La devoción a la Virgen María, fue un instrumento para la evangelización de América. Desde que Cristóbal Colón llevara en el barco “Santa María” la imagen de la Inmaculada, hasta el tiempo actual en que camiones, y todo tipo de objetos muestran a la Guadalupana.

cara de virgen de los reyes guaremala

En Guatemala, la devoción a la Virgen se inicia con las llamadas “Conquistadoras” que son imágenes traídas de España. La primera denominada del Socorro, y la pintura de la Inmaculada Concepción. Esta última fue la inspiración para la primera ermita. Una iglesita construida a esta devoción. Posteriormente con la fundación de los primeros pueblos, se organiza la primera cofradía dedicada a la Inmaculada Concepción (1527).

El primer libro que se imprimió fue una defensa apologética a la Inmaculada Concepción. Guatemala, parecía no hacer nada sin ponerse en las manos de la Inmaculada. Los franciscanos celosos de difundir esta devoción trabajaron para poder mandar a esculpir una imagen de aquella advocación.

De España vendrá una imagen y será recibida en el valle de Panchoy con mucho alboroto. Los frailes vieron la caja destinada a otra parte, fue su curiosidad en extremo, que al abrirla la “secuestraron” y la dejaron con ellos en el convento.

Esta Imagen por ser traída y según la tradición donada por el rey de España, la han denominado: “Virgen de los Reyes”.

Para la otra iglesia tuvieron que pedir que viniera otra imagen muy parecida destinada a la iglesia de Ciudad Vieja.

medio cuerpo de virgen de los reyes guatemala

 

LOCOS POR LA INMACULADA

Después de 1600´s tanta era la devoción a la Virgen de los Reyes, que pidieron al rey, en 1617, que avalara la procesión de la Inmaculada, como Patrona Tutelar.

Por ello en 1616 la escultura traída de España, había sido jurada y muchas veces después volvería a ser renovado tal juramento.

Para la ciudad era una fiesta el día en que la Virgen se paseaba por las calles. Cada 8 de diciembre ha sido convertido en una verdadera fiesta, donde todos son uno para Ella.

En 1654, el Santo Hermano Pedro habría de jurar y firmaría con su sangre defender la creencia que Dios había hecho a la Virgen sin pecado original.

El 30 de agosto jura la ciudad de Guatemala – como cabeza del resto y junto con los jefes de cada “provincia” de Centroamérica – defender la creencia de la limpia concepción. Desde aquel momento la Virgen de los Reyes será Patrona Jurada de Centroamérica.

Los oficios de la ciudad estaban agrupados en los llamados “gremios”, fueron estos grupos los que en 1673, la declararon como Patrona de los confiteros, herreros y coheteros. En 1738 la llamarán también Patrona Jurada.

Muchas veces en el valle de Panchoy, la Virgen fue galardonada de múltiples agasajos. En 1773, el terremoto destruye la ciudad y las principales esculturas han de ser trasladadas a un nuevo asentamiento. El Valle de la Ermita será donde estará la ciudad y el Templo de San Francisco, la casa de esta escultura.

virgen de los reyes saliendo del templo de san francisco fondo

 

DURANTE EL SIGLO XIX

Para la independencia de Guatemala, los próceres intentaron separar este territorio de España. Algunos ese día se salieron, pues no estaban de acuerdo con aquel hecho; entre ellos el arzobispo, dejando todo en manos de los laicos, fueran creyentes o no.

Los pocos que se relacionaban con la Iglesia de corazón, querían que la Inmaculada continuase como patrona. Manteniendo así toda la historia en que los ciudadanos defendían hasta con su sangre a la limpia concepción.

Lastimosamente en el acta no escribieron la especificación de que la Inmaculada Concepción era la patrona. El numeral dedicado a la Iglesia Católica solo menciona que debe continuar todo igual en lo que respecta a esta materia. Entendiéndose así que Ella sigue como patrona junto al apóstol Santiago, Santa Teresa de Ávila y Santa Cecilia.

Mariano de Aycinena, prócer, fue uno de los grandes promotores de esta devoción en aquel año de 1821.

En 1823, se sigue mencionando a Santa Teresa como “copatrona”, por lo que el patronazgo se mantiene.

En 1854 con la declaración dogmática, celebran a la Virgen con salvas de artillería a la Gloriosa Patrona.

El año siguiente el presidente Rafael Carrera ha de declarar que el 8 de diciembre es día de feriado nacional, tiempo después este feriado fue eliminado.

Este presidente fundador de Guatemala como República, tuvo que considerar de gran importancia esta advocación pues habría de mostrar su devoción con el día de feriado.

Posteriormente con la muerte de su esposa, cuenta la tradición oral, que regaló toda la joyería de su esposa a la Virgen que estaba en Catedral, una escultura de la Inmaculada.

Debido a la falta de luz eléctrica y que la Virgen de los Reyes salía en procesión, las personas empezaron con fogatas para iluminar su paso.

Ella salía para estar en la Catedral, por su importancia, allí el 7 de diciembre salía en un místico rezado para regresar a la iglesia de San Francisco y así iniciar el día siguiente con la fiesta.

Por esta razón la llamada “quema del diablo” se realiza el 7, porque así recordaban que la luz vence a las tinieblas y que Dios nos concedía el privilegio de que la mujer diera a luz al que le aplastaría la cabeza.

Con la llegada de otros presidentes, la Iglesia tuvo que afrontar diversos retos, varios arzobispos fueron exiliados.

Para la llamada “revolución” de finales de este siglo XIX la persecución fue tan bárbara que incendiaban iglesias, mataban y violaban mujeres…

Pocos se atrevían a enfrentarse y los fieles tenían que usar códigos para poder llegar a las actividades litúrgicas.

En esta situación cuentan que un devoto de la Virgen de los Reyes agitaba una bandera que él confecciono con los colores azul y blanco, colores que la Inmaculada porta. Así en homenaje a la Virgen del Templo franciscano, los liberales sin saberlo lo adaptaron, y esa bandera es la que hoy identifica al país de Guatemala.

También el sacerdote y más tarde arzobispo Ricardo Casanova “El Grande” habría de invocarla para que devolviese la paz a este pueblo que era amenazado por sus creencias.

La Virgen de los Reyes pasaría en aquella época de gran tribulación como la que devolvía la alegría a su tierra.

Un escritor que trabajaba para el gobierno liberal diría que era un día clásico, a pesar de que mucha gente la seguía acompañando. Admitiendo que por las circunstancias también muchos temían ser víctimas de alguna posible tragedia.

Incluso querían convertir la Iglesia de San Francisco en estación para el ferrocarril, pero nunca pudieron realizar tal sacrilegio.







quema del diablo en guatemala fondo

La quema del diablo del 7 de diciembre en Guatemala

 

REINA DE LA PAZ, DE LOS MÁRTIRES Y DE TODO LO CREADO

En 1930 la Virgen en su tradicional procesión sufre un accidente, aquello fue motivo de tristeza y de olvido. Más no pasaría mucho tiempo sin que Ella volviera a atraer a sus hijos, la procesión nunca dejó de salir. Pero la concurrencia disminuía.

Otra vez la Iglesia volvería a ser perseguida y todos volverían a Ella.

Mons. Mariano Rossell siguiendo la autoridad del Papa, habría de recordar a la población católica que nuestro primer deber era con Dios.

Por ello sacaría en peregrinación una réplica del Señor de Esquipulas por toda Guatemala; (ver aquí esta advocación)

Más si el Hijo es glorificado la Madre no puede dejar de ser honrada. En 1954 fue cuando por fin, liberados de la tiranía del comunismo, se tramitaron todos los papeles necesarios, para que la Virgen de los Reyes fuese coronada con la bendición del Papa.

Ese gran festejo merecía que la Virgen fuese restaurada, que la corona que portara fuera digna de quién ha estado presente con sus hijos, desde finales del siglo XVI.

El venerable fraile de la orden de San Francisco, Fray Miguel Murcia se encargaría de recaudar todo tipo de joyas para que las luciese en la corona la Virgen.

Aquel año de 1954 el Papa pide que se corone a las imágenes de la Virgen como Reina del Cielo y la tierra.

La encíclica Ad Caeli Reginam menciona:

“En muchos países de la tierra hay personas injustamente perseguidas a causa de su profesión cristiana y privadas de los derechos humanos y divinos de la libertad: para alejar estos males de nada sirven hasta ahora las justificadas peticiones ni las repetidas protestas. A estos hijos inocentes y afligidos vuelva sus ojos de misericordia, que con su luz llevan la serenidad, alejando tormentas y tempestades, la poderosa Señora de las cosas y de los tiempos, que sabe aplacar las violencias con su planta virginal; y que también les conceda el que pronto puedan gozar la debida libertad para la práctica de sus deberes religiosos, de tal suerte que, sirviendo a la causa del Evangelio con trabajo concorde, con egregias virtudes, que brillan ejemplares en medio de las asperezas, contribuyan también a la solidez y a la prosperidad de la patria terrenal.”

Ha de recordar que la Virgen es coronada en manos de legados pontificios, recordando que ella es la Emperatriz.

Pero no solo el Papa ha de darle su propia significación a la coronación de la Madre, ese año han de cumplirse 100 años de la declaración del dogma de la Inmaculada.

En una carta con motivo de la coronación que fue depositada junto a la escultura que recuerda que Ella es: la que protege, la Reina del Cielo, la Reina de los mártires. Y como el gran Arzobispo Casanova le dijo: la Reina de la Paz.

Por ello la coronación pontificia de esta imagen no solo fue un hecho religioso. Fue en agradecimiento por la liberación, por la paz, para pedir por los mártires, para recordar el dogma y festejar la institución de la fiesta de Santa María Reina del Cielo y Tierra.

La Corona Pontificia es un símbolo de la “alianza” de Guatemala. Ella cuida y protege, y ellos la aman y defienden.

Mons. Mariano habría de recordar en la homilía de aquel día que todo gira en torno a Ella y que sirve de unión con Cristo. Porque según el documento:

“expone al Corazón de María, a todos los guatemaltecos que son hijos de la Inmaculada, para que Ella derrame sus bendiciones “en el día glorioso de tu Coronación”.

En 1983, con motivo del año de la Redención de Jesús sobre el género humano, el Papa Juan Pablo II invitaba a todos los fieles a consagrarse a la Virgen.

Por eso la Inmaculada salió en procesión hacia Catedral para que las personas se consagraran frente a Ella. La consagración de Guatemala no la hizo el arzobispo pues aunque ya había sido nombrado, no tomo posesión sino hasta el 4 de enero.

En 1989 el Congreso de la República de Guatemala nombró el año como “Mariano” en honor a la Virgen de los Reyes, la Inmaculada Concepción, acto muy particular y especial, ya que es una institución laica, sin relación a un culto religioso. Destacando así la importancia que tiene esta imagen en la historia del país.

En el 2005 el presidente Oscar Berger le dio la Orden del Quetzal, por los 800 años de la Orden Franciscana y de sus actividades pastorales.

En el 2012 el Ministerio de Cultura y Deportes declaro el rezado del 8 de diciembre como Patrimonio Cultural de la Nación, porque aparte de ser una actividad religiosa, fortalece la identidad guatemalteca.

Cada año la Virgen destaca en su adorno procesional por la belleza de su sonrisa, por los bailes y las pequeñas obras teatrales que le hacen.

Diversos autores afirman que la Inmaculada es la devoción más importante del país. Durante esos casi 400 años del rezado, diversas personalidades del país han pasado acompañando en las diferentes actividades.

Sí, la Virgen de los Reyes ha sido una representación muy importante para la historia de Guatemala; fundación, conquista, independencia, creación de la República, en las persecuciones y en la paz, en cada momento Ella ha sido todo para el país.








san jose de cupertinoArtículo de Cupertino, de Guatemala, Profesor de Arte, Historia y Teología

 

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