Skip to main content

Cada vez más cerca de un cisma con insospechadas repercusiones en toda la Iglesia.

El Camino Sinodal que ha emprendido la Iglesia Alemana la está llevando a convertirse en una secta protestante.

Pero que no puede serlo del todo porque descreen de buena parte de la Biblia.

Han desarrollado la vocación de ser la expresión espiritual de la sociedad laica moderna, sin contradecirla, adoptando sus valores.

Pero lo que sucede allí no es privativo de Alemania solamente.

Porque la apostasía está presente en toda la Iglesia, mezclada con la verdadera fe como el trigo y la cizaña, como dijo Nuestra Señor que pasaría, y que Él separaría al final de la historia.

Aquí hablaremos sobre cómo los obispos y la masa de los católicos alemanes están abandonando la verdadera fe católica, y cómo esto sucede también en el resto de la Iglesia, pero no con la preponderancia que tienen en Alemania.

Y también hablaremos sobre cómo descubrir a los sacerdotes y laicos que han entrado en apostasía y están llevando al resto hacia la pérdida de fe.

Un profesor de teología protestante, Friedrich Graf, está afirmando que el camino sinodal en Alemania es ni más ni menos que la protestantización de la Iglesia Católica.

Porque los obispos están interpretando, que los mitos y leyendas bíblicas parecen ir en contra de toda razón. 

Pero sostiene que esta vía sinodal, diseñada para cambiar la teología católica, va a desperfilar a la Iglesia Católica y la va a alejar de su público, o sea de la mayoría de los fieles.

Mientras el cardenal Walter Brandmuller ha dicho que el modernismo impulsado por el camino sinodal alemán es la consagración del ateísmo dentro del cristianismo.

Que en el núcleo de este proceso no hay otra cosa que un viejo enemigo que lleva más de un siglo insinuándose, al que Pío X llamó modernismo y que es radicalmente incompatible con la fe.

Y entonces apunta al centro de la controversia entre modernistas y católicos de verdadera fe.

Dice que la religión cristiana no es el resultado de la auto experiencia religiosa humana o de la reflexión existencial, como interpretan los modernistas, sino la respuesta del ser humano a la revelación real del Creador. 

Que está testimoniada en la Biblia por contemporáneos de Jesucristo.

La fe en Jesucristo, el «Hijo del Dios vivo» encarnado, no se basa en ideas, mitos, o en la necesidad de los seres humanos de comunicarse con Dios, sino en hechos históricos comprobados por testigos oculares.

En tanto, el episcopado polaco envió una carta de corrección fraterna al episcopado y a los fieles católicos alemanes, diciéndoles que no cedan a la presión del mundo, ni a los modelos de la cultura dominante.

Y los exhortan a volver a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia Católica.  

La carta dice que muchos católicos en Alemania, como en Polonia, viven bajo la presión de la opinión pública, lo que les da un complejo de inferioridad, pero uno no debe ceder a esto.  

Mientras que el conocido teólogo cardenal Gerhard Muller ha criticado al camino sinodal diciendo que la Iglesia de Cristo no debe ser el reflejo de su época, sino que debe convertir a los hombres y renovarse a sí misma sólo a la luz de Cristo.

Recordemos que el camino sinodal alemán propone el cambio de la moral sexual de la Iglesia, la ordenación de sacerdotes no heterosexuales, el matrimonio del mismo sexo, la ordenación de mujeres sacerdotes, la abolición del celibato, la comunión de los divorciados vueltos a casar, etc.

Sin embargo lo que sucede en Alemania es sólo la punta de un iceberg que emergió allí.

Porque la apostasía es un fenómeno que recorre toda la Iglesia y crece día a día.

Jesucristo mismo planteó la pregunta a sus apóstoles si cuando él volviera encontraría fe en la Tierra.

Nuestra Señora ha advertido en sucesivas apariciones sobre la pérdida de fe, llegando a decir en las apariciones de La Salette que Roma se convertiría en la sede del anticristo.

Y el padre Malachi Martin, que leyó el tercer secreto de Fátima de manos de Juan XXIII, dice que el tema central que contiene el tercer secreto, es la pérdida de fe en la Iglesia, que comenzaría desde el vértice.

Y la verdad, deberíamos reconocer que la Iglesia está hoy en una apostasía sin precedentes en la historia.

Veamos bien qué es y cómo se manifiesta la apostasía.

La apostasía es el abandono de la creencia religiosa tradicional. 

Un apóstata ya no cree en las verdades básicas de la fe católica, como la resurrección física de Jesús, la divinidad de Jesús o Su presencia real en la hostia consagrada.

La apostasía de hoy está tomando la forma del modernismo, descrito por San Pío X como la síntesis de todas las herejías. 

Y encubre una pérdida de fe conservando el lenguaje católico.

O sea que está camuflada y es difícil saber rápidamente que sacerdotes y laicos son apóstatas o no.

Los modernistas no creen en la divinidad de Jesús, ni en la resurrección de Nuestro Señor, ni en los milagros.

No creen en los dogmas de la Iglesia, ni en la transubstanciación, ni en la virginidad de María, ni en su Asunción, ni en el credo que confesamos los católicos, ni en los sacramentos.

Tampoco en la existencia del demonio, ni en el Cielo ni en el Infierno. 

Para ellos, todos son símbolos y metáforas de la religiosidad humana.

Y es por ello que se sienten con total libertad para cambiar los mandamientos y las palabras de Jesucristo, sobre la conservación de la vida, la moral sexual, los sacramentos, etc.

No creen que haya que cumplir los mandamientos, no creen que haya juicio ni condenación ni salvación.

Creen que todo el mundo va al cielo sin necesidad de morir en gracia de Dios y ponen la conciencia subjetiva por encima de la realidad objetiva. 

No creen ni en la verdad revelada ni en la Sagrada Escritura y es por esta razón que no se hacen protestantes.

Los sacerdotes modernistas no dirán abiertamente cosas como: «ya no creemos lo que la Iglesia solía enseñar sobre la existencia del infierno», o «el matrimonio ya no es para toda la vida», o «no creemos en la presencia real de Jesús en la Sagrada Comunión». 

No es así como funciona esta nueva generación de apóstatas.

Dirán algo como: «por supuesto, creemos en el Jesús real en la Sagrada Comunión, pero hoy tenemos una nueva comprensión de esta enseñanza».

Rara vez repudiarán abiertamente una enseñanza de la Iglesia, simplemente actuarán como si no importara. 

O sea que la vieja enseñanza permanece en los libros, pero es ignorada.

Malachi Martin dice que los apóstatas no se dan cuenta de que han perdido la fe, sino que creen que tienen una nueva comprensión de la fe. 

O sea que la maldición del modernista es que ha perdido la fe y no se da cuenta de que la ha perdido.

La apostasía ocurre como un proceso, un católico devoto simplemente no se despierta una mañana y dice: «ya no creo en nada». 

La pérdida de la fe sucede gradualmente. 

Pero se llega a casos como los del teólogo padre Alberto Maggi, una de las voces más autorizadas por los obispos italianos.

Él dice directamente que no cree en el infierno, que nadie está condenado por la eternidad, a pesar de lo que dice Nuestro Señor en la Biblia y la Iglesia en el Catecismo.

Tampoco cree en los milagros, dice que la palabra milagro es ajena a los Evangelios, que Jesús hizo señales para fomentar la fe, no trastornó las leyes de la física.

O sea que para él la transformación del vino en agua en las bodas de Caná, la multiplicación de los panes y peces, y la misma resurrección no ocurrieron, son solo cosas simbólicas.

De modo que a veces lo admitirán y otras veces no, en una especie de juego del engaño, y esto es lo que explica la confusión generalizada dentro de la Iglesia.

¿Y cómo podemos descubrir entonces quien es un apóstata?

Puedes saber si un sacerdote es un verdadero creyente, no por lo que dice, sino por lo que hace. 

Si dice que cree en la presencia real de Jesús en la Sagrada Eucaristía, pero luego no muestra respeto por ella, despreocupándose de los restos de las partículas del cuerpo de Jesús por ejemplo, entonces sabes que este clérigo no es un creyente. 

Como dice Jesucristo, por sus frutos los conoceréis.

Otras pistas son cuando un sacerdote habla con ambigüedad y dando sistemáticamente una interpretación simbólica a los milagros que aparecen en las escrituras, o cuando afirma a menudo que hoy tenemos una comprensión diferente de la escritura que los primeros cristianos.

¿Y a dónde nos conducen los modernistas que están cada vez más encaramados en el vértice de la Iglesia?

La lógica de la apostasía es dirigirnos a la formación de una nueva religión sincretista mundial. 

Porque los líderes de las grandes religiones del mundo ya no creen, y es natural que se unan. 

Pero difícilmente se vaya a ver a las grandes religiones del mundo combinarse para formar una institución gigante dejando su identidad. 

La Iglesia Católica seguirá existiendo, pero será un componente de un gran sistema religioso mundial, con cada vez más actividad ecumenista.

La Iglesia Católica conservará sus términos como eucaristía, transustanciación, resurrección, etc, pero con un contenido simbólico.

Y así será parte de esa corriente ecumenista en línea con los valores de la sociedad laica actual. 

Bueno, hasta aquí lo que queríamos hablar sobre que la apostasía del Camino Sinodal alemán está presente en toda la Iglesia, como el trigo y la cizaña. 

Y me gustaría preguntarte si conoces sacerdotes modernistas y como te diste cuenta de que lo son.

MIRA ESTOS VIDEOS

LEE ESTOS ARTÍCULOS

¿La Virgen Avisó que vendría una Apostasía en la Iglesia? https://forosdelavirgen.org/apostasia-en-la-iglesia/

¿Cuáles son los Signos de la Pérdida de Fe en vastos Sectores de la Iglesia? https://forosdelavirgen.org/apostasia/

Que Dicen los Santos sobre la Fe del Clero en los Tiempos Finales https://forosdelavirgen.org/la-apostasia-y-perdida-de-fe-del-clero-esta-profetizada-por-varios-santos-14-07-10/

La Infiltración del Maligno en la Iglesia en los Tiempos Finales https://forosdelavirgen.org/en-los-dias-de-la-gran-apostasia-florece-la-iglesia-de-judas-2013-07-04/