo: en tal peligro clamó al Señor de Esquipulas, quien le salvó la vida.

Sanado
En Guastatoya, República de Guatemala, el 3 de Diciembre de 1898, Blas Arrivillaga se encontraba gravemente enfermo y tan desconsolado que por horas esperaba la muerte. En tan triste estado, aunque conforme, pensaba en la separación de su esposa e hijos por lo que clamó al Señor de Esquipulas, ofreciéndole visitarle y publicar el favor si lo restablecía y habiéndolo conseguido, vino a cumplir su promesa.

El caso de Juan Palomeque
El Señor Don Juan Palomeque  y Vargas, uno de los principales vecinos de la Ciudad de Antigua Guatemala y a quien ahora seguimos en el camino que conduce a Esquipulas… se ocupaba constantemente en la conducción de mercaderías entre la Capital y el reino…

Pertenecía a una familia antigua y respetable de origen español. De este señor Palomeque habla el Padre Tomás Gage en el capitulo tercero del tomo segundo de la curiosa descripción de sus Viajes en la Nueva España, dándole el titulo de amigo. Los veinte y cuatro años que habían transcurrido desde que el religioso conoció a Don Juan Palomeque lejos de haber dulcificado su carácter y moderado sus pasiones lo habían hecho más violento e intratable…

En el único punto en que las actitudes de Don Juan habían experimentado variación notable desde la época en que lo conoció Gage, era en aquella propensión al aislamiento y poco gusto por la vida de la Capital que mostraba por los años de 1629. Palomeque fue haciendo poco  a poco mas frecuentemente sus viajes a la Ciudad y al fin hubo de establecerse definitivamente en ella…

Ya fuese resultado de algunos excesos, o ya porque Dios lo quiso, Palomeque había comenzado a sufrir de una aguda fluxión de ojos que fue agravándose hasta tomar el carácter de una verdadera oftalmia… Consulto los más hábiles facultativos de la Capital y no hallando remedio, se había por ultimo decidido a ofrecer una visita al Señor de Esquipulas, en quien fiaba ya únicamente su restablecimiento. Tal era, pues, el objeto de aquella devota romería que Don Juan debió haber emprendido con un espíritu más humilde y cristiano que el que hemos visto mostrar en los momentos en que estaba por llegar al término de su peregrinación.  Pero es el caso que Palomeque había acompañado a la oferta de la visita, la de una cadena de oro… y mediante esa dadiva aquella alma mezquina consideraba el asunto de su curación como un simple negocio entre el Señor de Esquipulas y él.  De consiguiente juzgaba que si obtenía su restablecimiento quedaría tan obligado al Señor como lo estaría respecto de su marchante… Llego por ultimo de rodillas a situarse delante del Camarín donde estaba colocada la Sagrada Imagen… hizo una breve oración y depositó la cadena al pie del crucifijo. Instantáneamente el velo opaco que cubría sus ojos desapareció y sintió al mismo tiempo como si una aura suave hubiese templado el fuego ardiente que abrazaba sus pupilas; pero el desgraciado conservaba la peor de las cegueras, la del alma.

Palomeque salio de la Iglesia lleno de gozo y se dirigió a la casa que se le tenía preparada… El viaje de Palomeque no tenía mas objeto que el cumplimiento del voto hecho al Señor yl dispuso descansar aquella mañana para salir después de comer regresando a Guatemala…

¡Que chasco, Gonzalo, decía Don Juan burlándose con buen humor! ¡Que chasco para los doctores al verme volver completamente curado…! Señor, contesto el Administrador, lo principal es vuestro restablecimiento… Por lo demás no puede negarse que lo que no alcanza la sabiduría humana es porque esta reservado al poder de Dios.  Así, Señor amo, dad infinitas gracias al Señor de Esquipulas y sed siempre su devoto.

¡Gracias al Señor de Esquipulas!, replico el hidalgo con una carcajada irónica, gracias mas bien a mi cadena de oro, querrás decir.   El administrador volvió la cabeza horrorizada al escuchar aquellas expresiones en que la ingratitud iba agravada con la blasfemia, y no contesto una sola palabra.

 Al pronunciar la impía frase Don Juan metió la mano derecha en el bolsillo… y hallo la cadena de oro que el día anterior había colocado al pie de la Imagen de Jesucristo… y habiéndola reconocido, una densa nube cubrió sus ojos…

Palomeque dio un grito de horror y exclamo: ¡ciego! ¡Completamente ciego! ¡Oh desventurado!

Sana gravemente herido
En Santa Rita, República de Honduras, el años de 1899, el 15 de Agosto por la noche, Clementito López fue gravemente herido y encontrándose en paso de muerte ofreció al Señor de Esquipulas que si le rescataba la vida le vendría a visitar, y en efecto sanó y vino a cumplir su visita.

Curación
En san Juan Nonualco, República de El Salvador, en septiembre de 1899, Mercedes Santos fue atacado de congestión y después de largos sufrimientos no contando ya con vida, pidió al Señor de Esquipulas le devolviera la salud y habiéndolo logrado, vino a cumplir su promesa.

Los siguientes milagros aparecieron publicados por primera vez en la Novena al Santo Cristo de Esquipulas escrita por el Padre Nicolás de Paz en el año 1723.

Enfermo del hígado
En Santa Anita, Departamento de Ocotepeque, República de Honduras, en Diciembre de 1902, cayó enfermo del hígado y riñones Darío Portillo. Pidió auxilio de los doctores del lugar aunque sin efecto favorable, y perdida toda la esperanza dirigió sus plegarias a la milagrosa imagen  del Señor de Esquipulas, que le restableció la salud.

Otra curación
En San Jorge, República de Honduras, el 23 de Junio de 1900, Justa P. de Arita se vio gravemente enferma a consecuencia de parto, sobreviniéndole ataques de catalepsia, y al cabo de tres meses, no dándole alivio ninguna medicina, su esposo invocó al Señor de Esquipulas y pocos momentos después logro su mejoría.

Sana de 7 enfermedades
El 17 de Mayo de 1903, Josefina Cruz, de once años, fue atacada de una complicación de enfermedades, Meningitis, Tifus y Rubeola y otras más, hasta el número de siete. Estaba a punto de morir pues fue desahuciada por los doctores, y en tan críticos momentos su angustia madre clamó al Señor de Esquipulas quien le devolvió la salud.

Dos curaciones
En Santa Ana, República de El Salvador, el 10 de Agosto de 1903, Balbina N. (que se hallaba encinta), venia a su casa de ordeñar una vaca, como a las 6 de la mañana, y en el camino fue embestida por una novilla que con un cuerno le hirió el estomago: recuperada un tanto llegó a su casa donde su esposo se encontraba grave. Con el percance sobrevino el parto prematuro y como siguió grave paso al Hospital. Al saberlo el marido pidió al Señor de Esquipulas se restablecieran su esposa y el también, petición que fue oída.

Tumor desaparece
En El Chaparrón, departamento de Jalapa, el 28 de marzo de 1904, Angelina Medina, atacada de un tumor en el estómago creyó perder la vida pues el mal llevaba cinco años sin haber encontrado remedio, y en su angustia clamó a Cristo Crucificado de Esquipulas, alcanzando la salud, pues se resolvió el tumor enteramente, y en breve quedó completamente curada y restablecida.

Fuentes:

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