Los tatuajes no son simples decoraciones de la piel.

Como vimos en otro artículo, hablan de las características psicológicas de nuestra cultura.

Y de quien se tatúa.

Pero también son la expresión de una opción espiritual.

En las civilizaciones precristianas el tatuaje era una expresión de adoración y pago a los dioses paganos.
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Los cuales sabemos en su mayoría eran operados por demonios disfrazados.

La paganización de la cultura actual ha popularizado los tatuajes.

Y los mismos agentes espirituales siguen presentes en esos dibujos que laceran la piel.

En este artículo veremos la conexión demoníaca de los tatuajes.

Mira el video de reflexiones sobre este artículo, que está abajo.

 

LA HISTORIA DEL TATUAJE

La palabra tatuaje proviene de “tattoo”, término acuñado por el aventurero James Cook de mediados del siglo XVIII.

Es la conjunción de dos conceptos polinesios “ta”, que significa “motivo grabado en la piel” y “atua”, que significa “espíritu”.

Por lo tanto se trata de un grabado en la piel que manifiesta contenidos espirituales.

La historia del tatuaje está relacionada con el paganismo, el demonismo, el chamanismo, el misticismo y el canibalismo.

En muchas culturas el tatuador era un chamán, o sea un sacerdote que utiliza la magia intermediando entre el mundo natural y el sobrenatural.

Conjugaba la magia para curar enfermedades, predecir el futuro y controlar fuerzas espirituales.

Por lo tanto implica que el tatuaje es mucho más que una decoración en el cuerpo.

En todas las culturas pre cristianas era un vehículo para invocaciones espirituales y religiosas paganas, y un puente hacia el mundo sobrenatural

Una muestra arqueológica de su antigüedad, es que en el año 1991 se encontró en Europa un cuerpo congelado, bien conservado, de un antiguo alpino de más de 5000 años.

Se trata de la momia más antigua descubierta.

Y tenía numerosos tatuajes, incluyendo una cruz en el interior de la rodilla izquierda, seis en línea recta y a 15 centímetros por encima de los riñones y numerosas líneas paralelas en los tobillos.

La radiografía reveló una degeneración crónica de huesos y cartílagos de la columna vertebral, y desgaste artrítico de las rodillas y tobillos.

Por lo que se supone que el chamán le hizo estos dibujos para invocar a los dioses y librarlo del dolor.

Antes en 1891, se había descubierto una momia de 4000 años de una sacerdotisa egipcia.

Quien tenía tatuadas líneas paralelas en brazos y muslos y un diseño elíptico debajo del ombligo.

Se supone que este tatuaje abajo del ombligo tenía connotaciones relacionadas con la fertilidad.

Diversos estudios en Oceanía y entre tribus indias de América del Norte, muestran que el tatuaje involucraba rituales complejos realizados por sacerdotes, que apelaban a conocimientos ocultistas.

Es por eso que la bruja Laurie Cabot sostiene que el tatuaje se relaciona con antiguas prácticas mágicas.

Es así que las mujeres solían tener tatuajes relacionados con el dios de la fertilidad.

Y los hombres relacionados con el dios de la guerra y de adoración a los elementos naturales para lograr una buena cosecha.

El caso más extremo de tatuajes son los maoríes de Nueva Zelanda, que eran cazadores de cabezas y caníbales, y adoraban a dioses demoníacos.

Estos tatuaban su cuerpo casi por completo.

Pero también se puede ver la extensión del tatuaje en Filipinas, Taiwán, China, Japón relacionados con la adoración a sus dioses.

En Sudamérica y en América del Norte también.

Los esclavos romanos eran tatuados con un signo de propiedad.

Las prostitutas de los santuarios babilonios y cananeos se tatuaban como parte de adoración a Baal.

La misma adoración a dioses sucedía en la India.

Los Inuit del Polo Norte se tatuaban al llegar a las regiones frías árticas, para apaciguar a los dioses y que les permitieran sobrevivir en el duro clima.

Y los Ojibwa de América del Norte tatuaban sus pómulos frente y mejillas, en rituales en los que exorcizaban a los demonios mediante el tatuaje.

Los hindúes de Begal se tatuaban, porque creían que si no lo hacían los padres no podrían reconocer a sus hijos en el otro mundo.

Cuando Cortés llegó a México en 1519 descubrió que los demonios que adoraban los nativos se los dibujaban también en la piel.

Y creyó desde ese momento que los tatuajes eran una manifestación satánica.

El Dr. WD Hambly en La historia del Tatuaje, concluyó que el tatuaje está relacionado con antiguos ritos de sangre para armonizar el alma humana con fuerzas sobrenaturales.

Y encontró que el tatuaje suponían que,

previene el dolor;
protege contra heridas de armas;
elimina la enfermedad;
confiere fuerza sobrehumana;
preserva la juventud;
mejora la poderes sobrenaturales de un chamán;
asegura la supervivencia del alma después de la muerte; identifica el alma en el más allá;
atrae la buena suerte;
protege contra la brujería;
garantiza la protección de una deidad;
confiere poderes ocultos;
evita el ahogamiento;
exorciza demonios;
garantiza la protección de un animal totémico o guardián espiritual;
registra una peregrinación a un lugar sagrado, etc.

De modo que el tatuaje en las civilizaciones pre cristianas fue más que un elemento decorativo; tenía la función espiritual de comunicación con los espíritus.

Y obviamente, en esas culturas los espíritus probablemente fueran demonios.

Entonces el tatuaje es claramente una expresión demoníaca.

 

LA POSICIÓN DE LAS RELIGIONES

Las tres principales religiones monoteístas no ven con buenos ojos el tatuaje.

En el Islam consideran al tatuaje como haram, es decir prohibido.

Consta en un hadit que el profeta Mahoma maldijo tanto al tatuador como al tatuaje.

Y en otro hadit se menciona que el tatuado es alguien que ha elegido a satanás y rechazado a Alá.

También en el judaísmo no se los considera adecuados.

En particular por el versículo 19: 28 del Levítico que dice “no harás ningún corte en tu cuerpo por los muertos, ni te marcarás ningún tatuaje; Yo soy el señor”.

Los rabinos dicen que esta regla fue para evitar que el pueblo escogido imitara a las sociedades paganas que lo rodeaban.

Y de alguna manera implica el conocimiento de Dios de la relación entre el tatuaje y el ocultismo, que Él quería evitar en su pueblo elegido.

Incluso en el 1º Libro de los Reyes capítulo 18, cuando Elías desafío a los profetas de Baal, estos se hacían incisiones en el cuerpo chorreando sangre, para invocar a sus dioses.

El tatuaje es una práctica que implica derramamiento de sangre, porque la herramienta de tatuaje hace incisiones en la piel que producen heridas y sangre.

Y este es un elemento que toma en cuenta el cristianismo porque en 1 Corintios 3: 16-17 dice que los cuerpos de los hombres son el templo de Dios, y si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá.

San Basilio en el siglo IV señaló que los tatuajes eran una práctica pagana asociada con los apóstoles de satanás.

Y el Papa Adrián I del siglo VIII reafirmó la prohibición absoluta de los tatuajes.

Que había sido prohibida por el emperador Constantino, arguyendo que el tatuaje “arruinaba lo que había sido creado a imagen de Dios”.

Según el teólogo Simone Iuliano, en su Manual de Demonología, 

Cuando aceptas el tatuaje, haces un pacto de sangre con la persona que hace el tatuaje, abres tu vida a cualquier espíritu con el que esté atado, le permites que ingrese en ti.

A través del consentimiento de sangre, siempre se abre un pasaje para permitir que los demonios entren.

Este es el problema principal.

Cuando nos tatuamos, abrimos la puerta a espíritus demoníacos de tormento, espíritus impuros, incluso si el tatuaje no es consecuencia de un gesto de rebelión, sino simplemente una expresión estética.

Y el hecho de tatuar imágenes y símbolos cristianos no hace ninguna diferencia”.

Sin embargo los cristianos coptos practican el tatuaje para enfatizar su identidad en un país musulmán, tatuándose una cruz en la cara o en la muñeca.

En el santuario de Loreto en Italia hay frailes tatuadores, que tatúan a los peregrinos como testimonio de haber ido al lugar de culto.

Y los peregrinos ortodoxos a Jerusalem van al tatuador de la familia Razzouk, que han estado más de 300 años en el negocio para tatuar cruces.

Pero el padre Gianni Cioli, profesor de teología moral en Florencia, ha dicho:

“Las reservas [contra el tatuaje] se remontan a tres razones fundamentales.

La primera es que los tatuajes pueden constituir, especialmente si se practican sin la debida precaución, un peligro para la salud.

La segunda razón es que la moda ahora a menudo está vinculada a una cultura de transgresión y a una tendencia provocadora y erotizada del cuerpo, indudablemente problemática para la moral cristiana.

La tercera razón es que esta cultura a veces tiene sus raíces en el esoterismo e incluso en el satanismo; un símbolo aparentemente inofensivo propuesto por los artistas del tatuaje podría haber ocultado significados que un cristiano debería aborrecer”.

 

LOS DEMONIOS, LOS TATUAJES Y LOS EXORCISTAS

Los ministerios de liberación saben que los tatuajes están relacionados con las opresiones, infestaciones y obsesiones o sea manifestación de demonios.

Y ellos y los exorcistas, como por ejemplo el padre Gabriele Amorth, han verificado que las personas poseídas que tienen tatuajes sienten una sensación de ardor en los tatuajes.

En este artículo puedes encontrar el relato de una liberación realizada debido a un tatuaje de dragón.

Se descubrió que era la causa principal de la inclinación suicida de una joven.

Aunque el tatuaje no sea consecuencia de un gesto de rebelión sino un motivo de expresión estética, cuando nos tatuamos abrimos la puerta a espíritus impuros, demoníacos.

Anton LaVey, quien fundó la Iglesia de Satán en Estados Unidos confiesa públicamente – en el libro “Modern Primitives” – que detrás de cada tatuaje (ya sea una flor o un dragón) está el satanismo porque de hecho él no solo lo concibió, sino que quería que esta moda se extendiera.

También hay testimonios de gente que tiene la sensibilidad de ubicar salones de tatuaje a la distancia,

Mis hijos pueden ver un salón de tatuajes de más de un kilómetro de distancia, por todos los demonios que lo rodean.

Estos demonios están atados al salón, casi como globos en cuerdas, se extienden y se ciernen sobre un ciudad, para atraer a la gente para que entre.

Todavía no hemos encontrado un salón de tatuajes sin demonios conectados a él.

Los artistas del tatuaje están llenos de demonios; incluso los tatuadores “cristianos”.

Esos demonios pueden transferirse fácilmente cuando te haces un tatuaje.

Una vez dentro, el demonio tiene derecho a pedirle a otros demonios que vengan a vivir dentro de ti también. (Mateo 12: 43-45)”

Es perceptible que quienes están tatuados se alejan de Dios, no lo aceptan.

Un tatuaje comienza con un pacto de sangre con la persona que hace el tatuaje.

En las misas negras además se usa la sangre propiamente en el ritual, como fuente de poder frente al reino espiritual de lo oculto.

Por otro lado sabemos que satanás quiere destruir a la raza humana.

¿Y que mejor destrucción que cambiar el ADN de la gente?

En su libro Exogenesis: Cambiando a los hombres en monstruos el autor Steve Quayle introduce el conocimiento de primera mano de “Matthew”, un antiguo artista del tatuaje, que se convirtió en un oponente cristiano de la modificación corporal.

Quien dice,

“La mayoría de la gente no lo sabe, pero el tatuaje es el sistema perfecto para introducir materiales en el cuerpo humano.

 Desde este punto de vista, el tatuaje es como una vacuna de ADN… los cambios son “mutagénicos”, lo que significa que el ADN está alterado de alguna manera…”

 

EN LA ACTUALIDAD

No podemos decir que todos los tatuados están infestados ni son satanistas.

Pero probablemente quienes se tatúan al diablo, calaveras u otros motivos demoníacos, probablemente estén asociados con el mundo demoníaco.

Además, llama la atención que en esta cultura que se ha paganizado, el tatuaje se ha popularizado.

Y como ya hemos dicho los dioses paganos en general son demonios.

La mayoría de los que se tatúan seguramente no saben estas implicaciones sino que lo están haciendo por la moda.

Pero hay que considerar que las cárceles están llenas de gente tatuada.

Y los jóvenes tatuados son más propensos a tener relaciones sexuales extramatrimoniales, consumir alcohol y drogas, mostrar un comportamiento violento y abandonar la escuela secundaria, hasta 4 veces más que los jóvenes no tatuados.

Y los satanistas dicen, que uno de los principales signos de una sociedad que se dirige al satanismo, es el aumento en el número de los tatuajes y las perforaciones en el cuerpo.

Con los tatuajes normalizados nadie pensará que se trata de una marca de la bestia.

Deberíamos además considerar que las modas tienen en general algún propósito.

 

PROBLEMAS DE SALUD

Una máquina de tatuar pincha la piel 3000 veces por minuto y cada pinchazo es una invitación a la infección y a la enfermedad.

60 minutos de tatuaje equivalen a 180.000 pequeñas heridas en la piel.

Esto se asocia con enfermedades como el sida, la hepatitis B, la hepatitis C, el tétanos, la tuberculosis y cualquier otra enfermedad transmitida por la sangre.

Esta es una consecuencia negativa adicional a la espiritual maligna.

Según la Clínica Mayo, los tatuajes traspasan la piel, lo cual significa que es posible contraer infecciones de piel y otras complicaciones, incluyendo:

Reacciones alérgicas. Los pigmentos del tatuaje,  particularmente los pigmentos rojo, verde, amarillo y azul, pueden provocar reacciones alérgicas en la piel, como sarpullido en el área del tatuaje. Esto puede suceder incluso años después de haberse tatuado.

Infecciones en la piel. Es posible presentar infecciones en la piel después de haberse tatuado.

Otros problemas de piel. A veces salen protuberancias conocidas como granulomas alrededor de la tinta del tatuaje. Tatuarse también puede provocar cicatrices queloides, que son zonas elevadas provocadas por el crecimiento exagerado del tejido de la cicatriz.

Enfermedades transmitidas por la sangre. En caso de que el equipo utilizado para crear tu tatuaje esté contaminado con sangre infectada, puedes contraer varias enfermedades transmitidas por sangre, incluyendo Sida, tétanos, hepatitis B y hepatitis C.

Complicaciones para las IRM. Rara vez los tatuajes o el maquillaje permanente provocan inflamación o ardor en las áreas afectadas durante una prueba de resonancia magnética (IRM). Pero en algunos casos, los pigmentos del tatuaje pueden interferir con la calidad de la imagen.

Fuentes:

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