El primer domingo de marzo tiene lugar el traslado de la imagen de la Patrona, la Virgen del Buen Suceso.

Desde la parroquia de San Martín hasta la ermita de La Grajuela.

A las diez y media de la mañana, las campanas del templo repican señalando a los devotos que media hora más tarde se iniciará el traslado.

A su llegada a la ermita, se oficiará la misa y son numerosos los fieles que la acompañan.
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Sobresaliendo los que pertenecen a su Hermandad, distinguidos por sus lazos azules.

La imagen regresará al pueblo el 3 de mayo, para ser recibida con la alegría propia de las fiestas patronales.

 

 LA GINETA

La población de La Gineta es un municipio de la provincia de Albacete. Esta provincia pertenece a la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.
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Está situada en las cercanías de la capital, de la que dista solamente 18 Kms.

Fue una fundación del Infante D. Juan Manuel en 1337, después fue lugar vinculado a la Villa de Albacete, alcanzando su autonomía municipal en el Siglo XVI.

Fue siempre lugar de paso situado en el Camino Real.

A nada definido ni articulado responde su trazado urbano inicial. Hay algunos edificios de tipo popular y algunas casas blasonadas.

Pero el único edificio/monumento a destacar es el templo parroquial de San Martín.

tore de la iglesia de la gineta

Muy cerca de la población, existen fragmentos de una calzada romana, probablemente parte de una cañada real, existiendo también dentro del término municipal algunos vestigios de edificaciones de la misma época.

Aunque eminentemente agrícola, con cultivos de secano (en su día eran famosas las lentejas de La Gineta) y también de regadío extensivo, en esta población se desarrolló desde la segunda mitad del siglo XX una actividad industrial basada en la fabricación de sillas.

 

LA IMAGEN Y EL TRASLADO

La imagen de la Virgen del Buen Suceso, patrona del pueblo, es de vestir, con el Niño en el brazo izquierdo y cerro en la mano derecha.
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Lleva rostrillo y media luna a los pies. Posee el aspecto característico de este tipo iconográfico.

Su fiesta principal es una romería a la que se le denomina “Ir por la Virgen”.

virgen de la gineta medio cuerpo

Antiguamente se guardaba la imagen de la Virgen del Buen Suceso, que era propiedad de la Condesa de Villaleal, en la ermita de la Grajuela.

La Virgen era cedida al pueblo de La Gineta para una breve temporada, tras la cual era devuelta a la ermita.

A principios del siglo XX se había ya adoptado la costumbre de ir por la imagen el primer o segundo domingo de mayo y tenerla en el templo parroquial de San Martín (hecho en los primeros años del siglo XVI) hasta el mes de marzo.

Por entonces la romería consistía en ir multitud de personas, andando, en caballerías y en galeras, tartanas y carros —generalmente muy adornados—, para participar en el traslado.

Sacaban a la Virgen de la ermita y tras ponerla en unas andas comenzaban el desfile hacia La Gineta.

La lentitud de la marcha permitía que los romeros hiciesen un alto en el camino para merendar y luego incorporarse nuevamente a la comitiva.

Otras veces se cruzaban apuestas para ver quién llegaba antes al pueblo, lo que daba lugar a carreras, un tanto alocadas, a veces.

 

PRIMER SÁBADO DE MAYO

Hoy, la mayoría de la gente que va a la Grajuela por la Virgen sale de La Gineta hacia las cuatro de la tarde.

Al atardecer, regresan. En el trayecto se cantan manchegas y seguidillas típicas.







En el paraje de las afueras del caserío llamado Eras de San Juan, la esperan las autoridades (que han llegado acompañando a la carroza donde se depositará la imagen), comparsas ataviadas con trajes típicos, banda de música y la gente que ha quedado en el pueblo.

procesion de la gineta

Cuando llega la Virgen se procede a quitarle el manto de viaje y a vestirla con sus mejores galas.
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El privilegio de colocarle cada una de las prendas se subasta, pujándose por el manto, la corona, el rostrillo y lo mismo por las del Niño.

Los asistentes participan en la subasta bien sea por fe o por promesa, y el dinero conseguido se destina a la parroquia.

Concluido todo ello, empieza la entrada de la Virgen en la población, que tiene las calles adornadas.

Con Ella, y hasta la iglesia, desfilan las carrozas que fueron a recibirla.

Las fiestas de la Virgen del Buen Suceso, que se van a prolongar hasta el día 3 de mayo; unas fiestas participativas, populares, que cuentan, entre otros atractivos, con uno de los desfiles de moros y cristianos más brillantes de la provincia.

El pasacalles de las ocho y media de la tarde precederá al pregón a las 22.30

El acto más popular, el desfile de carrozas del sábado a las cinco y media de la tarde, con más de seiscientos participantes, charangas, bandas de música y las comparsas de moros y cristianos.

También la corrida de rejones del domingo

 

LA IGLESIA

La iglesia de San Martín de Tours es el edificio más importante y significativo del pueblo, que tiene también buenas casonas, con rejas y balconadas de valor artístico.

Como sucede en la mayoría de los pueblos de la comarca, la torre de la iglesia marca el punto más característico del paisaje manchego.

san martin de tours de la gineta

Con una altura de más de 46 metros que la hacen visible desde 10 kilómetros a la redonda, es una magnífica torre de sillajero muy diferente a otras de la región, rematada con una linterna renacentista con contrafuertes decorativos de inspiración italianizante y coronada por una veleta de hierro forjado. Su interior está recorrido por una empinada escalera de caracol que llega hasta las campanas.

La iglesia, gótica tardía, con elementos renacentistas del siglo XVI, con una sola nave de llamativos pilares helicoidales y bóvedas de nervaduras complicadas. La portada principal, obra de Jerónimo Quijano.

Otros críticos la atribuyen al gran arquitecto Andrés de Vandelvira. Es de estilo renacentista, muy sencillo, de líneas rectas, con columnas dóricas semiempotradas.

El templo tuvo un buen retablo del siglo XVII, considerado en su tiempo como un magnífico ejemplo de estilo plateresco y se debe a la gubia del genial artista granadino Juan Sánchez Cordobés.

El cura párroco de entonces, Licenciado Francisco Grao Piñero, le encargó un retablo por la cantidad de 1.217 reales, que le entregó, según consta, el día 25 de noviembre de 1648.

De este retablo, destruido durante la guerra civil, sólo se conserva la imagen del Cristo de la Buena Muerte, que en la actualidad se encuentra detrás del altar mayor.

Y los dos los lienzos del segundo cuerpo que corresponden a dos obispos, posiblemente San Fulgencio y San Isidoro (o San Patricio), que aparecen en el retablo realizado para sustituirlo en los años cuarenta.

En el año 1986 fue restaurada, descubriéndose parte de unos murales góticos, uno de ellos representa la Santa Cena.

El conjunto ofrece, en general, un acusado carácter arcaico, pese a lo avanzado de su ejecución, que debe fecharse, al menos, a fines del primer tercio del siglo XVI.







Fuentes:

 

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