Por qué fue tan importante ponerle nombre a las víctimas de los abortos de Gosnell [13-05-09]

Sacerdotes por la Vida le puso un nombre a cada abortado.
Imperdible testimonio del padre Frank Pavone sobre la ceremonia en que se puso nombre a cada uno de los 45 bebés abortados de los que quedaron restos en la clínica del Dr. Gosnell en Filadelfia, y las poderosas razones para hacerlo. Invitamos a orar por ellos.

 

altar de sacerdotes por la vida

 

Esta la Canasta Conmemorativa, arriba del altar, donde se colocaron los certificados (uno se muestra más abajo) con los nombres de los bebés en la capilla de Sacerdotes por la Vida.

Lo que sigue es el testimonio del padre Pavone.

El juicio del abortista Kermit Gosnell es mucho más que el juicio al hombre mismo. De una manera dolorosa, pone a EE.UU. cara a cara con el aborto, que, como su defensa argumentó, es “sangriento” y “real”.

Para quienes han tenido abortos, les trae de nuevo en contacto con un dolor que nunca está muy lejos, y les pone en contacto una vez más con su necesidad de sanación. Esto es especialmente cierto cuando vemos con lo que el caso Gosnell nos ha confrontado: cuerpos de los bebés en bolsas y cajas de cartón en el congelador, pies cortados en frascos, unos 45 bebés recuperados en una redada en la clínica y confiada al médico forense de Filadelfia.

Como Director Pastoral del ministerio más importante del mundo para la sanación después de un aborto, Raquel  Vineyard, así como de la movilización más grande de los que hablan acerca de sus abortos, la Silent No More Awareness Campaign, he acompañado innumerables madres y padres en sus viajes de sanación. Y he presidido los entierros de muchos bebés abortados.

Uno de los momentos clave de este viaje de sanación después del aborto es cuando los padres nombran a sus hijos. El momento es poderoso y liberador. Hasta ese momento, el niño fue víctima de la deshumanización. Antes de que podamos matarlo, tenemos que deshumanizarlo. “Esto no es un niño”, nos mentimos a nosotros mismos, o decimos: “Este no es un niño por el que soy responsable en este momento”. Por estas u otras mil maneras, un velo de deshumanización cubre al niño; un abismo se introduce entre la humanidad de ese niño y la conciencia de nuestra necesidad de responder con un reconocimiento y aceptación incondicional. Pero el tiempo no es el adecuado, la carga demasiado grande, por lo que se cuida de mantener la apariencia de humanidad del niño lo más lejos de nuestra conciencia como podamos.

Y AHÍ ES DONDE EL PODER DEL NOMBRE ENTRA EN JUEGO

La gente tiene nombres. Una de las primeras cosas que hacemos al entrar en la presencia de otra persona – o incluso al aprender acerca de su existencia cuando sabemos de su presencia – es preguntar por su  nombre. El nombre expresa a la persona, invita a la presencia de la persona, y llama y da la bienvenida a la persona, se reconoce que hay algo en común entre la persona y nosotros mismos, y por lo tanto recibiendo su nombre les ofrecemos los nuestros.

En el caso del Dr. Gosnell, hemos oído hablar de los 45 bebés recuperados de la clínica. Y hemos leído el informe del Gran Jurado y oído a los testigos que hablan de “Baby Boy A”, “Baby Boy B”, Baby C, D, E, F y G.

Pero ahora es el tiempo, en nuestro viaje colectivo a través de esta pesadilla, para conectar con estos niños más directamente. Es hora de nombrar  a los niños. No tenemos ninguna evidencia de que nadie les haya dado un nombre o estuviera interesada en darles un nombre. De hecho, estos niños fueron llevados a un centro de aborto a matarlos y luego desecharlos. El hecho de que sus padres los abandonaron nos da permiso para hacerlo. “Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá”, nos dice la Escritura (Salmo  27:10). “Te he llamado por tu nombre, tú eres mío”, dice el Señor (Isaías  43:1). Como escribió el Papa Juan Pablo II, “… Dios ha confiado la vida de cada individuo a sus compañeros seres humanos, hermanos y hermanas” (Evangelium Vitae, 76). Desde este punto de vista, entonces, es que somos una sola familia humana llamada a la existencia por Dios, estos niños también son nuestros. Y es por eso que podemos nombrarlos cuando nadie más lo hace.

Esto es lo que Sacerdotes por la Vida ha hecho. El jueves de Ascensión, 9 de mayo 2013, se celebró una sencilla ceremonia en la capilla de la sede de Sacerdotes por la Vida en Staten Island, NY. Escuchamos la Palabra de Dios, oramos por estos niños, sus familias y por los que participaron en su muerte. Y luego los nombramos. Yo elegí el nombre de “Adán” para “Baby Boy A”, simplemente como un recordatorio de que Adán, el primer hombre creado, nos recuerda que en cada hombre – y en cada niño – está toda la humanidad representada de alguna manera, y que nuestra respuesta a esa persona, ya sea de aceptación o de rechazo, da forma a nuestra respuesta a toda persona. Puse el nombre de Michael al “Baby Boy B”, para recordarnos que en la lucha entre el bien y el mal que se libra en nuestra cultura y en nuestra propia mente y corazón, elegimos cómo vamos a responder a cada persona.

La mayoría de los otros nombres son de género neutro, ya que no disponemos de información sobre el sexo de la mayoría de los bebés.

Por otra parte, la ceremonia de nombramiento tuvo lugar en esta fiesta de la Ascensión, para este día, la humanidad que el Señor Jesús llevó a las alturas de los cielos es la misma naturaleza humana común a todos – ricos y pobres, sanos y enfermos, nacidos y no nacidos – y de todos estos bebés. Recordamos a todos los bebés que murieron por el Dr. Gosnell, mucho más allá de los que se encontraron en su clínica, así como a los más de 50 millones de niños que murieron en todo Estados Unidos desde  que Roe vs Wade declaró que no eran personas.

Los nombres que dieron a los 45 bebés siguen abajo.

Le invitamos a orar por ellos y sus familias, y por el Dr. Gosnell y su personal.

Esperamos, una vez recibido el permiso del médico forense, dar a estos niños un funeral y entierro adecuados.

NOMBRES DE LOS BEBÉS DE GOSNELL 

 

certificado de vida

 

Del informe del Gran Jurado:

“El médico forense de Filadelfia analiza los restos de 45 fetos incautados a la clínica. De estos, 16 fueron en el primer trimestre, 25 fueron en el segundo trimestre, de 12 a las 21 semanas, 2 fueron de 22 semanas, 1 fue de 26 semanas y 1 fue a las 28 semanas” 

Adam (Bebé Boy A, abortado a las siete y meses y medio, de seis libras de peso)

Michael (Bebé Boy B, matado a las 28 semanas)

Alex (Bebé C, respiró durante 20 minutos después de sacado).

Chris (Bebé D, fue tirado en la taza del baño y fue visto nadando allí)

Andy (Bebé E, a Este bebé se le oyó quejarse)

Lou (Bebé F, la pierna de este bebé se sacudió y se movió después de haber sido sacado)

Pat (Bebé G)

Joshua
David
Ashley
Sal
Terry
Sam
Val
Tony
Ronnie
Sarah
Melanie
Sandy
Corey
Drew
Ryan
Toby
Sean
Kelly
Carroll
Joseph
Benjamin
Stacey
Gabriel

Brett
Julian
Taylor
Courtney
Danny
Kim
Mandy
Robin
Austin
Abel
Michelle
Lisa
Shannon
Nevin
Connor

Fuentes: Life Site News, Signos de estos Tiempos

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