Teotitlán o Teocaltitlán, significa en lengua náhuatl: “Tierra de Dioses”; su etimología se describe como: Teotl, “Dios”, Calli, “casa”, y Titlán, “entre” (que también puede recibir la connotación de: “entre la casa de Dios”).

 

Se considera que este pueblo fue el primero que fundaron los indios zapotecos en el año de 1465 y le llamaban Xaquija que quiere decir: “Constelación Celeste”.

Según la investigación de Manuel Martínez Gracida, existió una roca cortada perpendicularmente llamada Piedra del Sol sobre la cual estaba el ídolo principal de los zapotecas, quienes suponían que dicho Dios les había venido del cielo en forma de ave, acompañado de una luminosa constelación, por lo que le dieron al templo el nombre de Xaquija.

 

Tetotitlan visto desde arriba

 

Teotitlán se localiza en la Región de los Valles Centrales, a una distancia de 31 kilómetros (30 minutos) de la ciudad de Oaxaca, pertenece al Distrito de Tlacolula.

En el municipio habitan aproximadamente 4000 personas que hablan alguna lengua indígena, y cuenta con mas de 6000 habitantes.

 

Mercado de Abasto

 

Teotitlan del Valle es un pueblo rico en tradiciones y costumbres que datan desde antes de la colonia y que fueron modificadas al llegar los españoles, sin embargo lo religioso con lo pagano es la mezcla principal de esta cultura, en la fiestas patronales los danzantes con sus esplendidos penachos bailan en el atrio de la iglesia llenando de color al pueblo en esos días, además de la hermosa calenda que recorre las principales calles del pueblo, en la calenda las señoritas del pueblo se visten con su traje típico y cargan una canasta de flores con la imagen de algún santo, la principal fiesta es el 8 de julio de cada año.

 

Tapetes de Teotitlan del Valle

 

LA FAMA DE SUS TEXTILES

La localidad de Teotitlán del Valle es famosa gracias a las calidad y belleza de sus productos textiles de lana: tapetes, chamarras, bolsas, sarapes, tapices, “pasillos”, alfombras, cortinas y vestidos, elaborados en grandes telares de madera y decorados con tintes naturales, cuyos diseños van desde los tradicionales de grecas y grifos zapotecos y mixtecos, hasta reproducciones de pintores contemporáneos.

Las obras de arte que hacen los habitantes de Teotitlán del Valle son hechas a base de grana cochinilla, extraída del nopal. El tono de esta tinta es carmesí y con esto logran pintar los telares para darle vida a tapetes auténticos o imitaciones de algunas pinturas famosas. El color amarillo lo extraen de la cáscara de granada, el color café de la cáscara de nuez y el color azul se obtiene de la planta del índigo.

 

Fachada de la Iglesia

 

EL TEMPLO DE LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO

En el centro de la población se ubica el templo (y ex Convento) erigido en honor de la Preciosa Sangre de Cristo, construido en el año de 1518.

La fachada principal sobresale por su labrado de cantera que enmarca al acceso y a la ventana coral. El resto solamente está aplanado con argamasa, y tiene como remate un elemento mixtilíneo, flanqueado por los campanarios de las torres. Estos elementos son los más ornamentados; el primero ostenta un nicho entre pilastras que rematan con pináculos; los otros presentan: cornisas, pilastras, vanos con arcos de medio punto, cúpula, cupulín y linternilla.

 

Nave de la Iglesia

 

La fiesta en honor de la Preciosa Sangre de Cristo tiene lugar el primer miércoles del mes de julio, aunque los preparativos comienzan hasta con nueve días de anticipación.

 

Altar del templo

 

Por estas mismas fechas, se efectúan los llamados “Lunes del Cerro”, mejor conocido como “La Guelaguetza”, uno de los festivales más conocidos de todo México, y uno de los más vistosos, solo del estado de Oaxaca.

 

Lienzo de Cristo de la Preciosa Sangre

 

En estas fiestas no pueden faltar los platillos típicos de la región con motivo de la celebración de la Imagen de la Preciosa Sangre de Cristo.

Los festejos se realizan organizando las tradicionales calendas, los juegos pirotécnicos, los jaripeos, diversos eventos deportivos y los bailes populares, que es con lo que culmina el día.

 

Virgen Maria de Teotitlan

 

EL CRISTO QUE CRECE

En este lugar cuentan que un día en la casa de un matrimonio de edad avanzada tocaron a la puerta, el señor fue a ver quien to­caba pero cuando salió no había nadie esto pasó en repetidas ocasiones.

Después es­cucharon un ligero silbido los señores sa­lieron, cuando se dieron cuenta que en el árbol que está ubicado fuera de su casa se encontraba un Cristo al pie del árbol, ellos lo recogieron y lo llevaron a la iglesia para que el padre lo bendijera y le hicieron una misa.

 

Cristo que crece

 

Cuando los abuelitos llegaron a su casa el Cristo estaba ahí, lo volvieron a llevar a la iglesia y pasaba lo mismo porque el Cristo volvía aparecer en su casa, decidieron hacer­le una capilla en la casa de los viejitos y así fue pasando el tiempo.

Lo más sorprenden­te y milagroso fue que el Cristo fue creciendo con el tiempo, como consecuencia tuvieron que ir cambiando de cruz y actualmente ocu­pa una cruz de aproximadamente dos metros. Ahora tuvieron que agrandar la capilla y mucha gente va a visitar a este Cristo.

 

LOS ARBOLES DE LAUREL

En 1518, sobre los basamentos de un antiguo templo prehispánico, se construyó el templo en honor de la Preciosa Sangre de Cristo, siguiendo la tradición de colocar las capillas pozas para evangelizar al aire libre a los indígenas, quienes temerosos se negaban a entrar a la iglesia, acostumbrados a venerar a sus dioses a la intemperie.

 

Laureles centenarios

 

Posteriormente fueron sembrados en el atrio varios “laureles de las Indias”, llamados así por los peninsulares al ser árboles propios de esta región, contrario a la creencia popular de adjudicarle su origen en la India.

Conocidos por la frondosidad y belleza del follaje, su sombra se convertiría pronto en lugar de reunión y sitio propicio para las reuniones y toma de decisiones comunitarias, la evangelización y el esparcimiento de sus habitantes.







Estos laureles amorosamente han cobijado por años a las generaciones que suben al atrio a refugiarse del exterior. El calor, el paso del tiempo, los problemas y los espíritus están allá, del otro lado. El centro de la población está en esos árboles, particularmente debajo del más antiguo, que escucha en silencio la catequesis sabatina para los fieles.

 

COMO SE DESARROLLA LA FIESTA PATRONAL

La fiesta patronal en honor de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo  comienza desde las cuatro de la mañana saludando al alba con el repique de campanas, cohetes y cohetones, también con la música de banda y la chirimía; después del medio día, autoridades del templo y el cabildo degustan un tradicional tejate de maíz amarillo, cacao, rosita de cacao y nuez, para dar paso a que por la tarde en el atrio del templo católico se presente la tradicional Danza de la Pluma.

 

Fiestas de Teotitlan del Valle

 

Son la víspera y los maitines que culminarán por la noche con la quema de vistosos fuegos artificiales para esperar nuevamente la llegada del alba, iniciar la procesión y la santa misa en honor de la imagen de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo que se venera en el templo principal de esta comunidad y que a decir de los pobladores llegó a la comunidad aproximadamente en el año de 1521.

En los días previos se dio paso a tradiciones principales como las calendas, y a partir de ahora aparecerán los juegos pirotécnicos, los jaripeos, los eventos deportivos y los bailes populares.

 

LA SEMANA SANTA

La Semana Santa en Teotitlán del Valle es un regalo al espíritu, pues puede uno compartir con el pueblo la reflexión sobre los valores morales y éticos que se desprenden de las actividades religiosas.

Donde existía un centro ceremonial de los Viejos Abuelos, los colonizadores lo destruyeron y con sus mismas piedras se construyó un templo católico. Se realizó una translación de símbolos indígenas por otros cristianos que tuvieran alguna similitud. Por ejemplo. En la catedral existe la Capilla del Señor del Rayo, que “casualmente” se festeja el día en que los zapotecos festejaban a Cosijo, el dios del agua simbolizado por un rayo.

 

Primera estación del Via Crucis en Semana Santa

 

El Jueves Santo el Comité del Templo prepara la representación de la Ultima Cena por la mañana y la Ceremonia del Lava Pies por las tarde, todo en la sacristía y en el templo del pueblo.

La primera es muy emotiva y el patio de la sacristía se llena de ayudantes y espectadores. El Comité del Templo prepara una comilona que es recibida por los apóstoles y sus parientes. A medio día se hace una comida en cada una de las casas de los participantes a la que asisten los parientes y los amigos.

La Ceremonia del Lava Pies inicia a las 4 de la tarde. Para ello se reúnen en filas separadas la autoridad municipal, cada uno con su “vara de cargo” y enfrente el Comité del Templo, que son hombres que han servido con mayor tiempo al pueblo y tienen mayor reconocimiento social.

Después de saludarse con mucha parsimonia y respeto, unos y otros se sientan del lado derecho del templo. Acto seguido los “niños centuriones” pasan a tomar las “varas de cargo” o bastones de mando que son un símbolo de la autoridad y los ponen en el altar, lo que representa que esos dos días “no hay ley en el pueblo” y el municipio no abrirá sus puertas.

Los jóvenes que representan a los apóstoles pasan a sentarse al lado del altar y el sacerdote inicia la misa. La gente del pueblo abarrota el templo y el coro del templo acompañará la misma con gran intensidad. Para esta fiesta en el pueblo se hacen unas velas muy grandes y decoradas de manera muy hermosa.

En general en los pueblos, en parte por la educación cristiana y por la misma tradición, las personas viven intensa y profundamente las representaciones religiosas. Y esto es una tradición milenaria, pues los Viejos Abuelos tenían la costumbre de hacer sus representaciones muy histriónicamente, en la que la música, los rezos, la danza, las comidas, eran una forma de vivir los dramas cósmicos del mundo.

El momento culminante en el templo es cuando el sacerdote inicia la ceremonia de lavarles los pies a los discípulos, como en su día los hizo Jesús de Nazaret. En esta ocasión el sacerdote dio un sermón muy interesante en el que relacionó muy afortunadamente, lo que implica el acto de humildad de que una autoridad le lave los pies a su gente. Habló de que las autoridades de todos los niveles deben estar al servicio del pueblo y no de manera inversa.

En medio de cantos sacros del coro y los feligreses, y envueltos en una atmósfera saturada de incienso, se lleva a cabo el ritual que recuerda a Jesús con sus discípulos. Estas tradiciones, fiestas, usos y costumbres, sirven al pueblo para unirlo en valores místicos y espirituales de carácter universal. Elementos Culturales que fortalecen actitudes y valores que repercuten en una más elevada calidad de vida.

Al término de la misa el sacerdote sale en procesión con El Santísimo y recorre el atrio de derecha a izquierda. Es acompañado por los feligreses. La procesión la encabeza un tambor y una trompeta seguidos del coro del templo, pues en esta ocasión no se usa la chirimía en señal de duelo.

La procesión regresa al templo y ahora toman una bellísima representación de “La Preciosa Sangre”. Es una espléndida talla que representa a Jesús de Nazaret con un cáliz y un pan. Con ella inician el recorrido, ahora en sentido contrario y los precede la banda de música del pueblo, quien toca marchas fúnebres.

Este recorrido se hace de manera más lenta y algunos feligreses cargan unas grandes velas hechas en casa para esta importante ocasión. El jefe de los centuriones se monta en un caballo bellamente decorado e irá hasta atrás en la procesión, con un letrero que dice, “crucifiquemos al falso profeta Jesús de Nazaret rey de los judíos ¡crucifiquémoslo! ¡crucifiquémoslo!”

Jesús es conducido a la “cárcel”, que para el efecto, se ha condicionado en una de las capillas posas del atrio. Con petates se ha tapado las entradas y ahí será encerrado simbólicamente Jesús.

Un grupo de hombres se inca a la puerta y empieza a entonar unos cantos-rezos con un hondo sentido de tristeza y dolor. En tiempos son interrumpidos por piezas fúnebres que toca la banda, creando un ambiente en la concurrencia de tristeza y dolor.  Las mujeres rezan y los niños centuriones cuidan el lugar.

 

Templo Zapoteca, a la izquierda la Iglesia de la Preciosa Sangre y atrás el monte Picacho

 

OTRAS ATRACCIONES

En los alrededores de la comunidad existen interesantes sitios como “El Picacho”, cerro considerado como sagrado y místico, cuya cima ofrece una excelente vista del Valle de Tlacolula.

 

Las cuevitas

 

La llamada “Cuevita del pedimento” es un sitio que tradicionalmente en Año Nuevo recibe visitas de los lugareños, quienes hacen peticiones a la imagen de la virgen que ahí se encuentra.

 

Museo

 

El museo Balaa Tee Guech Gulal que significa sombra del pueblo antiguo. Entre sus diversas salas se encuentra un en donde exhibe objetos de cerámica que pueden ser tocados por los visitantes; la sala de artesanías muestra objetos antiguos y la explicación de los mismos; cuenta con otra sala destinada a las bodas religiosas, en la que se describe las costumbres y tradiciones que se celebran en este tipo de ceremonias

 

CÓMO LLEGAR A TEOTITLAN DEL VALLE

Este sitio se encuentra a 31 km al sureste de la capital del estado, siguiendo por la carretera No. 190.

 

Mapa de rutas a Teotitlan del Valle

 

Si se viaja en transporte público se puede abordar un autobús de la línea “Transportes Estrella Valle del Norte”. Otra opción es abordar un taxi colectivo hacia Tlacolula y descender en la desviación a Teotitlán; ahí mismo se puede abordar un segundo taxi colectivo que le llevará a la población.

El horario de visita al templo es de lunes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas.







 

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