La historia de la Virgen de la Candelaria, la Patrona de las Islas Canarias, es la del lugar donde apareció y la de la colonización del continente Americano, pues estas islas eran el punto más austral que separaba al continente europeo del continente americano, y una escala obligada donde estaba la protección de la Virgen de la Candelaria que los marinos llevaron a América.

virgen de la candelaria medio cuerpo

Se estima que apareció en la desembocadura del barranco de Chimisay, parroquia de Güimar, 95 años antes de la conquista de Tenerife, alrededor del 1400. Posteriormente esta advocación se extendió por el mundo, especialmente por América.

Tenemos muchísima información sobre la Virgen de la Candelaria en América, lee estos artículos:

 

EL HALLAZGO DE LA IMAGEN

La tradición anterior a la Conquista de Tenerife por las tropas castellanas nos habla del hallazgo de una imagen de la Virgen por dos pastores guanches (pobladores prehispánicos) en las costas del Sureste de la isla.

Iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la embocadura del barranco y vieron sobre una peña, casi a la orilla del mar, la santa imagen la cual creyeron estaba animada.

Candelaria_entre_guanches

Como estaba prohibido a los hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado, pensaron hacerle señas para que se retirase a fin de que pasase el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, el brazo se le quedó yerto y sin movimiento. El otro pastor quiso herirla con su cuchillo. Pero en vez quedó herido el mismo.

Asustados, huyeron los dos pastores a Chinguano, a la cueva-palacio del rey Acaymo, para referirle lo acontecido. El rey fue a ver con sus consejeros.

El rey decidió que fuesen los mismos dos pastores ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio. Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados.

El rey comprendió que aquella mujer con el niño en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho, por el peso, necesitó pedir socorro.
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Es así que en el lugar de la aparición hay hoy día una gran cruz y en el lugar donde el rey pidió socorro, un santuario a Nuestra Señora del Socorro.

La llevaron entonces a una cueva cerca del palacio del rey, hoy convertida en capilla. Mas tarde un joven llamado Antón, que había sido tomado como esclavo por los españoles y había logrado escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen milagrosa a la Virgen María.

Él, habiendo sido bautizado le relató al rey y a su corte la fe cristiana que él sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como “La Madre del sustentador del cielo y tierra” (Guanche: Axmayex Guayaxerach Achoron Achaman o Chaxiraxi) y la trasladaron a la cueva de Achbinico para veneración pública.

La imagen fue robada por los españoles pero devuelta tras una peste que ellos atribuyeron al robo sacrílego. Mas tarde, cuando los españoles conquistaron la isla, la devoción ya estaba allí arraigada.

En 1526 se edificó el santuario por los muchos prodigios que Dios obraba por Nuestra Señora de la Candelaria.

 

LA IMAGEN DE LA MORENITA

La imagen portaba al Niño Jesús en el brazo derecho y una candela en la mano izquierda, por lo que vino a ser designada, tras la cristianización de la isla, como Nuestra Señora de la Candelaria, celebrándose la primera fiesta el 2 de febrero de 1497, apenas completada la Conquista de Tenerife con la consiguiente incorporación de la isla a la Corona de Castilla.

Descripción sobre la talla original hecha por Fray Alonso de Espinosa primero, y posteriormente Fray Juan Abreu Galindo:

viregen de la candelaria

La imagen es de más o menos 5 palmos de altura (aproximadamente 1 metro), contando con la peana en que apoyaba los pies.

Su posición era de pie, con la cabeza recta y mirando al frente, teneindo en el brazo derecho al Niño Dios, desnudo, las piernecitas dobladas y los brazos también. Aprisionaba por las alas un dorado pajarito de moñita o peineta, y por último, la Imagen del Niño tenía la cabeza ladeada a la derecha y miraba a algo que estaba a los pies de la Madre.

El brazo izquierdo de la Virgen, en posición inverosímil, sostenía al Niño, y en la mano izquierda, que se presentaba en posición cerrada y muy natural, tenía un trozo de vela como un jeme de color verde, que daba a entender podía aumentarse con otro, a voluntad, y por último apoyaba las plantas de los pies sobre una tabla redonda o peana, como de cuatro centímetros de alto, pintada de color encarnado, descubriéndose la parte externa del pie izquierdo que salía un poco del diámetro de la peana.

La indumentaria constituíala una túnica dorada, imitando el color amarillo, desde el cuello hasta los pies, haciendo el talle un cinturón cerrado, azul, como de dos centímetros de altura. El manto, también azul obscuro, salpicado de flores de color de oro, caíale desde los hombros por uno y otro lado del cuerpo, sujetándolo sobre el pecho una traba cuerda encarnada.

La parte del pie que se dejaba ver por los bajos de la túnica, presentaba calzado un chaplín cerrado, de color encarnado. La cabeza de la Santa Imagen adornábala hermosa cabellera partida a la mitad, cayendo sobre los hombros en seis ramales tendidos por la espalda.

El rostro muy proporcionado a la estatura, era ligeramenmte ovalado, adornado por rasgados ojos, boca pequeña y bien plegada y con unas hermosas rosas en las mejillas.

La Imagen esta adornada en el cuello del vestido, cinturón en los extremos de las mangas y al pie de la túnica con unas letras, que aún en la actualidad, no se ha podido entender su significado.

Esto es de vital importancia para la hipótesis de que la Candelaria de Adeje es la verdadera imagen original, porque la imagen original, desapareció el 7 de noviembre de 1826, en medio de un fuerte temporal de lluvia y vientos. Ver aquí.

Inmediatamente después los frailes dominicos encargaron una nueva talla al escultor Fernando Estévez del Sacramento, quien ejecutó la imagen actual con originalidad de artista y en fidelidad a las líneas fundamentales de la anterior: color moreno, candela en la mano izquierda, etc. En 1830 fue bendecida esta imagen, que inmediatamente recibió la acogida favorable de todos los devotos.

El 12 de diciembre de 1867, la Sagrada Congregación de Ritos declara Patrona Principal del Archipiélago Canario a la Santísima Virgen en el Misterio de su Purificación (Candelaria), señalando el 2 de febrero como día de su fiesta, confirmando así un hecho que se remonta a 1559 en tiempos de Clemente Vlll y del que hay constancia clara en 1675.

El 13 de octubre de 1889, la imagen es coronada canónicamente por el Obispo de Tenerife Don Ramón Torrijos, Delegado del Papa León Xlll para dicho acto, fue ésta de Candelaria la quinta imagen mariana de España en recibir la coronación canónica, tras las de El Pilar (Zaragoza), Covadonga (Asturias), Montserrat (Barcelona) y los Desamparados (Valencia).

 

EL SANTUARIO BASÍLICA DE CANDELARIA

Los prodigios que rodearon la aparición motivaron que fuera llevada a la Cueva del Mencey (Rey) Acaymo en el barranco de Chinguano, en la zona de Güímar, donde los guanches la conservaron durante un buen número de años.







Posteriormente los propios guanches trasladaron la imagen a la cueva de Achbinico (incorporada hoy al conjunto de Ermita y Cueva de San Blas, a unos 400 metros de la Basílica) situada junto al mar. Aquí la encontraron los castellanos. Y ése fue el primer Santuario de la Virgen en Tenerife.

basilica de la candelaria

En esta cueva los guanches dieron culto a dicha imagen mariana, bajo nombre de diosa Chaxiraxi, hasta que más tarde fue reconocida como la Virgen María. Tiene la categoría de Bien de Interés Cultural, integrada en el Santuario de Candelaria.

Se trata de una cueva alargada y profunda, su techo tiene forma de cúpula y está ubicada en la orilla del mar. Sus medidas son de 14 metros de largo por 6 de ancho y 5 de altura. En la actualidad, en el exterior tiene una obra de mampostería que le da forma de ermita.

En una de las paredes de la cueva hay un cuadro que explica la historia del traslado de la Virgen. En la parte inferior del cuadro hay un texto que dice textualmente:

Por consejo de Antón Guanche, paje de Hernán Peraza, traslada el Mencey Acaymo de Güimar la Sta. Imagen de Ntra. Sra. de la Candelaria, desde su Palacio de Chinguaro, a esta Cueva de Achbinico.

En esta cueva fue donde los mismos guanches colocaron la Sagrada Imagen. Cuando fue trasladada y colocada en dicha cueva hubo fiestas populares, esto fue en el año 1446.

El año 1526, el día 2 de febrero, se traslada la Virgen desde la cueva a su nueva ermita sobre la que posteriormente se construyó la Basílica de Candelaria a unos pocos metros de la cueva. En dicha cueva está ahora también una imagen de San Blas, que fué colocada ahí en 1530.
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A partir de aquí la cueva denominada de Achbinico cambia de nombre y pasa a llamarse Cueva de San Blas, nombre que conserva todavía, (aunque también aún continúa usándose el nombre de Cueva de Achbinico).

En el interior de la cueva hay también una réplica en bronce de la imagen original de la Virgen de Candelaria. La Cueva de Achbinico tiene una gran importancia no solo religiosa, sino también histórica, pues en ella fueron bautizados los guanches, la pila original con la que fueron bautizados aún se conserva en el camarín de la basílica.

A partir del traslado de la Imagen a la Cueva de Achbinico, y en las proximidades de la Cueva fue surgiendo un poblado que tomó el nombre de la Virgen, llamándose así Candelaria.

De esta forma, se estableció un estrecho vinculo entre la Imagen y el lugar, que quedaron indisolublemente unidos hasta el punto de ser Ella, sencillamente, la Virgen de Candelaria.

Pocos años después, en 1526, se levanta una capilla, en las proximidades de la Cueva, y en ella es instalada la Imagen. En 1530 el Obispo de Canarias Don Luis Cabeza de Vaca entrega la Imagen y la Capilla a la Orden de Santo Domingo, los Frailes Predicadores o Dominicos.

El Cabildo de Tenerife confirmó cuatro años después esta entrega, y lo mismo hicieron sucesivamente la Reina de Castilla y el Romano Pontífice, quedando así unidos los Dominicos y la Virgen de Candelaria hasta el punto de que en el momento de adquirir autonomía respecto a los Frailes de Andalucía, los dominicos canarios fueron agrupados bajo la denominación de Provincia de Santa María de la Candelaria.

En la segunda mitad del siglo XVII, el Obispo de Canarias Don Bartolomé García Jiménez promovió la construcción de un nuevo edificio en el que alojar la Imagen. Ese Santuario fue levantado en el mismo emplazamiento en que se encuentra el actual. Era también un edificio amplio, de tres naves. Pero este templo fue pasto de las llamas el 15 de febrero de 1789, ardiendo juntamente la iglesia y el convento de los frailes.

La Imagen pudo ser salvada del fuego y trasladada a la Cueva de San Blas, lo que fue la ocasión para que el primitivo recinto de la cueva de Achbinico fuera ampliado con la construcción de una capilla adosada con la que vino a formar un solo cuerpo.

Inmediatamente después, los frailes emprendieron la reconstrucción del convento y del Santuario. Finalizada la obra del convento habilitaron un ala del mismo para templo provisional, y trasladaron la Imagen en 1803, hasta que el nuevo Santuario estuviera concluido.

En 1836 los dominicos tuvieron que abandonar Candelaria, dejando sin concluir la obra del Santuario. La Imagen permaneció en el templo provisional donde habla sido instalada en 1803, y esta provisionalidad duró más de un siglo, de modo que ese espacio sagrado fue recibiendo los elementos decorativos de un templo definitivo, mientras los muros y las columnas de la Iglesia permanecían sin rematar.

El 9 de julio de 1922 vuelven los Dominicos a Candelaria, toman posesión nuevamente de la Iglesia y del convento, devueltos por el Obispo Don Gabriel Llompart i Jaume, y reanudan las obras abandonadas casi un siglo antes.

A los pocos años, y queriendo evitar los riesgos de temporales, se quiso edificar el Santuario en lo alto del risco de la Magdalena, según planos del arquitecto Aliot. Pero este proyecto fue abandonado muy pronto, reasumiéndose el emplazamiento inicial, junto al convento, según planos del arquitecto Don Eladio Laredo, que aprovechó lo edificado por los frailes antes de la exclaustración. Pero los acontecimientos de 1936 hicieron detener nuevamente las obras.

Por fin, el llamamiento del nuevo Obispo de Tenerife, Don Domingo Pérez Cáceres, en 1948, encuentra eco en la sociedad tinerfeña, que acomete la finalización de la obra del Santuario, con un nuevo arquitecto, Don Enrique Marrero Regalado, en un esfuerzo mancomunado de los responsables eclesiásticos Obispos y Dominicos) y civiles (Cabildo y Ayuntamiento), que tiene su culminación el 1 de febrero de 1959, día en que el Nuncio de S. S. Mons. Ildebrando Antoniutti consagra el nuevo edificio, al que es trasladada la Imagen el día de su fiesta litúrgica, el 2 de febrero de 1959, casi ciento ochenta años después del incendio que destruyera su anterior Santuario.

 

LAS FIESTAS

El 2 de febrero y el 15 de agosto se celebran las dos fiestas de la Virgen de Candelaria, siendo la del 2 de febrero una continuación de la tributada por los conquistadores en 1496 y la del 15 de agosto se llamaba de los naturales, porque se costeaba con las limosnas del pueblo y se conmemora ese día la Asunción de la Virgen donde se recuerda la aparición de ésta a los guanches.

Candelaria-Tenerife-fiesta

En la actualidad se ha hecho un mito la peregrinación desde todos los puntos de la isla -el día 14 de agosto- hacia la Basílica de Candelaria donde se le hace acto de veneración a la Virgen y donde también en la plaza se realizan actos culturales y folclóricos propios de las islas.

La Caminata a Candelaria o Peregrinación a Candelaria, es una marcha que se realiza cada año en la noche del 14 al 15 de agosto en Tenerife y es uno de los acontecimientos que goza de mayor popularidad en las Islas Canarias.

Fray Alonso de Espinosa (1594) menciona que la Cueva de Achbinico o de San Blas (situada en Candelaria) era un lugar de peregrinación entre los guanches de Tenerife, para adorar a la Diosa Madre Chaxiraxi, según Espinosa esta peregrinación y fiesta guanche se celebraba durante la luna de agosto o Beñesmer.

La fiesta del Beñesmer era una festividad del calendario agrícola de los guanches que se celebraba después de la recogida de las cosechas dedicada a Chaxiraxi (el 15 de agosto). En esta fiesta los guanches compartían leche, gofio, carne de cabra u oveja (alimentos bien preciados para los guanches). Muchos investigadores suponen que la peregrinación o caminata anual a la basílica de la Virgen de Candelaria (Patrona de Canarias), es un vestigio de la fiesta aborigen del Beñesmen.

Actualmente, los peregrinos en general suelen salir de sus localidades o pueblos o bien desde la capital Santa Cruz de Tenerife o de La Laguna. Mucha gente del norte de la isla también se dan cita en esta tradición, pero las gentes del norte por lo general suelen salir tres días antes del día 15, para poder llegar a la Villa Mariana de Candelaria ese día, que es el día principal de la fiesta, los que salen del norte caminan por los montes del norte de la isla y pernoctan en acampadas, para a la salida del sol seguir su recorrido.







Por lo general la mayor parte del camino de los peregrinos que vienen del noreste de la isla (la capital y La Laguna sobre todo) es la llamada “carretera vieja”, que se encuentra sobre la autopista Tenerife Sur. Recientemente se lleva a cabo la “organización de la ruta de peregrinación a Candelaria por el antiguo Camino Real o Camino Viejo”, el cual comunicaba La Laguna con la Villa Mariana. Los municipios de El Sauzal, Tacoronte, Tegueste, La Laguna, El Rosario, La Victoria y La Matanza, se sumaron a esta iniciativa, y como es lógico, el municipio de Candelaria.

Los peregrinos que llegan desde otras islas o de la Península Ibérica, suelen llegar en barco o en avión a la isla, y por lo general suelen salir desde Santa Cruz de Tenerife la capital.

Uno de los asuntos que más llaman la atención a los fieles es el ritual secreto de vestición de la virgen, ya que en las fechas cercanas al 2 de febrero y al 15 de agosto, la imagen es bajada en secreto del camarín hasta colocarla en un trono procesional repujado en plata, donde se la reviste con los mantos de festejos.

De esta labor se encargan una cuadrilla de voluntarios y los frailes, todos ellos hombres, algo muy peculiar cuando lo habitual es que las imágenes marianas cuenten con una corte de camareras.

La imagen se carga a mano al trono, donde se la viste y se le colocan las numerosas joyas, fruto de donaciones. Este “ritual” de vestición de la virgen también se efectúa durante todo el año, en la que se le cambia el color de los mantos conforme a los tiempos litúrgicos.

 

LOS TRASLADOS DE LA VIRGEN

Según apuntan diversos cronistas, desde 1562 a 1771, la imagen de la Virgen de Candelaria ha visitado distintos municipios de la isla de Tenerife en más de 29 ocasiones. En 1582, la Virgen de Candelaria fue trasladada al municipio y ciudad de La Laguna como rogativa y protectora por las epidemias.

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Durante el siglo XX, la actual imagen ha salido de su Santuario en cuatro ocasiones: en 1939 a Santa Cruz de Tenerife y a La Laguna, con motivo de las fiestas de La Victoria. En 1964, en comunión y solidaridad con la Diócesis, recorrió cada rincón de Tenerife con el fin de recaudar fondos para la construcción del Seminario Diocesano. Con motivo del V Centenario de la ciudad, en 1994 se trasladó, nuevamente, a la capital tinerfeña y, en 1997, hacia La Laguna al conmemorarse el V Centenario de la Fundación de la ciudad.

En octubre de 1994 permaneció casi dos semanas en la Iglesia Parroquia de San Francisco de Asís en pleno corazón de Santa Cruz. Fue nombrada Alcaldesa Honoraria del municipio capitalino y ciudad de Santa Cruz de Tenerife y recibió la Medalla de Oro de la isla, concedida por el Cabildo Insular. También en ese año fue nombrada Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la Villa de Candelaria.13 Después, en abril de 1997, la virgen volvió a salir de su basílica, esta vez para ir hasta la ciudad y el municipio de San Cristóbal de La Laguna, donde se hospedó en la Catedral de La Laguna, también se encontró con la imagen del Santísimo Cristo de La Laguna, como ya se habia encontrado en 1964. También el 22 de mayo de 2009 se encontró la Virgen de Candelaria con el Cristo de La Laguna.

Con el cambio de siglo, la visita de la Virgen de Candelaria a Santa Cruz de Tenerife y a San Cristóbal de La Laguna, fue instituida mediante decreto por el Obispo, Felipe Fernández, el 15 de agosto de 2001. En el mismo se fija “una Visita periódica de la Virgen de Candelaria a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y a la ciudad de San Cristóbal de La Laguna cada siete años, alternativamente, comenzando por el traslado de la venerable Imagen a Santa Cruz en 2002 y continuando por el traslado de la misma Imagen a San Cristóbal de La Laguna en 2009, y así sucesiva y alternativamente.” En 2002, la imagen de la virgen se hospedó en la Iglesia Matriz de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. Y en 2009 en la Iglesia de la Concepción de La Laguna, ya que la Catedral de La Laguna estaba en obras de rehabilitación.

Cuando la Virgen es trasladada a Santa Cruz de Tenerife o a La Laguna usa el llamado trono-móvil o “Yaya-móvil” como es conocido popularmente, ese transporte para grandes recorridos tiene una urna de metacrilato que proteje la imagen. La primera vez que estrenó este trono fue en el año 2002, año en que la Virgen de Candelaria se trasladó a Santa Cruz de Tenerife.

Cada año que la imagen es trasladada suele crearse un cartel anunciatorio de dicho evento (al igual que todos los años en sus fiestas patronales); en el año 2002 (cuando se trasladó a Santa Cruz), el cartel fue una foto de la virgen de perfil con el manto verde esperanza, el fondo del cartel de color violeta y encima de la corona de la virgen el lema: María peregrina en la fe.

En 2009 (traslado a La Laguna), el cartel fue una imagen de la mitad superior de la Virgen, con un manto rosado o salmón, y detrás de ella la famosa Torre de la Concepción de La Laguna, sobre fondo apergaminado de color marrón. El lema escogido para este año es, María, vida y esperanza nuestra. Asimismo, en la parte inferior también se recoge una imagen del campanario de la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria con las fechas del 50º Aniversario de su consagración.

Fuentes:

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