Hay una batalla espiritual en marcha.

El bien contra el mal.

El maligno opera tentando, acosando y también poseyendo a las personas.

Dios nos ha dado muchas armas y muchas herramientas para combatirlo.

Cristo le ha dado a la Iglesia el poder de expulsar demonios en su nombre.
.
Y la Iglesia dota al sacerdote exorcista de la autoridad y el entrenamiento para realizarlo.

En este artículo veremos cómo es que la Iglesia opera hoy para combatir las posesiones, con el mandato, las armas y el poder de Cristo.

Comencemos desde el inicio.

¿Cómo es que nacen las vocaciones de exorcistas?

 

VOCACIONES QUE NACEN PARA LA LUCHA CONTRA EL MALIGNO

Un sacerdote de Rhode Island, el Padre Dean Perri testimonia cómo una batalla espiritual con el demonio ayudó a llevarlo a él y a otros tres hombres al sacerdocio. 

Y posteriormente a ser exorcista.

Padre Dean Perri

Luego de una sesión de un grupo juvenil al que asistía cuando tenía veinte años, el P. Perri cuenta haber visto a una mujer poseída lanzar un hombre grande a unos 7 metros.

“Él era un hombre de buen tamaño… Pensábamos para nosotros mismos, ‘¿Cómo pudo esta mujer haber arrojado a este tipo… a casi 20 pies?‘” 

Parecía que había sido poseída.

Perri, que era ingeniero químico en ese entonces, relató cómo la mujer poseída llegó a ponerse violenta tan pronto como caminó delante del Santísimo Sacramento.

Se necesitaron cinco hombres para sostenerla, mientras que dos sacerdotes oraban la oración menor del exorcismo del Papa San León XIII.

Los sacerdotes instruyeron a los presentes a rezar el Rosario por su liberación.

Mientras sostenía a la mujer abajo con otros cuatro hombres, el P. Perri dijo que el demonio en la mujer le estaba contando sus pecados ocultos.

“Mientras estábamos orando, esta entidad o sea lo que fuere, empezó a gritarnos, llamándonos por nuestro nombre y diciéndonos los pecados que hicimos; nos estaba contando lo que hicimos en nuestras vidas”.

El sacerdote les ordenó no escuchar al diablo, sino seguir orando. 

Después de tres horas, la mujer fue aparentemente liberada de las garras del diablo.

Pero el incidente traería un gran bien.

El joven Dean Perri y otros tres hombres que presenciaron el evento esa noche se decidieron por el sacerdocio.

“Vimos el poder de la vida espiritual operando”, dijo el P. Perri.

“Vimos el poder visible del sacerdote ante nosotros”.

La mujer poseída revelaría más tarde cómo había llevado una vida que permitió que el mal entrara.

“Llegó más tarde a admitir que ella dejó entrar a esto”, explicó el P. Perri.

“Ella se involucró con el ocultismo, y dejó que su vida de oración decayera.

Ella no tomó su vida de fe en serio”.

Pero no sólo cuatro hombres se convirtieron en sacerdotes, sino que la antigua poseída se hizo espiritualmente más fuerte por eso.

“Su fe se hizo más fuerte, se dedicó a la Iglesia y ahora trabaja como Directora de Educación Religiosa”, dijo Fr. Perri explicó.

Así nacen vocaciones de los exorcistas.

¿Pero cómo realizan el trabajo los exorcistas?

Padre Francisco López Sedano

 

LA MISIÓN DEL EXORCISMO: EL MANDATO DE CRISTO

El padre Francisco López Sedano, exorcista mexicano de 80 años, que ha llevado a cabo cientos de exorcismos, afirma, que el diablo le tiene miedo como consecuencia.

Sedano habla de las cuatro cosas principales que como exorcista ha aprendido a través de su experiencia y por investigación.

 

Lo primero. No se deje engañar. El diablo es una persona, no una cosa.

Él notó que Jesús confrontó al diablo muchas veces y le habló.

“Cuando se habla con un demonio, uno no está hablando con una cosa, uno está hablando con una persona”.

El maligno, agregó,

Quiere separarnos de Dios, asustarnos, amenazarnos, hacernos temblar”.

“Nos trae pereza, fatiga, somnolencia, desconfianza, desesperación, odio; todo lo negativo”.

 

En segundo lugar, el diablo entra en las personas porque le permiten hacerlo.

No puede entrar si no abrimos las puertas, dijo el sacerdote.

“Debido a esto, Dios prohíbe la práctica de la magia, superstición, brujería, adivinación, consultar a los muertos y los espíritus, y la astrología”. 

Estas son las siete tierras de la mentira y el engaño”

El Padre Perri también lo ejemplifica con una persona había querido expulsar al diablo de su casa, pero no quería vivir una vida santa.

Afirmó que debido a la falta de devoción de la persona, después de haber expulsado al diablo, éste regresó.

“Un mes más tarde, recibí una llamada telefónica de esta misma mujer, y ella me dijo que acababa de regresar le dije, bueno ¿has estado yendo a la misa y confesándose?” 

Ella admitió que no había seguido su vida espiritual.

El Dr. Richard Gallagher, psiquiatra del equipo de exorcistas también relata un cuanto parecido.

Había una mujer de mediana edad que llevaba ropa oscura vaporosa y tenía una sombra en sus ojos negros.

Ella podía ser encantadora y atractiva, pero también era parte de un culto satánico.

Se llamaba a sí misma la Reina del Culto.

Pero Gallagher se refiere a ella como “Julia”, el seudónimo que le dio.







La mujer se había acercado a su sacerdote local, convencida de que estaba siendo atacada por un demonio.

El sacerdote la refirió a un exorcista, que se acercó a Gallagher para una evaluación de salud mental.

En los exorcismos, cuando los sacerdotes comenzaban a rezar, la mujer se ponía en trance y luego volvía a la vida. 

Hablaba en múltiples voces: una era profunda, gutural y masculina. Otra era aguda.

Una tercera hablaba sólo latín.

Cuando alguien en secreto roció agua ordinaria sobre ella, ella no reaccionó. Pero cuando se usó agua bendita, ella gritó de dolor.

“Déjala en paz, preocúpate de los sacerdotes -gritó la voz gutural-. Prostitutas… Lo lamentarás”.

¿Por qué, sin embargo, una persona que está en el ocultismo querría estar libre del diablo?

“Ella estaba en conflicto”, dice Gallagher.

“Había una parte de ella que quería ser relevada de la posesión”.

Él y un equipo de exorcistas continuaron viéndola, pero finalmente, ella interrumpió las sesiones.

Era demasiado ambivalente. 

Ella mostró algunas habilidades durante sus trances. Ella estaba “jugando a ambos lados”.

Caían objetos de los estantes a su alrededor.

De alguna manera conocía detalles personales sobre la vida de Gallagher, cómo que su madre había muerto de cáncer de ovario.

Y cuenta el hecho de que dos gatos en su casa se volvían locos luchando entre sí, la noche anterior a sus sesiones de exorcismo.

Julia incluso encontró una manera de llegar hasta él cuando ella no estaba con él.

Por ejemplo, estaba hablando por teléfono con el sacerdote de Julia una noche, cuando ambos hombres oyeron una de las voces demoníacas que venían de Julia durante sus trances, aunque ella no estaba cerca de un teléfono y a miles de kilómetros de distancia.

Julia finalmente abandonó las sesiones.

Un año después que abandonara, dice Gallagher, oyó de nuevo la voz de Julia en el teléfono.

Esta vez, había llamado para decirle que estaba muriendo de cáncer.

 

En tercer lugar ha aprendido que los poseídos exhiben comportamientos específicos demoníacos.

Dijo que ha observado a personas poseídas en conductas no humanas.

“Que comenzaron a gritar, ladrar como un perro, gritar o que se retorcían como una serpiente en el suelo. Hay mil formas”.

En una ocasión, dijo López, un joven de unos 18 años tumbó cinco grandes bancos que eran tan pesados ??que debieron haberse requerido la fuerza de 10 personas para moverlos.

Tenía una fuerza terrible. Tuvimos que sostenerlo entre tres personas para practicar el exorcismo.

También son capaces de escalar las paredes.

A veces, la persona poseída

Oye voces, siente odio o rechazo de Dios

Otras personas tienen un terrible dolor de espalda, pero los médicos dicen que están perfectamente bien”.

 

En cuarto lugar, décadas de ministerio le han enseñado que el exorcismo es un mandato divino.

“Un compañero sacerdote que estuvo involucrado en exorcismos me hizo ver que luchar contra el Maligno era una obligación. 

Él me dijo: ‘Tienes que entrar en esto por el mandato del Señor’. 

Los tres mandatos son llevar la palabra de Dios, sanar a los enfermos y expulsar a los demonios. 

Los tres son válidos en la Iglesia”.

Por eso que cuando el diablo le habla a través de personas poseídas, responde:

“Yo no soy nadie, pero vengo de Cristo, tu Señor y Dios y tú te vas ahora mismo.

Te mando en Su nombre que te vayas. ¡Fuera!”

Hora si bien es un tarea del sacerdocio instituido por Jesucristo, los exorcistas deben recurrir a el auxilio de psiquiatras, para deslindar problemas mentales.

Dr. Richard Gallagher

 

LAS ARMAS AUXILIARES DE LOS EXORCISTAS

El padre López manifiesta:

“Las lesiones de satanás están fuera del control de la medicina clínica.

Las personas que viven con diarrea permanente y nada hace que desaparezca; las personas que tienen dolor en los ojos y los oftalmólogos no encuentran nada. 

Estas son las lesiones que la ciencia no detecta”.

Pero viceversa, hay síntomas que parecen posesiones diabólicas pero que tienen fuentes de desvaríos mentales.

Así llegamos a las opiniones del Dr. Richard Gallagher un psiquiatra educado que enseña en la Universidad de Columbia y del Colegio Médico de Nueva York.







Gallagher se llama “consultor” sobre posesiones demoníacas.

Durante los últimos 25 años, ha ayudado al clero a distinguir entre la enfermedad mental y lo que él llama “lo real”.

Él estima que ha visto más casos de posesión que cualquier otro médico en el mundo.

“Cada vez que necesito ayuda, lo llamo”, dice el reverendo Gary Thomas, uno de los exorcistas más famosos de Estados Unidos, cuyo trabajo fundamentó la película “The Rite”.

Gallagher se ha convertido en consultor para una extensa red de exorcistas en los Estados Unidos.

Dice que la posesión demoníaca es real, porque ha visto la evidencia: víctimas de repente hablan latín perfecto; objetos sagrados que se caen de los estantes; personas que muestran “conocimiento oculto” o secretos sobre personas que no podrían haber conocido.

Por ejemplo cuenta

“Había una mujer que pesaba como 40 kilos y lanzó a un diácono luterano que pesaba unos 90 kilos al otro lado de la habitación”.

La posesión, dice, es rara, pero real.

“Paso más tiempo convenciendo a la gente de que no están poseídos de lo que están”, escribió en un ensayo para The Washington Post.

Una de las fuentes de inspiración favoritas de Gallagher es la encíclica “Fides et Ratio” del Papa Juan Pablo II.

El Papa escribe que

Nunca puede haber una verdadera divergencia entre la fe y la razón, ya que el mismo Dios que revela los misterios y otorga el don de la fe, también ha puesto en el espíritu humano la luz de la razón”.

El Rito del Exorcismo fue publicado por primera vez en 1614 por el Papa Pablo V para sofocar una tendencia de laicos y sacerdotes que realizaban apresuradamente exorcismos sobre personas que presumían poseídas.

“Una línea (en el rito) dice que el exorcista debe tener cuidado en distinguir entre la posesión demoníaca y la melancolía, lo que es una trampa para la enfermedad mental.

La iglesia sabía entonces que había problemas mentales y dijo que el exorcista no debería tener nada que ver con la medicina”.

Algunos colegas le espetan que no hay pruebas visibles para mostrar a todos sobre las cosas que ven los exorcistas, así convencerlos.

Pero él les contesta que los demonios no se someterán a estudios de laboratorio o permitirán ser fácilmente grabados por equipos de vídeo. 

Ellos quieren sembrar la duda, no confirmar su existencia.

Y tampoco la iglesia comprometerá la privacidad de una persona que sufre de posesión sólo para proporcionar película a los escépticos.

Pero a pesar del escepticismo hay cada vez más interés popular sobre las posesiones.

Y han aparecido unos llamados exorcistas que realizan exorcismos por la de ellos.

Padre Vince Lampert

 

EL MANDATO DE CRISTO Y LOS EXORCISTAS POR SU CUENTA

Un artículo reciente en The Economist tiene algunas noticias inquietantes acerca de la aparición de los llamados “exorcistas profesionales” en Francia y en otros lugares.

“Casi parece que el foco principal era el entretenimiento”, comenta el P. Vince Lampert de la Asociación Internacional de Exorcistasy exorcista de la Arquidiócesis de Indianápolis.

El artículo detalla la práctica de los “exorcistas privados” independientes a la Iglesia.

Él mencionó el caso de los servicios ofrecidos por los Sangomas, una especie de chamanes de Sudáfrica que se han hecho notorios debido a la inmigración.

Muchas personas recurren a ellos por aversión a la Iglesia.

“Muchas veces me encuentro con personas que realmente no quieren ninguna conexión con la fe dijo el Padre Lampert.

“Ellos sólo quieren tratar el sacerdote exorcista como chamán también.

‘Hay mal en mi vida, haga que se vaya’.

Realmente no quieren que haya ninguna responsabilidad de su parte para orar o para crecer en la fe de la Iglesia.

Ellos no quieren cambiar ningún aspecto de su vida.

Sólo esperan que el sacerdote exorcista haga que todo esto desaparezca”.

El negocio de los “exorcistas privados” puede estar en auge.

El artículo de The Economist hace referencia a uno de estos “profesionales”, que gana de U$S 14,000) mensuales haciendo exorcismos.

En cambio los exorcismos verdaderos, llevadas a cabo por la Iglesia, sin embargo, nunca tienen costos monetarios asociados.

La Iglesia proporciona el exorcismo como un servicio de caridad, para ayudar a cualquier persona que está en necesidad”, dijo el Padre Lampert.

Además, advirtió que algún efecto positivo percibido de estos “rituales” en realidad puede ser peligroso.

“Si es el mal que está actuando, entonces de alguna manera el mal puede dar la ilusión de que lo que están haciendo está siendo eficaz.

Como una manera de seguir dando la idea que de alguna manera pueden combatir las fuerzas del mal independiente de la presencia de Dios”.

Estos “profesionales” parecen erróneamente afirmar que es a través de su poder que ejercen su supuesta autoridad espiritual.

“Ciertamente, no he oído ninguna referencia a Cristo. Casi parecía como si fuera la persona que echaba fuera mal.

Pero, ciertamente, desde una perspectiva católica el exorcista está operando en nombre y con el poder y la gloria de Cristo.

No es ningún poder o autoridad que poseo por mi cuenta.

En última instancia, Cristo sería el exorcista, porque estás invocando su nombre, su poder, la autoridad que viene de Cristo.

Y luego el cura, el exorcista, entonces es un instrumento que Cristo está utilizando”.

Fuentes:

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