La Iglesia aprobó una nueva curación sobrenatural en el Santuario de Lourdes [2011-03-29]
La Iglesia francesa ha reconocido una nueva curación extraordinaria en el santuario de Lourdes, la de Serge François, el cojo que volvió a andar en Lourdes. un hombre de 56 años que sufría una enfermedad que le causaba invalidez en una pierna y que se curó “súbitamente” tras una peregrinación a ese lugar de culto.
Los médicos constataron que la curación fue súbita y completa a nivel funcional, sin relación con alguna terapia particular, y mantenida hasta la actualidad, ocho años después
Es oficial y lo han anunciado el obispo de Lourdes, Jacques Perrier, y el obispo de Angers, Emmanuel Delmas. El Comité Médico de Lourdes, compuesto por veinte facultativos, ha constatado su «súbita curación funcional, sin relación con terapia alguna y mantenida hasta la actualidad, 8 años después».
El pasado domingo, en el santuario de Notre-Dame-des-Gardes, Mons. Delmas, obispo de Angers, médico él mismo, reconocía públicamente “el carácter excepcional de la curación” y añadía:
“La curación puede ser considerada como un don personal de Dios a este hombre, como un evento de gracia, como un signo de Cristo Salvador. Habiéndose producido en el curso de un peregrinaje a Lourdes, en el momento en el que Serge François, después de haber rezado en la gruta y de presentarse en las fuentes para beber y lavarse la cara, abandonaba el lugar, se puede ver en esta curación una deferencia especial de la Virgen María hacia este hombre”
El diario “Le Figaro” señaló hoy que Serge François, que reside en Angers, había perdido prácticamente la movilidad en la pierna izquierda por una hernia discal aparecida por complicaciones quirúrgicas ligadas a dos operaciones.
Según explica al rotativo, en abril de 2002 se desplazó hasta Lourdes, donde rezó, bebió de una de las fuentes cercanas a la gruta y tras sentir un dolor en la pierna empezó a notar calor en ella y se curó.
“Podría haber utilizado la palabra milagro. Se dan todos los elementos para decirlo, pero me parece un poco presuntuoso. Si hablo del carácter destacable de la curación, indicando sin ninguna ambigüedad su fuente, es por respeto a lo que ha ocurrido, que nos supera a todos”, afirmó el prelado.
El santuario indica que los médicos que examinaron al hombre posteriormente constataron que esa curación fue “súbita y completa a nivel funcional, sin relación con alguna terapia particular, y mantenida hasta la actualidad, ocho años después”.
Desde entonces el hombre incluso se lanzó a recorrer el Camino de Santiago en su totalidad, unos 1.570 kilómetros a pie, y ha incrementado sus plegarias por los enfermos, como agradecimiento por haber sido elegido “entre tantos otros que sufren”.
Lourdes constituye uno de los principales centros de peregrinación mariana del mundo, con cerca de seis millones de visitantes anuales, y en ese enclave, según el periódico, se reconocen cada año una media de 40 curaciones “inexplicables a nivel científico”. (RD/Efe)
CINCO CASOS DEL SIGLO XXI
Aunque el Comité tiene datos de 7.000 curaciones inexplicables desde 1884, la Iglesia solo reconoce 67 casos como milagrosos (68, con este). En 2008, se anunciaron 5 nuevos casos sucedidos en el siglo XXI y confirmados por la medicina moderna, como la desaparición de un linfoma mieloblástico o una hernia inguinal.
En 2008 el obispo de Lourdes presentó cinco casos producidos y estudiados en el siglo XXI. Se trataba de cuatro mujeres y un hombre, entre los 40 y los 70 años de edad que, de un modo científicamente inexplicable, se habían curado de su enfermedad.
El primero de los casos era el de una mujer de 40 años que padecía una esclerosis desde abril de 1993. La enfermedad fue degenerando su salud, hasta que se le hizo necesario el uso de una silla de ruedas. El 20 de mayo de 2004, tras una peregrinación a Lourdes, la mujer en cuestión, que no era creyente, constató la desaparición de la inmovilidad en sus piernas.
Otra mujer sufrió tras la infancia una astenia que la relegó a una silla de ruedas. Acudió en seis ocasiones al santuario francés. Tras concluir su sexta peregrinación, en el año 2004, recuperó milagrosamente la salud.
El hombre, de 62 años, padecía hernia inguinal. Se sometió a dos operaciones entre 1993 y 1997 que sólo lograron empeorar su situación. En el año 2002, durante una peregrinación a Lourdes, sintió una impresión de bienestar . Desde entonces lleva una vida normal, sin necesidad de tratamiento, e incluso (como luego haría Serge François) realizó una peregrinación a pie a Santiago de Compostela.
La cuarta curación inexplicable correspondía a una mujer de 69 años. Le fue detectado un linfoma maligno, por el que recibió varias sesiones de quimioterapia. A esta enfermedad se le unió una neuralgia y una leucemia mieloblástica que le llevaron al coma. Todo desapareció tras su visita al santuario.
El último caso lo experimentó también una mujer: tras 21 años de parálisis provocada por un traumatismo del raquis cervical derivado de un un accidente de tráfico, visitó Lourdes y recuperó totalmente su salud el 15 de agosto de 2004.
EL PROCESO DE ESTUDIO
El proceso de declaración de un milagro es largo y pesado. Todo comienza en la Oficina de constatación de curaciones existente en el mismo Lourdes, bajo la responsabilidad de un médico, que actualmente es el Dr. Allessandro de Franciscis, diplomado por las universidades de Nápoles, Roma y Harvard. Lo normal es que las personas curadas no declaren su curación inmediatamente, sino, al cabo de un tiempo, en una nueva peregrinación por ejemplo.
El primer consejo de médicos se reúne en Lourdes y franqueada esta etapa, el expediente pasa al Comité médico internacional de Lourdes, que se reúne una vez al año. Un médico procede entonces al interrogatorio del paciente y al reexamen de todo el expediente. Se puede incluso acudir al criterio de otros especialistas. Hecho todo lo cual, pasa a considerarse “médicamente apuntalado”.
Otra comisión de carácter diocesano presidida por el obispo de la sede del “curado” examina los aspectos espirituales del fenómeno. Y sólo entonces la Iglesia confirma públicamente la curación, que es justamente lo que acaba de producirse en el caso de Serge François.
No es el final del proceso, porque aún falta una tercera etapa: la “curación ratificada” que permitirá hablar de milagro en el estricto sentido canónico de la palabra.
Fuente Agencias y religionenlibertad.com
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