El poblado de Uxué se formó, según la leyenda, alrededor del lugar del hallazgo de la imagen de Santa María de Uxué, cuyo sitio fue señalado por el vuelo de una paloma. Ya en el S. VIII se tenía conocimiento del poblado.

El poblado adquiere la forma de una fortaleza y en el s. XI se construye la Iglesia Santa María, joya del arte románico medieval de Navarra, que será muy frecuentada y protegida por sucesivos monarcas.

virgen de uxue

La fuerte devoción medieval por esta imagen ha hecho llegar a nuestros días una serie de formatos de actos devocionales, entre los que se destacan los festejos de su romería y la peregrinación de la hermandad de los doce de Uxué.

 

NACIMIENTO DE UXUÉ

Uxué es un pequeño pueblo medieval lleno de encanto, situado en la zona media oriental de Navarra (norte de España y en la frontera con Francia), a 53 Km de Pamplona y 20 Km de Tafalla. Su enclave es único, ya que está situado en la cima de una montaña dominando la sierra de Uxué.

Con una altitud de 815 metros sobre el nivel del mar Uxué constituye una autentica atalaya desde la que en los días claros se dominan desde la codillera Pirenaica por el norte hasta la ribera del Ebro y la silueta del Moncayo por el sur.

Los orígenes de esta villa son confusos, desconociéndose la fecha exacta de su fundación. Ya antes de la dominación romana existían núcleos de población vascona diseminados por la sierra, como lo atestiguan recientes descubrimientos arqueológicos.

uxue atalaya

Cuenta la leyenda que una paloma entraba y salía del agujero de una peña. Un zagal que pastoreaba, movido por la curiosidad, se acercó con la intención de espantarla.

Al comprobar como la paloma seguía con su aleteo insistente; se acerca y contempla esa bella imagen románica de Uxué, que parece provenir del euskera Uxue, que en castellano significa paloma.

Sobrecogido por el impacto de la aparición de la efigie mariana avisa a la población, donde hoy se encuentra la ermita de la Blanca, y todo el pueblo cambia de lugar. Así nace la Villa de Uxué. La Virgen dio nombre a este pueblo de la Navarra Media.

 

LA CONSTANCIA HISTORICA DE UXUE

La primera constancia escrita del lugar aparece bajo el nombre de Santa María de Uxue a finales del siglo VIII o principios del IX, cuando Íñigo Arista erigió el primitivo castillo-fortaleza, como una avanzadilla de su reino contra el Islam que se extendía por la Ribera.

Durante los siglos IX y X aparece con el nombre de Santa María y como fortaleza fronteriza de montaña. En los siglos IX, X y XI se recogen los topónimos de Ussue y ya en el siglo XII se escribe “Santa María de Uxua”. La fortaleza, y el poblado surgido a su entorno, se constituye en villa hacia el año 1076. Desde dicho año Uxué estuvo bajo los auspicios de Sancho Ramírez, el primer rey de Navarra y Aragón, quién fundó la iglesia de Santa María, según un documento de donación fechado en el año 1089 y se amplían las dependencias del castillo. Así mismo, el rey le concede fueros, por los que se estipula que “fuera villa realenga y sus vecinos libres e ingenuos, sin que pudieran ser enajenados en señorío”.

LLOS TRES VIVOS Y LOS TRES MERTOS DE UXUE

Con la entronización en Navarra de los reyes de la Casa de Évreux hace que Uxué vuelva a recuperar su importancia, pues los reyes Carlos II “el Malo” y su hijo Carlos III “el Noble” manifestaron su predilección por el santuario de Uxué.

Carlos II mandó erigir la iglesia gótica. También pensó en dotar a Uxué de una universidad o Estudio General, iniciándose las obras que se abandonarían años más tarde por falta de recursos económicos. Mandó hacer el revestimiento de plata de la imagen de la Virgen. Pese a que este rey pasó a la historia con el sobrenombre de “el Malo”, amó Uxué y a su Virgen, a la que donó su corazón, conservado en la actualidad en una arqueta en la cabecera de la iglesia.

Carlos III “el Noble” organizó frecuentes peregrinaciones al Santuario de Uxué, desde su corte de Olite. Esta costumbre la mantuvo su hija, la reina Blanca de Navarra, quien al morir, ordena en su testamento ser enterrada en la iglesia de Uxué. Esta disposición testamentaria no se cumplió, probablemente por las guerras civiles que por aquellos años ensangrentaban el Reino de Navarra, y Doña Blanca quedó enterrada en Santa María la Real de Nieva, donde falleció.

Doña Leonor, hermana de doña Blanca, interviene para frenar la decadencia de Uxué, tras su segregación de Pitillas. Organiza varias peregrinaciones al Santuario y libera de impuestos a todos los vecinos de la villa. En 1482 se inicia un nuevo resurgir de Uxué.

Tras la Conquista de Navarra por parte de la Corona de Castilla se produce un aumento de la población de Uxué. El Cardenal Cisneros dio orden de derribo de la fortaleza, orden que no se cumplió en cuanto a la Iglesia con sus dos torres almenadas y la casa parroquial o palacio de Carlos II. Son lo único que se conserva en la actualidad tal y como estaban antes de la conquista. El resto de edificaciones sí que quedaron desmochadas.

A partir del siglo XVI la piedras de los edificios demolidos del Castillazo fueron empleadas en diversas edificaciones anexas a la Iglesia y en la construcción de muchas casas del vecindario.

Hacia 1533 Uxué contaba con una población estable que crece ligeramente hasta finales del siglo XVIII, en el que se derriban sus murallas, y ya tiene 170 casas habitadas. A finales del siglo XIV el papa Clemente VII ordena que la iglesia de Uxué sea reintegrada al obispado de Pamplona.

El Santuario de Uxue entra en manos de clérigos seculares. De aquí procede que los párrocos de Uxué sean llamados Priores, por justo título concedido por el Papa Pío V. El priorato de Uxué fue polémico. En 1570, Felipe II concede a la catedral de Barbastro los prioratos de Larraga, Funes y Uxué, provocando las protestas de los ujuetarras. Felipe V reconduce la situación y decreta los derechos de los solicitantes.

En 1711 se quiso dejar sin efecto el privilegio de doña Leonor, intentando obligar a la Villa de Uxué a pagar sus antiguas pechas al estar en bancarrota la Hacienda Real, tras la guerra de Sucesión. Dado que los habitantes de Uxué habían tomado partido por Felipe V, éste expide una real cédula firmada en el Buen Retiro y fechada en 20 de noviembre de 1712 “ordenando al Tribunal de la Cámara de Comptos el sobreseimiento de los embargos a la villa de Uxue”.

 

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE UXUÉ

En la parte más elevada del pueblo de Uxué podemos encontrar el templo fortificado dedicado a Santa Maria.

El santuario de Santa María de Uxué se edificó sobre una iglesia románica del siglo XI, habiéndose encontrado testimonio escrito del siglo X, sobre la existencia previa de un templo prerrománico en el mismo lugar. Fue Sancho Ramírez (1076- 1094), quien ordenó su construcción y dotó a la Villa de Fueros propios.

Es un templo-fortaleza románico del siglo XI. Reformada en el siglo XIV (años 1370 y 1375) y rodeada de una muralla defensiva que constituye una espléndida muestra del gótico navarro.







Posee una amplia nave central gótica, un coro gótico y tres ábsides románicos. El central conserva interesantes arcos románicos, en tanto que en los laterales sobresalen columnas con extraños capiteles y ventanas con arcadas ciegas.

Guarda en su interior numerosas obras de arte. Entre las que destaca, tras una rejería, Presidiendo el ábside principal, la talla románica de Nuestra Señora de Uxué fechable hacia 1190 y forrada de plata en el XIV, obra máxima de la imaginería románica de Navarra.

Conserva también el corazón del rey Carlos II El Malo, bajo cuyo reinado se construyó el tramo gótico del templo y rodeó la iglesia de pasos de ronda y torres almenadas, de las que sólo se conservan dos: la de los Cuatro Vientos y la de los Picos.

El templo posee una de las portadas góticas más ricamente decoradas de Navarra. Se aprecian relieves alusivos a la vendimia, animales, escenas de la vida de Jesús, una curiosa Ultima Cena con un gallo y en lo alto una estrella con los tres magos sonrientes y un cuarto personaje vestido de clérigo que es el rey Carlos II En el interior, un enrejado gótico separa la cabecera románica de la nave central, de estilo gótico.

La iglesia tiene un mirador dirigido al sur, por el que se tiene una magnífica vista de buena parte de la Ribera de Navarra.

Al sur de la iglesia, el edificio de la casa parroquial que consta de cinco niveles. En los dos primeros hay dos saeteras por nivel. En los siguientes son de destacar las enormes ménsulas que sostienen dos espectaculares balconadas. Éste es un edificio del siglo XIV por lo que también es conocido por palacio de Carlos II.

 

PEREGRINACIÓN ANUAL DE LA HERMANDAD DE LOS DOCE A UXUE

Un total de 44 miembros de la Hermandad de los Doce Apóstoles de Nuestra Señora de Uxué, incluyendo al capellán participan cada año en su tradicional marcha nocturna hasta el santuario de la Virgen de Uxué.

Esta Hermandad tiene sus orígenes en el año 1607 y por lo tanto el 2007 conmemoró el cuarto centenario de su fundación.

A:ALBERTO GALDONA F:01-05-10 L:UJUE P:HERMANDAD DE LOS DOCE - PASO PO

Los participantes en esta peculiar romería salen de Santa María de Tafalla a las doce en punto de la noche del 30 de abril al 1 de mayo. Regresan doce horas después, a las 12 en punto del mediodía, entrando en procesión y entunicados por las calles de Tafalla donde les esperan varios cientos de vecinos, especialmente en el interior de la iglesia.

El viaje hasta Uxué lo realizan entunicados y en fila, en riguroso orden de antigüedad, con un báculo en su mano derecha y un farol con vela encendida en su mano izquierda, y con un silencio que se rompe únicamente con el rezo de varios rosarios.

Al llegar a la basílica, sobre las 4.30 de la madrugada, celebran ante los pies de la Madre de Uxué una eucaristía íntima y participativa, y posteriormente degustan un desayuno antes de realizar la despedida a la Virgen.

El regreso a Tafalla lo llevan a cabo de un modo más distendido. Al llegar a la Cruz del Saludo se arrodillan junto a ella mirando hacia Uxue para rezar una Salve de despedida mirando hacia el Santuario. Siguen caminando el camino de regreso en pequeños grupos, dialogando y también compartiendo algunos rezos. Suelen parar a almorzar en el albergue que la Hermandad tiene en el término municipal de la Carravieja.

Entran en Tafalla en procesión a las doce en punto del mediodía. Al llegar a la iglesia de Santa María, todos los miembros de la Hermandad se colocan alrededor del altar para cantar un responso dedicado a los hermanos fallecidos. Posteriormente, toma la palabra el capellán para expresar la satisfacción de haber renovado un año más esta centenaria costumbre.

Tras gritar con fuerza tres veces ¡Viva la Virgen de Uxué! se canta por última vez el Regina Coeli y el canto de despedida Adiós Reina del Cielo. Para terminar, se procede al reparto de panes entre los miembros de la Hermandad como símbolo de compartir y de compromiso en la vida diaria.

 

ROMERÍA DE LA VIRGEN DE UXUÉ

A largo de la historia Uxué se ha convertido en lugar de peregrinaje para rendir culto a la Virgen, recreando sus calles y edificios una aureola mezcla de religiosidad y misticismo histórico que tiene su momento cumbre todos los años, el domingo siguiente a San Marcos (25 de abril).

CRISTOS floridos de uxue

Ese día que coincide entre finales de abril y principios de mayo, los pueblos de la Merindad realizan el camino a pie hasta Uxué.

Los Romeros, ataviados con túnicas y portando cruces a modo de penitencia, parten de madrugada desde sus respectivas localidades y en comitiva se dirigen en un flujo de caminantes que convergen al amanecer para congregarse ante la Cruz del Saludo, de estilo gótico del siglo XIV, teniendo ya a la vista el Santuario, punto final de destino.

El protocolo de la ceremonia dicta que los alcaldes de Tafalla y Uxué intercambien sus varas de mando, así como los párrocos respectivos hagan lo mismo con sus capas. Una vez que los romeros han cantado la Salve, se dirigen todos juntos en procesión hasta la Iglesia donde se rinde homenaje a la Virgen.

La fiesta religiosa da paso a una jornada de convivencia en cuadrillas que disfrutan de productos propios de la gastronomía local: sabrosas migas del pastor, elaboradas con pan hecho en horno de leña, garrapiñadas de Uxué, rosquillas de sartén… Esos mismos productos, acompañados por un excelente vino que se elabora en la cooperativa local, son el centro del Día de las Migas que todos los años se celebra en el mes de septiembre y en el que se dan a degustar a los numerosos visitantes que acuden a la localidad.







Fuentes:

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