Murió el líder de Corea del Norte, el regimen que persigue más brutalmente a los cristianos [2011-12-20]

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  • diciembre 20, 2011

[SdeT] Murió Kim Jong-il el líder de Corea del Norte, que accedió a ese puesto nombrado por su padre, el fundador del régimen comunista en ese país.

En ninguna parte del mundo la persecución cristiana fue y es tan feroz. Los cristianos tienen que esconder su fe, los padres cristianos ni siquiera pueden compartir sus creencias con sus hijos hasta que tengan edad suficiente para comprender los peligros. Poseer una Biblia puede hacer que le maten, o enviado a un campo de trabajo forzado

Veamos como fue la vida de Kim Jong-il y su brutal represión según la organización Open Doors.

KIM JONG-IL

La muerte de Kim, a la edad de 69 años, el 17 de diciembre de 2011, fue anunciada en televisión estatal, el hombre que estuvo al frente de Corea del Norte desde 1994, falleció en un tren como consecuencia de un ataque cardíaco mientras visitaba un área fuera de la capital, Pyongyang.

Era el único líder comunista del mundo que había heredado su poder y fue criticado por las acusaciones de flagrantes abusos de derechos humanos y por amenazar la estabilidad de la región con un programa nuclear y misiles de largo alcance.

Cuando asumió el poder en 1994, tras la muerte de su padre, Kim Il-sung, se conocía muy poco de él. Rara vez se le había visto en público. Se dijo que ordenó personalmente que se derribara un avión surcoreano en 1987.

Los medios surcoreanos lo definían como un hombre vanidoso, un playboy con un estilo de pelo particular y con plataformas que le hacían verse más alto.

Algunas evidencias anecdóticas sugieren que era menos superficial de lo que creían sus vecinos del sur, aunque su exagerada pasión por la comida y la bebida probablemente era cierta.

Konstantin Pulikovsky, un emisario ruso que viajó con Kim en tren alrededor de Rusia, reportó que el líder norcoreano había ordenado que todos los días se le cocinara una langosta que él luego comía con palillos de plata.

Los dos hombres, dijo el ruso, compartían champaña con un grupo de acompañantes femeninas de “suma belleza e inteligencia”.

En 2000, se le vio bebiendo 10 copas de vino durante su reunión con el entonces presidente de Corea del Sur, Kim Dae-jung, y era conocido su gusto por el coñac.

CULTO A LA PERSONALIDAD

Corea del Norte es un país aislado, aunque Kim intentó mantener relaciones con países como Rusia.

Aquellos que lo conocieron dicen que estaba bien informado y se presume que seguía con interés los eventos que ocurrían a nivel internacional.

Algunos lo veían como un manipulador listo, dispuesto a arriesgarse para apuntalar su régimen.

En Corea del Norte era visto como un héroe y había un culto a su imagen.

Informes oficiales de ese país dicen que nació en una cabaña de madera y que el evento fue conmemorado con un doble arcoíris y una estrella brillante en el firmamento.

Añaden que escribió seis óperas en dos años y diseñó uno de los puntos de referencia más conocidos de Pyongyang.

De acuerdo con analistas internacionales, Kim nació cerca de la ciudad rusa de Khabarovsk, donde su padre estaba recibiendo entrenamiento militar soviético.

Por ese motivo, el joven Kim estuvo en China durante la guerra de Corea.

Como buena parte de la élite norcoreana, se graduó de la Universidad Kim Il-sung.

En 1975 se le empezó a conocer con el apodo del “Querido Líder” y cinco años después se unió al Comité Central del Partido de los Trabajadores. Se le otorgaron, entonces, responsabilidades especiales en temas de arte y cultura.

En 1978 ordenó el rapto de un director de cine de Corea del Sur, Shin Sang-ok, y de su esposa y actriz, Choi Eun-hee. Estuvieron detenidos y separados durante cinco años antes de reunirse en un banquete. Después del plagio dijeron que Kim se había disculpado con ellos y les había pedido que hicieran películas para él. Completaron siete antes de escapar a Occidente en 1986.

El amor de Kim Jong-il por el cine era casi obsesivo. Se dice que tenía una colección de más de 20.000 películas de Hollywood y que incluso escribió un libro sobre cine. Se llegó a afirmar, incluso, que Elizabeth Taylor era su actriz y mujer favorita.

También se comentó que visitó la compañía estatal de cine cientos de veces y que produjo una serie patriótica de cien capítulos sobre la historia de Corea del Norte.

HAMBRUNA

En 1991 fue elegido comandante supremo del Ejército del Pueblo Coreano. Analistas argumentan que se le entregó ese puesto para contrarrestar una eventual resistencia relacionada con la sucesión.

En ese entonces, la economía planificada de Corea del Norte no había podido evitar una profunda crisis económica, exacerbada por el colapso de su principal socio comercial, la Unión Soviética.

El comercio escaseó y el régimen se quedó sin gasolina para las fábricas y las oficinas.

Además, los desastres naturales generaron problemas con las cosechas y se cree que cientos de miles de personas pudieron haber muerto. Cualquier intento de revuelta fue reprimido por las autoridades.

Esta delicada situación continuó después de que Kim sucedió a su padre en 1994. Sin embargo, Kim Jong-il sí redujo la crisis un poco al pedir ayuda internacional, en particular de China.

También visitó este último país en varias ocasiones y se interesó por la forma como China adaptó sus principios socialistas a una economía de mercado.

Después de visitar Pekín y Shanghái en 2000 y 2001, Corea del Norte empezó a experimentar, en una escala menor, con empresas privadas.

También intentó mejorar las relaciones con su vecino, Corea del Sur.

En junio de 2000 se reunió con el líder de ese país, Kim Dae-jung, en lo que se convirtió en la primera reunión entre las dos Coreas desde la Guerra de Corea en 1953, que dividió a la nación.

El principal logro de la reunión fue incrementar los lazos entre los dos Estados, incluyendo la autorización para que familias separadas en la guerra pudieran reunirse.

MISILES Y RUMORES

En agosto de 2008 apareció un informe en una revista japonesa que decía que Kim Jong-il había muerto en 2003 y que sus supuestas apariciones públicas era, en realidad, una puesta en escena llevada a cabo por dobles.

Un mes más tarde, fuentes de inteligencia de Estados Unidos aseguraron que Kim había sufrido un derrame cerebral, como resultado de unos informes en los que se aseguraba que él no había aparecido en un desfile militar para conmemorar los 60 años del país.

Como resultado de los rumores, las autoridades norcoreanas revelaron un video en abril de 2009 cuando el expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, voló a Corea del Norte para asegurar la liberación de dos periodistas estadounidenses que habían sido arrestados después de supuestamente haber ingresado de manera ilegal a Corea del Norte.

Después de reunirse con Clinton se reportó que Kim había acordado perdonar a los dos periodistas, que pudieron volver a Estados Unidos.

El compromiso pasional de Kim por la particular visión marxista-leninista de su padre fue fundamental.

Su insistencia para mantener un programa de armas nucleares a pesar de las críticas internacionales y el desarrollo de misiles de largo alcance -capaces de llegar hasta ciudades estadounidenses- convirtieron a Kim en un paria y un disidente, y aseguraron que su país permaneciera aislado.

LA BRUTAL PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS

En la primera posición en la World Watch List 2010 de Open Doors, está Corea del Norte, repitiendo su posición del año anterior. Tiene los peores niveles de la persecución cristiana en el mundo. La única adoración que se permite es la del “querido líder” Kim Jong-Il y su padre, Kim Il-Sung.

En Corea del Norte, todas las actividades religiosas se denominan un acto de insurrección contra los principios socialistas de Corea del Norte. Los cristianos son golpeados, torturados, encarcelados de por vida, mutilados, asesinados, y se utilizan en los ensayos de armas biológicas o químicas. El castigo por ser cristiano también puede incluir la cárcel o la muerte de la madre, padre, hermanas, hermanos, hijos y nietos.

La Policía comunista busca, detiene y castiga sistematicamente a los cristianos, fingiendo ser cristianos se infiltran en reuniones clandestinas de oración. La información que obtengan se utiliza para identificar y arrestar a los cristianos, que son llevados a campos de prisioneros donde se enfrentan a trabajos forzados y al hambre, así como al trato inhumano que se mencionó anteriormente.

Una encuesta reciente realizada por el Instituto Peterson encontró que el 60% por ciento de los norcoreanos tienen ahora acceso a la información fuera de la propaganda del gobierno. Kim Seung Min de radio Libre de Corea del Norte dijo en un comunicado de prensa, “los norcoreanos están encontrando cada vez más que su miseria es el resultado directo del régimen de Kim Jong-Il, no de Corea del Sur y América, nos lavaron el cerebro desde el nacimiento para creer eso”.

Sabiendo que está en peligro de perder su férreo control, el gobierno de Corea del Norte ha reaccionado mediante la movilización de todos los recursos de poder en una lucha desesperada por el control de toda la sociedad. Esto incluye las llamadas “campañas de combate” que duran 150 y 100 días, en el que casi todos los ciudadanos tienen que ser esclavos del Estado y trabajar en las granjas del gobierno. Durante estos períodos, cualquiera que sea hallado en la calle sin una razón válida es enviado de inmediato a un campo de trabajo. Esto ha significado que los padres no son capaces de mantener a sus familias, y en la provincia de Hwangae se ha vuelto común ver a niños muertos en las calles. Durante estas campañas, el régimen de Corea del Norte también ataca a cristianos ocultos los detienen y los matan.

Recientemente, un desafío adicional ha sucedido en la forma de una reforma monetaria que tuvo lugar a finales de noviembre de 2009. La nueva moneda fue parte de un plan económico para estabilizar los precios y dar al gobierno un control total sobre un sistema de mercado a nivel nacional. No pudo conseguir el resultado deseado y en su lugar se generó hiperinflación y escasez de los productos para cubrir las necesidades diarias. A medida que empeora el sentimiento público, la gente está protestando por la reforma de la moneda frente a los mercados y los bancos. El gobierno de Corea del Norte tiene un estricto control de la situación controlando brutalmente a los manifestantes tan pronto como empiezan.

Los artículos para llenar las necesidades diarias se han agotado en todo el país y la gente no tiene medios de pagar más. Cada vez más personas están muriendo de hambre. La situación es cada vez más desesperada, especialmente en Hamkyung, Jakang y las provincias de Hwanghae. Además, las enfermedades infecciosas proliferan en el país. La situación en la provincia de Hamgyung es tan grave que las autoridades locales están alentando a la gente para que reciban asistencia a través de sus familiares en China.

LOS DESERTORES

Muchos cristianos de Corea del Norte han tratado de escapar a China. Sin embargo, la frontera con China está prácticamente cerrada y las autoridades chinas vigilan atentamente a los desertores de Corea del Norte para regresarlos a Corea del Norte y a la muerte.

Como el número de desertores de Corea del Norte continúa aumentando, también lo hace el esfuerzo del gobierno para aumentar los registros domiciliarios y los castigos. Vigilancia y la seguridad en el país es muy fuerte. En enero de 2010, Kim Jong-Il ordenó que todos los desertores que crucen la frontera a China sean ejecutados o condenados a muerte. La orden fue añadida como un código penal complementario.

A pesar de estas circunstancias inhumanas, el cristianismo está creciendo en Corea del Norte. La oportunidad de escuchar el Evangelio también está aumentando, especialmente para aquellos que viven en las ciudades de China.

A pesar de que la situación en Corea del Norte sigue empeorando, los cristianos siguen arriesgando sus vidas para consolar, animar y fortalecer la comunión de unos con otros. Ellos se están preparando para el día en que las iglesias de Corea del Norte les sean restablecidas.

En 2010, cientos de cristianos fueron arrestados. Algunos fueron asesinados, otros sentenciados a campos de trabajo. A pesar de los riesgos, se estima que hay 400.000 creyentes en una población de 20 millones.

Fuentes: BBC Mundo, Open Doors, Signos de estos Tiempos

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