La mayoría de las culturas festejan un día de los enamorados o de los novios.

O del amor en general.

En occidente esto se festeja el 14 de febrero, sobre la memoria de San Valentín.

¿Quién fue San Valentín? ¿Cómo se asoció a los enamorados?  

Esta fiesta no en todos los países se festeja el mismo día.

Los chinos tienen la fiesta del doble siete, llamada Qi Qiao Jie, que es el séptimo día del séptimo mes en el almanaque lunar, que cae aproximadamente en agosto.

Y los japoneses festejan lo que llaman Tanabata el 7 de julio, llamándola también la fiesta del doble siete.

Los judíos festejan Tu beAv el 15 del mes de Av. Aproximadamente a mitad de año según el calendario gregoriano.

La costumbre de intercambiar regalos y cartas de amor nació en occidente en la Edad Media sobre la fecha 14 de febrero.

Y se extendió por el mundo por los avances de la imprenta, que incentivó el envío de saludos por San Valentín.

Se cuenta que por el año 1840 Esther A. Howland vendió los primeros lotes de tarjetas postales masivas por San Valentín en Estados Unidos.

Sin embargo más recientemente este día de los enamorados ha ido variando, hasta convertirse en día de los enamorados y de la amistad.

Donde se festejan también las relaciones personales de amor y amistad con diversas personas de la familia, del trabajo, del estudio y de la vida en general.

La fecha del 14 de febrero tiene antecedentes interesantes.

El primero es que en el norte se consideraba esa fecha como el día en que los animales buscaban pareja.

Esta era la fecha que se consideraba en la Edad Media que las aves comenzaban a aparearse.

Por tanto se consideraba a la mitad del segundo mes del año como la fecha de los amantes, y se acostumbraba enviar cartas, regalos y otros signos de afecto a los amantes.

Entre el 13 y el 15 de febrero los romanos festejaban a su patrono de la fertilidad Fausto Luperco.

En el festival Romano de la fertilidad llamado Lupercalia, los luperci procesionaban  semi desnudos con un rebenque de cuero de cabra, y azotaban a las mujeres para que se volvieran fecundas.

Esto fue variando a la práctica de que las mujeres jóvenes colocaran sus nombres en una urna, de donde los varones sacaban el nombre de una joven, y así se vinculaban románticamente y aseguraban la descendencia.

También es en esa misma fecha en Grecia se festejaba al dios Pan que violaba a quienes encontraba en los bosques.

Por lo tanto en la cultura grecorromana la fiesta de los enamorados de Pan y de Luperco tenían un fuerte tinte sexual.

En razón de ello se dice que el Papa Gelasio decidió introducir la fiesta de San Valentín en el año 498, siguiendo las indicaciones de Pablo de yuxtaponer celebraciones cristianas a celebraciones paganas, para realizar la conversión.

El acto administrativo el Papa Gelasio parece haber tomado en cuenta la historia de uno de los santos llamados Valentín que existían en ese momento.

El punto es que en esa época había 3 santos llamados Valentín, que habían vivido en el siglo III, bajo el gobierno de Claudio II.

 

LOS TRES VALENTÍN

Por esa época había tres Valentín en los primeros martirologios, compartiendo una fiesta del 14 de febrero.

Dos eran conocidos en Italia y uno era del norte de África; todos en la misma época.

Los dos italianos estaban enterrados en la Vía Flaminia.

Los datos sobre las historias de estos tres Valentín son inciertos, pero parecería que se hubieran fusionado en la historia de un Valentín mecenas de los amantes, que ayudaba a las primeras parejas cristianas a casarse en secreto.

Este mito cuenta de un sacerdote llamado Valentín que fue ejecutado por el emperador Claudio II fuera de la puerta Flaminia el 14 de febrero del año 269 o 270 o 273.

Fue martirizado por aplicar su fe cristiana, tratando que los jóvenes se casaran por la Iglesia.

El primer Valentín histórico de los tres que mencionamos, fue un sacerdote y médico de Roma, que junto con San Marius consolaron a los mártires durante la persecución de Claudio II.

Este San Valentín fue arrestado y condenado a muerte, y finalmente decapitado en esa fecha.

El papa Julio I construyó una basílica en el sitio de la tumba de San Valentín en el la Vía Flaminia.

Sus reliquias fueron trasladadas a la iglesia de Santa Práxedes en el siglo XIII, cerca de la Basílica Santa María Maggiore, dónde están hoy aparentemente.

También se construyó una pequeña iglesia que se conoce como Porta dei Popolo, pero que fue llamada la Puerta de San Valentín en el siglo XII.

Otro San Valentín romano fue obispo de Interamna, hoy Terni, que fue arrestado, flagelado y decapitado por el prefecto Placidus en la misma época.

Y el Valentín africano fue martirizado con varios compañeros, pero se sabe muy poco de él.

La fiesta de San Valentín estaba en el calendario de la iglesia desde el papa Gelasio, y fue quitada luego del Concilio Vaticano II, con la reestructuración del calendario en 1969.

Aunque sigue celebrándose en algunas parroquias y además ha aumentado su popularidad en el mundo secular.

 

LA HISTORIA CRISTIANA SOBRE SAN VALENTÍN

Esta historia está formada por diferentes fragmentos y es más que nada oficiosa.

San Valentín era un sacerdote romano en el tiempo de Claudio II.

Este emperador había promulgado un edicto que prohibía el matrimonio de los jóvenes.

Porque pensaba que los soldados solteros peleaban mejor en las guerras.

Mientras que los soldados casados temían que si a ellos les pasará algo podría comprometerse la vida de su esposa e hijos.

Por otro lado se trataba de una sociedad muy permisiva donde la poligamia estaba muy extendida y no era popular la institución de un hombre y una mujer viviendo juntos.

Pero precisamente eso era lo que promocionaba el cristianismo y muchos jóvenes fueron atraídos a la fe cristiana por ello.

El cristianismo siempre pensó que el matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida es una cosa sagrada y que debía ser alentado.

Entonces Valentín trabajó la idea de animar a los jóvenes a casarse dentro de la iglesia cristiana lo cual estaba prohibido.

Y casaba en secreto a muchos jóvenes violando el edicto.

El emperador Claudio se enteró y se enfureció por esta violación y le dio a Valentín un ultimátum, o renunciaba a su fe o sería martirizado y decapitado.

Valentín no renunció a la fe, fue capturado, encarcelado, torturado y decapitado por casar a parejas jóvenes.

También hay leyendas sobre la actividad de San Valentín cuando estaba en la cárcel.

Un carcelero llamado Asterius se acercó a él porque tenía una hija ciega.

Y creía que Valentín la podía ayudarla porque enseñaba a los demás reclusos en la cárcel.

Entonces le preguntó si podía llevar a la hija para que tomara clases con él.

Su hija Julia era ciega de nacimiento pero de mente rápida.

Valentín entonces la instruyó sobre la historia de Roma, sobre las leyes naturales, le enseñó aritmética y le habló de Dios.

Y ella empezó a confiar en la sabiduría y en el consuelo de Dios.

Julia recobro la vista gracias a su gran fe y una leyenda relata ese momento.

“Valentinus, ¿realmente escucha Dios nuestras oraciones?” Julia preguntó un día.

“Sí, hija mío, Él escucha a cada una“.

“¿Sabes lo que oro cada mañana y cada noche? Rezo para que pueda ver. ¡Quiero tanto ver todo lo que me has contado!”

Dios hace lo que es mejor para nosotros si solo creemos en Él“, dijo Valentinus.

“¡Oh, Valentinus, sí creo! ¡Lo hago!” Ella se arrodilló y le tomó la mano.

Y se sentaron en silencio juntos, cada uno orando.

De repente, hubo una luz brillante en la celda de la prisión.

Radiante, Julia gritó: “¡Valentinus, puedo ver! ¡Puedo ver!”

¡Alabado sea Dios!” exclamó Valentinus, y él se arrodilló en oración.

El día anterior a su muerte Valentín escribió una carta a Julia recomendándole conservar la fe y permanecer cerca de Dios.

Y la firmo con una célebre expresión que se hizo famosa entre los enamorados. La expresión era “de tu Valentín”.

Esta frase inspiró las cartas románticas de la Edad Media y del Renacimiento.

Finalmente Valentín fue ejecutado el día 14 de febrero del año 269 o 270 o 273, cerca de una puerta que más tarde llamó Porta Valentini en su memoria.

Él fue flagelado, lapidado y finalmente decapitado.

La leyenda también dice que Julia plantó un almendro de color rosa cerca de su tumba y se convirtió luego en el símbolo del amor y la amistad perdurable.

 

LAS RELIQUIAS DE SAN VALENTÍN

Las supuestas reliquias de San Valentín se han dispersado por toda Europa.

Pero como sucede con los santos famosos que no tienen una congregación detrás que vigila, hay varias Iglesias que se adjudican tener, por ejemplo el cráneo de San Valentín.

Las reliquias más creíbles son las que están en Roma en la iglesia Santa Práxedes.

Las que fueron exhumadas de las catacumbas de San Hipólito en la Vía Tiburtina de Roma.

También Iglesias de Praga, Polonia, Francia, Viena, Malta, Escocia, Madrid tienen reliquias del santo que las exhiben durante su fiesta.

Una de las fiestas se produce en Dublín, Irlanda, en la iglesia Whitefriars Street Church durante el 14 de febrero.

En esta iglesia tienen un pequeño recipiente con sangre de San Valentín.

Que fue regalado por el papa Gregorio XVI al padre John Spratt predicador carmelita irlandés, que visitó Roma por principios del 1800.

El relicario fue transportado para una misa especial dedicada a los jóvenes enamorados y llegó a Dublín el 10 de noviembre de 1836.

Y el arzobispo Murray de Dublín decidió que permanecieran en esa iglesia.

 

¿UNA FIESTA PAGANA ACTUALMENTE?

El día de San Valentín es festejado últimamente en muchas partes de Occidente propulsado por razones comerciales.

Aunque se realizan misas especiales en las distintas Iglesias que dicen tener alguna reliquia de él.

Pero lo que vemos hoy es que esta fiesta de San Valentín se paganizó.

Desde el Renacimiento, siglo XIV en adelante, la fiesta de San Valentín promocionó la sensualidad, y a partir de ahí la sexualidad.

Luego la presión comercial convirtió al día de San Valentín en un gran día de ventas para los comercios.

Donde se gastan millones de dólares en chocolates, flores, cenas, joyas, habitaciones de hotel.

Está entre las fiestas mundiales en las que los comercios venden más, apenas por debajo de la Navidad.

Algunos piensan que el abandono de la Iglesia Católica en predicar el significado de la fiesta original de San Valentín abrió la compuerta para utilizarla en forma pagana.

Difícilmente hoy se pueda restaurar su sentido cristiano y quitarle el aura comercial en el corto plazo.

Pero no es contraindicado hablar en esta fiesta de quien fue realmente San Valentín, cuál fue su mensaje y por qué fue martirizado.

Por otro lado, realmente no hay razones cristianas por lo que los cristianos no puedan celebrar el día de San Valentín entregando flores, dulces o tarjetas a sus seres queridos.

Pero hay que tener cuidado que no se cree una caricatura religiosa de esta fiesta.

Porque este es un peligro en las fiestas que fueron populares por el cristianismo y que luego fueron cooptadas por el capitalismo.

Esto sucede con la Navidad por ejemplo y con el día de Reyes.

San Valentín es una oportunidad maravillosa para demostrar el amor que tienes por otras personas.

Puedes escribir una carta – que está en la base histórica de la fiesta de San Valentín. O puedes regalarle cosas al ser querido.

Porque hoy el real cometido de la fiesta de San Valentín, mirado desde un punto de vista católico, es hacerle saber a los demás que nos interesan y que los amamos.

Este puede ser un amor romántico de una pareja o puede ser el amor entre familiares o el amor y compañerismo entre amigos.

Fuentes:

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