El criterio aceptado por los cristianos es que Jesús murió a los 33 años.

Según el evangelio de Lucas 3: 23, Jesús tenía 30 años cuando comenzó su ministerio.

Y hay pistas bastante sólidas que indican que murió en el año 33dC.

También sabemos que Dios no hace nada al azar, todo está planificado y tiene un por qué.

De modo que debiera haber un significado profundo sobre que su vida transcurrió solamente hasta los 33 años.

Entonces uno se puede preguntar ¿Por qué Jesús vivió hasta sus 30 años solamente?
.
Porque si hubiera vivido unos años más en la Tierra podría haber fortalecido aún más sus enseñanzas.

Hay pistas bastante sólidas de la fecha de la muerte de Jesús que avalan el criterio aceptado de muerte de Jesús en el año 33 dC.

El teólogo y Jimmy akin y otros analistas consideran que hay una alta probabilidad que Jesús muriera en el años 33 dC.

La primera pista es que Jesús fue crucificado a instancias del sumo sacerdote Caifás.

Y por otras fuentes sabemos que él sirvió como sumo sacerdote desde el año 18 hasta el 36 dC.

La segunda pista es que fue crucificado durante la gobernación de Poncio Pilato.

Y por otras fuentes sabemos que éste gobernó la Judea desde el 26 al 36 dC.

La tercera pista es que los evangelios dicen que Juan el Bautista comenzó a predicar en el décimo quinto año de Tiberio César, eso significa en el año 29 dC.

La cuarta pista es que los evangelios dicen que Jesús murió un viernes antes de que comenzara la Pascua Judía.

Y el evangelista Juan registra que Jesús pasó su vida pública durante 3 pascuas judías.

Por lo que la fecha más probable de muerte de Jesús haya sido el viernes 3 de abril del año 33.

Los evangelios finalmente dicen que murió a la hora novena, la que hoy llamamos las 3 pm, 15 Hs.

La muerte de Jesús en el año 33, presumiblemente a los 33 años, hay que atarlo con el hecho de que el número 33 tiene muchas simbologías, independiente de la religión.

Por ejemplo el cuerpo normal humano tiene 33 vértebras, en la que pasan 33 pares de grupos nerviosos.

Y se puede leer más simbología del número 33 aquí y aquí.

  

EL 33 EN LA CULTURAS ANCESTRALES

El 33 es un número importante en religiones no abrahámicas.

El número de deidades de los vedas es 33.

El Zen representa al genio solar rodeado por 33 dioses.

Buda abandonó el desierto y comenzó a ejercer su apostolado, luego del ayuno de 40 días, y le siguieron 33 príncipes de espíritus, a quienes les entregó los instrumentos sagrados que hoy usan los músicos en las pagodas.

También hay una leyenda que dice que 33 serán los que propaguen el budismo.

Y el 33 también es un número importante entre Los masones cuya jerarquía se divide en tres series de once.

El consejo del Gran Oriente por ejemplo tiene 33 miembros y el grado superior de la masonería es el 33.

De cualquier forma podemos admitir que el 33 en la masonería no es significativo, porque probablemente fue tomado del cristianismo.

Según el Antiguo Testamento David reinó 33 años en Jerusalén.

Y Jacob tuvo 33 descendientes, contando a su hija, su hijo y sus nietos, de su primera mujer Leah.

En la cultura judía de la época en que vivió Jesús estaba mal visto que un judío no estuviera casado a los 33 años.

Incluso hay ciertos escritos que plantean que los rabinos judíos del siglo primero debían estar casados para su ministerio.

De cualquier manera había rabinos que no se casaban, y el celibato tampoco era raro en el siglo primero.

Jesús era Dios. Hombre y Dios a la vez, por lo tanto es discutible que fuera adecuado que contrajera matrimonio con una mujer terrena.

Esta puede ser una explicación por la que Jesús no se casó con una persona física, sino que su esposa es la iglesia y los salvados.

En el Apocalipsis 21: 9 se habla de que la Iglesia es la esposa del Cordero.

De modo que cuando Jesús llegó a los 33 años, y según la cultura judía, estaba en edad para casarse.

Y debía presentar una dote matrimonial según la costumbre.

Jesús presentó la dote de su propia muerte en la cruz, comprando con su sangre a los salvados, que conforman la Iglesia y están casados con el cordero.

A esto vino a la Tierra, a redimir a los seres humanos.

Pero si Jesús hubiera vivido más de 33 años posiblemente se hubiera visto obligado a contraer matrimonio terrenal.

Porque sabemos que su ministerio no implicaba quebrar leyes judías (Mateo 5: 17).

De modo la muerte a la edad de 33 años lo eximió de casarse con una mujer real.

  

LA EXPLICACIÓN DE SANTO TOMÁS DE AQUINO SOBRE POR QUÉ HASTA LOS 33

Santo Tomás de Aquino se pregunta porque Cristo murió alrededor de los 30 años y no como un hombre mayor, que le hubiera permitido una predicación más extensa.

La primera cosa a considerar en el planteamiento de Santo Tomás es que hay una premisa por la que Dios no hace nada arbitrariamente.

La escritura nos enseña que elementos aparentemente menores tienen un significado importante, como por ejemplo puede ser el día, la hora en que sucedió algo.

Otra premisa es que en la vida de Jesús tuvo ordenada hacia la perfección.

Y que ésta puede ser dañada por exceso o defecto.

Por ejemplo una persona joven puede carecer de madurez intelectual.

Pero luego en el otro extremo, una persona de más edad puede comenzar a tener daño físico y mental.

De modo que hay una edad perfecta donde la persona está madura física e intelectualmente, cuando el cuerpo y la mente no le han comenzado a pasar facturas de deterioro.

En el tiempo de Santo Tomás la treintena de años era considerada el momento de la perfección.

Aunque hoy nosotros podemos discutir si la madurez intelectual y emocional no se consigue después.

Pero siguiendo a Santo Tomás, Jesús murió en el mejor momento de su vida, sin enfermedades o imperfecciones físicas.

Le dio a Dios lo mejor que tenía de sí. Como de alguna forma nosotros nos deberíamos de conducir.

A partir de esto Santo Tomás responde a la pregunta de por qué Jesús murió tan joven haciendo tres consideraciones.

En primer lugar, quiso perecer joven para demostrar su amor, al entregar su vida en el momento más perfecto de su vida.

En segundo lugar, porque no le había aparecido ningún deterioro natural, ni enfermedad, o sea que estaba en su ideal como persona humana, lo que acrecienta su sacrificio.

Y en tercer lugar, al morir y resucitar joven, mostraba una prefiguración de la condición futura de los resucitados.

O sea que se trata de una promesa de cómo serán nuestros cuerpos en el cielo.

Por eso se dice en Efesios 4 13,

“hasta que todos nos encontramos en la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo”

María de Agreda también dice que el año 33 en una persona es la edad perfecta la del desarrollo total.

Pero aparte de esta explicación tomista hay una simbología cristiana alrededor del  número 33.

  

SIMBOLOGÍA CRISTIANA DEL 33

También en el número 33 hay una comprensión de la Santísima Trinidad.

El número 3 se refiere a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Entonces dos números juntos, o sea 33, refieren a la segunda persona de la Santísima Trinidad, o sea el hijo, Jesús.

Por otro lado Dios es 3 en 1 es el todo, la plenitud de la deidad.

En porcentaje lo explicamos con el 100%.

Y 100 dividido 3 es un número recurrente 33.333333% (mantisa al infinito).

El último dígito después de la coma (la mantisa) es una recurrencia qué manifiesta que la resurrección es eterna.

Jesucristo cumple 33 milagros en los evangelios, de los cuales 24 fueron sanaciones.

Según María de Agreda, San José tenía 33 años cuándo se casó con la Virgen María.

Y Mary Jane Even recibió revelaciones que le dijeron que la Virgen María nunca habría cambiado de apariencia física desde el año 33 en la tierra, para mostrar que su belleza era tanto interna como externa.

Algunos autores hablan qué 33 será la edad que tenga el anticristo cuando se muestre en la tierra.

La basílica San Pedro en Roma tiene 33 capillas tanto, contando las de dentro como en la cripta.

Dante en la Divina Comedia habló de 33 canciones en el purgatorio y 33 en el cielo.

El número 33 se usa 6 veces en la Biblia.

Y la palabra parábola 48 veces en los 4 evangelios, pero si se deducen los textos paralelos, este número se reduce a 33.

Las palabras Cruz y diablo se usan 33 veces en el Nuevo Testamento y la palabra enfermedad 33 veces en el Antiguo Testamento.

Las palabras ayuno, tribulaciones, milagro y el verbo blasfemar se usan 33 veces en la Biblia.

Y hay una revelación de 33 promesas de Nuestro Señor Jesucristo a quién haga una gran novena en honor a Jesús y a la Santísima Virgen, comulgando los Primeros Viernes y Sábados de mes, durante nueve meses seguidos, en reparación a los Sagrados Corazones.

Como anexo presentamos abajo la Novena con las 33 promesas.

  

MÍSTICOS QUE MURIERON A LOS 33 AÑOS

Una de las cosas que llama más la atención es que varios místicos murieron a los 33 años.

Y que todos ellos fueron almas víctimas.

Seis de los nueve que han sido detectados, también son estigmatizados.

Hay que considerar que las almas víctimas no sufren solas, sino que están místicamente atadas y unidas a Jesús, y se sacrifican unidas a Jesús por la conversión de las almas.

Este es el listado de las 9 almas víctimas que se han detectado que murieron a los 33 años.

Santa Catalina de Siena, 1347-1380, mística, estigmatizada, alma víctima.

Santa Faustina Kowalska, 1905-1938, mística, alma  víctima, con estigmas invisibles.

Sor Josefa Menéndez, 1890-1923, mística, alma víctima, llevaba la corona de espinas.

San Miguel de los Santos, 1591-1625, alma piadosa, mística y víctima.

Beata Mariam Baouardy 1846-1878, mística, estigmatizada, alma víctima.

Marie Rose Ferrón, 1902-1936, mística, estigmatizada y alma víctima.

Sierva de Dios Domenica Lazzeri, 1815-1848, mística, estigmatizadao, alma víctima.

Sierva de Dios Louise Lateau, 1850-1883, mística, estigmatizada, alma víctima.

Teresa Musco, 1943-1976, mística, estigmatizado, alma víctima.

Hay una décima que también se podría considerar, que es el alma víctima Maria von Mörl (1812-1868)

Que si bien no murió a los 33 años, exhibió los estigmas exactamente por 33 años.

Un caso especial de estos es el de Mary Rose Ferrón, a quién le fue comunicado por Jesús, cuando estaba en un éxtasis, la fecha de su muerte 7 años antes.

Ella contó lo revelado y se conocía en su ciudad natal de Woonsocket, Rhode Island y en el extranjero.

Cuando murió 7 años después la gente alrededor de ella estaba preparada para su muerte.

Un ejemplo de los devociones dictadas desde el cielo con 30 promesas es la que sigue.

  

NOVENA A LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA CON 33 PROMESAS

La Santísima Virgen favoreció con abundantes locuciones y visiones extraordinarias, durante varios años, a Sor Natalia Magdolna (1901-1992), religiosa húngara, nacida cerca de Pozsony (en la actual Eslovaquia), perteneciente a la congregación de Hermanas del Buen Pastor de Sta. Mª Magdalena de Keeskemet.

Su vida estuvo llena de gracias sobrenaturales y de una intensa comunicación con Dios. Murió en olor de santidad, siendo de edad ya avanzada.

Las promesas que a continuación ofrecemos, están entresacadas de varios mensajes que Jesús y María le comunicaron, y que fueron editados en el libro “La Victoriosa Reina del Mundo”.

El Padre Jeno Krasznay, Director Espiritual de Sor María Natalia por algún tiempo, renombrado teólogo europeo y Auxiliar del Obispo Isvan Hasz, declaró verídicas estas experiencias místicas, así como las visiones y mensajes, tras un largo período de investigación y examen.

Dice Sor Natalia:

El 15 de agosto de 1942, Jesús me dio una enorme gracia. Durante una visión me dio una gran promesa para aquellos que hicieran una novena en honor de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María.

Me dijo:

-Hija mía, mira a tu Madre como Reina del Mundo. Ámala y trátala con la confianza de un niño. Esto lo quiero de ti y de todos.

Entonces levantó un poco el manto de su Madre, me mostró su Inmaculado Corazón y, volteándose hacia el mundo, dijo:

-He aquí el Corazón Inmaculado de mi Madre en el que he puesto mis gracias para el mundo y para las almas.

Este Corazón es la fuente de mis gracias, del que fluyen la vida y la santificación del mundo.

Como el Padre celestial Me lo dio todo a Mí, del mismo modo Yo le di mi victorioso poder sobre el mundo y sobre el pecado al Inmaculado Corazón de mi Madre.

A través de mi hija, Margarita María Alacoque, la prometí al mundo grandes cosas, pero como mi bondad es infinita ahora ofrezco todavía más.

-Si la gente desea ganar los beneficios de mis promesas debe amar y venerar el Inmaculado Corazón de mi Madre.

La señal más grande de esta veneración es que comulguen, bien preparados y arrepentidos en nueve sábados primeros, paralelamente con los nueve viernes primeros.

Sus intenciones deberán consolar a mi Corazón al mismo tiempo que al Corazón Inmaculado de mi Madre.

Entendí que Jesús estaba pidiendo lo mismo para su Madre que lo que había pedido a santa Margarita para sí mismo.

Le pregunté a Jesús:

-¿Debemos consolar también a tu Madre, ya que ella recibe tantas ingratitudes?

Jesús respondió:

-Querida hija, si alguien me hiere, esta persona hiere también a mi Madre. Si alguien me consuela, consuela al mismo tiempo a mi Madre, porque mi Madre y Yo somos uno en el amor.

Cuando el Salvador me dijo esto, entendí muchas cosas sobre la unidad de los dos Sacratísimos Corazones.

Jesús me dijo también que si alguien se confiesa con regularidad una vez por mes, no hace falta que se confiese para ir a la comunión, si no ha cometido ningún pecado mortal desde la última confesión. Jesús me enseñó esta oración para los primeros sábados:

«Sacratísimo Corazón de Jesús,
te ofrezco esta santa comunión
por medio del Corazón Inmaculado de María,
para consolarte por todos los pecados
cometidos contra Ti».

  

LAS 33 PROMESAS DE JESÚS PARA AQUELLOS QUE HAGAN LA DOBLE NOVENA

  1. Todo lo que me pidan por medio del Corazón de mi Madre –a condición de que la petición sea compatible con la voluntad del Padre- lo concederé durante la novena.
  2. Sentirán en cada circunstancia la extraordinaria ayuda de mi Madre, junto con sus bendiciones.
  3. Paz, armonía y amor reinarán en sus almas y en las almas de los miembros de sus familias.
  4. Protegeré a sus familias de contrariedades, engaños e injusticias.
  5. Los matrimonios se mantendrán juntos y, si uno ya se ha ido, él o ella, volverá.
  6. Los miembros de sus familias se comprenderán unos con otros y perseverarán en la fe.
  7. Las madres, en particular las que esperan, recibirán una especial protección para ellas, así como para sus hijos.
  8. Los pobres recibirán alojamiento y comida.
  9. Los llevaré a amar la oración y el sufrimiento. Aprenderán a amar a Dios y a sus prójimos.
  10. Los pecadores se convertirán sin dificultad aunque sea otra la persona que hace esta novena por ellos.
  11. Los pecadores no volverán a caer en su estado anterior. No solamente recibirán perdón por sus pecados sino que, a través de una perfecta contrición y amor, recuperarán la inocencia bautismal.
  12. Aquellos que hagan esta novena en su inocencia bautismal (especialmente los niños) nunca ofenderán a mi corazón con pecados graves.
  13. Los pecadores que se arrepientan sinceramente escaparán no sólo del infierno sino también del purgatorio.
  14. Los creyentes tibios se volverán fervorosos, perseverarán y alcanzarán la perfección y la santidad en un corto tiempo.
  15. Si los padres u otros miembros de la familia hacen esta novena, ninguno de esa familia será condenado al infierno.
  16. Mucha gente joven recibirá el llamado a la vida religiosa y al sacerdocio.
  17. Los descreídos se volverán creyentes y aquellos que andan sin dirección volverán a la Iglesia.
  18. Los sacerdotes y religiosos permanecerán fieles a su vocación. Los que no fueron fieles recibirán la gracia de una sincera contrición y la  posibilidad de regresar.
  19. Los padres y la gente en posiciones de mando recibirán ayuda en sus necesidades espirituales y materiales.
  20. El cuerpo estará libre de tentaciones del mundo y de la carne.
  21. El orgulloso se volverá humilde; el impetuoso se volverá amoroso.
  22. Las almas fervorosas sentirán la dulzura de la oración y el sacrificio; nunca serán atormentadas por la inquietud o la duda.
  23. Las personas agonizantes no sufrirán los ataques de Satanás. Se irán súbitamente, con una muerte inesperada.
  24. Los moribundos experimentarán un deseo vehemente de la vida eterna; de este modo, ellos se abandonarán a mi voluntad y se irán de la vida en los brazos de mi Madre.
  25. Sentirán la extraordinaria protección de mi Madre en el juicio final.
  26. Recibirán la gracia de tener compasión y amor hacia mi sufrimiento y el de mi Madre.
  27. Aquellos que se esfuerzan por ser perfectos obtendrán como un privilegio las principales virtudes de mi Madre: humildad, amor y pureza.
  28. Estarán acompañados con cierta alegría exterior e interior y con paz a lo largo de sus vidas, estén enfermos o sanos.
  29. Los sacerdotes recibirán la gracia de vivir en la presencia de mi Madre sin ninguna adversidad.
  30. Aquellos que progresen en su unión Conmigo recibirán la gracia de sentir esta unión. Sabrán lo que significa: «ellos ya no vivirán, sino que Yo viviré en ellos». Es decir, amaré con sus corazones, oraré con sus almas, hablaré con sus lenguas, y serviré con todo su ser. Experimentarán que lo bueno, hermoso, santo, humilde, manso, valioso y admirable en ellos, soy Yo. Yo, el Omnipotente, el Infinito, el único Señor, el único Dios, el único Amor.
  31. Las almas de aquellos que hagan esta novena estarán radiantes como lirios blancos alrededor del Corazón de mi Madre por toda la eternidad.
  32. Yo, el Divino Cordero de Dios, unido con mi Madre y con el Espíritu Santo, nos regocijaremos para siempre viendo las almas que a través del Inmaculado Corazón de mi Madre, ganarán la gloria de la eternidad.
  33. Las almas de los sacerdotes avanzarán siempre en fe y en virtud.

  

LA GRAN PROMESA DE MARÍA

Las puertas del infierno estarán cerradas el primer sábado de cada mes. Nadie entrará al infierno en ese día.

Sin embargo, las puertas del Purgatorio estarán abiertas.

Así muchas almas podrán alcanzar el cielo.

Ésta es la obra del Amor misericordioso de mi Hijo.

Ésta es la recompensa para esas almas que veneran a mi Inmaculado Corazón.

Cuando el Salvador me habló de los primeros sábados no estaba yo enterada que la Santísima Virgen en Fátima había pedido solamente cinco primeros sábados, en comparación con los nueve de los mensajes que yo había recibido.

Por lo tanto, las autoridades de la Iglesia quisieron saber por qué el Salvador pidió nueve mientras la Virgen María en Fátima había pedido sólo cinco.

El Divino Salvador contestó:

La petición de mi Madre de cinco sábados es signo de su humildad. Aunque Ella es glorificada en el cielo, vive en el espíritu de la humildad y por lo tanto Ella no se considera merecedora de recibir ninguna devoción que sea igual a la Mía.

Mi petición es una señal de mi amor, que no puede soportar la idea de recibir más que Ella quien está tan unida a Mí en este amor.

Por esto entendí que la razón por la que debe hacerse reparación en los nueve primeros sábados es porque Jesús pidió nueve viernes para Él a santa Margarita María Alacoque.

Con eso nosotros consolaremos a Jesús y honraremos a Nuestra Señora, entregándonos a ella, y así por medio de su Inmaculado Corazón llegaremos a Jesús.

Fuentes:


Sergio Fernández, Editor de los Foros de la Virgen María

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