La Hermandad se formó a mediados del siglo XVII.

Momento en que se colocó la imagen en la capilla mayor de Omnium Sanctorum.

De la que eran patronos los Duques de Albuquerque, Marqueses de la Mina y de La Algaba…

Es una de las importantes Hermandades sevillanas, hasta el punto de que, siendo bellas todas las procesiones, ésta resulta sencillamente “imprescindible de ver”.

Ya en 1742 el incremento que iba tomando su culto movió a los Marqueses de Albuquerque, patronos de la capilla mayor de Omnium Sanctorum, a instalar la imagen en ella (antes estaba en un altar lateral), celebrándose el traslado con fuegos, procesión y novena.

La Hermandad de Nuestra Señora se fundó a mediados del siglo XVII, y paralelamente venía desarrollando su existencia la Sacramental y de Animas, de gran antigüedad (erigida hacia 1500) con la cual se unió definitivamente en 1920.

En 1929 Ia Virgen de Todos los Santos participó en las fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Antigua.

De las pocas efigies de Gloria que cambian el color de su manto: rojo, verde, celeste y salmón.

La única quizá que recibe dos solemnes funciones: por su parroquia y por la Hermandad.

La única también entronizada en baldaquino basilical.

Su salvamento en 1936 supera cualquier lance novelesco, por la circunstancia de que colaboró decisivamente la dueña de una casa de la Alameda, quien facilitó el taxista que junto a otros hermanos puso a salvo tan inestimable tesoro iconográfico, tras rehuir con ingeniosa estratagema una inspección o control de la Guardia de Asalto.

Durante la Guerra Civil de 1936 aconteció que gracias al celo y arrojo de una señora de alterne, la Virgen fue protegida y salvada.
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Sucedió que la citada señora, junto con otros tres devotos, envolvieron a la imagen en una manta y junto con su novio, conductor del coche, la quisieron llevar a un lugar mas seguro.
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Pero al llegar a la altura de la Macarena, se encontraron con un control de guardias de asalto que les dio el alto.
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Sin detener el vehículo la mujer gritó: ¡al hospital, que la llevamos al hospital!, ¡que está muy mala!..por lo que les dejaron pasar.
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Terminado el conflicto fue llevada la escultura a San Lorenzo, hasta que en 1940 regresó definitivamente a Omnium Sanctorum
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Reina de Todos los Santos Omnium Sactorum) 

LA IMAGEN

La imagen, de talla completa, es obra de Roque Balduque.
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Su rostro mira a su Hijo, con el que parece mantener un íntimo diálogo.
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Luce atributos de orfebrería y el conjunto se completa con dos grupos de Santos que simbolizan las Reginas de la Letanía.

Los dos grupos barrocos de Santos, preciosas figuras enlienzadas a tamaño académico, simbolizan las Reginas de la Letanía: San José (por los Patriarcas), Lorenzo (por los Mártires) Basilio (Confesores), Pedro (Apóstoles), Domingo de Guzmán (Stmo. Rosario) y Catalina de Alejandría (Vírgenes).

En el culto diario se ostenta sobre regio altar baldaquino de tipo basilical.

El trono procesional supera cualquier descripción, bastando decir que es el mejor paso no pasionista de la ciudad.

Todo un retablo ambulante, un auto sacramental esculpido, con maravillosa peana dieciochesca, de enorme virtuosismo, efecto y atrevimiento.

En la parte delantera los Santos parecen flotar en el espacio, arrodillados sobre nubes ante la Madre de Dios; en la trasera, un arcángel recoge su manto. Altos candelabros vibrátiles.

Delicadísima figura setecentista de San Miguel junto al llamador. Ondulante y etérea crestería, sobremontada por querubines.

Entonados respiraderos modernos (de 1929), guardando la debida armonía con el resto.

En el patrimonio se cuentan buenas insignias, excelentes alhajas, más otras piezas que provienen de la Hermandad Sacramental.

parroquia omnium sactorum

 

EL TEMPLO

Erigido en la calle Feria, Omnium Sanctorum constituye uno de los templos mas antiguos de Sevilla.
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En opinión de algunos historiadores esta Iglesia fue construida tras la conquista de la ciudad a manos de Rey Fernando III y reedificada en época de Pedro I en 1356.
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Algunos opinan que se construyó en el emplazamiento de una antigua mezquita de época almohade.

Como todas las iglesias de Sevilla ubicadas en esta zona, Omnium Sanctorum fue incendiada durante los sucesos revolucionarios de 1931, y en los de 1936 también ardió todo, excepto muros y reja, siendo reparada por el arquitecto Juan de Talavera.

La Iglesia ostenta la advocación de la imagen mariana de la Hermandad que tiene su sede en ella: Nuestra Señora de Omnium Sanctorum (Reina de todos los Santos).

Este título se vincula con la antigua fórmula de rezo del rosario.

Desde muy antiguo, aproximadamente desde el siglo XIV, los santos eran invocados durante o al final del rosario.

El sistematizador de la devoción de este rezo devoto, Alain de la Roche, recomendaba que después de las ciento cincuenta avemarías se rezase alguna a aquellos santos de la devoción particular de cada uno.

En la recitación del Rosario una primera parte se dedicaba a la Encarnación de Cristo, la segunda a su Padre y la tercera a la Santísima Virgen y a todos los Santos.

El culto de los santos se extendió tanto en el siglo XVI, que se encuentra en la segunda parte del Avemaría un añadido que dice así: “Todos los Santos, Santísima Madre de Dios, ruega por nosotros”.

De igual manera, en las antiguas letanías de la Virgen aparecen nombrados todos los santos según su categoría.

Omnium Sanctorum constituye uno de los ejemplos mas clásicos de templo de estilo gótico-mudéjar.

De la Iglesia fundada por San Fernando y que comenzó a construir en el siglo XIII probablemente no quede mas que la portada de los pies, labrada en piedra y constituida por un arco apuntado con arquivoltas con labor decorativa en zigzag y baquetones.

En la línea de impostas se disponen relieves con cabezas humanas.

Sobre el dintel se abre una ventana mudéjar realizada en la reconstrucción de 1356.

En el muro luce un retablo cerámico de la Virgen de todos los Santos, realizado en 1928 por Antonio Kiernam Flores en la fábrica de Santa Ana.

En la calle Peris Mencheta se abre la portada del muro sur correspondiente al lado de la Epístola.

Este ingreso se construyó en el último tercio del siglo XIV, y se compone de una portada pétrea con canecillos de cabezas zoomórficas.

Junto a esta portada figura un retablo cerámico de la Virgen del Carmen, firmado por cerámica Montalbán en el año 1946, y que obliga al rezo por las Animas del Purgatorio.

La gran torre alminar que se erige a la derecha de la portada principal, fue construida después de 1251, posteriormente a la reconquista de Sevilla por Fernando III.

Otros historiadores la consideran de principios del siglo XV y su decoración de sebka se deriva de la Giralda.

interior capilla omnium sactorum fondo

El exterior de esta Iglesia posee en su fachada principal, correspondiente a la calle Feria, la Cruz llamada de los carboneros.

Anteriormente esta cruz de forja se encontraba en la antigua calle del carbón, actualmente Peris Mencheta.

Esta cruz poseía un garfio donde los mozos de este gremio colgaban sus romanas, dejando a cambio una pequeña cantidad para el culto a la Santa Cruz.

Se trata de una iglesia de planta de salón, dividido en tres naves que se subdividen a su vez en cinco tramos.

Presenta una cabecera muy pronunciada que se organiza en tres tramos y se sujeta al exterior por potentes contrafuertes.

Esta zona se incluye indudablemente dentro del estilo gótico del siglo XIV, y es de los pocos restos salvados de los incendios que afectaron a este templo.

El edificio se sustenta por pilares cuadrangulares, sobre los cuales se apoyan arcos de medio punto, los cuales sustentan la moderna techumbre de madera que imita la tipología mudéjar.

En el altar mayor aparece un templete, realizado por José Paz Campano en 1940 y que está inspirado en los baldaquinos de las basílicas romanas.

Se sustenta por medio de cuatro grandes columnas salomónicas que sujetan el entablamento de arco mixtilineo, rematándose la obra por una gran cúpula.

En el centro, se venera la imagen de Nuestra Señora Reina de todos los Santos, talla realizada por Roque de Balduque en 1554, quién cobró por la hechura 23 ducados.

Esta imagen fue notablemente alterada en su expresión en el siglo XVIII, probablemente por Duque Cornejo, quién dulcificaría el rostro y modificaría la posición del Niño.

A los pies de la Virgen dos grupos de santos realizados por Cristóbal Ramos entre 1760 y 1770.

Cada uno de ellos tiene una simbología con la Letanía.

Estos santos son: San José, que representa a los patriarcas, San Lorenzo a los mártires, San Basilio a los Confesores, San Pedro a los Apóstoles, Santo Domingo de Guzmán por el Santo Rosario, y Santa Catalina de Alejandría por las Vírgenes.

En la nave del Evangelio se encuentra, en la cabecera, un retablo de mediados del siglo XVIII con una imagen moderna de la Virgen de Fátima y con esculturas, también modernas de Santa Rita y San Antonio de Padua.

Siguiendo en esta misma nave se encuentran dos arcosalios decorados con azulejos, unos del XVII y otros de 1940, que cobijan los sepulcros de los Guzmanes.

En su parte inferior se hallan dos esculturas yacentes de terracota atribuidas a Mercadante de Bretaña, con escudos heráldicos. Junto a estas sepulturas se halla un retablo dorado en cuya hornacina se sitúa un imagen moderna del Sagrado Corazón de Jesús.

En dirección a los pies de esta nave se abre la capilla bautismal, en donde destaca un lienzo de las Animas del Purgatorio del siglo XVIII.

Esta capilla fue la antigua de los Cervantes, y en ella estaba el famoso pendón verde que dio nombre al motín de 1521.

La gente del barrio de la Feria se rebeló contra las autoridades, pues la gente del pueblo pedía pan y trigo, que escaseaba debido al gran hambre que padecía el barrio.

El pendón verde era una enseña que había sido cogida a los moros por parte de la familia Cervantes, y ahora el barrio de la Feria la tomo como enseña en contra de las autoridades.

En el incendio del 18 de Julio de 1936 se perdieron numerosas obras, entre ellas el antiguo retablo mayor, que se atribuía a Andrés de Ocampo, así como pinturas de Francisco Reina y Francisco Varela, aparte de un interesante retablo en el que aparecían esculturas de San Joaquín y Santa Ana.

Fuentes:


Equipo de Colaboradores de Foros de la Virgen María

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