En Pellevoisin, Francia se produjo la última de las grandes apariciones de la Virgen María en Francia en el siglo XIX. Comenzó con la Medalla Milagrosa (1830), luego siguió con Nuestra Señora de las Victorias (1836), La Salette (1846), Lourdes (1858), Pontmain (1871) y finalmente Pellevoisin (1876).

pellevoisin







La Virgen se le apareció 15 veces a la vidente, para curarla de tuberculosis terminal, para decirle que estaba bendita y para trasmitirle mensajes…

 

LOS SUCESOS

Pellevoisin es una población de apenas mil habitantes y comuna francesa, en la región Centro, departamento de Indre, en el distrito de Châteauroux y cantón de Écueillé

En Febrero del 1876, una sirvienta doméstica, estaba muy enferma en cama. Cuando la enfermedad comenzó, Estelle de 23 años, le preguntó a Dios por que la había permitido ya que ella era el único sostén de sus padres y de una sobrina huérfana. Sin embargo, con el avance de la enfermedad, ella se entregó a la voluntad de Dios, ofreciéndolo todo en expiación por sus pecados.

No se espera que Estelle Faguette viva demasiado. Tiene tuberculosis en ambos pulmones y en todo su sistema óseo. Su brazo derecho está completamente lisiado y muestra una gran herida. A pesar de sufrir de una peritonitis crónica ella se resiste a aceptar que va a morir, dejando así a sus padres y a su sobrina desprotegidos.

Rechaza la Extremaunción y luego de recibir la Santa Comunión, llega a decir: Dios mío, Tu sabes mejor que yo lo que es mejor para mi. Haz lo que quieras, pero te pido que me des las fuerzas para llevar a cabo este sacrificio libre y serenamente. A los pocos días Estelle ya no puede ni rezar.

Quince apariciones siguieron a ese momento. Las primeras 5 tuvieron que ver con su curación, 3 fueron para bendiciones y para decirle que ella estaba bendita y las restantes 7 contenían mensajes.

 

14 DE FEBRERO: LA PRIMERA APARICIÓN, LA VIRGEN AHUYENTA AL DIABLO

Dice Estelle 

“el diablo se me apareció a los pies de mi cama la noche que va del lunes 14 al martes 15 de febrero. El apareció muy rápidamente. Justo terminaba de aparecer cuando la Santísima Virgen apareció del otro lado. El era horroroso y yo estaba muy asustada; pero el advirtió la presencia de la Virgen y retrocedió unos pasos. Nuestra Señora le preguntó”: “¿Qué estás haciendo aquí? ¿No te das cuenta que ella lleva mi emblema y el de Mi Hijo?”.

Él se retiró haciendo un movimiento extraño. Nuestra Señora me dijo suavemente:“No temas. Tu sabes que eres mi hija”. Entonces recordé que cuando yo tenía 14 años, yo había sido consagrada como hija de María en la capilla de la Rue Clerc, en Paris.

Entonces Ella me dijo:

“Coraje y paciencia. Mi Hijo va a cuidarte especialmente. Vas a sufrir durante cinco días en honor de las cinco heridas de mi Hijo. Para el sábado vas a estar o viva o muerta. ¡Si Mi Hijo te permite vivir, quiero que proclames mi Gloria!”.

¡Le pregunté entonces como iba yo a poder hacer eso, ya que no soy nada especial!.

Al mismo tiempo vi un gran mosaico entre Ella y yo y en el cual reconocí una foto entonces inquirí: pero, amada Madre, ¿dónde voy a ubicar esto, en Notre Dame des Victoires en Paris o en Pellevoisin?.

Ella no medió tiempo a terminar la frase:

“Hay muchos signos de mi Poder en la Notre Dame de Paris, mientras que no hay ninguno en Pellevoisin. La gente de aquí necesita un estímulo”.

Yo estaba temblando y sin embargo me sentía feliz. Le prometí a Ella que iba a ser todo lo que estuviera en mi para difundir Su Gloria.

La siguiente noche del 15 al 16 de febrero el Diablo reapareció al mismo tiempo que la Santísima Virgen.

Ella dijo:

“No temas, estoy aquí. Esta vez mi hijo está mostrando su Misericordia y te va a hacer vivir; el sábado estarás sanada”.

Entonces yo dije:

“Madre mía, si tuviera que elegir moriría hoy, ya que estoy bien preparada”.

Ella contestó:

“Eres desagradecida, si Mi Hijo te da vida es porque la necesitas. ¿Que otra cosa más preciosa puede El dar a los habitantes de esta tierra que la vida?. No pienses que vas a estar libre de sufrimientos. ¡No!. Vas a sufrir y no vas a estar libre de problemas. Estas son cosas que la vida depara. Tú has tocado el corazón de Mi Hijo con tu entrega y paciencia. No pierdas esos frutos haciendo la elección equivocada. ¿No te dije que si El te dejaba vivir, ibas a difundir Mi Gloria?”.

La Santísima Virgen dijo después: “ahora hablemos de lo que pasó”.

Su cara se veía algo triste, pero su gesto gentil también permaneció. Yo estaba completamente impresionada por los errores que había cometido, que al principio me habían parecido pequeños. Callé respecto a lo que Ella me había dicho y solo admití que Ella me había regañado severamente, y que consideraba que merecía ese regaño. La Santísima Virgen me observó con una expresión benevolente en su rostro, y desapareció sin decir una sola palabra.

altar de pellvoisin

 

16 DE FEBRERO: “YO SOY MISERICORDIOSA, Y LA SERVIDORA DE MI HIJO”

Durante la noche que va del 16 al 17 de febrero yo vi nuevamente al Diablo, pero muy lejos de mi. La Santísima Virgen me dijo: “¡Ten coraje, hija mía!”. El regaño de la aparición anterior vino a mi mente y yo estaba asustada y temblando. La Santísima Virgen, al notar mi pena, dijo: “Ya eso forma parte del pasado, con tu autonegación has logrado cambiar lo equivocado en correcto”. Ella me mostró algo de lo bueno que yo había hecho, pero eso seguía siendo en menor cantidad que mis malas acciones.

Viendo mi tristeza, la Santísima Virgen recalcó:

“Yo soy misericordiosa, y la Servidora de Mi Hijo. Las pocas buenas acciones y plegarias que me has ofrecido han tocado mi corazón de Madre, especialmente esa carta que me escribiste en Septiembre. Lo que más me conmovió fueron las frases: ‘Ve la miseria de mis padres, si yo no estoy más aquí, terminarán pidiendo comida en la calle. Recuerda lo que Tu sufriste cuando tu Hijo Jesucristo fue clavado a la cruz’. Le mostré esta carta a Mi Hijo. Tus padres te necesitan. En el futuro sé fiel a este cometido. No pierdas las gracias que se te han dado y esparce Mi Gloria por doquier.”

 

18 DE FEBRERO: LA SANACIÓN DE ESTELLE

La noche del 18 de Febrero, la Santísima Virgen parecía acercarse aún más que lo habitual y entonces Ella me recordó mi promesa. Entonces volví a ver ese gran mosaico, con un pimpollo en cada uno de sus ángulos. En el medio un corazón de oro atravesado por una espada y con una corona de rosas, y escritas sobre él estaban las siguientes palabras:

“Yo llamé a María desde mi profunda desesperación. Ella intercedió por mi ante Su Hijo y obtuvo una total curación para mi”.

Entonces Ella me habló:

“Si quieres servirme, sé simple y haz que tus actos reflejen tus palabras”.

Le pregunté si yo iba a cambiar de alguna manera o si iba a ir a algún otro lugar.

Ella respondió:

“Doquiera estés y hagas lo que hagas, tu puedes ganar bendiciones y puedes proclamar mi Gloria”.

Entonces Ella agregó, con mucha tristeza:

“Me entristece sobremanera el ver que la gente no tiene respeto por Mi Hijo en la Sagrada Eucaristía y la forma en que esa gente ora mientras que su mente está en otras cosas. Le digo esto a todos los que aspiran a ser píos”.


Entonces yo le pregunté si ya debía comenzar decididamente a proclamar Su Gloria.

“¡Si, si! … pero primero pregunta a tu Padre confesor que es lo que piensa. Tu te encontrarás con obstáculos, vas a ser terriblemente burlada y la gente va a decir que estás loca o cosas por el estilo, entonces no les prestes atención, se leal conmigo y yo te voy a ayudar”.

Entonces Ella desapareció suavemente.

Siguió un tremendo período de grandes sufrimientos. Mi corazón parecía salirse de mi cuerpo y yo sufría atroces dolores en mi estómago y abdomen. Entonces me acordé que yo estaba con mi Rosario asido con la mano izquierda. Ofrecí todos mis sufrimientos a Dios. Yo no sabía que esa era la parte final de mi enfermedad. Después de unos minutos de descanso volví a sentirme muy bien, en perfecto estado. Me pregunté que hora sería y vi que eran las 12:30. Me sentía curada, solo mi brazo derecho estaba aún inutilizado. Alrededor de las 6.30 el Sacerdote de mi Parroquia vino y se sentó sobre un rincón de mi cama (Estelle ya lo había informado de todo). “No se preocupe, voy a celebrar la Santa Misa y a traerle la Sagrada Comunión , y en ese momento Ud. ya podrá usar su mano derecha, según creo yo… “.

nd de pellevoisin

 

1º DE JULIO: LA VIRGEN PIDE CORAJE

La segunda parte de las apariciones empezó el Sábado primero de Julio. A las diez y cuarto de la noche yo estaba arrodillada ofreciendo mis plegarias nocturnas cuando de pronto vi a la Santísima Virgen totalmente rodeada de luz. Estaba vestida de blanco.

Ella se detuvo a mirar algo, cruzó Sus Manos sobre su pecho y sonrió al tiempo que decía:







Permanece serena, hija mía, ten paciencia, va a ser difícil para ti, pero voy a estar contigo”.

Yo estaba muy feliz pero no pude decir nada. Ella se quedo un tiempo y me dijo: Coraje, voy a volver“. Y desapareció como lo había hecho en Febrero.

 

2 DE JULIO: “HE VENIDO A SALVAR A LOS PECADORES”

A las 11.30 me desperté, vi la hora, y esperé ver a la Santísima Virgen antes de la medianoche. Me arrodillé frente a mi cama y no había terminado de decir un Ave María cuando la Sagrada Virgen se apareció ante mí, con luces brillantes saliendo de sus manos, y entonces cruzó las manos sobre su pecho. Sus ojos me observaban.

Y dijo:

“Tu ya has proclamado mi Gloria (entonces me confió un secreto). Sigue así, Mi Hijo ha ganado más almas que se han entregado devotamente a El. Su Corazón está tan lleno de Amor por Mi Corazón, que nunca me puede negar nada, por mi intercesión el va a tocar y enternecer los corazones más duros”.

Le quise pedir un signo de Su Poder, pero no sabía ni que decir ni cómo pedirlo, entonces dije: “mi buena Madre, por favor… por Tu Gloria”.

Ella me entendió e inquirió:

“¿No es tu sanación una gran evidencia de mi Poder?. He venido especialmente a salvar a los pecadores”.
Ella se dirigió a mi: “Deja que la gente vea esto”. Y se fue silenciosamente.

El 3 de julio solo estuvo unos minutos y me reprendió gentilmente.

“Quiero que estés más calma, más en paz. No te he dicho que día u hora, yo voy a volver, pero necesitas descanso”.

 

9 DE SEPTIEMBRE: LA VIRGEN LE MUESTRA EL ESCAPULARIO

La tercera parte de las apariciones empieza el 9 de Septiembre. Yo estaba en el cuarto donde había sido curada al finalizar un Rosario se me apareció la Divina Madre.

apparition_pellevoisin_scapulaire

Primeramente Ella miró alrededor y dijo:

“Te engañaste a ti misma con una aparición para el 1 de Agosto porque no estabas calma. Tu tienes un verdadero carácter francés. Vosotros quisierais saber todo antes de verlo y entenderlo todo antes de conocerlo. Yo hubiera venido ayer, pero tu misma impediste el poderme ver”.

Ella esperó unos instantes y entonces dijo:

“Los maravillosos cuartos en donde están los tesoros de Mi Hijo, por los cuales la gente ora, han estado abiertos un largo tiempo”.

Entonces Ella asió un genero blanco que yo había visto varias veces sobre Su pecho y vi aparecer un corazón rojo sobre el mismo, y que me hizo acordar del escapulario de la Orden del Sagrado Corazón de Jesús.

Ella dijo:

“Yo amo esta devoción ‘ y agregó ‘ es aquí que voy a ser honrada”.

Ella volvió el 10 de Septiembre a la misma hora y sugirió: “Haz que la gente ore, dales el ejemplo”. Entonces ella juntó Sus Manos y desapareció.

 

15 DE SEPTIEMBRE: “CALMA Y CONFIANZA EN MI”

A las 2.45 la Madre Celestial apareció con sus brazos extendidos y rayos de luz irradiando desde Sus Manos, como ya era habitual.
Ella dijo:

“Voy a tomar en cuenta todos tus esfuerzos para mantenerte en paz y serena. Yo pido esto no sólo de ti, pero también se lo pido a la Iglesia y a Francia misma. En la Iglesia no veo mucha calma…”.

Ella entonces suspiró al tiempo que movía su cabeza y expresaba: “algo está pasando”.

Ella siguió hablando lentamente:

“Que rueguen y pongan su confianza en Mi”.

Entonces Ella dijo tristemente,

“¡Y Francia , … he hecho todo lo que he podido por ella!. ¡He dado muchas advertencias pero se niegan a escuchar¡. Ya no puedo detener a mi Hijo por más tiempo”.

Ella dijo entonces, profundamente conmovida: “Francia va a sufrir”, para luego surgir: “Coraje y confianza”.

Yo pensé para mí que la gente no me iba a creer si decía eso.
Entonces Ella dijo:

“He dicho todo eso anticipadamente, me apenan los que no creen, van a tener que reconocer más tarde la verdad que hay en mis palabras”.

Y entonces Ella desapareció lentamente.

El 1º de noviembre ella se puso en su pose habitual y miró a su alrededor, estaba usando el escapulario. Me miró con una expresión bondadosa y se fue.

El 5 de noviembre, cuando estaba finalizando mi Rosario vi a la Santísima Virgen. Ella sonrió y dijo: “Yo te he elegido a ti”.
¡Esto me hizo tan feliz!.

Ella entonces añadió:

“Yo prefiero a los humildes para Mi Gloria. Ten fuerza, tu tiempo de pruebas está por comenzar”. Ella cruzó Sus manos sobre Su pecho y se fue.

 

11 DE NOVIEMBRE: LLAMADO A DIFUNDIR EL ESCAPULARIO

A las 4 menos diez yo estaba rezando mi Rosario cuando ella reapareció.

Ella se paró como siempre con el escapulario. “Debes hacer muchos más”.

Entonces calló durante un lapso bastante largo. Su expresión era de profunda pena. Entonces me dijo: “Coraje”. Cubrió Sus manos sobre su pecho, completamente cubriendo el escapulario y se fue.

 

8 DE DICIEMBRE: INSTRUCCIONES PARA LOGRAR LA ACEPTACIÓN DEL ESCAPULARIO

¡Luego de la Santa Misa Ella se me apareció más bella que nunca!. Siguiendo su habitual silencio inicial.
Ella dijo:

“Hija mía…¿ Te acuerdas de Mis palabras?”.


Todo lo que Ella me dijo vino a mi mente con mucha claridad, en especial:

“Yo soy absolutamente misericordiosa y la Servidora de Mi Hijo. Su Corazón tiene mucho amor por el mío… que El va a tocar los corazones más duros por Mi. He venido especialmente a salvar a los pecadores. Los cuartos donde están los tesoros de Mi Hijo han estado mucho tiempo abiertos. Si sólo pudieran orar… (señalando el escapulario) Amo esta devoción. Llamo a todos al descanso y la paz, especialmente la Iglesia y Francia”.

Ella dijo entonces:

“Repite todas estas cosas muy a menudo, van a ayudarte durante tus pruebas y tribulaciones. Ya no vas a ver nada”. “Estaré contigo, pero invisible. No tienes porque temerles, yo te he elegido para proclamar Mi Gloria y para hacer conocer esta devoción”. Mientras decía esto Ella sostenía el escapulario entre Sus Manos.

Ella me dio tanto coraje que yo dije ¿Mi Adorada Madre, me dejarías el escapulario?. Fue casi como si no me hubiera escuchado.

Ella me llamó:

“Ven y bésalo”. “Tu misma irás al Prelaat y preséntale el modelo que tú has hecho, dile que ayudarte me agrada más que ver como mis hijos lo usan mientras que le dan las espaldas a todo, lo cual es un insulto para Mi Hijo. La gente debería usarlo y al mismo tiempo recibir el Sacramento de Su Amor y hacer todo lo que pueden para reparar los daños ya hechos. Ve las gracias que voy a derramar sobre todos quien lo usen confiando en Mi mientras que van esparciendo esta devoción”.

Mientras que decía esto, Ella extendió Sus Manos y la lluvia cayó generosamente, y en cada gota claramente escrita había una gracia: salud, confianza, respeto, amor, santidad, todas las gracias que uno se pueda imaginar en mayor o menor medida.

Entonces Ella agregó:

“Estas gracias vienen de Mi Hijo; las he sacado de Su Corazón, El no puede negarme nada”.

Entonces yo pregunté: Madre ¿Que debo poner en el reverso del escapulario?.

La Santísima Virgen respondió:

“He reservado ese lado para Mi misma, debes pensarlo un poco y luego comunicar tus pensamientos a la Santa Iglesia para que ella decida”. “Coraje, si él no hace lo que tu deseas (Ella se refería al Preelat) ve más arriba. No tengas miedo, yo te voy a ayudar”.

santuario Pellevoisin

 

LA IGLESIA ANTE ESTAS APARICIONES

El Papa León XIII, en mayo de 1894, aprobó la Archicofradía de María Madre de la Misericordia, dedicada a propagar el escapulario del Sagrado Corazón.

La Congregación de Ritos, en un decreto del 4 de abril del 1900, concedió aprobación al escapulario del Sagrado Corazón. No hizo mención de Pellevoisin en conexión con estas aprobaciones (si se mencionó a Santa Margarita María).

La curación de Estelle Faguette fue oficialmente declarada milagrosa en 1983 por el arzobispo de Bourges, Mgr Paul Vignancour.

 

Fuentes:

 

Entra tu email para recibir nuestra Newsletter, es un servicio gratis: