Hacia la computarización de los puestos de trabajo.
Ayer publicamos un artículo en que tratábamos la tendencia a la computarización de los puestos de trabajo, y hablábamos del panorama sombrío de que la mitad de los puestos de trabajo en el mundo están en riesgo de ser sustituidos, o minimizados en cuanto a ingresos, por aplicaciones de computador. Hoy traemos dos ejemplos sobre cómo se está desarrollando esto en el campo de la medicina.

 

 

Por un lado, se están desarrollando productos de diagnóstico para problemas emergentes, tipo un botiquín médico que cada uno puede tener en su casa y hacerse un diagnóstico precoz sin necesidad de ver a un médico. Y por otro lado, IBM esta trabajando sobre un software oncológico, que analiza a fondo el cuadro del paciente con las últimas técnicas y base de datos internacionales, y culmina sugiriendo alternativas de tratamiento.

Esta tendencia podría cambiar radicalmente la forma en que los pacientes acceden a los médicos, lo cual incluso ya está sucediendo porque hay sistemas activos en que las visitas al médico se hacen por internet.

Y también cambiaría la práctica de la medicina, traspasando médicos del modelos del que pasa horas atendiendo a los pacientes, a un modelo de médico que pone los datos médicos de su paciente en un computador y los compara con una base de datos mundial que incluye la eficacia de distintos tratamientos, dejando incluso que la propia aplicación le sugiera el tratamiento adecuado.

BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS DIGITAL

Vinod Khosla fundador de Sun Microsystems, capitalista de riesgo de algunas de las tecnologías que hoy sustentan internet, prevee el desarrollo del campo de la medicina en la salud digital. Esto es el resumen de una entrevista que le realizó Jason Pontin en la Cumbre digital de MIT Technology Review celebrada en San Francisco (EEUU).

Comienza citando como empezó a prestar atención a la salud,

Unos investigadores dieron los mismos datos a 40 cardiólogos y les hicieron la misma pregunta: ‘¿Habría que hacerle cirugía cardíaca a esta persona o no?’. Una mitad dijo que sí y la otra mitad que no. ¿Si te operan o no depende del doctor que hayas elegido? No me parece nada bien. Y eso no es lo peor. Dos años más tarde dieron los mismos datos a los mismos cardiólogos y el 40% cambió de opinión”

Y ha llegado a la conclusión de que alrededor del 80% de lo que hacen los médicos puede ser reemplazado por máquinas. Y cita a Atul Gawande, uno de los cirujanos más famosos, que asegura que las máquinas son mucho mejores en las áreas cognitivas de la medicina: diagnóstico y escribir las recetas correctas.

Pero añade,

En cuestiones puramente éticas, o que tengan que ver con tranquilizar a un paciente, los seres humanos son mucho mejores”.

Pero por otro lado agrega que es difícil entrar en buenas escuelas de medicina. Hacen la selección en base al CI y al trabajo duro. Y no seleccionan estudiantes de medicina por su grado de compasión.

Por lo tanto su criterio es:

Es posible un tipo de medicina mucho más precisa. Podemos empezar a hacer muchas más cosas porque llevamos los teléfonos inteligentes con nosotros 24 horas, 7 días a la semana”.

Y entonces lanza su propuesta:

todos los hogares deberían tener un botiquín de primeros auxilios digital que cuente con entre media y una docena de dispositivos que te permitan tomar una imagen del oído como con CellScope, o que permitan tomar un electrocardiograma como con AliveCor [otra inversión de Khosla], o una imagen dermatológica si tienes un lunar”.

IBM QUIERE VENDER LOS TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS RECOMENDADOS POR WATSON

El superordenador Watson puede asimilar la literatura científica y generar nuevos conocimientos sin necesidad de más personal.

La atención oncológica en EEUU está en camino de sufrir una crisis, según advirtió la Sociedad Americana de Oncología Clínica en marzo. Se proyecta que los casos de cáncer se dispararán un 42% para el año 2025 a medida que envejezca la población de EEUU, aunque el número de oncólogos capacitados para tratarlos crecerá sólo un 28%. Este desajuste puede exacerbar las desigualdades existentes entre la atención que reciben los pacientes tratados por especialistas en los principales centros académicos y los otros muchos que reciben atención en clínicas comunitarias y hospitales, principalmente por parte de oncólogos generales.

Este esfuerzo por romper el monopolio de los seres humanos en cuanto a los conocimientos sobre el cáncer es sólo un avance de un modelo que IBM espera poder llegar a desplegar en diversas áreas de la medicina.

IBM y sus colaboradores están construyendo dos versiones de Watson entrenadas en oncología. El Centro del Cáncer Memorial Sloan Kettering de Nueva York (EEUU) está probando una versión beta para cáncer de pulmón, colorrectal y de mama. El Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, en Houston (EEUU), utilizará una este verano que asesorará a sus nuevos colegas sobre tratamientos para la leucemia. Ambas versiones ayudan a los oncólogos a decidir un plan de tratamiento después de introducir los historiales médicos del paciente y cotejar la información con conocimientos adquiridos de revistas médicas, libros de texto y pautas de tratamiento.

La profesora de medicina genómica en el MD Anderson (EEUU) y líder del proyecto Watson en el centro, Lynda Chin, cree que en el futuro ese tipo de producto será altamente valorado por los oncólogos generales y las clínicas regionales de cáncer.

“Los médicos están demasiado agobiados con el papeleo y los recortes de ingresos para estar al día con la última información publicada”, afirma.

Esto limita el grado de atención que pueden proporcionar los médicos y tiene consecuencias económicas:

“Si no puedes tomar una decisión en base a tu propio conocimiento, tienes que enviar al paciente a otro especialista y eso altera el aspecto económico”.

Este año se va a probar una versión de Watson en pacientes con tumores cerebrales del Centro del Genoma de Nueva York, con el objetivo dar a los oncólogos un amplio conocimiento del nuevo campo de la medicina genómica que de otro modo sería costoso de obtener.

Además, en la práctica, las dificultades de la interpretación de los datos genómicos hacen que esté fuera del alcance de la mayoría de los oncólogos y clínicas. Requiere un enorme nivel de experiencia y es algo totalmente manual.

Con Watson se tarda unos pocos minutos. Los médicos sólo tienen que cargar los datos genómicos. Después se genera un esquema que muestra qué procesos moleculares se han alterado dentro de la célula. Un oncólogo puede explorar estos resultados y hacer clic en un botón para ver una lista de posibles tratamientos dirigidos a las vías de los problemas.

Fuentes: Technology Review, Signos de estos Tiempos

 

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