Los extraños casos de suicidios colectivos por sectas sobre fines del siglo XX [2013-05-11]

Sectas con líderes que conducen al suicidio masivo.
Alrededor de la década de los 1990 se produjeron una serie de suicidios colectivos de sectas, que a primera vista pudieron estar influenciadas con el cambio de milenio, pero que si se analiza a fondo pareciera que sus motivos fueron distintos en cada caso, aunque parece bastante evidente que existía en ellos la creencia de que partían para otra vida. 

 

Marshall Applewhite

 

Los suicidios rituales de sectas han atravesado la historia, siendo uno de los primeros mas recordados el del año 73 d.C., cuando 900 judíos realizaron un rito de suicidio colectivo antes de que la fortaleza de Massada cayese en manos de Roma.

En general, la inducción a este tipo de actos, suele venir dada por la actuación de un líder o gurú, generalmente paranoico, que por motivos personales y en muchos casos económicos, convence a una serie de seguidores, o les conduce a este fin coactivamente.

Según los datos recogidos, la década de 1990 fue la más prolífica en la cantidad de suicidios colectivos por sectas.

LOS MAYORES CASOS DE SUICIDIOS COLECTIVOS

Noviembre 1978 – Los 914 seguidores de la asociación El Templo del Pueblo, fundada por el pastor protestante estadounidense James Warren Jones, se suicidan en la localidad de Jonestown (Guayana), al ser inducidos por su líder a ingerir frambuesas con cianuro.

Diciembre 1991 – Unos 30 miembros de una secta en México fallecen cuando el reverendo Ramón Morales les obliga a continuar rezando mientras gases tóxicos se extendían por su templo.

Abril 1993 – El alucinado David Koresh y 87 de sus seguidores, entre ellos 25 niños, mueren en el incendio de Monte Carmelo, la granja-fortaleza de Waco (Texas, EEUU), mientras el FBI intentaba un asalto con gases lacrimógenos para terminar con un sitio armado de 51 días.

Octubre 1993 – En Vietnam se suicidan medio centenar de miembros de una remota tribu dirigida por Ca Van Liem, una persona ciega que recibía donaciones a cambio de promesas de una rápida entrada al paraíso.

Octubre 1994 – Son localizados en una granja y tres chalés de Suiza los cadáveres abrasados de 48 miembros del Templo Solar. También fueron hallados en Quebec (Canadá) otros cinco cuerpos.

Diciembre 1995 – Se encuentran a las afueras de Grenoble (Alpes franceses) los cuerpos calcinados de 16 miembros de la secta del Templo Solar.

1995 – Sucedió el mayor ataque de una secta (Verdad Suprema) contra gente ajena a ella en los tiempos modernos fue el realizado por Aum Shinriky? con gas venenoso en el metro de Tokio en 1995, en la que doce personas murieron y resultaron heridas alrededor de 1.000.

Marzo 1997 – La Policía de la localidad de Saint Casimir (Canadá) descubre en una casa devastada por el fuego los cuerpos carbonizados de tres mujeres y dos hombres, de los cuales al menos cuatro yacían formando una cruz. Integraban la orden del Templo Solar.
Marzo1997 – Suicidio colectivo de 39 miembros de la secta Heaven’s Gate (Puerta del Cielo), dirigida por Marshall Applewhite (66 años). Los cadáveres, hallados en una lujosa mansión de San Diego (California, EEUU), estaban dispuestos boca arriba, como si durmieran plácidamente.

Marzo 2000 – 778 miembros del Movimiento de restauración de los diez mandamientos de Dios murieron en Uganda.

QUE SUCEDIÓ EN CADA CASO

TEMPLO DEL PUEBLO GUYANA

El 8 de noviembre de 1978 el reverendo Jim Jones, líder de la Iglesia del Pueblo, ofreció a sus discípulos un “reencuentro en la otra vida” a cambio de la muerte voluntaria. Este ritual se saldó con casi un millar de víctimas en la Guyana francesa.

918 estadounidenses murieron en la Tragedia de Jonestown, Guyana, incluidos 909 miembros. El suceso incluyó a 303 niños.

Una cinta de los últimos momentos del Templo fue encontrada en el pabellón de Jonestown, la cual contiene reiteradas discusiones al interior del grupo en la que afirmaban que cometerían un «suicidio revolucionario», incluye también referencias a la toma del veneno y los recipientes que usarían.

En la cinta, Jones les informa a los miembros de la secta que Rusia habría negociado con ellos un éxodo potencial por meses, luego de haber asesinado al congresista Leo Ryan, al reportero de la NBC Don Harris y a otros tres en una pista de aterrizaje cercana.

Cuando los miembros al parecer rompieron a llorar, Jones los consuela diciendo:

“Detened esta histeria. Esta no es la manera de morir para las personas socialistas o comunistas. No es nuestra forma de morir, debemos morir con algo de dignidad”.

Al final de la cinta Jones concluye diciendo:

“No cometimos un suicidio, perpetramos un «acto suicida revolucionario» en protesta de la condiciones de un mundo inhumano”.

La gente en Jonestown murió por envenenamiento con cianuro, a excepción de Jones y su personal de apoyo quienes al parecer murieron por lesiones de arma de fuego auto infligidas.

Los miembros del Templo ya habrían hablado en ocasiones anteriores del «acto suicida revolucionario». Otros cuatro miembros de la secta murieron en los cuarteles del Templo del Pueblo en Georgetown, Guyana.

DAVIDIANOS EN MEXICO

Otro de los fatales episodios sectarios que han acaparado la prensa internacional fue el protagonizado por David Koresh (alias de David Howell) y sus Davidianos, en realidad una ramificación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Koresh, cantante frustrado, compulsivo bebedor de cerveza y profeta mesiánico, se consideraba a sí mismo una encarnación de Jesucristo. Su formación religiosa fanatizada, su psicología paranoide, y su carismática personalidad, componían el cóctel teológico que constituía la base doctrinal de los Davidianos. Su particular pseudo-cristianismo llevó a los Davidianos a un enfrentamiento suicida con el FBI, que arrojó un saldo de 86 muertos, entre ellos 25 niños.

El 19 de abril de 1993, el Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de los Estados Unidos sitió la facción de los Davidianos cerca de Waco, Texas que terminó con un asalto y seguidamente con un tiroteo que destruyó el lugar, en el que murieron muchos de sus habitantes. Durante el hostigamiento fueron disparadas muchas granadas de mano y bombas de gas.

Richard L. Sherrow, un investigador experto en fuego y explosiones, fue contratado por una corte civil para precisar las causas del inicio de la conflagración y su conclusión fue:

“El fuego fue originado en la torre ubicada en la esquina noreste cuando una linterna tipo Coleman cayó en el material combustible, más precisamente en las camas, dado que el lugar era usado como dormitorios”.

ORDEN DEL TEMPLO SOLAR

Si ha existido una secta suicida que ha sabido fanatizar las creencias esotéricas, ha sido, sin duda, la Orden del Templo Solar. Esta secta implantada en diferentes países de Europa y América, ha protagonizado varios suicidios colectivos. Lo más interesante de este caso es que el líder de la secta; el homeópata Luc Jouret, falleció en uno de los suicidios colectivos, sin embargo eso no evitó que su fanática ideología le sobreviviese, y que algunos de sus seguidores imitasen su comportamiento suicidándose ritualmente meses, y hasta años después de su muerte.

Entre 1994 y 1997, los miembros de La Orden del Templo Solar iniciaron una serie de suicidios en masa que sumaron cerca de 100 muertes. En las notas de despedida que habrían dejado los miembros, expresaron que creían que sus muertes serían un escape a la «hipocresía y opresión del mundo». Adicional a esto creían que serían «llevados a Sirius». Algunas grabaciones que serían recogidas por la policía de Québec mostraron que algunos miembros habrían hecho donaciones personales al líder de la secta, Joseph Di Mambro, por un millón de dólares. Otros miembros de la secta intentaron suicidarse a finales de la década de 1990, pero sus intentos fueron frustrados. Todos los suicidios e intentos de suicidio ocurrieron alrededor de los equinoccios y solsticios, porque al parecer estaría en concordancia con las creencias del grupo.

El martes 4 de octubre de 1994 dos personas mueren carbonizadas en una casa de Morin Heights (Canadá). Dos días después se descubrirían los cadáveres de un suizo, su esposa británica y su bebé. El miércoles 5 de octubre de ese mismo año los bomberos acuden a apagar un incendio en una granja de Cheiry (Suiza), y encuentran a uno de sus habitantes muerto de un disparo en la cabeza. Más tarde, sofocado el incendio, encuentran un laberinto subterráneo que desemboca en un templo lleno de espejos y símbolos esotéricos, donde yacían los cadáveres de otras 20 personas. Ese mismo día el fuego consume otros tres chalets en la zona. En uno de ellos son descubiertos otros 25 cadáveres. Todos esos fallecidos tenían algo en común. Todos pertenecían a La Orden del Templo Solar, secta liderada por Luc Juret, que se suicidó en uno de los chalets mencionados.

La peligrosidad de esta secta había sido anunciada ya por la socióloga Mary Douglas que la definió como un grupo basado en muy vagos enunciados acompañados de una férrea cohesión.

Un año después de los primeros suicidios, otro grupo de 52 adeptos al Templo Solar se suicida en Francia, y poco después, en marzo de este mismo año, otro grupo lo hace en América.

En su carta de despedida Luc Juret y sus seguidores mencionaban las enseñanzas de “La Gran Lógia Blanca” de la estrella Sirio, unos supuestos maestros extraterrestres que habrían trasmitido a la secta la base doctrinal que los condujo al suicidio. Este aspecto es especialmente interesante, ya que actualmente la mayor parte de las llamadas sectas destructivas introducen el mito extraterrestre en sus cuerpos doctrinales. Doctrinas e ideologías que, en demasiadas ocasiones, como en el Templo Solar, conducen a sus adeptos al suicidio.

VERDAD SUPREMA EN JAPÓN

En ocasiones la muerte de los adeptos puede plantearse como un castigo en sectas de fuerte y represiva ideología. Es tristemente conocido el caso de la secta  La Verdad Suprema, en Japón, que se ha saldado con un importante número de víctimas entre accidentes, asesinatos y suicidios. Estos castigos se suelen practicar como penitencia por faltas de fidelidad del adepto al grupo. En el caso de La Verdad Suprema arrojó un balance de ocho accidentes, cinco homicidios por linchamiento y dos suicidios, además de veintiún desaparecidos, en el breve lapso comprendido entre 1988 y 1995.

En 1995 la Verdad Suprema alcanzó fama mundial por su brutal atentado en el metro de Tokio con gas sarín. Doce personas perdieron la vida en aquel acto condicionado por el fanatismo religioso. Algunos ex-adeptos, como Kotaro Ochido, fueron asesinados por la sospecha de intentar ayudar a otros adeptos a abandonar la secta.

PUERTA DEL CIELO EN EE.UU.

El suicidio colectivo se produjo en San Diego (USA). 39 adeptos de la secta Puerta del Cielo, se envenenaron voluntariamente tras grabar en vídeo su despedida del mundo. La Puerta del Cielo estaba liderada por Marshall Applewhite, un vidente que afirmaba ser un extraterrestre encarnado en la Tierra, y sobre el que ya habían advertido en los años 70 investigadores OVNI norteamericanos, que acusaban a Applewhite de utilizar los OVNIs para justificar una ideología totalitaria y socialmente peligrosa. Lamentablemente las advertencias de los ufólogos norteamericanos no fueron escuchadas. La Puerta del Cielo es un paradigmático ejemplo de “sectas OVNI” en su grado más extremistas.

El 26 de marzo de 1997, 39 seguidores de la secta Heaven’s Gate murieron en un suicidio masivo en Rancho Santa Fe, California, en la frontera norte de San Diego; creían, según las enseñanzas de la secta, que con sus suicidios «dejarían sus formas humanas» y que sus almas abordarían una nave espacial que seguiría al cometa Hale-Bopp.

Algunos hombres, miembros de la secta, habrían sido sometidos a una castración voluntaria para prepararse para una vida sin sexos, que llegaría luego de su muerte. El 30 de marzo de1997, Thomas Nichols, hermano menor de la actriz Nichelle Nichols, fue descubierto muerto en su trailer con una nota que decía en parte:

“Me voy hacia la nave que va hacia el Hale-Bopp para estar con los que se fueron antes que yo”; usando gas propano para terminar con su vida.

Nichols, al igual que los demás miembros de la secta, tenía la cabeza cubierta con una bolsa plástica y su torso cubierto con una mortaja violeta. La conexión de Nichols con la secta es desconocida.

En mayo de 1997, dos miembros de la secta que no estuvieron presentes en el suicidio en masa, intentaron suicidarse, uno de ellos murió en el intento, el otro estuvo en coma por dos días y luego se recuperó. En febrero de 1998, el sobreviviente, Chuck Humphrey, se suicidó.

MOVIMIENTO DE RESTAURACIÓN DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE DIOS EN UGANDA

El 17 de marzo de 2000, 778 miembros del Movimiento de Restauración de los Diez Mandamientos de Dios murieron en Uganda. La teoría de que los miembros habrían muerto en un suicidio en masa cambió cuando se hallaron a varios de los cadáveres con signos de estrangulación y heridas de arma blanca.

El grupo divergía de la Iglesia Católica Romana en el énfasis de la llegada del apocalipsis y ponía en duda las apariciones marianas.

El grupo fue llamado un movimiento de revisión interior, usaba uniformes y restringía el vocabulario para evitar decir cosas pecaminosas o deshonestas.

El momento del suicido, según testimonios de los propios lugareños, los miembros estaban celebrando una fiesta, donde se consumieron 70 cajas de refrescos y 3 toros.

Fuentes: Manuel Carballal, Wikipedia, Signos de estos Tiempos

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