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Feliz Navidad - Es hora de volver a la oración de san Miguel Arcángel

María Reina de la Paz, al Padre Spelic de Kurescek (1993 a 1998)

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El padre Spelic recibió mensajes de la Reina de la Paz desde 1990 a 1999. De la totalidad de los mensajes sobresalen algunos que se repiten varias veces y sobresalen los incentivos espirituales habituales…

Ver historia en REINA DE LA PAZ EN KURESCEK, ESLOVENIA ( 9 DE DICIEMBRE Y 10 DE FEBRERO)

 

EL ÚLTIMO MENSAJE DE LA REINA DE LA PAZ.

El 8 de diciembre de 1999, a las 8 de la mañana en Kurescek, el padre Spelic tuvo su última locución de María Reina de la Paz, las cuales habían comenzado el 9 de diciembre de 1989.

En la última oportunidad, la reina de la Paz dijo: “Fiel a la promesa que te di, que no daré más mensajes en la forma actual, ahora te repito los mensajes ya dados, los que también ya están escritos. Les advierto que no cumplieron totalmente mis deseos, pues algunos solamente leyeron mis mensajes y los apartaron pero no los viven. Nuevamente les pido: vivan el Evangelio y mis mensajes que son expresión del Amor de Dios.”

 
1993

Kurescek, 2-1-1993

“El Padre celestial, que es el Creador de todo, en su infinito amor se preocupó por la raza humana en todos los tiempos. Guió a su pueblo por medio de los patriarcas y profetas. Cada vez que el pueblo respetaba la voluntad de Dios y la vivía, los acompañaba Su bendición; pero la desobediencia ha sido acompañada de graves consecuencias.

También ahora Dios guía a su pueblo de la misma manera. Anuncia Su voluntad a través de la Iglesia, por medio de los documentos que el Santo Padre proclama inspirado por el Espíritu Santo. De la misma manera, Dios habla por medio de mí que soy su Madre. Los documentos de la Iglesia, que publica el Santo Padre y mis mensajes son obra del Espíritu Santo.

A la humanidad toda y a cada persona que viven según la voluntad del Padre los acompaña Su bendición, pero la desobediencia tiene graves consecuencias.

¡Sacerdotes, mis hijos amados! Descubran que les dice Dios a través de la Iglesia y sus documentos que son escritos por inspiración del Espíritu Santo. Vivan también mis mensajes que dicta mi Hijo.

Enseñen a las personas y cumplirán con su responsabilidad hacia las almas que les son confiadas y así serán merecedores de la ayuda de Dios y Su bendición, personalmente sentirán la obra de Dios.

Con ustedes rezo por los que escuchan y los que no escuchan, pero a todos los que se esfuerzan para vivir la voluntad de Dios, también los bendigo”.

 

Kurescek, 6-2-1993

“¡Alabado sea Jesús! Que alegría siento en mi Corazón cuando veo que son cada vez más los que están reunidos aquí.

Especialmente bendigo a los que vinieron de lejos y a los que se esfuerzan para que la mayor cantidad de personas, puedan escuchar mi voz y la voluntad de la Santísima Trinidad, que se la transmite por mi medio y a todos los que se esfuerzan para que mi voz llegue a todo el mundo.

Nuevamente les comunico la voluntad de Dios: que trabajen y se preocupen por la paz y la unidad en la Iglesia. Sacerdotes y todos los creyentes estén junto a sus obispos. Oren y hagan todo lo posible para que el espíritu del mal, quien introduce en la Iglesia la desunión, la insubordinación y la división, quede sin fuerza y sin influencia.

Sean luz, ayuda y apoyo unos para otros. No juzguen, sino que amen.
¡Mis amados hijos sacerdotes! Gracias a todos los que creen y no se fijan en los que tropiezan y caen al lado de su amor hacia mí, su fervor y fidelidad. La luz muestra el camino desde la oscuridad.

Me entristezco por los sacerdotes que están conformes con su bienestar terrenal, con sus equívocos, que están desunidos, que están atados a los bienestares mundanos y aún infieles. No los juzguen, oren por ellos, ámenlos y muéstrenles el camino con el ejemplo.

Con mucha alegría bendigo a todos, especialmente a los enfermos, a los que llevan la carga de la cruz y a mis fieles sacerdotes que están siempre preparados para servir a Dios y a las personas”.

 

Kurescek, 10-2-1993

Tercer aniversario.

“¡Alabado sea Jesús! Hace tres años que estoy en este lugar de manera especial. Este es mi lugar desde tiempos remotos. Todos los que tuvieron sus ojos y corazones abiertos, pudieron ver y vivir en estos años, mi presencia y mi obra.

Prometo, que con la construcción del nuevo santuario en Kurescek consagrado a la Santísima Trinidad, crecerá también la Iglesia y se enriquecerá espiritualmente. No sólo aquí, en muchos lugares del mundo revivirán las Iglesias que ya casi están muertas.

Soy la Reina de la paz. ¡Confíen en mí! Desháganse del odio y detengan la guerra con la oración, el perdón y la reconciliación.

Que el mes de mayo de este año sea especialmente consagrado a la oración y a la tarea de la reconciliación, para que las fuerzas celestiales venzan el mal y la oscuridad, que están irrumpiendo en las naciones y en la Iglesia. Únanse a mí y venceremos.

Los mensajes que doy en Medjugorje y en Kurescek se complementan entre sí, por eso considérenlos como uno, como un solo discurso de Dios. Muy poco de estos se refieren sólo a Kurescek. Los mensajes son destinados a todo el mundo.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Hoy me alegro especialmente, por todos los sacerdotes que se me consagran, se ofrecen a mi servicio y peregrinan hacia mí. Mis hijos que no se fijan en los tropiezos de los demás y peregrinan hacia mí a Medjugorje y a Kurescek, son una bendición especial. Por eso los bendigo con gran alegría, para que sean mayores iluminadores aun y testigos vivos de cómo Dios vierte su bendición a través de mí”.

 

Kurescek, 6-3-1993

Estábamos rezando el Vía crucis todos juntos. En la duodécima estación (Jesús muere en la cruz), durante la oración se apareció la Reina de la paz. Como siempre caí al piso.

María dijo: “¡Mira el amor de Dios!” Después desapareció y en su lugar vi tres cruces, en el medio a Jesús y a sus lados a los ladrones. Cuando miré a Jesús, mi cuerpo se convirtió en una sola masa sufriente.

El dolor no duró mucho, lo tapó o anuló la dicha y el amor que nunca antes había logrado vivir; este amor no era mío sino del Señor. Durante esta sensación de dicha y amor escuché una voz desconocida y agradable: “Esto es amor, que es mayor que el sufrimiento”. En ese momento vi una interminable multitud de personas.

Adelante estaban los sacerdotes, obispos, religiosos y religiosas. Estaban en realidad entremezclados con otras personas, pero eran mayoría. Una voz oculta me dijo nuevamente: “Esto es la humanidad de todo el mundo y todos los tiempos”.

Junto a esto escuché la voz de Cristo: “¡Padre, perdónales porque no saben lo que hacen!”.

Nuevamente se presentaron las cruces ante mí y algunas personas paradas bajo ellas. Por todas partes se escuchaban terribles gritos de insultos y el ladrón de la derecha ha mirado al Señor y le dijo: “¡Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino!” Y el Redentor lo ha mirado y lo redimió: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”.

Jesús mira sobre nosotros, sobre toda la multitud y con la mirada se detiene sobre la mujer que reconoce como la Madre María; a su derecha estaba parada una joven y la izquierda un joven.

Jesús dice a María: “¡Mujer, ahí tienes a tu hijo!” Luego mira al joven y a la joven y dice: “¡Mira, tu Madre!” Cuando dice esto mira por sobre toda la multitud. La voz desconocida agrega: “Desde ahora tienen Madre y Ella los tiene a ustedes”. Cristo estira las manos como si no estuvieran clavadas y abraza a toda la multitud.

Después de este abrazo no he visto ni oído nada más. Cuando recobré la conciencia estaba llorando de felicidad, emoción y con una plenitud especial. De gran felicidad fue vivir los cortos y terribles dolores y pasar de estos al amor con el cual el Señor salvó al mundo: Todo esto es indescriptible.

 

Kurescek, 3-4-1993

“¡Alabado sea Jesús! Al conmemorar los mayores acontecimientos de la historia de la salvación de la humanidad, que está ante ustedes, y viviendo los misterios divinos mediten el precio con el que Dios nos redimió. Deseo, que en la victoria de la Resurrección, vivan y alcancen su victoria y salvación.

Sin cesar los llamo e invito a la oración. Oren y vivan según el Evangelio. Sólo esta es su arma contra el mal y sólo así resolverán sus problemas.
No admiren la belleza de mis mensajes, sino también acéptenlos y vívanlos.

Permanezcan en la unidad y esfuércense por la unidad de la Iglesia. Estén unidos a sus sacerdotes y obispos. No hablen y no propaguen las equivocaciones de sus sacerdotes. Inclusive si alguno de ellos no fuese buena persona, como sacerdote es dador de las gracias de Dios.

¡Sacerdotes, mis amados hijos! Cuiden de no ir detrás de las ovejas que esperan de ustedes un alimento más fuerte. Caminen ante el rebaño y estén atentos a los que están con hambre y sed de oración y crecimiento espiritual.

No consideren a la mayoría que se conforma con la espiritualidad superficial sino que consideren a las pocas ovejas, aunque sea una sola o dos, que desean orar con ustedes y esperan de ustedes ayuda para su crecimiento espiritual. Estas dos ovejas son semilla y bendición para la parroquia y no se quedarán solas.

Abran sus corazones para que puedan recibir la bendición pascual y la mía.
Les doy mi bendición especial a los inválidos, enfermos, personas mayores y abandonados”.

 

Kurescek, 8-5-1993

“Soy la Madre de la Iglesia y por eso permanezcan conmigo como miembros vivos integrados al cuerpo, del cual su cabeza es mi Hijo. Declinen el crecimiento solitario y témanlo. Solamente la integración completa en el cuerpo de Cristo les asegura el alimento espiritual correcto. La parte que está separada del Cuerpo está expuesta a la muerte.

Yo ya los invité para que este mes de mayo se reúnan especialmente en oración y vivan más aun el Evangelio, porque sólo así podrán vencer el mal de las fuerzas oscuras. Donde quiera que estén, en cualquier santuario, únanse a mí y por mi medio a la Santísima Trinidad, en la que está su fuerza y salvación. No teman, triunfaremos. El cuerpo sano que se alimenta de un alimento sano resiste a las enfermedades.

El 13 de mayo es mi día de manera especial. En este día estén conmigo por lo menos una hora y juntos oraremos por la santidad y fidelidad de los sacerdotes y por todos los que han hecho sus promesas.

Mis amados hijos sacerdotes, ámense entre ustedes y sean atentos unos con otros. Si alguno se enferma o cae no lo dejen sin ayuda. Que en sus corazones no haya condena, sólo el amor sana y levanta a los caídos. Yo estoy con ustedes, no teman. Sólo el que está sin Madre está sin seguro, débil y es huérfano, al que la vida arroja de aquí para allá peligrosamente. Permanezcan conmigo como hijos amados y estarán a salvo.

Mis hijos todos, especialmente cuiden a los débiles y personas mayores. También ustedes algún día estarán débiles y abandonados.

Que mi bendición los acompañe y sostenga. También ayuden a los débiles llevándoles mi bendición”.

 

Kurescek, 5-6-1993

“¡Alabado sea Jesús! El ansia de bienes terrenales, placeres y el lujo ocupa totalmente a las personas. No tienen tiempo para las actividades nobles, la oración ni para Dios. Por eso incluso el creyente se queda con una fe superficial, la claridad disminuye y al final la luz se apaga. Lo gobierna la oscuridad y las fuerzas oscuras consiguen su meta. El amigo se convierte en enemigo y el atacado en atacante.

Las familias se desarman, las buenas relaciones entre los vecinos se convierten en tirantez y disputas.

Donde llega a reinar la oscuridad espiritual crece la soberbia, la sensación de independencia de Dios y la sensación de libertad, que son en realidad la esclavitud de las fuerzas oscuras.

Mi dolor es aun mayor si la oscuridad reemplaza la luz en el corazón de un sacerdote cristiano que ya degustó la gracia de Dios y que ya fue merecedor de la revelación. Mi Hijo sufre conmigo en el Cuerpo Místico cuando los creyentes atacados se convierten en atacantes y buscadores de conflictos y odios.

Por eso los invito y llamo a que vivan el Evangelio y los mensajes que Dios da por mi medio. Apaguen el fuego de la tensión y desunión en la Iglesia. Permanezcan firmes con el Santo Padre y con sus obispos. Invito a la unidad con los obispos, especialmente a mis amados hijos sacerdotes.

A causa de su fidelidad a Dios, al Evangelio, a mis mensajes y la profundización espiritual serán partícipes de numerosas condenas, oposición, malentendidos y aun mentiras. Consuélense sabiendo que el Salvador sufrió todo esto antes que ustedes y lo sufre también ahora por ustedes.

No están solos, con ustedes estoy yo, su Madre y mi bendición”.

 

Kurescek, 3-7-1993

“¡Alabado sea Jesús! Me alegro con ustedes de que estén estrechamente unidos a mí y porque en el mundo se propaga la palabra que por mi medio envía la Santísima Trinidad a todas las personas.

Mis consejos, advertencias e instrucciones conquistan los corazones de las personas muy lentamente, pero estoy agradecida a todos ustedes que son ejemplo claro. Su obediencia al Evangelio y a mí, son testimonio para los que todavía estoy esperando que abran sus corazones para la luz y la gracia que llega del cielo por mi medio. Pero temo por aquellos hijos míos que sin fe, con desconfianza y endurecidos impiden que mi llama se encienda con más fuerza. Por eso los invito para que perdonen a todos y oren conmigo por ellos. Perdonen también cuando los hieran con la flecha de la humillación, degradación, sospechas, reproches y calumnias.

Permanezcan alerta y fieles pues viven en tiempos sumamente serios y delante de ustedes se vienen tiempos más graves. Mediten el contenido de mis mensajes, vívanlos y difúndanlos a los demás. Todas mis hijas e hijos son mis colaboradores en la anunciación del Amor y misericordia de Dios que les envía la Santísima Trinidad por mi medio. Esto no es un Evangelio nuevo, esto es la ayuda celestial para la vida según el Evangelio y para la protección ante los peligros que los amenazan. Dios desea que se salven todas las personas, por eso habla por mi medio y vierte una gracia especial sobre la humanidad.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Todos los que se abren a mí y a los mensajes del Señor que los da por mi medio, son mi alegría. Pero me entristecen los que se cierran a los documentos que nacen en la Iglesia a través del Espíritu Santo. La ignorancia de los documentos eclesiales ocasiona la oposición a la nueva corriente espiritual que desea renovar la Iglesia y protegerla ante la corriente de los malos espíritus y fuerzas oscuras sobre las cuales ya les estuve previniendo.

Mis hijos sacerdotes, los amo. Me gustaría que estuviesen más estrechamente unidos a mí para que me entiendan mejor y reconozcan la preocupación de Dios, el amor y la gracia que les envía el cielo, por mi medio, a la Iglesia para su misión.
¡Vengan, los estoy esperando! Deseo ayudarles.

Bendigo a todos los que están reunidos aquí y a los que me encomendaron. Especialmente bendigo a los enfermos y débiles.

 

Kurescek, 7-8-1993

“¡Alabado sea Jesús! Mi Corazón se regocija porque, cada vez más, se irradia la llama del amor hacia la Santísima Trinidad, al cual los incentivan mis mensajes que Dios envía a la humanidad por mi medio.

Difúndanlos por todo el mundo porque los mensajes son expresión especial de la gracia de Dios. Con esta gracia, la mano de Dios los desea proteger, orientar, advertir sobre los peligros, les da los medios y les muestra las posibilidades para que renovados espiritualmente en la fuerza del Espíritu Santo se puedan oponer eficazmente a las fuerzas del mal que con mucha fuerza y astucia presionan a cada uno y a la Iglesia.

La Iglesia está salvada y salva. Vivan como miembros del Cuerpo salvados y salven. El Hijo de Dios fue ofrecido para toda la gente.

Vigilen y trabajen por la unidad en la Iglesia y la unidad con los sacerdotes, obispos y el Santo Padre.

Opónganse a la irrupción de las ideas no evangélicas y religiones no cristianas. Los obispos son los custodios de la auténtica religión. Ustedes, mis amados hijos son sus ayudantes. Por eso estén firmes a su lado. La unidad con los obispos es su pared de defensa.

Oren, oren y otra vez oren para que no se aparten del camino correcto. El Santo Rosario es su herramienta. Fortalezcan la oración con el ayuno y obras de penitencia.

¡Que los que no me aceptan y dudan de la veracidad de mis mensajes, no sean como agua para el fuego! Estoy con ustedes con mi bendición que les da Dios por mi medio”.

 

Kurescek, 4-9-1993

“¡Alabado sea Jesús! Sin la felicidad no hay alegría verdadera, la felicidad está solamente en Dios. Quién está conmigo está en Dios, pues llegué a ser Madre del Hijo por medio de Dios Padre.

Permanezcan en mi Corazón porque sólo así vencerán. Los tiempos que están ante ustedes no serán fáciles pero los que permanezcan fieles a Dios y a mí vencerán.
Hijo mío, ante ti hay una prueba muy dura. La cruz será muy pesada pero la podrás soportar porque estoy contigo. Tan duro será como si el mundo se desplomara sobre ti, pero se aclarará todo.

Con agradecimiento bendigo a todos los que están aquí y a los que me piden por ellos. Que la bendición acompañe a todos los que se esfuerzan para que mi voz se extienda en el mundo. Los llamados y advertencias de Dios que reciben, son vertiente del amor de Dios para que se salven todos. Necesitan fuerza y sabiduría y esto lo pueden conseguir en una sola Fuente.

¡Permanezcan obedientes al Evangelio, a mis mensajes y miembros fieles a la Iglesia!”

 

Kurescek, 1-10-1993

“¡Alabado sea Jesús! Amadas hijas e hijos, que bien nos sentimos cuando estamos juntos con los corazones sinceros y no con intenciones ocultas. Quien no siente esta belleza es porque todavía no se me acercó para que lo pueda abrazar.

Permanezcamos unidos; mejor y más fácil les será. Nuevamente los invito a la oración del Santo Rosario. Que la oración sea su arma y protección en la lucha espiritual. Recen con gusto el Santo Rosario porque junto a la oración de la Santa misa, esta es la oración central. La presencia en la Santa misa y la meditación del Santo Rosario son la cima de la oración y del acercamiento a Dios

Hijo mío, ven aquí cada vez que puedas. La obligación de los primeros sábados no la tienes más. Ve a rezar frecuentemente ante el sagrario donde está el Santísimo. También allí estaré contigo especialmente en los tiempos difíciles. Como mi Hijo fue partícipe de la confortación del ángel en el huerto de Getsemaní, así tú serás partícipe de la mía cuando estés en pruebas, porque te va a parecer que todos te abandonaron. Desde ya te digo: estaré contigo.

Ora mucho y ofrece tu sufrimiento por mis hijos los sacerdotes, especialmente por los que están demasiado lejos de mí y están en pruebas peligrosas.
Bendigo a todos mis hijos, a los que tienen una visión espiritual sana y también a los que están ciegos espiritualmente”.

 

Kurescek, 4-11-1993

“Hijos míos les pido que no traten de comprender mis mensajes por las palabras sino por su espíritu. Las palabras los matan y no los dejan comprender bien. Pidan al Espíritu para la comprensión espiritual. Muchas oposiciones a mis mensajes son sólo porque la palabra no es capaz de explicar el significado real y profundo de los mismos.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Renuncien al bienestar material que los ocupa demasiado y aleja de la espiritualidad. Son pastores. ¡Cuiden sus ovejas! Su responsabilidad es mucha.

¡Oren para no caer en tentaciones!.Bendigo a todos mis hijos, especialmente a los que sufren, a los enfermos y débiles”.

 

Kurescek, 2-12-1993

“Alaba al Señor y agradécele que te llamó y se te manifestó. Dile a las personas que el 10-6-1989 te prometí que llegarías a ser sacerdote.

En ese entonces no había esperanzas pero tú me creíste. Eres mío y llegaste a ser mi sacerdote amado. En adelante recibirás los mensajes para los demás sólo de vez en cuando. Te será dado que debes escribir y que decir y así difúndelo a las personas. Dentro de algún tiempo, tú y los demás, entenderán que te estoy encargando ahora. Esto es el comienzo de tu nueva misión.

No estés preocupado. Tu tarea es orar, cuidarte de la tentación del orgullo y de que te alejes de la voluntad de Dios. Cuida de que no quites ni cambies lo que te será inspirado.

Muchas personas más buscarán ayuda en ti pero fíjate de no obrar solo y en tu nombre. El Señor es tu fuerza, sabiduría y conocimiento.

Ofrece las santas misas pero ofrécete también tú mismo.

Permanece fiel a la promesa que hiciste cuando fuiste ordenado sacerdote. Se fiel y obediente a Dios, la Iglesia, al obispo y a través de él al Santo Padre. Esto será fuente de tus fuerzas.

Te bendigo a ti como así a todos mis amados hijos los sacerdotes y a todos mis hijos”.

 

1994

Kurescek, 10-2-1994

“¡Alabado sea Jesús! Soy la Reina de la paz. Prometo ayuda, apoyo y bendición a todos los que se esforzaron para vivir el Evangelio y mis mensajes que di en los últimos cuatro años en este lugar.

Mi santuario está renovado. Así también, muchos corazones que son templos del mismo Dios fueron renovados en este lugar y encontraron la paz. Todos los que encontraron la paz y la reconciliación con Dios y con las personas, sean testigos vivos de sus encuentros conmigo y de la verdad de mis obras.

Así mismo, los sacerdotes – confesores sean testigos vivos, pues son precisamente las confesiones, la prueba de la verdadera conversión en este lugar, porque he prometido que éste será un lugar de gracias de sanación de las enfermedades y heridas del alma, para todas las personas que se refugien en mi Corazón y en el de mi Hijo. Sólo los de vista espiritual débil o ciegos de espíritu no ven como Dios actúa por medio de mí.

No se preocupen por las opiniones humillantes. Cada vez habrá más testigos vivos de que yo estoy aquí, de que doy la paz y sano a las almas enfermas. Este es un lugar de la gracia de la paz y la reconciliación con Dios y con las personas.

Continúen esforzándose para que sean mis testigos vivos.

Oren y esfuércense para que las circunstancias maduren más rápido, para el comienzo de la construcción de la iglesia de la Santísima Trinidad y para que mi voz vaya por todo el mundo.

No estén demostrando la veracidad de mis apariciones y mis mensajes. Yo misma me manifestaré a los corazones espiritualmente bien abiertos.

A mis amados hijos sacerdotes los invito que acepten mi invitación y me sigan. No los llamo para que crean a ciegas. Abran sus corazones para que yo pueda entrar en ellos.

Hijo mío, sé valiente. No estás solo, con vos estoy yo y muchos creyentes. Incluso cuando sientas la soledad, estaremos contigo…

Los bendigo a todos, especialmente a los que me siguen, a los enfermos y débiles.

Mc. 2, 14-17″

 

Kurescek, 29-4-1994

“¡Alabado sea Jesús!. Hijo mío, sé de tu sufrimiento y dolor. No eres el primero que estás sufriendo por una fea acusación, a causa de la mentira y el odio.

Mi Hijo Cristo Jesús, siendo inocente, fue condenado a muerte por graves acusaciones. Míralo y no desfallecerás. Confía. El fuego del odio será apagado y quedará sin fuerza. Dios es juez ante quien no hay nada escondido. Él también sabe en que has pecado. Te perdonó todo. Sabe también, que no has hecho por lo que te acusan. Tampoco temas las amenazas. El mundo está lleno de penas e injusticias.

Mi Corazón y el de mi Hijo es terriblemente ofendido, por eso deseo, pido y encargo: reparen con la oración, el ayuno y la ofrenda de su sufrimiento por las graves ofensas. Perdonen sin cesar y acepten las injusticias, los dolores y el sufrimiento pacientemente. Aprendan a valorizar todo tipo de sufrimientos. Sólo el sufrimiento es el valor que pueden ofrecer como reparación y demás intenciones. El sufrimiento que no es valorizado es doble sufrimiento.

Sé de los que se oponen a mí y a ustedes que me siguen y son obedientes a mis mensajes… No se dejen inquietar por los que no aceptan con seriedad la misericordia divina que Dios envía por mi medio y muchos son hasta ofensivos. Perdonen pacientemente.

Reúnanse en grupos y comunidades de oración y conságrense a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo. Donde oran aunque sea dos se les unirá un tercero y ya será una familia que se puede consagrar a mi Corazón y al de mi Hijo. Si este grupo de oración nace en la familia de un matrimonio con sus hijos será para mí una alegría especial. Oren y preocúpense que las familias estén sanas y para que se vayan convirtiendo en familias de oración a mi Corazón y al de mi Hijo.

Sean luz en la oscuridad.

¡Cuantas personas hay entre ustedes sin ser bautizadas!

Cuantas personas hay que aun después de ser bautizadas están tibias o aun muertas para Dios sin que ustedes les presten atención y sin que se preocupen por ellas. A pesar de esto muchos están conformes con su espiritualidad. No hace falta que vayan lejos para cumplir con el encargo de Jesús: “¡Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio!” Este mundo está entre ustedes. Vivan el Evangelio entre ellos. Esta será la anunciación más importante.

Conságrense, consagren a sus familias, la nación a la que pertenecen y a todo el mundo con la oración, el ayuno y la reparación, especialmente con la meditación de los misterios del Santo Rosario.

Alégrense de los nuevos bautizados especialmente los adultos que se deciden libremente por la vida cristiana.

Con alegría también acepten entre ustedes a las hermanas y hermanos perdidos que se levantaron y volvieron al abrazo de la madre Iglesia.

A mis amados hijos sacerdotes manifiesto un gran deseo: que en Kurescek sea rezada la santa ofrenda todos los días. Esto será una gran bendición no solamente para Eslovenia sino para toda la Iglesia. Así también los sacerdotes mismos que ofrecerán su tiempo y esfuerzo para las santas misas en esta iglesia, van a sentir mi bendición.

Mi bendición llegue a todos ustedes especialmente a mis hijas e hijos enfermos y débiles”.

 

Javornik, 4-6-1994

“¡Alabado sea Jesús! El lugar de peregrinaciones de Kurescek es para ustedes, mis hijos que lo frecuentan, lugar de gracias y bendiciones. Muchos ya sintieron esto, por eso, que sean testigos vivos de la presencia y obra de Dios.

Su ruego más intenso es el agradecimiento por las gracias y bendiciones ya recibidas. Perdonen y estén preparados para la reconciliación con cada persona que tiene algo contra ustedes o ustedes tienen algo contra ella. Oren por el don del amor y la fuerza del perdón. Oren por la paz en sus corazones.

Permitan que el Todopoderoso les despierte el amor hacia la vida y el respeto de los niños concebidos y todavía no nacidos. Les prometo ayuda. Si aceptan la vida nueva también su vida será mejor y llena de paz. No están solos, con ustedes estoy yo, la Madre de Dios.

Levanten el símbolo de la cruz y comiencen a rezar en el lugar donde les mostré que estaría construida la iglesia de la Santísima Trinidad.

Nuevamente les encargo: vivan el Evangelio y los mensajes que Dios manda por medio de mí. Que los acontecimientos de Medjugorje y mis mensajes que doy allí, les sean de advertencia y enseñanza. Que mi respuesta a la oración en Eslovenia, sea para el mundo, como testimonio de mi presencia. Están salvados por la Misericordia – como respuesta a la fe de pocos. El cielo está esperando su agradecimiento. No atribuyan estos logros a la sabiduría y fuerza humanas. Estén atentos para reconocer la mano de Dios que los bendice. Sean luz porque las fuerzas oscuras huyen solamente ante la luz.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Cada sacerdote que abre su corazón a mi amor y mi palabra es para mí una alegría especial. Cada mirada suya hacia mí, su Madre, cada paso suyo con el que atraen hacia mí, a las personas que les son confiadas, es para mí alegría y para ustedes bendición. Pobre del sacerdote que está sin mí, su Madre. El camino hacia Dios es mucho más difícil y más escarpado.

Hijos sacerdotes ámense entre ustedes, ayúdense unos a otros y visiten a sus hermanos abandonados y encerrados en sí mismos. ¡Confíense a mi protección y a mi ayuda!

Bendigo a mis amados hijos sacerdotes y bendigo también a todas las personas que los apoyan, los aman y oran por ustedes”.

 

Kurescek, 6-7-1994

¡Alabado sea Jesús!. Bendigo a ustedes hijos míos que se esfuerzan para vivir el Evangelio y mis mensajes. Esta es su fuerza en la lucha por la santidad y el crecimiento en la fe. No duden en mi ayuda. No se preocupen de cómo podrán lograr lo que les es encargado. Sólo abran sus corazones para todo lo divino y presten atención a la inspiración divina y les será dado el que, cuando y donde hacer. Sean templo en donde habita Dios y mi presencia tampoco les será escondida.

Oren por todos los sacerdotes y también sean agradecidos por todos los sacerdotes que les ayudan en el crecimiento espiritual y les suministran los sacramentos. Encomienden a todos los sacerdotes y teólogos, religiosos, religiosas y novicios al obispo Vovk y a mi Hijo.

Deseo que sea mayor el número de personas que se encuentren conmigo, tanto aquí como en otros lugares. Especialmente deseo estar con los que a causa de la enfermedad, invalidez o vejez no pueden salir de su casa. Que se vuelvan hacia mí con el corazón y fe, y yo estaré con ellos.

A todos los oprimidos y los que están en pruebas les aconsejo, que se encomienden a la intercesión del obispo Vovk.

Oren y conságrense para que puedan llegar a ser células vivas de las familias de mi Corazón y el de mi Hijo.

No olviden que también Kurescek es un lugar de la gracia de la reconciliación y paz. ¡Oren! ¡Oren! Y quien no pueda perdonar que vuelva a orar y recibirá el don y la fuerza del perdón.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Gracias a todos ustedes que proveen espiritualmente a mis hijos, también en este lugar de misericordia. Todos son merecedores de mi bendición y protección. Sigan esforzándose y permanezcan en el amor a Dios, a la Iglesia, hacia mí, hacia sus obispos y superiores.

Invito también a mis hijas religiosas para que permanezcan fieles a sus promesas y a sus superiores y así agradan a Dios y a mí; en la Iglesia serán luces brillantes y por sus oraciones serán fuente de gracias para muchos, especialmente para los sacerdotes.

Bendigo a todos ustedes mis hijos, especialmente a los débiles y solitarios”.

 

Javornik, 5-8-1994

“¡Alabado sea Jesús! Hoy es mi día. Estoy agradecida a Dios Creador que me eligió e incluyó en su plan de redención y me entregó a ustedes, mis hijos, como Madre y como Madre de la Iglesia.

Cada encuentro con ustedes es alegría para mí, especialmente si son observadores del Evangelio, mis mensajes y mis invitaciones. Hoy estaré con mi intercesión y mi bendición de manera especial con todos los que aceptaron mi invitación y me visitaron en mis santuarios.

Nuevamente los invito para que oren por la unidad de la Iglesia, por los sacerdotes y por todos los que trabajan en la Iglesia. Oren por la paz y perdonen continuamente. A todos los que viven en casas religiosas, especialmente mis amadas hijas religiosas, invito a la oración ardiente por los sacerdotes, por todas las vocaciones religiosas y por la paz del mundo.

Que mis amados hijos sacerdotes se preocupen por el buen pastoreo espiritual y conduzcan con seguridad a las ovejas que les son confiadas. Junto a mí hay buen pastoreo y seguridad; conduzcan las almas a mí y por mi medio a Dios. Sean testigos fieles del amor de Dios y testigos de mi presencia y mi obra.

Los bendigo a ustedes y especialmente a los que se esfuerzan y que alumbran como luz. A todos los enfermos y débiles, abandonados y solos, a todos los que están en pruebas y desean estar conmigo los bendigo particularmente”.

 

Kurescek, 9-9-1994

“¡Alabado sea Jesús!. Sé valiente. No pierdas tus fuerzas. Confía en mí como hasta ahora, si eres mi hijo. Pruebas más grandes aun vienen sobre ti y sobre los que confían en mis mensajes dados en Medjugorje y por tu medio. Acepten el peso de la falta de fe, de la oposición y de la imputación. Yo arreglaré las cosas para que el mundo llegue a reconocer que mis llamados y advertencias son solamente vertiente del amor de Dios, porque Dios ama a todas las personas y desea que se salven todos.

Este mensaje es destinado para animarte a ti, a todos los sacerdotes y a todos los que me escuchan.

Particularmente pido a todas las religiosas, inválidos y personas mayores para que oren por el buen oído espiritual, para que no haya nadie sin escuchar sobre este amor de Dios.

No teman a los que, por tener su corazón endurecido, los contradigan. Soy su Madre. Los bendigo y guío a la fuente de la vida y de la fuerza – a la Santísima Trinidad”.

 

Kurescek, 4-10-1994

“¡Alabado sea Jesús! Alégrense conmigo porque mi voz se difunde cada vez más lejos. Mis hijos que me obedecen se reúnen para orar en los templos y en los hogares. Siempre más son los que llegan y cada vez de más lejos también a Kurescek. Estoy triste a causa de la ceguera de algunos que aunque fieles a mí, opinan que hablo a la Iglesia y al mundo solamente en un lugar y sólo por medio de una persona. Dios es amor. Su Misericordia es infinita y yo soy intermediaria de esta misericordia. Por medio de mí llama, invita, enseña y advierte.

No se preocupen de los reproches de los que se conforman con la espiritualidad superficial. Ellos tienen lamparitas y ustedes con la oración consíganles aceite y a su vez preocúpense de no caer en desánimo para que también a ustedes no les falte aceite.

Repito mi gran deseo – oren por los sacerdotes. El materialismo y la influencia del entorno corroen y debilitan la espiritualidad de muchos sacerdotes. El abandono de la oración causa incapacidad para poder resistir las malas influencias y debilidades que hay dentro de las personas.

Pido a todos mis hijos: oren, ayunen y hagan penitencia con amor, por los pecados contra el amor. Encomienden a los sacerdotes al obispo Antonio Vovk. Encomiéndense a él también durante sus necesidades.

Pido también a ustedes, mis amados hijos sacerdotes, oren mucho, ayunen y conságrense porque las fuerzas oscuras también están actuando fuerte entre ustedes. Encomiéndense al obispo Antonio Vovk que es su gran intercesor. Él les responderá con su intercesión y la Iglesia lo va a reconocer como intercesor.

Todos mis hijos junto a mis hijos los sacerdotes, preocúpense por la unidad de la Iglesia, unidad con el Santo Padre, con los obispos y sacerdotes. Que su amor y obras de fe sean señal para el mundo, de que son mis hijos.

Bendigo a todos ustedes, especialmente a los enfermos y solos”.

 

Kurescek, 27-10-1994

“¡Alabado sea Jesús! Muchos no creen que Dios me envía entre ustedes y que esto es una gracia especial para la Iglesia y el mundo. Dios Padre dio los mandamientos a su pueblo por los cuales deberían regirse.

Si Dios no fuera también el Dios del amor y la misericordia castigaría y destruiría a los desobedientes de los mandamientos, pero no lo hizo sino que los llamaba y advertía por medio de los patriarcas y profetas; en el nuevo testamento me manda a mí para que vierta sobre la Iglesia y toda la humanidad una gracia especial. El Padre por medio de mí invita, llama, advierte y previene que, como ya muchas veces en la historia de la humanidad están actuando las fuerzas oscuras con gran astucia y fuerza. Estas fuerzas quieren quitar la fe de las personas hacia el Dios absoluto, romper la unidad de la Iglesia y sobre todo entre las personas y empujar al hombre a la infidelidad a Dios y a la Iglesia.

El papa, sucesor de la Cabeza de la Iglesia, los obispos, los sacerdotes y todos mis fieles hijos son especialmente la meta de las fuerzas satánicas a los que quieren desunir y destruir todo lo que es de Dios.

Amados hijos sacerdotes y todos mis hijos, permanezcan fieles y no teman. La Santísima Trinidad no puede ser vencida por fuerza alguna y yo, su Madre, estoy con ustedes. Bendigo a todos y especialmente a los que sufren”.

 

Javornik, 3-12-1994

“¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que se esfuerzan para que mi voz pueda extenderse en el mundo, son mi alegría. Llamen y griten para que cada vez más personas puedan reconocer la misericordia de Dios que reciben desde el cielo a través de mí. Griten como Juan el Bautista: ¡Conviértanse porque el Reino de Dios se ha acercado!

Imiten al Papa que es siervo de Dios, porque es mensajero de la Cabeza de la Iglesia. Colaboren con el Santo Padre para la renovación de la Iglesia. En los documentos de la Iglesia y en los mensajes del Papa es mostrado el camino, la forma y los medios para ser renovada la Iglesia. Estudien estos documentos y reconocerán las señales de los tiempos en los que viven.

Repito el encargo: Oren y esfuércense cada uno en lo que pueda por la unidad de la Iglesia porque es justamente la destrucción de esta unidad la meta principal de las fuerzas oscuras.

¡Oren por la santidad y fidelidad de los sacerdotes!

Escuchar y cumplir la voluntad de Dios, que se vierte a ustedes también por medio de mí, es la fuente de la bendición y de la fuerza espiritual.

Los bendigo a todos, especialmente a los débiles y personas en soledad”.

 

1995

Kurescek, 10-2-1995

“¡Alabado sea Jesús! Benditos todos los que se reunieron en este día junto a mí. No pocas gracias y paz fueron concedidas a los que las buscaban, desde mi primer encuentro con ustedes en este lugar. Todos los que las vivieron sean testigos vivos y mensajeros de la misericordia de Dios, que es amor.

Todos mis hijos, los que se reúnen a mi lado también en este lugar, especialmente los sacerdotes que ofrecen la santa misa y están al servicio de la reconciliación son merecedores de mi bendición y protección especial. Prometo que seguiré reuniéndome con ustedes aquí.

Mi hijo Smaverski tendrá una gran prueba. Apóyenlo con el amor y la oración.

Soy la Reina de la paz. Bendigo a todos y especialmente a los que quisieran venir conmigo a este lugar pero no han podido a causa de la enfermedad y a los que no tienen a nadie que les ayude a venir hasta aquí. Les prometo que estaré con todos donde estén, con la condición de que quieran estar conmigo”.

 

Javornik, en la capilla, 13-4-1995

“¡Alabado sea Jesús!”

Estuve en grandes tribulaciones y sufrimientos. Entonces viene Ella – Madre María y dice:

“Hijo, no estas solo. Conozco tu cruz. Te apoyo. Mira la cruz, en la que está suspendida la Salvación del mundo y en mi cruz que llevo en los acontecimientos pascuales y te será más fácil. Tú todavía no estás en la cruz del viernes santo pero prepárate para ella. No temas mi mano está contigo.

También la Iglesia, que es el Cuerpo Místico de mi Hijo, del cual su cabeza es Él mismo, aun no está en el peor de los sufrimientos, por eso les advierto nuevamente ante las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia. Uno de los poros por el cual la fuerza oscura invade la Iglesia es también la crítica de las debilidades de las personas de la Iglesia.

Sólo la oración, el ayuno y los sacrificios son medios eficaces ante la fuerza y astucia de las fuerzas oscuras. ¡No encallen en la arrogancia y en el lenguaje malicioso! La meta de Satán es provocar discordia y romper la unidad en la Iglesia.

¡Mis amados hijos sacerdotes! Ustedes son los dadores de las Gracias. Sean luz en la oscuridad. Podrán lograr esto solamente en la fidelidad al servicio, en la humildad y la pobreza. La entrega a la suntuosidad lleva al enfriamiento del fervor, que es fundamento para el resto de las debilidades y pecados. Permanezcan a mi lado y conmigo, y no teman la cruz del servicio.

Soy su Madre, por eso los bendigo a todos ustedes y especialmente a los que están agobiados con la cruz del sufrimiento.”

 

Robanov kot, 20-5-1995

“¡Alabado sea Jesús! Traigo la paz y la bendición a todos los que se esfuerzan para vivir el Evangelio. Mis mensajes son vertiente adicional de la misericordia de Dios. Muchos son sordos por eso la misericordia divina les repite lo mismo muchas veces: pues la voluntad de Dios es que todos se salven. Esto es misericordia en lugar del castigo merecido.

Dios está eligiendo a sus servidores constantemente. También a mí, su Madre, me es concedida la elección de las personas por los que les hablo. Porque entre los Terrenales no hay personas perfectas, empleo los imperfectos que se esfuerzan para ser santos. Niños que todavía no están agobiados y los mayores que tienen corazón de niño, son los elegidos en mi misión.

Todos los que están ajustando su vida según el Evangelio y me siguen son mi felicidad. Sean mis testigos vivos. Y sean valientes.

A mis mensajes no les agreguen ni les quiten nada. Difundan los mensajes que les doy. Son guía y misericordia de Dios dados a toda la Iglesia y a todas las personas.

Hijo, no tiembles ante lo desconocido. Confía en la ayuda de Dios que está contigo también por medio de mí. Sé obediente también en las cosas que no entiendes.

En los días de soledad que te los designé, te será dado todo lo que necesitas. Permanece firme a las instrucciones que te di.

Los bendigo a todos, especialmente a los acongojados y los que tienen dificultades para confiar en mí – la mensajera de Dios y en mis mensajes”.

 

Robanov kot, 3-6-1995

“¡Alabado sea Jesús! ¡Queridas hijas e hijos! El 5 de agosto deseo reunirme con ustedes en mis santuarios y también en Kurescek. En este día deseo alegrarme con ustedes.

En los encuentros de oración y otros encuentros lean de a uno mis mensajes, desde el primero en adelante, medítenlos, conversen sobre ellos y respóndanse como realizaban mis deseos y encargos.

Encargo, pido e invito a ustedes: vivan según el Evangelio y difundan mis mensajes misericordiosos.

Oren por todos los teólogos y especialmente por los investigadores de la teología científica,

profesores, maestros de la fe y educadores para que permanezcan firmes a los fundamentos evangélicos – de Cristo. Este deseo mío es válido para toda la Iglesia especialmente para aquellos centros teológicos y personas en donde ya irrumpe la espiritualidad equivocada.

A mis hijos e hijas que están sufriendo, particularmente pido que oren y ofrezcan su sufrimiento por los teólogos y por la sana doctrina, por eso los bendigo junto a ustedes”.

 

Robanov kot, 8-7-1995

“¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que con confianza acuden a mí y por mi medio a Dios uno y trino.

Su esfuerzo para la consagración es para mí gran alegría. Continúen esforzándose para que sean santos y ejemplos para los que dudan o están en absoluta oscuridad. Hagan todo para que mis mensajes sean publicados en todo el mundo.

Abran los ojos espirituales y comprendan. Reconozcan la razón de las terribles tragedias y odios entre ustedes. La falta del respeto a los mandamientos de Dios, a la voluntad de Dios y la desaprobación de las advertencias que la misericordia celestial envía por mi medio son el motivo por el cual no son fuertes ante las fuerzas satánicas.

En lugar de oponerse con la fuerza de la fe, ustedes mismos se suman a las obras de las fuerzas malignas. No ver las señales y oponerse a la presencia evidente de Dios, como es en Medjugorje y en otros lugares de mis apariciones, significa consentir a los terribles acontecimientos e incluirse en ellos con actos de desamor. Si algunos dirigentes de la Iglesia y nacionales escucharan sobre Medjugorje, no habría tanta desgracia como la que hay.

Impidan y detengan los horrores de la guerra y escuchen por fin que es lo que Dios dice por medio de mí. Como ahora se difunde el fuego del odio así, si me escuchan, se difundirá el espíritu de la paz por todo el mundo y sobre todos los focos del odio.

El mundo no comprendió como, la misericordia de Dios, salvó a Eslovenia ante los horrores de la guerra por causa de los pocos hijos míos que, obedecieron fielmente, lo que les encargué. Porque las personas no reconocieron esta señal de la misericordia de Dios, el odio se dispersó sobre algunos focos de odio aun apagados y sobre algunos nuevos.

Comprendan y reconozcan que es lo que les da la salvación. Esto vale también para las relaciones personales, familiares y vecinales.

Oren por la sabiduría de Dios, para que todos, especialmente los guardianes de la Iglesia, los obispos y sacerdotes comprendan y reconozcan donde y por medio de quien hablo porque también en esto los malos espíritus entrometen a sus súbditos.

Crean y confíen de que yo soy la verdadera mensajera de Dios entre ustedes.

Estoy agradecida a todos mis seguidores por eso los bendigo. Bendigo también a los que son precavidos por causa de la sabiduría humana. Que mi bendición abra sus ojos espirituales y su corazón para que por la sabiduría de Dios puedan reconocer y creer.

Bendigo a todos los que sufren y les pido que ofrezcan sus sufrimientos y oraciones por la fidelidad y santidad de los sacerdotes”.

 

Robanov kot, 26-7-1995

Día de santa Ana y Joaquín.

¡Alabado sea Jesús!

Estuve en la capilla. Meditaba sobre María la Madre del Salvador. La capillita se impregnó con la fragancia sagrada y entonces se aparece Ella misma: la Madre María.

Saludó como de costumbre: “Alabado sea Jesús”. Mucho tiempo no dijo nada. Su presencia me hablaba (sin palabras, silenciosamente) ¡Qué sensaciones, que santidad, que experiencia! En mi se fortificaba la gloria y el agradecimiento a Dios y a nuestra Madre presente. Todo este sentimiento crecía en mí hasta tal plenitud interior que no se puede describir ni siquiera aproximadamente.

Ella dijo:

“Volviste al Padre celestial, por eso te regaló el don para que puedas ser para muchos como padre y no solamente hermano. Por eso diles que deseo que los que te aceptan te llamen padre y no señor. Sé hermano para todos incluso para los que no te aceptan y hablan mal de ti.

No te canses de perdonar y ser paciente…….. no estarás sin trabajo. Más personas aun acudirán a ti con sus tribulaciones en busca de ayuda. No temas, no estarás solo en tus tareas, te apoyará Él que es quien te llama. El tiempo hasta el cual serás su instrumento, lo designará Él mismo, que es el dueño de tu vida. Yo también estaré contigo. No temas la cruz. Esta será tu compañía hasta el final. Ora y conságrate permanentemente, la ayuda divina te acompañará para que la cruz no sea demasiado pesada.

Permanece santo y mi bendición te acompañará.”

 

Brezje, 5-8-1995 (María de las Nieves)

No mucho después de comenzar el recogimiento en la oración arrodillado junto al altar de Marija Pomagaj (María auxilio de los cristianos) en Brezje, reviví la misma sensación que en cada aparición, sólo que permanecí en posición de arrodillado. No caí. (Durante la aparición misma no me di cuenta de esta situación. Recién después de esta aparición comprobé que no estuve acostado en el suelo sino que estuve arrodillado).

La aparición fue diferente a las de costumbre. Se apareció la imagen de Jesús hasta la cintura.

Su límite inferior no estaba delimitado. Sobre todo el pecho se veía su corazón con un matiz rojizo.
En el medio del pecho o corazón se veía un punto amarillo que se acercaba deprisa y a medida que se acercaba se transformaba en la imagen de María.
En la mano izquierda tenía la cruz con el cuerpo del Crucificado. (El tamaño de la cruz aprox. 20-30 cm.).
Sobre sus mejillas corrían lágrimas grandes que caían sobre la tierra. El rostro de María se veía extremadamente triste.
Estaba sin palabras, en silencio. A mi derecha e izquierda de María se apareció la imagen de San Francisco de Asís que estaba arrodillado. Miraba la cruz que sostenía (con la mano izquierda) María delante de ella.

No puedo decir si la imagen de Jesús estaba viva. Pero san Francisco asintió con la cabeza un par de veces.

Todo junto duró bastante tiempo. No sé si mi sentido del tiempo es real, si digo cinco minutos porque durante la aparición pierdo el sentido del tiempo.

María levantó su mano derecha delante de ella y su mano izquierda, en la que tenía la cruz, la colocó delante de sí (y al medio). La mano derecha estaba en la misma posición que de costumbre cuando bendice. Sus labios se movían, como si hablara, pero no escuché su voz. Estoy convencido que en ese momento estuvo bendiciendo.

La aparición se acabó instantáneamente Esta es la primer aparición de María que no escuché su voz.

 

1996

Zalog, 6-1-1996

Pidieron por la explicación de mi aparición, en mi día, en Brezje.

Esta es la explicación: “yo llego siempre desde el Corazón de mi Hijo. Esta vez llegué con la cruz en la mano. Me paré sobre el globo terráqueo. Mis lágrimas de tristeza, que eran a su vez, lágrimas de la misericordia de Dios caían sobre la tierra. Las lágrimas de tristeza fueron porque las fuerzas oscuras se están impulsando con tanto éxito en contra de la Iglesia y así mismo con tanto éxito destruyen los valores espirituales, especialmente entre tantos sacerdotes.

Mis lágrimas también fueron misericordia de Dios, pues la Santísima Trinidad que me envía, para que con mis lágrimas, llame a la conversión y renovación de la Iglesia. En la aparición, el visible San Francisco de Asís, tenía su mirada fija en la cruz y en mí.

Esto significa que la Iglesia necesita de la renovación como en los tiempos de San Francisco. Esto es un llamado desde el cielo por el regreso de todos los creyentes, especialmente los de las órdenes Franciscanas hacia la espiritualidad del Santo. Pues bien, ésta espiritualidad es: la fe, la esperanza y la confianza de Francisco en Dios y en el AMOR.

Por amor a Dios el santo renunció a todos los bienes materiales, aceptó la castidad más absoluta, la obediencia a sus superiores y a sus promesas. Muchos creyentes, sacerdotes, hijas e hijos de San Francisco se alejaron de la profundidad de la fe, confianza y del amor verdadero.

La pobreza está solamente en algunos individualmente pero muchos, que se rigen por los ejemplos terrenales, están ligados a los bienes materiales y a la suntuosidad. Los que desean vivir la vida de Francisco, son muchas veces, ocasión de burla y de agravio a causa de su santidad. Vuelvan a la pobreza para que nuevamente sean pequeños y humildes.

Preocúpense por la vida pura y renuncien a cualquier provocación, que quita fuerza espiritual y tiempo. Preocúpense por la profundización del culto divino y la oración. Sacerdotes, renueven la oración antes del culto divino y después de él, especialmente antes y después de la misma santa misa. El traslado de la cruz hacia el centro de mi pecho significa, que el Crucificado es centro y fuente de la fuerza. Ante Él y Su cruz San Francisco conquistó orando todos sus logros.

Ustedes también fijen su mirada en la cruz, en la que está suspendido mi Hijo. No teman. Mi mano extendida quiere decir que los bendeciré maternalmente. El asentimiento de San Francisco quiere decir que aceptó la voluntad de Dios y que del mismo modo, su aceptación – y solamente ésta -, es la única posibilidad para que la Iglesia sea renovada también por medio de ustedes.

Vuelvan a la espiritualidad de San Francisco de Asís, según su ejemplo y el ejemplo de muchos que lo siguieron. A todos los que colaboren en la renovación de la Iglesia y en la lucha contra las fuerzas oscuras en la Iglesia, los estaré bendiciendo. Su cruz en esta lucha no será liviana, pero la podrán vencer porque serán portadores de la fuerza que lo puede todo. ¡Oren y fijen su mirada en la cruz, ésta será su victoria!”

 

Zalog, 10-2-1996

“¡Alabado sea Jesús! Me alegro de mis fieles hijos que también en este día vienen presurosamente a mí. Muchos llegaron a sentir mi presencia en estos últimos años, desde mi primer mensaje: “Renueven la oración en el lugar abandonado y olvidado. Sean testigos vivos de las gracias que les han sido concedidas.

Que su vida renovada sea para los no creyentes, prueba que se impregnaron en la gracia vivida y que es justamente ésta la que los induce a la consagración y a la conversión constante. La gracia vivida y auténtica escríbanla y entréguenla a los sacerdotes para que éstos, junto a los obispos y con la gracia del discernimiento puedan optar de las que posiblemente no sean auténticas.

Teman a los presuntuosos porque ven lo que no hay. Todos los que verdaderamente vivieron alguna gracia, que les llegó por mi medio, sean testigos de ésta con su vida y con su testimonio verbal y escrito.

Renueven y fortifiquen espiritualmente a la Iglesia. Este es un llamado desde el cielo. Podrán lograr esto con la constante mirada al Crucificado y a Cristo Jesús resucitado que vive en la Santa Eucaristía.

Sumérjanse en el Corazón de mi Hijo y en el mío ante el Santísimo y reparen por los sacrilegios, blasfemias y los terribles pecados del mundo sin Dios y por los que se apartaron del Cuerpo que es la Iglesia.

Las pruebas que tengan que padecer serán superadas con la fuerza que obtendrán en la oración y en la consagración a mi Corazón y al de mi Hijo.

Invito a mis amados hijos sacerdotes que vuelvan a la pobreza de San Francisco de Asís y se ordenen su espiritualidad en el rigor de San Ignacio de Loyola y en el espíritu de humildad de muchos santos y santas.

Este es el camino de la renovación de la Iglesia y el arma más fuerte en contra de las fuerzas oscuras que desean desintegrar el orden, la paz y la unidad de Dios.

La obediencia y lealtad a los obispos, con el obispo principal a la cabeza, junto a la oración son la condición para ganar la lucha en contra de la desunión en la Iglesia.

¡Oren, oren para ser invitados en el Corazón de mi Hijo y el mío y no teman! Todo lo necesario les será dado.

Todo lo que encargo y deseo es para toda la Iglesia y todo el mundo. Y estén agradecidos a la Santísima Trinidad de que pude llegar en una forma especial y personal también a éste pedacito de tierra.

Bendigo a todos mis hijos, especialmente a los enfermos y débiles”.

 

Kurescek, 30-4-1996

“¡Alabado sea Jesús! Dos meses estuviste esperando el día de hoy. Padeciste, pero la grave enfermedad no te impidió que fueses feliz.

El signo, de que estoy contigo, es también este: que hoy a las 11 horas aun no sabías si los médicos te permitirán dejar el hospital, pero yo quería que hoy mismo estés en Kurescek pues te he invitado ya hace dos meses. Yo me ocupé para que en este día deseado pudieras estar aquí. Que esto sea un testimonio para todos.

Siempre son más los que experimentaron la conversión y otros dones en este lugar de gracias, por eso se multiplica el número de enamorados del Corazón de mi Hijo y el mío. También numerosos sacerdotes se están convirtiendo y despertando. Por eso agradezcan gustosamente.

Las fuerzas oscuras son fuertes y están presionando a la Iglesia y personas individualmente. No teman, sólo sean fieles a la Iglesia y a su Cabeza. Oren ardientemente por el papa y por la bendición que van a recibir. El verdadero valor e importancia de la visita del papa, la reconocerán ustedes y sus descendientes recién más adelante.

Yo, su Madre, estoy y estaré con ustedes. Me regocijaré de los buenos frutos de la visita papal. Me alegraré también de la decepción de los adversarios. Las fuerzas oscuras son fuertes pero Dios es todopoderoso.

Bendigo a ustedes mis fieles visitantes, a sus hogares, a todos los enfermos y a los débiles.

Bendigo especialmente a los sacerdotes que se vuelven al Corazón de mi Hijo y al mío.

Sacerdotes, durante la santa ofrenda y durante el diálogo de la oración ante el Santísimo es cuando estoy con ustedes en forma más personal”.

 

1997

Zalog, 4-1-1997

“¡Alabado sea Jesús! Una gran luz se ha iluminado en este período, de la época de Redención, pero desafortunadamente la oscuridad no la aceptó.

Antes del comienzo de la guerra he clamado varios años en Medjugorje: conviértanse, reconcíliense, sean portadores y distribuyan la paz, pero la mayoría no lo acogió. Millones de creyentes de todo el mundo peregrinaban a Medjugorje; la Iglesia local no se plegó y no aceptó mi llamado. Sólo individualmente y mis hijos franciscanos han escuchado el llamado de la “Gospa” (Señora), e incluso éstos han sido humillados y molestados por el clero del lugar.

Los creyentes eslovenos aceptaron bastante bien las primeras invitaciones y con buena predisposición. La iglesia en Kurescek ha sido construida tan rápido que se pueden sorprender aun los no creyentes.

Este fervor debería continuar pero de a poco comenzó a disiparse, por eso les advierto: no desperdicien la bendición que ya comenzaron a recibir. No hagan de políticos pero oren por los elegidos para que guíen al Estado y para que tengan valor y espíritu de justicia así también para todo lo que es público, histórico, cultural y no en el último lugar, lo que es religioso.

Algunas bendiciones ya pasaron a su lado. ¡Vuelvan al fervor y a la predisposición que tuvieron al comienzo de Kurescek!

Puedo decir, que a Kurescek vinieron peregrinos de todos los continentes. Eran más numerosos que los peregrinos eslovenos. ¿Desean conseguir la pérdida de las bendiciones que ya estuvieron recibiendo?

Los testigos que han vivido gracias especiales en Kurescek o con relación a Kurescek tienen el deber de ser testigos vivos. Atestigüen por escrito y oralmente y agradezcan a Dios.

Yo María, su Madre, los invito para que me crean; yo les demostraré que los amo.

Oren por mis amados hijos los sacerdotes. Los bendigo”.

 

Kurescek, 10-2-1997

“¡Alabado sea Jesús! Les estoy agradecida porque muchos de mis hijos e hijas tomaron mi último mensaje muy en serio; porque hoy en el séptimo aniversario de nuestro primer encuentro en este lugar lo demostraron con su participación numerosa.

Así como me alegraron hoy, sigan alegrándome con mucho empeño para la renovación espiritual de la Iglesia según el ejemplo de San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola y otros modelos espirituales.

Opónganse a las fuerzas oscuras que actúan con energía en la Iglesia. Esto lo podrán lograr solamente con la ayuda de Dios, por eso recurran a Sus fuentes con la oración y la vida según los Evangelios y a los mensajes que el amor de Dios manda por medio de mí.

Mis amados hijos, los sacerdotes, también me alegraron hoy porque respondieron a mi invitación.

A todos ustedes los invito para que oren por los sacerdotes que a pesar de la promesa se apartan de la fidelidad a la Iglesia, al papa y al obispo, y se dejan guiar por las fuerzas oscuras alejados de la unidad de la Iglesia.

Soy su Madre y por eso estaré con ustedes como intercesora y colaboradora.

Permanezcan siendo fieles y renueven el fervor hacia el único Camino, Verdad y Vida que es mi Hijo.

Los bendigo a ustedes y a todos los que aman a mi Hijo y recurren a Él por mí medio y se esfuerzan por la unidad de la Iglesia.

Soy la Reina de la paz”.

 

Kurescek, 5-8-1997

“¡Alabado sea Jesús! … Nuevamente les advierto ante las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia y entre las personas; la infidelidad, impenitencia, deserción y separación de la Iglesia son el fruto de estas fuerzas oscuras. La invasión de las influencias de otras ideologías y pseudorreligiones son peligrosas para las almas de las personas.

¡Estén en guardia, el satanismo está en acción! La oposición y la rebelión en contra del papa y a sus fieles obispos son tarea de las fuerzas de Satán y son contrarias al pedido de Jesús al Padre: “Padre haz que todos sean uno solo, como somos Tú y yo uno solo.”

¡Obispos y sacerdotes protejan a la Iglesia ante las fuerzas que no son de Dios! Únanse a los creyentes en la oración para que todos sean miembros vivos del Cuerpo de la Iglesia y fuertes, fieles y sanos. La Iglesia no puede ser vencida pero sus miembros individualmente pueden ser víctimas. Yo, su Madre, estoy con ustedes – soy su auxiliadora. ¡No teman!

No juzguen a los que ya se extraviaron. Ayúdenles con la oración y el ejemplo. Saludo a todos los fieles y persistentes para que permanezcan así y se sigan esforzando hacia la santidad. Saludo también a los infieles, vacilantes y caídos para que regresen y se afirmen en la fidelidad.

Los bendigo a todos, especialmente a los que sufren y les pido que ofrezcan su sufrimiento para la salud espiritual y fortaleza de los miembros amenazados de la Iglesia”.

 

Zalog, 28-9-1997

“¡Alabado sea Jesús! … Los fieles al Evangelio son mi alegría. Cuídense de los falsos profetas y pregoneros de evangelios no divinos. Protéjanse de la influencia de cultos ajenos, pues ustedes conocen el Camino, la Verdad y la Vida.

No odien a nadie pero permanezcan saludables y espiritualmente fuertes. Soy su intercesora y mi bendición también los ayudará”.

 

Kurescek, 6-11-1997

… “Estoy agradecida a todos los sacerdotes de todos los niveles que se esfuerzan en vivir el Evangelio y toman en serio mis mensajes con los cuales traigo a la Iglesia y a toda la humanidad la misericordia y el amor de Dios.

Soy la enviada de Dios; la Iglesia es la guardiana de mis apariciones y mis mensajes y solamente ella puede reconocer su autenticidad.

¡Oren y nuevamente oren! Fortalezcan las oraciones con el ayuno, las renuncias y con sacrificios. En esto están su fuerza y su triunfo.

Bendigo a los fieles y a los que sufren”.

 

Zalog, 18-12-1997

“¡Alabado sea Jesús! Me alegro de las personas que se preparan para las fiestas y los grandes acontecimientos de toda la humanidad del Amor salvador, que se encarnó y en Pascua triunfalmente redimió a la humanidad. Ante ustedes están los festejos en que por mi medio nació la Gracia encarnada.

¡Les deseo que vivan estas fiestas en su interior! También la preparación misma puede enriquecerlos espiritualmente. Teman a los festejos solamente externos como son el bienestar, el lujo y la ostentación.

Mi deseo es que vivan los misterios de estas fiestas y reciban mi bendición. Especialmente bendigo a los débiles, a los enfermos, a los que sufren a causa de las injusticias, a los cautivos, prisioneros y a todos los que están bajo opresión y limitados en su libertad”.

 

1998

Kurescek, 10-2-1998

“¡Alabado sea Jesús! Hoy estoy conmemorando el octavo aniversario, desde que he venido entre ustedes con el mensaje: “En este lugar renueven la oración. Aquí encuéntrense con mi Corazón y con el de mi Hijo.” Les agradezco a todos los que tomaron en serio estos y otros mensajes míos.

Muchos reconocieron y vieron que estoy con ustedes. El preparativo y la construcción de la iglesia han sido muy rápidos, lo cual sólo los ciegos no ven. Confiaron en mis mensajes y yo estuve y sigo estando con ustedes.

Ustedes fueron protegidos de las terribles consecuencias de la guerra porque muchos me han obedecido y cumplido con mis pedidos que les di el 3 de marzo y el 5 de mayo de 1990.

Aquí ya hubo muchas conversiones y fueron concedidas muchas peticiones que me traían

Todo lo pedido no fue realizado pero mi Corazón maternal se alegra igualmente con ustedes y les encargo nuevamente:

Sacerdotes, sean fieles a sus promesas y obedientes a sus obispos. Ustedes mismos profundicen la fe, renueven la pobreza sacerdotal y la devoción de San Francisco de Asís.

Guíen a los creyentes en el camino de los santos, guíenlos al Corazón de la Vida y al Corazón maternal.

Oren por el rápido y exitoso procedimiento para que la Iglesia incluya al obispo Vovk entre los santos, pues su santidad, heroísmo y fidelidad a Dios no es difícil demostrar.

Promuevan los pasos para la formación de las Familias y Comunidades de mi Corazón y del Corazón de mi Hijo.

Oren por la reconciliación y la paz entre ustedes y las naciones. Estén atentos ante las fuerzas oscuras.

Todos los creyentes, no sólo los eslovenos, oren para que la comisión acelere el trabajo de acompañar los acontecimientos en Kurescek y que madure más rápido la construcción de la iglesia a la Santísima Trinidad en Kurescek.

En sus oraciones no olviden a las madres desdichadas que combaten en su interior y consigo mismas para decidir sobre la vida y la muerte del hijo concebido; para que gane la vida. Y así también, ustedes ayuden a las madres desdichadas en su aflicción.

Estoy esperando que realicen mis deseos.

Los saludo a ustedes, especialmente a los débiles, abandonados y afligidos”.

 

Zalog, 7-3-1998

“¡Alabado sea Jesús! Me alegro de la unidad en que hoy se reúnen en todos los santuarios a causa de la ofensa a mi Corazón y al de mi Hijo. Su unidad es para todo el mundo, también para los enemigos de la Iglesia, prueba de la fuerza espiritual que está en el Misterioso Cuerpo de Cristo – la Iglesia.

Gracias por su reparación por todas las ofensas y profanaciones al Santo Cuerpo de Cristo, a los símbolos de su fe y a todo lo santo. Estén siempre conmigo porque nunca estoy sola. Conmigo está siempre Él que es su Camino único y verdadero. Sigan siendo fieles a las promesas que hicieron al recibir los sacramentos.

Les encargo nuevamente que no demuestren la veracidad de mis apariciones y la autenticidad de los mensajes. Yo misma los demostraré. Sólo los ciegos no verán las demostraciones.

El amor es la identificación de quienes son. Que el amor se vea y no se escuche.

El cumplimiento del amor a Dios y a las personas es demostrado por medio de las personas especialmente en los más oprimidos, los enfermos y a todos los que necesitan de su ayuda. ¡No los olviden!

Oren por todos los sacerdotes y sus superiores. Con la oración consíganles fuerza y ayuda. Sacerdotes, religiosos y religiosas no dejen a su hermano en la soledad. La soledad paraliza a las personas e incluso las puede llevar a la muerte.

No abandonen las asambleas eucarísticas como algunos acostumbran. La santa misa y la constancia de los sacramentos son el seguro y la salud espiritual.

Trabajen por el perdón, la reconciliación más profunda y la unidad entre los esposos, en las familias, entre los vecinos y entre todas las personas.

La lentitud y el menosprecio del bien significa no aceptar la bendición de Dios. ¡No sean lentos para el bien!

Los que ya han sido partícipes de alguna gracia especial en este lugar de Kurescek, les ruego: ¡sean testigos vivos de estas gracias! No retengan la alegría sólo para ustedes mismos, compártanla con los demás. Esto no es demostración sino testimonio.

Los bendigo a todos los que trabajan por la paz, por la reparación y por todos los oprimidos, los que sufren y los abandonados. Su Madre – la Reina de la paz”.

 

Kurescek, 4-4-1998

“¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que me siguen y desean cumplir con la voluntad de Dios que les es anunciada en la Buena Nueva del Evangelio y el incentivo que el Amor – Dios da por mi medio a la Iglesia. Gracias a ustedes sacerdotes que como hijos míos viven conforme a las promesas y están gustosamente al servicio del Amor y son evangelizadores felices.

Sacerdotes, oren por sus hermanos los sacerdotes que están en pruebas. Ámenlos y no los condenen. Todos mis hijos, especialmente mis amados hijos los sacerdotes estén atentos a las fuerzas oscuras que están irrumpiendo de diferentes maneras en la Iglesia y ya están en ella para que no los seduzcan y que ustedes no se conviertan en sus víctimas. Sacerdotes, ustedes son responsables de sí mismos y de las personas que les son confiadas para su conducción. Permanezcan fieles a la Iglesia y a su Cabeza – Cristo, al papa, a los obispos y a los demás superiores, que son fieles al Evangelio.

Deseo que en todos mis santuarios y otras iglesias oren durante el mes de mayo por la unidad de la Iglesia y la fortaleza de la fe con la que podrán resistir a las fuerzas oscuras. Que en todos mis templos haya por lo menos una ofrenda de la santa misa por la unidad, la salud espiritual y la fortaleza. En los centros mayores que todos los días haya misa por esta intención.

No discutan con los que no creen que yo, su Madre y Reina de la paz, llego a la Iglesia también por medio de los videntes. La demostración déjenmela a mí. Los videntes sean lo menos evidentes posible y que no permitan que los creyentes los tengan en el centro de la atención. Que estén escondidos, que sean fieles y ejemplos con su vida. Los videntes que posean el afán de la fama se apartan ellos mismos de ser mis elegidos.

Todos, esfuércense en cumplir el mayor mandamiento de Dios – el AMOR. Que todos los necesitados sean asistidos con obras de amor, especialmente los más débiles, abandonados y personas en dificultades.

Sacerdotes, sean atentos hacia sus hermanos sacerdotes que están en dificultades y por cualquier motivo se aislaron. Sean guías y educadores ejemplares de los jóvenes.

Los bendigo a todos, especialmente a los débiles y abandonados. Sean fieles a las promesas bautismales y demás promesas que hicieron a la Iglesia y a Dios”.

 

Kurescek, 2-5-1998

“¡Alabado sea Jesús! Los cielos se alegran de todos los que se esfuerzan para ser obedientes a los Evangelios y mensajes que el Amor – Dios envía por mi medio, a todos los cristianos y a toda la humanidad. Muchos conocen a Dios y a mí solamente cuando están en aprietos y miedos, pero cuando esto pasa se unen nuevamente a la manera de vivir de los no creyentes. Ustedes que son fieles, esfuércense más aun y con el ejemplo iluminen en la oscuridad.

Con una gran tristeza les encargo nuevamente que transcriban y anuncien a todo el mundo lo que les encargué el 7-12-1991:

Mi Corazón está triste porque hay tanto odio y falta de paz en el mundo, pero me regocijo porque está aumentando la cantidad de hijos con fe en mí.

Oren para que sean capaces de escuchar la voz del Evangelio y para que el mundo pueda ver mi mano que se la ofrezco.

Mis queridas hijas e hijos, hoy tengo un deseo especial y pido que lo proclamen al mundo. Protejan al santo padre Juan Pablo II con la oración y fidelidad. Oren por el cardenal infiel, por los obispos infieles y los sacerdotes que siembran discordia, escandalizan y son infieles al santo padre, la Iglesia y a Dios. Juan Pablo II es mi hijo predilecto. Escúchenlo y en el mundo habrá más paz, unidad y bendiciones.

Sacerdotes, mis amados hijos, el abandono de la oración es la causa de su debilidad y el alejamiento de muchos. Que la oración sea una necesidad y no una obligación porque es la fuente de la fuerza y bendición. Bendigo a todos los que se esfuerzan, especialmente a los que sufren y a los inválidos. Lleven mi bendición a todos los que están solos.

Este mensaje no lo tomaron suficientemente en serio por eso realicen esto ahora y estén atentos porque no saben de donde vendrá el ladrón.

No se entristezcan si todos hablan mal de ustedes. Bienaventurados si los avergüenzan por causa de mi Hijo y de mí, su Reina de la paz.

Los bendigo a todos ustedes que son mis hijos laboriosos. No están solos, yo los sostengo.

Los bendigo a ustedes mis amados hijos – sacerdotes. Oren para que la fe no desfallezca y para que no se endurezcan sus corazones.

Que mi bendición llegue a través suyo, mis hijos e hijas, a los pobres, a los que sufren y a los abandonados”.

 

Kurescek, 6-6-1998

“¡Alabado sea Jesús! Nadie puede prohibirles el testimonio sobre lo que han vivido en los lugares de gracias. Nosotros somos testigos vivientes.

No sean impacientes si la Iglesia no reconoce públicamente algunas apariciones y mensajes. Esto es un proceso que requiere de la Iglesia tiempo e investigación. Esto no impide los testimonios; pero que éstos sean fundados en la verdad.

Testimonien delante de los superiores de la Iglesia y en público. Que todo sea dado a los superiores de la Iglesia. Todos los testimonios por escrito envíenlos al administrador del santuario de Kurescek. Él velará para que los testimonios que tengan fundamentos verdaderos sean publicados.

No se asusten de los que no me aceptan, no obstante son también ellos mis hijas e hijos. Sobre mi presencia y la autenticidad de mis mensajes lo está examinando la Iglesia. Nuevamente les encargo: No demuestren la veracidad de mis apariciones y la autenticidad de mis mensajes. Todo esto lo demostraré yo. Ustedes guarden silencio para que yo pueda hablar.

A ti, Smaverski, te encargo que estés oculto: no te expongas en primer plano, permanece humilde y yo te apoyaré. Si alguna vez estas en alguna prueba y dudaras bajo el peso de la cruz, clama y tendrás ayuda. Sobre tu cruz personal no hables, pero escribe en testimonio de futuras generaciones.

Bendigo a todos los cristianos, a los que creen en mi presencia y mis mensajes y, a los que no confían que por lo menos obtengan mi bendición”.

 

Zalog, 4-7-1998

“¡Alabado sea Jesús! Ya han hecho mucho para que mis mensajes se difundan en todo el mundo. Continúen con la difusión y busquen nuevos caminos, como podrían llegar mejor a las personas que aun no están informados del contenido de mis mensajes que doy en Medjugorje, en Kurescek y en otros lugares.

Bendigo el trabajo y el esfuerzo de los que trabajan por las familias y comunidades del Sagrado Corazón de Jesús y en el mío.

Oren para que muy pronto maduren las condiciones para la construcción de la nueva iglesia a la Santísima Trinidad.

Tú, Smaverski, que el 17-9-1997 recibiste las primeras heridas que tuviste abiertas hasta ahora. Desde ahora y solamente a veces, tendrás abierta de a una. Pero los dolores serán mayores. Así mismo sufrirás mucho. El sufrimiento interior será mayor que el externo. Lo van a provocar las personas que no te aceptan. Sé valiente pues sabes que no estás solo y a quien sirves.

Sacerdotes, realicen el servicio de la reconciliación con agrado y guíen a las personas al mismo.

Bendigo a todos los enfermos, inválidos y otros, especialmente a los abandonados y solos.

Bendigo a todos los fieles a Dios, a la Iglesia y a mí”.

 

Zalog, 8-8-1998

“Bendigo a todos los que viven el Evangelio y mis mensajes que no son otra cosa que el incentivo para la vida según el Evangelio.

Bendigo a todos los que con oraciones sostienen a sus sacerdotes, obispos y aman al papa y oran por él.

La Iglesia está en grandes pruebas en todas partes. Los enemigos de la Iglesia atacan al papa, a los obispos y sacerdotes para que perjudiquen, desvaloricen los valores cristianos y la influencia de la Iglesia y la ensucien. En cuan bajo escalón de la incultura están dispuestos bajar los enemigos de la Iglesia los ocultos y los descubiertos está demostrado suficientemente en Eslovenia. El primer objetivo de los enemigos es enfangar lo más posible a los superiores de la Iglesia y quitarles su prestigio.

Todos mis hijos e hijos de Dios opongan resistencia a éste propósito. Sean soporte fuerte de los obispos y sacerdotes. ¡Oren por ellos! El mayor apoyo es su vida cristiana ejemplar.

¡No se dejen seducir! ¡Permanezcan fieles a las promesas bautismales!

Con la oración y su conducta personal cristiana ayuden a todas las familias para que sean espiritualmente sanas y para que los matrimonios sean fieles a las promesas que se dieron cada uno al otro en la celebración de la unión matrimonial.

El primer fruto de la oración para el reconocimiento de la santidad del obispo Vovk está aquí. La Iglesia comenzó el procedimiento para el reconocimiento de la santidad de este obispo. Agradezcan a la sabiduría divina, que es Dios, Más aun entréguense a la intercesión del obispo Vovk y no escondan las concesiones.

Justamente a este santo obispo recomienden a sus obispos y sacerdotes para que puedan soportar heroicamente bajo las presiones, denigraciones, infamias y humillaciones. Oren también al obispo Vovk por las nuevas vocaciones sacerdotales.

Mi Corazón agradecido, estará siempre abierto para mis hijos. Escúchenme y vivan en la fe que profesan.

Los bendigo a todos, especialmente a los que sufren, a los inválidos, a los abandonados, a los huérfanos y a todos los que buscan un nuevo sentido en la vida.

Su Madre, la Reina de la paz”.

 

Oresje, 5-9-1998

“¡Alabado sea Jesús! Gracias a todos los que aceptaron mis llamados y difunden mis mensajes.

Lamentablemente muchos todavía no saben sobre el lugar de gracias en Kurescek, especialmente entre los eslovenos y lugareños; hay algunos que no saben de esto absolutamente nada. Muchos dudan sobre esto y otros tienen su corazón endurecido.

Los que con fe aceptan mis mensajes y mi presencia en este lugar de gracias ya acumularon vivencias y testimonios.

Pido y encargo a todos: difundan y analicen mis mensajes dados a través de mi hijo Smaverski. Estos mensajes tienen un valor perdurable.

El 24 de setiembre daré los últimos mensajes en Kurescek y desde Kurescek.

Vivan y trabajen conforme a los mensajes dados hasta ahora. En Kurescek hablaré desde ese día a través de los acontecimientos.

Smaverski seguirá siendo mi amado Hijo a quien educaré y lo seguiré visitando. Todo lo que aprenda en esta escuela que lo escriba y hable, no para que siempre repita que lo ha aprendido en mi escuela.

Con esta fecha, del 24 de setiembre de 1998 se terminan mis mensajes y apariciones que están relacionados con los acontecimientos en Kurescek.

Los encuentros y apariciones a Smaverski durante mis enseñanzas no está relacionado con los acontecimientos en Kurescek.

Kurescek queda y será un lugar de gracias cada vez mayor, ustedes serán testigos de esto.

Los acontecimientos especiales anótenlos detalladamente y entréguenlos al representante autorizado de la Iglesia.

Los mensajes desde Medjugorje y desde Kurescek son de un valor incalculable. Conquístenlos para la vida y no los olviden en los estantes.

A todos mis hijos especialmente los necesitados de mi ayuda y la suya los bendigo.

La Reina de la paz”.

 

Kurescek, 24-9-1998

“¡Alabado sea el Señor! En mi último mensaje dije que éste sería el último. Es el último solamente con este estilo de mensajes. Desde ahora no hablaré a través del vidente sino a través de los acontecimientos de los que serán partícipes.

Todos los que participen de la gracia en Kurescek, lugar de gracias, den testimonio de esto por escrito e informen al rector del santuario en Kurescek. Sean testigos vivos – desde ahora hablaré a través de vosotros.

Que los superiores de la Iglesia analicen cuáles de los testimonios deberían publicarse en seguida y cuáles necesitarían aún ser verificados. Es necesario dar inmediatamente a toda la Iglesia los testimonios adecuados y publicarlos en los medios católicos de comunicación y también traducirlos a otros idiomas.

Seguiré visitando al vidente Smaverski. Lo formaré y de esto escribirá y dejará registrado. Todo lo que le manifieste no lo transmitirá como mensajes, al igual que hasta ahora. Utilizará lo que aprenda en mi escuela y todos mis encargos para escribir y, así, contribuir con los medios de información y para anotaciones en un diario que será usado recién en tiempos futuros.

No teman, no me voy de Kurescek. Desde ahora sentirán mi presencia más que antes.

Mi mayor deseo es que oren y se consagren para que no los venzan las fuerzas oscuras que están irrumpiendo en la Iglesia y ya están en ella. También las fuerzas oscuras, que están fuera de la Iglesia, se están lanzando con fuerza contra ella denigrándola para arrebatarle su prestigio y fuerza. La promesa divina es que las puertas del infierno no la vencerán; por eso, no temamos por la Iglesia. Sin embargo puede haber muchas víctimas humanas, ya que la gente se deja engañar por las fuerzas oscuras.

Permanezcan fieles al Dios uno y trino, a la Iglesia, a mi amado hijo, el papa, y a sus obispos y sacerdotes fieles.

Sacerdotes, mis amados hijos! Sean fieles a Dios, a la Iglesia, al papa y a sus obispos fieles. Renuncien a los bienes materiales. La humildad y pobreza de San Francisco son pilares para el crecimiento espiritual. Que ningún acto litúrgico, especialmente la liturgia eucarística, sea un trabajo rutinario, pero sí un acto de fe, respeto y devoción. Sacerdotes, sirvan gustosamente al sacramento de la reconciliación, pues a través de este sacramento se experimentan la mayoría de los milagros.

También Kurescek es un lugar de Gracias. El manantial de gracias será siempre mayor, por eso se construirá una nueva y gran Iglesia, consagrada a la Santísima Trinidad. Nadie podrá parar este soplo.

Nuevamente aseguro, que no me alejo de ustedes. Con fe y confianza vengan a mí, también a Kurescek; me encontrarán y reconocerán por mis obras y signos. Tampoco abandono a Smaverski. Él permanecerá en mi escuela y servicio. No habrá más mensajes de la manera actual, sino que hablaré, a través de él, más intensamente y de diferentes formas.

No olviden el mayor mandamiento de Dios – el mandamiento del amor a todas las personas, especialmente los más débiles, solos, desesperados y pobres, que esperan en su buen corazón.

Lleven a todas las personas del mundo mi bendición, también a los no creyentes y a los que no me quieren ni a mí ni a ustedes, porque son hijos de Dios. Sean mi luz y muchos encontrarán el camino para salir de la oscuridad.

Bendigo especialmente a todos aquellos que aman a la Santísima Trinidad y a mí. Apoyo con mi mano e intercesión a todos los que sufren.

Soy la Reina de la paz”.


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Escrito por en feb 1 2011. Archivado bajo Maria Reina de la Paz de Kurescek: Eslovenia, MENSAJES Y VISIONES and Tagged with:, Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

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